domingo, 19 de enero de 2014

Capítulo 95, parte 2.

Mi sistema nervioso se detiene y mi cara se queda vacía de expresión.
-Yo… No sé qué ha ocurrido. Ha empezado a oler a humo muy fuerte y he salido al pasillo. He oído a Liam gritar, diciendo que alguien llamase a los bomberos. Cuando han llegado las llamas casi taponaban la puerta… Liam ha sacado a otro chico a rastras y se los han llevado en ambulancia…
-Dios mío…- susurro, y las lágrimas empiezan a manar de mis ojos.
-Lo siento.- se disculpa Rose.
Cuelgo y mi móvil se cae sobre la mesa. Isa se levanta de un bote y me agarra por los hombros.
-¡Laura! ¿Qué ha pasado?- exclama.
-Andy… Liam… Un incendio…- gimoteo, y la sangre desaparece del rostro de mi amiga.- Están… Están en el hospital…
-No… ¡Vámonos, joder!- grita. Yo cojo el móvil, mi bolso y las bolsas con mis compras y corremos hacia el parking. Mientras nos acercamos al Audi, Isa se deja caer de rodillas sobre el suelo y yo me agacho enfrente de ella.
-Isa… Por favor, démonos prisa.- le suplico. Paso mi brazo por su cintura y la ayudo a levantarse.
Entramos en el coche y mientras conduzco hacia el hospital, un fuerte dolor me oprime el pecho.
Liam. No puedo perderle. El mundo me parece un completo desconocido sin él. Saber que está en peligro es lo único capaz de destrozarme verdaderamente. No puedo imaginar a Andy tirado en el suelo y a Liam gritando mientras las llamas les impiden llegar a la salida. Aprieto con fuerza el volante y el acelerador mientras dentro de mi cabeza rezo a quienquiera que esté allá arriba que por favor se encuentren bien.
Isa me grita un par de veces para no desviarme del camino al hospital. Finalmente llegamos, aparco y salimos disparadas hacia la entrada.
-Andy Samuels y Liam Payne.- jadeo en cuanto llego a la recepcionista. Ella teclea en el ordenador.
-Vayan a la sala de espera número tres.- responde, y nosotras volvemos a correr. Cuando llegamos, está vacía excepto por un hombre de unos 40 años que está sentado en una de las sillas con los codos apoyados en las rodillas y su cara enterrada en las manos.
Isa se deja caer en otra silla mientras solloza con fuerza. Yo me siento a su lado, la cojo de las manos y apoyo mi cabeza en su hombro.
-A vosotras tampoco os dicen nada, ¿verdad?- oigo una voz cercana. Levanto la mirada y veo que tenemos al hombre de antes a dos pasos. Su turbia mirada es amable.- ¿Es grave?
-No lo sabemos.- contesto, ya que no veo a Isa con capacidad de hablar.- Un incendio, nadie nos dice si nuestros novios están mal o ha sido leve. ¿Y usted?
-Oh, lo siento… Lo mío…- sus ojos verdes se vuelven tristes.- Mi mujer y mi hija. Han tenido un accidente de coche. Mi mujer está en coma inducido y mi hija lleva tres horas en quirófano.
-Lo siento.- musito, y él sonríe con melancolía.
-No pasa nada, chica. Podría ser peor, dicen que se estabilizará. Bueno, seguro que de vuestros novios acaba bien. Os tienen a vosotras.
-Muchas gracias, señor. De veras.
Él vuelve a sentarse frente a nosotras y el silencio reina en la sala, excepto por los sollozos de Isa y los míos. El reloj de la pared avanza con extrema lentitud, como si el vernos tan angustiadas le diese placer.
Tras más de media hora sin noticias, una de las puertas al final del pasillo se abre y yo levanto la mirada. A partir de ahí es como si el mundo se moviese a cámara lenta.
Liam. Está bien. Su cara refleja cansancio y tiene la frente totalmente perlada en sudor, pero sigue siendo el humano más perfecto jamás creado. Parece totalmente ileso. En cuanto me divisa al otro lado del pasillo, sentada y mirándole como si de una aparición divina se tratase, su semblante se suaviza.
-Laura, amor…- dice en voz alta, y los pelos se me ponen de punta.
-Liam…- susurro, y me levanto.- Oh, Dios mío, Liam…
Necesito abrazarle urgentemente para confirmar que no es una alucinación, así que salgo corriendo y me choco contra su pecho mientras los sollozos me rasgan la garganta.
-Sh, amor… Tranquila, estoy aquí.- susurra él mientras acaricia mi espalda.
-¿Estás bien? ¿Te duele algo? Pensé que no volvería a verte…- lloriqueo, y sus manos se apoyan en mis mejillas. Noto el basto tacto de las vendas en mi piel, así que cojo una de sus manos y la miro con alarma.- ¿Qué ha pasado?
-Me he quemado las palmas cuando intentaba sacar a Andy de casa. Primer grado, no es grave.
-Joder, Liam… He pasado tantísimo miedo…
-No estés mal, amor. Ya ha pasado todo.- murmura. Levanta mi barbilla con su mano y me besa. Mis labios se mueven contra los suyos como si la vida me fuese en ello. El haber tenido la posibilidad de perderle me impulsa a pegarme a él y no volver a separarnos nunca.
-Maldita sea, yo también he pasado mucho miedo.- masculla antes de rodearme con sus brazos y esconder su cara en mi pelo. Yo apoyo mi cabeza en su pecho. Un tenue olor a humo se mete en mis fosas nasales. Pero no me importa. Lo único de lo que soy consciente es de que Liam está bien a pesar de todo.
Isa se levanta de la silla y se acerca a nosotros, por lo que Liam se separa de mí y la rodea con sus brazos.
-Liam… ¿Cómo está él?- susurra Isa mientras se frota la nariz contra la manga de su chaqueta blanca.
-No lo sé… En cuanto llegamos aquí, a mí me llevaron por un lado y a él por otro, pero estaba inconsciente cuando lo metieron en la otra sala.
Justo cuando termina de decirlo, un hombre con bata blanca sale de la sala que Liam acaba de señalar.
-¿Familiares de Andy Samuels?- inquiere. Liam, Isa y yo nos acercamos con prisa.
-Nosotros. ¿Cómo se encuentra?
-Verán, el señor Samuels ha sufrido quemaduras de segundo grado bastante graves, pero hemos podido repararlas. Cuando ha llegado tenía todo el costado izquierdo abrasado y la ropa hecha ceniza. También se ha hecho un esguince en el tobillo, pero se recuperará. Por suerte llegamos a tiempo.
-¿Dónde está ahora?
-Le están trasladando a una habitación en la segunda planta y pasará allí cuatro o cinco días- Podréis pasar a visitarle en cinco minutos.
El doctor se va después de que le demos las gracias. Isabel se apoya en la pared y yo me quedo con la mirada ausente.
-¿Estás cansada?- murmura Liam, y yo parpadeo para fijar mi mirada en la suya. Yo me encojo de hombros y una duda asalta mi mente.
-¿Dónde vamos a pasar la noche?
-Voy a llamar a Zayn y le preguntaré si podemos quedarnos con él y Sandra. Te espero afuera.- él se intenta ir pero yo sigo apretando su mano con fuerza.- Cariño, solamente me voy a la puerta.
-Perdón.- musito avergonzada. Liam se ríe y besa mi frente antes de irse.
Mientras tanto, Isa y yo entramos a la habitación de Andy.  Mí se me cae el alma al suelo cuando le veo con una venda tapando su lado izquierdo del pecho. Unas grandes marcas rosadas suben por su brazo, su cuello y sus mejillas.
-Eh, chicas.- nos saluda con voz ronca.
-Andy…- susurra Isa.- Dios, Andy…
-Isa, cariño… No estés mal, todo ha pasado.
-Estábamos muy asustadas, Andy.- intervengo, y le cojo de la mano.
-Y yo… Fue una chispa, una simple y pequeña chispa saltó a la cortina y de pronto se empezó a quemar todo. Me tropecé con una caja y caí encima de la barbacoa…- cierra los ojos como si el recuerdo le produjese dolor.- Si no fuese por Liam no estaría aquí, me ha salvado la vida.
Isa vuelve a llorar y Andy levanta su otro brazo para apartarle el pelo de la cara.
-Me voy. Mañana vendré con Liam nada más despertarnos.- me levanto de la silla y aprieto la mano de Andy.- No sabes lo que me alegro de que al fin y al cabo estés bien, Andy.
-Soy fuerte. Y Liam lo es mil veces más que yo. Podemos con todo.
Le doy un beso en la mejilla a Isa y salgo de la habitación. Me siento como si esto fuese un mal sueño, algo irreal y que cuando despierte se borrará de mi mente y estaré tirada en el sofá con Liam viendo algún capítulo de Castle en la tele.
Cuando salgo al exterior del hospital, veo a Liam apoyado en el tronco de un árbol y con la mirada perdida. Está bien después de todo, mentalízate.
-Está… Es Andy, lo lleva a su manera.- le explico en cuanto llego hasta él.- ¿Qué te ha dicho Zayn?
-Podemos quedarnos con ellos el tiempo que haga falta, aunque no creo se sea más de dos noches.  Vamos a pasar un momento por casa para que pueda cambiarme de ropa y coger algo en una bolsa.
-Vale.
Avanzamos hasta donde dejé aparcado el coche. Conduzco muy pendiente de Liam, que me observa con atención.
No puedo perderle de vista. No quiero.
Detengo el coche enfrente de nuestro bloque de pisos. Afuera está rose hablando con unos bomberos. Liam pone su mano sobre la mía y yo le miro con rapidez.
-Voy a subir a coger ropa. Tú quédate aquí, vuelvo en nada.
Sale del coche y yo me apoyo en el respaldo del asiento. Respiro hondo intentando asimilar esto pero me siento como si estuviese actuando. Como si no estuviese ocurriendo.
Liam vuelve a salir del bloque a los cinco minutos cambiado de ropa y abre el asiento trasero para meter una maleta de mano oscura. Vuelve a entrar en el coche y yo arranco. El silencio reina en el vehículo. Yo no sé qué decir. Y parece que él tampoco.
-Estás muy callado.- le digo sin apartar la vista de la carretera.
-Y tú.- responde.- Lo mío… Bueno, pensaba que no iba a salir vivo de lo de hoy y lo único en lo que podía pensar era en ti.
Yo aprieto los labios mientras mis ojos se llenan de lágrimas. Joder, no te eches a llorar mientras conduces. ¿Y qué quieres que haga, me río?
Se acabó. Doy un volantazo y me salgo al arcén de la carretera.
-¿Pero qué demonios…?- comienza Liam.
Me desabrocho el cinturón y me paso a su asiento, sentándome sobre él con una pierna a cada lado de sus caderas. Le cojo la cara entre mis manos y le beso desesperadamente. Su sorpresa se ve reemplazada y me rodea la cintura con sus brazos.
-Te quiero muchísimo.- susurro separándome lo mínimo de él y apoyo mi frente contra la suya.
-Yo a ti más, amor. He pasado mucho miedo pensando que no volvería a verte.- dice mientras pasa sus manos por mis mejillas y me quita las lágrimas.- Deja de llorar, por favor.
-No puedo.
-¿Quieres que conduzca yo?
-No hace falta, solamente dame un minuto.
-De acuerdo.
Volvemos a quedarnos callados y en cuanto me noto totalmente estable, vuelvo a mi asiento y me ato el cinturón de seguridad. Arranco el coche y a los tres minutos llegamos a la casa de Zayn y Sandra. Cuando llegamos a su puerta, llamamos al timbre y al segundo la puerta se abre y Sandra se lanza sobre mí.
-Dios, me he asustado tanto cuando Liam ha llamado… ¿Estás bien? ¿Estáis bien?
-Sí. Asustados, pero bien.
-Joder, Laura… Ven aquí.- interviene Zayn, que tira de mí hacia él y me rodea con sus brazos.- Menos mal que os encontráis sanos y salvos.
-Salvos pero agotados.- repongo.- Gracias por dejar que nos quedemos.
-No queremos molestar.- añade Liam. Zayn empieza a sacudir la cabeza.
-¿Estáis tontos? Os vais a quedar aquí el tiempo que necesitéis, no molestáis para nada. Sandra y yo habíamos quedado para cenar con Louis y Andrea pero podemos dejarlo para otro día si queréis…
-Ni falta que hace, salid. Nosotros nos las apañamos.
-Vale. Tenéis comida en la nevera, mantas en el sofá y agua caliente por si queréis ducharos. Serviros de lo que queráis.
-Gracias, Zayn.- murmura Liam dándole unas palmadas en la espalda.


HOLI HOLI. ESPERO QUE OS HAYA GUSTADO. PENSABA HACERLO UN POCO MÁS LARGO PERO NO ME HA DADO TIEMPO, ASÍ QUE EL 96 (O POR LO MENOS LA PRIMERA PARTE) SERÁ MÁS LARGO.
ESPERO PODER SUBIR EL FIN DE SEMANA QUE VIENE PERO EL SÁBADO CREO QUE NO ESTARÉ EN CASA Y EL DOMINGO TENDRÉ QUE HACER UN TRABAJO DE SOCIALES, PERO YO INTENTARÉ SUBIR UN TROCITO AUNQUE SEA MUY PEQUEÑO.
VOTAD EN "REACCIONES" DEBAJO DEL CAPÍTULO PARA SABER VUESTRA OPINIÓN.
MUCHAS GRACIAS, BBYS. OS QUIERO.

LAURA.

domingo, 12 de enero de 2014

Capítulo 95, parte 1.

Cuando me despierto, la cabeza me zumba un poco. He tenido resacas peores. Liam está tumbado boca abajo y tiene un brazo sobre los ojos. Luego va a estar que no se tendrá en pie… Me levanto y cojo del botiquín del baño una de las potentes pastillas contra la resaca que nos da Paul. Lleno un vasito de agua y lo dejo en la mesilla de Liam antes de bajar las escaleras.
Miro el reloj de la cocina y veo que son las once de la mañana. Y esta tarde tengo la entrevista que me consiguió Liam en Lights. Preparo café y tostadas antes de tomarme otra pastilla anti-resaca. Mientras devoro una tostada con mermelada y pienso en lo que pueden preguntarme esta tarde, Liam baja las escaleras poniéndose una camiseta gris.
-Buenos días, amor.- me saluda con voz ronca. Tiene cara de que el mundo se le está cayendo encima. Yo le sonrío y sigo comiendo.
Él rodea la encimera y me da un beso en la mejilla. Gira el taburete en el que estoy sentada y coge mi barbilla para hacer que le mire.
-Me acuerdo de lo de ayer… Lo siento por ponerme tan pesado.- se disculpa con las mejillas al rojo vivo, como si le diese muchísima vergüenza reconocerlo.
-No pasa nada, Liam. Estabas borracho. Yo también te hacía lo mismo cuando los papeles estaban invertidos.- le respondo.- Estamos en paz.
-Genial.- suspira él y se inclina para besarme.
Mala idea. Yo suelto el libro que estaba leyendo mientras desayunaba y rodeo su cuello con mis brazos. Llevaba deseando hacer esto desde anoche. Y ahora no estamos borrachos.
No hay excusa.

-¿Y cómo es la directora?- le pregunto mientras avanzamos por las atestadas calles de Londres en su Audi blanco.
-Es una mujer muy simpática, no tienes de qué preocuparte.- responde Liam sin apartar los ojos de la carretera.
-¿Crees que he elegido bien mi ropa?- continúo, y Liam desvía unas milésimas su mirada hacia mi atuendo (http://www.polyvore.com/219_pure_heroine/set?id=106527209) y suelta un resoplido.
-Amor, la has elegido mejor que bien. Deja de preocuparte por tonterías.- me pide poniendo su mano derecha en mi rodilla y dándole un apretón. Yo suelto un suspiro y miro por la ventanilla.
-No me veo, es que no.
En ese momento el semáforo se pone en rojo y Liam detiene el coche. Se gira hacia mí y me coge de la barbilla.
-La entrevista te va a salir genial. Punto.- dice con seriedad, y me da un ligero beso en los labios antes de volver a avanzar con el coche. Tras girar a la izquierda, aparca delante de la oficina de Lights.- No te deseo suerte porque no la necesitas.
-No lo des por hecho.- suspiro, y le beso antes de salir del coche.
Entro en la oficina. La recepción es toda de mármol con sillones, mesas, cuadros y un mostrador negro. Una rubia inmaculadamente vestida de blanco se levanta nada más verme.
-Tú debes de ser la nov… Laura, ¿verdad?- se corrige a sí misma, y yo asiento.- Genial, te están esperando. ¿Quieres tomar algo?
-No, gracias.
-De nada. Tercer piso, segunda puerta a la derecha.
Cuando llego a esa puerta, truco un par de veces.
-¡Adelante, Laura!- exclama una voz de mujer. Entro y me encuentro con una chica de la misma edad que mi madre, alta, con el pelo muy oscuro y los ojos claros.- Encantada de conocerte, Laura. Soy Jennifer Graham, la directora de Lights.
Su voz es muy profesional y me intimida bastante.
-Es un placer.- titubeo mientras le estrecho la mano.
-Liam Payne me habló maravillas de ti, por eso acepté esta entrevista.- continúa, y mi conciencia suelta una carcajada amarga. La aceptaste porque debió pagarte una fortuna, zorra interesada, le grita con cara de arpía.
-Seguro que exageraba.- replico, y me echo a reír junto a ella.
-No creo. Pareces una joven brillante y con futuro… Me dijo que te gusta la música y leer, ¿no es cierto?
-Lo es. La música me ha servido de muchísimo apoyo y leer me sirve para desconectar.
-¿Cómo llevas lo de tener una relación con un famoso?
-No veo qué tiene que ver eso con mi posible trabajo aquí.- respondo con seriedad, y me doy el placer de ver cómo sus mejillas se sonrojan ligeramente bajo su pálida piel.
-No pretendía incomodarte.- dice ella. No te lo crees ni tú, replica mi conciencia, que parece haberle pillado bastante manía a Jennifer.- Está bien… ¿Por qué crees que mereces un puesto en Lights?
Porque mi novio es famoso. ¿Quieres hacerme el favor de callarte?
-Porque creo que sería una buena oportunidad para realizarme. No podría estar mucho tiempo, eso sí… Tengo una carrera universitaria que estudiar.
Tras veinte minutos de entrevista y de que mi conciencia no pare de insultar a Jennifer, ella lo resuelve con que iré los lunes, miércoles y sábados de nueve a doce y media de la mañana y de dos a cuatro y media de la tarde. No ha concretado el sueldo, pero sabiendo que intentará sacarme información sobre los chicos, será bastante.
Estoy en la recepción esperando a que llegue Liam. No he salido a la calle porque ha empezado a llover y he sido tan inteligente de no cogerme paraguas por mucho sombrero que lleve. En ese momento, Zayn entra en la recepción vestido con una chaqueta marrón, vaqueros azules y botas marrones.
-Eh, Lali.- me saluda, y se acerca para darme un beso en la mejilla. La rubia recepcionista nos observa bastante impactada.
-Hola, Zaynie. ¿Y Liam dónde está?
-Ahora te cuento. Vamos al coche, anda.
Salimos de la oficina y él abre un paraguas gris que llevaba en la mano. Cuando entramos en su Mercedes, enciende la radio y empiezan a sonar Paramore.
-¿Y bien?- le animo.
-Niall, Sandra y yo hemos ido a vuestra casa y Niall llevaba el GTA. Se ha empezado a picar con Payno y he tenido que venir yo. ¿No te importa, verdad?
-Qué va, gracias por venir. ¿Así que mi novio prefiere quedarse jugando a la consola antes que venir a buscarme y en su lugar tiene que venir mi mejor amigo?
-Es una manera de verlo.- responde con burla, y yo le pego en el hombro.- ¡Eh, no me pegues si no quieres que nos salgamos de la carretera!
Llegamos a nuestro piso y la risa de Niall se escucha desde que salimos del ascensor. Cuando abro la puerta, Niall y Liam están tirados en el suelo con los sofás apartados a un lado y Sandra está sentada en uno de los taburetes de la cocina bebiéndose un zumo.
-Muy bonito, ¿eh?- le replico a Liam antes de inclinarme hacia él y darle un beso.
-¡HOLA, LALI!- exclama Niall.
-¿No tienes resaca?
-Un poco, pero ya se me está pasando.
Yo voy a la cocina y rebusco en uno de los cajones hasta dar con mis queridas Oreos.
-¿Cómo ha ido la entrevista?- me susurra la voz de Liam al oído, y yo suelto  un respingo.
-Genial, excepto porque la señora Graham es una zorra interesada.- respondo, y él enarca las cejas con diversión.
-Siento no haber ido a buscarte, Niall puede llegar a ser muy pesado.
-¡No soy pesado!- repone el aludido, que entra en la cocina y abre la nevera.- Te cojo una cerveza, Payno.
-Tráelas de tu propia casa, gorrón.- resopla Liam, y le empuja.
-¡Gracias, oye!- responde Niall, que sale cabizbajo de la cocina.
-Pobrecillo.- le regaño a Liam.
-Pues el pobrecillo ya se ha bebido dos cervezas.
-Da igual, le voy a dar otra. ¿No pagaba yo la comida y la bebida?- le recuerdo, y él levanta las manos.
-Laura uno, Liam cero.- se carcajea, y yo le saco la lengua antes de coger una cerveza de la nevera y llevársela a Niall, que ha vuelto a adueñarse del mando.
-Aquí tienes, Nialler.
-¡Muchas gracias, Lali! ¿Quieres jugar una partida?
-¡Claro!
Cojo el mando que me ofrece y me siento a su lado. Zayn y Sandra nos observan desde el sillón. Liam se sienta detrás de mí con los brazos cruzados y de morritos. Yo le doy un beso en la mandíbula y él pone los ojos en blanco pero acaba sonriendo. No puede hacerse el enfadado conmigo, no lo consigue.
Nadie esperaba una tragedia que estaba por venir.


-He pensado que voy a invitar a Andy para hacer una barbacoa aquí en casa.- dice Liam mientras desayunamos.
-Genial. Así quizá me vaya de compras con Isa mientras vosotros estáis aquí.
-Suena bien… Tendréis que cogeros ropa ligera para el viaje. Vamos a un sitio caluroso.
-¿Ah, sí?- inquiero con interés, y él se ríe.
-Hasta ahí llegan las pistas, amor. No te diré nada más por mucho que insistas.
-Sabes que podría convencerte para que me lo dijeses si quisiera.- le amenazo levantándome del taburete y acercándome lentamente a él.
-Laura…- murmura él sin saber qué hacer. Oh, me apetece demasiado jugar con él.
Me quedo frente a él y paseo una de mis manos por su cuello, notando su piel poniéndose de gallina. De pronto le suena el teléfono. ¡Mierda, estoy perdiendo mi oportunidad! Liam salta del taburete y va corriendo hacia su móvil.
-Esto no va a quedar así.- gruño, y él me da un beso en la mejilla.
-Házmelo pagar esta noche.- susurra en mi oído antes de contestar, y yo le pego un manotazo en el hombro.
Yo aprovecho para mandarle un Whatsapp a Isa diciéndole si le parece bien ir de compras y me responde que ya está cambiándose para venir con Andy. Yo subo corriendo las escaleras hasta el vestidor y cojo un conjunto de ropa (http://www.polyvore.com/221_do_die/set?id=107702165). Blair me llama y me dice que quizá venga con Taylor a Londres dentro de dos semanas. Cuando bajo las escaleras, Andy está entrando por la puerta con una caja de cervezas.
-¡Hola, Lali!- me saluda, y me abraza con efusividad.- Isa me deja plantado haciendo la barbacoa con Payno pero tú te quedas, ¿verdad?
-Lo siento, Andy. Prefiero el plan de compras.
Él hace como si se ofendiese y apoya la cabeza en el hombro de Liam mientras murmura que las mujeres no le queremos. Al final me acaba perdonando porque le doy bandera blanca para que coja lo que quiera de la nevera.
-Nos vemos esta tarde.- me despido de Liam, y me pongo de puntillas para besarle.
-¡No gastéis mucho!- añade Andy llevando las cervezas al balcón.
-¡Nos vamos a pulir toda nuestra pasta!- replica Isa, cogiéndome de la mano y sacándome a rastras de casa. Se ve impaciente por ir de compras.
Unas cuantas horas después.
Mis brazos no tienen más espacio para colgar bolsas. Prácticamente hemos arrasado con medio centro comercial. Tras adjudicarme unos botines, un vestido azul, biquinis, pantalones cortos, varias camisetas y haber comido en un restaurante chino, Isa y yo nos sentamos en la terraza de una de las numerosas cafeterías del centro.
-Me he enamorado de unos tacones dorados que he visto antes.- suspira ella mientras revuelve su café.- luego acompáñame a por ellos, por favor. Me arrepiento de no habérmelos comprado.
-Claro, luego vamos.- acepto tras darle un sorbo a mi capuchino.
Estamos un rato hablado sobre nuestros respectivos novios, nuestras carreras universitarias y sobre el posible destino del famoso viaje que han organizado los chicos. De pronto me suena el móvil. Miro la pantalla y veo “Rose”.
-Es Rose, una de nuestras vecinas.- le explico a Isa mientras frunzo el ceño.- Me pregunto qué querrá…
-Seguramente se quejará de que los chicos están apestando el edificio con olor a fritanga.- comenta Isa, y yo me echo a reír.
-Puede ser.- le doy a la opción de responder y pego el teléfono a mi oído.- Hola, Rosa.
-Laura, gracias a Dios…- jadea con un tono que no augura nada bueno.
-¿Rose? ¿Qué pasa?- pregunto con alarma. Isa deja de revolver su café y fija sus ojos en mí.
-Ha habido un incendio en vuestra casa.- responde.


ALOHA. SÉ QUE MUCHAS QUERRÉIS MATARME POR HABER DEJADO EL FINAL ASÍ PERO ME FALTA TIEMPO PARA ADELANTAR Y SOLAMENTE HE PODIDO LLEGAR HASTA AHÍ. SIENTO MUCHO DEJAROS CON LA INTRIGA, PERO ASÍ OS QUEDÁIS CON LAS GANAS.
DON'T WORRY, HARÉ TODO LO POSIBLE PARA SUBIR LA SEGUNDA PARTE EL PRÓXIMO FIN DE SEMANA. SUPONGO QUE YA OS IMAGINÁIS EN LO QUE ESTÁ BASADO.
VOTAD EN "REACCIONES" DEBAJO DEL CAPÍTULO PARA SABER VUESTRA OPINIÓN.
CADA VEZ QUEDA MENOS PARA EL FINAL...
POR CIERTO, ¡FELIZ CUMPLEAÑOS, ZAYN!
MIL GRACIAS POR TODO. OS QUIERO UN MUNDO, PEQUEÑOS.

sábado, 4 de enero de 2014

Capítulo 94.

29 de agosto. Cumpleaños de Liam.
Me despierto y me estiro sobre la cama. Ayer me fui a dormir temprano porque llegué de estar con mi prima y su hija. Está feliz y muy contenta de estar por fin en casa, aunque dice que se ve rara sin la tripa hinchada. Emilie se ve más bonita a cada segundo que pasa, y me doy cuenta de que de mayor tendrá que quitarse de alrededor a los chicos.
Abro los ojos y veo que Liam sigue dormido. Hoy es su cumpleaños y esta noche tenemos otra fiesta, pero esta vez es en Funky Buddha. Louis no para de hacer coñas sobre “Sandra, espero que no se te ocurra ponerte a dar a luz en el cumpleaños de Liam”.
Empiezo a besar el cuello de Liam, que gruñe algo en sueños pero no se despierta.
-Deja de hacer eso o ya sabes cómo acabaremos.- dice aún con los ojos cerrados. Yo me echo a reír y es entonces cuando me lanzo sobre él.
-¡FELIZ CUMPLEAÑOS, AMOOOOOR!- exclamo entusiasmada, y él se ríe ante mi alegría.
-¡Muchas gracias, cariño!- responde, y me besa en los labios.
-Espera aquí, voy a hacer el desayuno.- le digo, y vuelvo a besarle antes de salir de la cama y bajar a la cocina. Mientras se calienta el café, voy hacia la mesa del salón y cojo mi libro de “50 Sombras Liberadas”. En una de las páginas guardé el sobre con el regalo de Liam, así que lo saco y lo pongo en la bandeja junto a las tostadas y el zumo. Cuando lo tengo todo preparado, vuelvo a subir las escaleras y entro en la habitación. Liam está hablando con alguien por teléfono y a juzgar por los gritos que se oye, me jugaría lo que fuese a que es Louis.
-Sí, a las once en mi casa… Claro. ¡Hasta luego, Tommo!- exclama, y cuelga. Después me mira y sonríe.- Dios, qué buena pinta.
Yo me acerco a la cama y me siento a su lado. Dejo la bandeja en medio de nosotros y él coge el sobre.
-¿Y esto?- pregunta con curiosidad, y yo me encojo de hombros.
Él abre el sobre y saca un papel con una carta que le escribí hace un par de días. Una carta en la que le repito lo que le he dicho mil veces: que le quiero más que a nada en este mundo. Que siempre va a tenerme a su lado pase lo que pase. Que estoy con él por cómo es y no por lo que tiene. Que es la persona más inteligente, honesta, generosa e increíble que he tenido el honor de conocer. Que me siento la persona más afortunada del mundo por ser su novia. Y que… Disfrute de su regalo.
Él vuelve a mirar dentro del sobre y suelta un respingo. Saca las dos entradas en primeras filas para el concierto de Bruno Mars aquí en Londres dentro de dos semanas y se las queda mirando como si no fuesen reales.
Cuando sacaron las entradas para su Moonshine Jungle Tour removí cielo y tierra para conseguirlas. Bruno es mi cantante solista favorito desde hace casi tres años y nunca he tenido la oportunidad de verle en directo. ¿Y qué mejor manera que verle por primera vez que con mi novio y en primera fila? Me salieron por un ojo de la cara, pero valió la pena.
Y lo que también vale la pena es ver a Liam tan emocionado delante de mí. De pronto deja la bandeja en el suelo, el sobre con la carta y las entradas en su mesilla, me coge la cara entre sus manos y me besa con fuerza. Como si no me hubiese besado en tres meses. Como si le fuese la vida en ello.
-Joder, Laura… Gracias. No solamente por las entradas, sino por todo. Eres una de las personas más importantes de mi vida y te quiero como nunca he querido a nadie.
Veo cómo unas cuantas lágrimas bajan por sus mejillas y el corazón se me encoge. Muy pocas veces le he visto emocionarse así.
-Liam, no llores. Sabes que ni de lejos es suficiente para lo tantísimo que te mereces.- le acaricio la mejilla y le quito las lágrimas.- ¿No estás nervioso? ¡Vamos a ver a Bruno Mars en directo! Aún no me lo creo.
No sé para quién es el regalo, si para él o para mí.
Liam se ríe y me recoge en su regazo.
-Ni yo, es increíble. Ningún regalo podrá superarlo. Gracias, amor.
-No hay de qué. Y feliz cumpleaños… Otra vez.
Me levanta la barbilla con su mano y vuelve a besarme en los labios antes de volver a coger la bandeja de comida.
Mientras yo devoro un cruasán de chocolate, Liam mira el sobre y sacude la cabeza.
-Es increíble.- repite en voz baja.- Y la carta… En serio, ¿nunca has pensado en dedicarte a escribir libros?
-¿Yo?- pregunto sorprendida. No se me había pasado por la cabeza.
-Sí. Tienes una manera de expresarte que muy pocas personas poseen. Cada vez que hemos estado tirados en el sofá y tú estabas leyendo era como si solamente estuvieses de cuerpo presente, porque tu mente parecía estar en otro planeta. Te sumerges en las historias. Y cuando después me las cuentas y me dices lo tantísimo que te gustan Edward Cullen, Peeta Mellark o Christian Grey es como si realmente existiesen y tú les estuvieses dando vida. Piénsalo, Laura. De verdad. Podrías llegar muy lejos y sabes que nosotros podríamos ayudarte.
Me quedo pensativa durante unos minutos. La verdad es que Liam tiene razón. Siempre he adorado leer, perderme entre las páginas de un buen libro, imaginarme los lugares en los que transcurren las historias y enamorarme de sus personajes. Justin suele decirme que seguramente he leído tantas páginas de libros como tantos seguidores tiene él en Twitter. Yo creo que exagera muchísimo… O quizás no. Cuando llegué a Madrid empecé a escribir un diario. En él plasmaba todas mis ideas, mis inquietudes y preguntas sin respuesta. Creo que sigue escondido en alguna parte de mi habitación ahí, ya que lo abandoné en cuanto me vine a Londres. Escribir es una buena manera para evadirte de este imperfecto mundo e inventar otros mucho mejores.
-Sí… Ahora que lo dices, sí.- susurro.- Siempre he adorado escribir y leer ya ni te cuento. Tengo mil ideas para libros pero nunca las he escrito.
-Pues ya sabes.
La mañana pasa rápidamente. Liam recibe cerca de 20 llamadas en poco tiempo. Justin y Blanca se pasan a felicitarle en persona ya que se dirigían hacia un estudio de grabación cercano. Parece ser que Justin está preparando unas canciones que publicará en un mes o así y después estrenará su película.
Diez y media de la noche.
-Cómo me gustaría estar ahí, zorra.- se queja Luna al otro lado de la línea. Yo me echo a reír.- Disfruta y tómate un mojito a mi salud.
-Eso está hecho.- acepto.- Hablamos antes de irnos de viaje, ¿vale?
-¡Vale! ¡Adiós, preciosa!
Cuelgo y me levanto del sofá. Queda poco menos de media hora para que nos pasen a recoger, así que me dirijo a nuestro dormitorio y abro la puerta que da al vestidor. En él se encuentra Liam arreglándose el pelo mientras se mira en el espejo.
-¿Cómo estoy?- me pregunta extendiendo sus brazos.
-Muy bueno, la verdad.- respondo, y él se ríe con ganas.
Rebusco en el armario. No quiero llevar vestido, no me apetece. Encuentro justo lo que buscaba (http://www.polyvore.com/203_are_we_human_are/set?id=96918665) y me lo pongo con rapidez antes de maquillarme lo mínimo posible.
Justo en ese momento llaman al timbre y yo salgo corriendo hacia la puerta mientras me cepillo el pelo.
-Vaya, vaya… Bonito atuendo.- dice Zayn. Lleva su adorada chaqueta de cuero, una camiseta de tirantes gris, vaqueros rotos y sus botas.
Tengo que decirle que me consiga una de esas chaquetas.
-Gracias. Pasad, anda.- me aparto de la puerta para que entren y vuelvo al baño para dejar el cepillo y cogerme una coleta.
-Ah, Payno, aquí tienes tu regalo.- le está diciendo Zayn a Liam cuando vuelvo al salón. Otro sobre.- Es un fin de semana en una casa rural a las afueras de Londres con todo pagado. Para los dos.- añade mirándome.
-Eso sí, los condones los ponéis vosotros porque yo no sabía de qué sabor os gustan.- continúa Sandra con una pícara sonrisa, y yo me sonrojo.
-Muchísimas gracias de todas formas.- interviene Liam ignorando la burla de Sandra.- Es genial.
Bajamos al portal y entramos en la furgoneta negra.
Funky Buddha, allá vamos.
Varias horas (y numerosos cubatas) después.
-¡Camarera, otra ronda de chupitos por aquí!- grita Andy apoyándose en la barra.
-Te estás emocionando, Samuels.- le riñe Isabel, aunque está acabándose su tercer vodka con naranja.
-Hombre, es el cumpleaños de mi mejjjjjor amigo, eso hay que cccccelebrarlo.- responde Andy arrastrando las palabras.
-Oh, Andy… Te quiero mucho, tío.- canturrea Liam, que se lanza sobre su amigo. En los 15 meses desde que le conozco, jamás le había visto tan borracho.
-Laura, tus pantalones me provocan ganas de vomitar.- balbucea Niall.
-¿Y eso por qué? ¿Tan feos son?
-No, es que…- se queda callado como si se le hubiese ido el santo al cielo.- Son… Son raros. Los dibujos se mueven… Me marean.
-Es verdad, tío…- asiente Justin, que se agacha a mi lado y pone su dedo índice en mi rodilla.- Se mueven…
-Eh, no toques a mi novia.- le advierte Liam pegándole un manotazo a Justin y cogiéndome por la cintura.- Ven, vamos a… bailar.
-¿Te ves capaz?- le pregunto, aunque él ya me ha arrastrado a la pista.
En ese momento empieza a sonar Talk Dirty de Jason Derulo. Liam me pega a su cuerpo y fija su mirada en la mía. Yo me quedo totalmente hipnotizada y no puedo hacer otra cosa que devolverle la mirada. La gente a nuestro alrededor empieza a mover sus cuerpos al ritmo de esta sugerente canción.
Cuando llega el estribillo, Liam acerca sus labios a mi oído.
-Talk dirty to me.- susurra, y acaricia mi oreja con su nariz. Un escalofrío me sube por la espalda.
-¿Cuánto has bebido, Li?
-Mucho… No quiero ni pensar en cómo estaré mañana, pero me da igual porque me despertaré a tu lado.- murmura con rapidez, y apoya su frente contra la mía.- Te quiero.
Estará borracho y yo un poco achispada, pero eso no impide que cuando me dice cosas así sienta como si el corazón se me subiese a la garganta.
Se inclina más hacia mí y me besa con fuerza. Su lengua sabe a una mezcla entre menta y vodka. Es adictivo. Pasa sus manos por mi cintura y yo enredo mis manos en su pelo. No puedo evitar soltar un gruñido de deseo… Porque le deseo aquí. Ahora.
Pero estamos borrachos.
-Liam, no…- susurro poniéndole una mano en el pecho y apartándole de mí.
-¿Por qué no?
-Porque has bebido mucho. No es justo.
-Me da igual. Aprovéchate.
Cómo se nota que lleva más alcohol que sangre en las venas, si no sería imposible que dijese eso.
-¡TARRRRRTA!- grita Niall, que empuja un carrito sobre el cual está la enorme tarta de chocolate con forma de Batman y con pequeños fuegos artificiales que fuimos a encargar ayer Amanda, Harry y yo.
-Madre del amor hermoso.- exclama Sandra, que se queda boquiabierta.
-¿La habéis hecho vosotros?- pregunta Liam.
-¿Tú nos ves con cara de hacer tartas?- replica Harry con burla.- Nosotros la elegimos y yo la retoqué un poco, pero nada más.
-¿Y pretendéis que nos la zampemos ahora?
-Ese es el plan.- asiente Niall, que se ve encantado.- He sacrificado mi cena para poder comer tarta… ¡A por ella!
Sandra le pasa su cámara de fotos al camarero y nos hace una foto a todos juntos con la imponente tarta. Liam se ve feliz, y no hay nada que me gratifique más que eso.
A eso de las cuatro de la mañana, nos vamos ya hacia nuestras respectivas casas. Cuando Liam y yo bajamos de la furgoneta, él casi se cae al suelo de no ser porque yo le agarro del brazo y lo impido.
-Pero por qué estoy tan mareado…- murmura.
-Porque hoy has bebido más que en toda tu vida. Te has emocionado demasiado.- respondo, y él suspira. Me giro hacia la furgoneta.- Hasta mañana, pareja.
-Adiós, Lali.- se despide Isa, ya que Andy tiene la cabeza apoyada en su hombro y tiene cara de estar al borde del desmayo.
Yo le paso un brazo por la cintura a Liam y lo arrastro al interior del bloque. En cuanto entramos en el ascensor, gira su cara hacia mí y esconde su cara en mi pelo.
-Me gustas tanto…- susurra, y yo aprieto los labios.- ¿Sabes? Me gustas desde que te vi en el cap… Cami… ¿Cómo se dice eso?
-Camping, Liam.- le corrijo con sequedad.- Camping.
-¡Eso, camping! Me gustas desde entonces. Alguna modelo me ha dado su número pero yo les he dicho que no los quería porque estoy contigo y no voy a dejarte. Eres tan guapa… Tengo sueño. Y hace frío.
Yo me echo a reír con ganas. Sus cambios de temas de conversación me encantan. Cuando yo bebo más de la cuenta, sufro trastornos bipolares.
Llegamos a nuestro piso y yo saco la llave.
-¿Me dejas abrir a mí?- me pregunta Liam.
-Si tenemos que esperar a que abras tú la puerta…- repongo con burla, y él suelta un respingo.
-Me has ofendido.
-No es verdad.- abro la puerta y entramos en casa. Liam sube a rastras las escaleras y yo pongo los ojos en blanco antes de volver a ayudarle a sostenerse en pie.
Cuando entramos en la habitación, Liam se desploma sobre la cama y suelta un gemido. Yo me siento a su lado y empiezo a quitarle la camiseta, a lo que él responde mirándome con los ojos como platos.
-De lo que ahora mismo está pasando por tu cabeza, no.- le digo antes de que intente nada. Él hace un puchero.
-Por favor… Te quiero ahora.- musita, y yo casi accedo de manera inmediata… Pero no puede ser.
-Y yo también a ti pero estás borracho. Tú me rechazas a mí cuando estoy en el mismo estado que tú, así que…- sé que pagándole con la misma moneda dejará de insistir.
-Eso no es justo, eres muy rencorosa.- gruñe, y yo me vuelvo a reír.
-Estaba esperando el momento exacto para devolverte la pelota. ¿A que fastidia?- le presiono empujándole el hombro. Él aprovecha y coge mi mano, tira de mí y de pronto me encuentro debajo de él.
-Estaré borracho pero sigo siendo más fuerte que tú así que no me provoques si no quieres hacer algo que no quieres.- me amenaza con voz sensual. El pulso se me empieza a acelerar rápidamente y respiro entrecortadamente.
Laura, no. Tú puedes negarte. Imponte.
-Liam… Déjame ir al baño. Tengo que cambiarme.- susurro sin mirarle a los ojos, ya que si lo hiciese estaría totalmente perdida.
-Mmm…- ronronea él antes de darme un beso en el cuello y tumbarse a mi lado. Yo me levanto de un bote y entro corriendo en el baño. Me apoyo sobre la puerta y respiro hondo un par de veces. Admito que esta faceta de Liam, el Liam borracho y juguetón es algo difícil de resistir.
Cojo una camiseta de Liam, mis pantalones cortos de chándal y me visto con ello. Salgo del baño y veo que Liam ya está dentro de la cama y sin camiseta. Mierda. Vista al frente, Laura… Me meto en la cama y me tapo un poco con las sábanas. Estoy de espaldas a Liam. Él me rodea la cintura con un brazo y me atrae hacia sí mismo.
-¿Tampoco puedes abrazarme o qué?- murmura, y yo contengo la risa. Me giro y veo que tiene los ojos brillantes y una sonrisa burlona.
Le acaricio la mejilla y él se inclina bajo mi tacto.
-Eso sí.- acepto en voz baja, y él me estrecha entre sus brazos antes de caer rendido por el sueño. Yo también lo hago pocos minutos después.

ALOHA. ESPERO QUE OS GUSTE ESTE CAPÍTULO. IBA A DIVIDIRLO EN DOS PARTES PERO HE PREFERIDO DEJARLO ENTERO BC LLEVABA DEMASIADO TIEMPO SIN SUBIR UNO COMPLETO Y ME APETECÍA. MAÑANA SUBIRÉ LA PRIMERA PARTE DEL 95 O ESO ESPERO, PERO NO LO PROMETO.
VOTAD EN "REACCIONES" DEBAJO DEL CAPÍTULO PARA SABER VUESTRA OPINIÓN.
HE AÑADIDO OTRA ENCUESTA AL PRINCIPIO DE LA COLUMNA DE LA DERECHA PARA SABER SI OS GUSTARÍA QUE HICIESE UNA SEGUNDA PARTE DE LA NOVELA (AÚN NO HE CALCULADO DE CUÁNTOS CAPÍTULOS) O UN CAPÍTULO DE ESTILO "VARIOS AÑOS DESPUÉS" PORQUE NO ESTOY SEGURA DE QUE SI TENGO QUE HACER UNA SEGUNDA PARTE COMPLETA LE PONGA MUCHO INTERÉS Y NO SÉ QUÉ PREFERÍS VOSOTROS. LO DEJO EN VUESTRAS MANOS.
ME HE CREADO UN NUEVO ASK, PASAROS CUANDO QUERÁIS.
MUCHÍSIMAS GRACIAS, BBYS. OS QUIERO.

LAURA.

jueves, 2 de enero de 2014

Capítulo 93, parte 2.

-¿Qué hacéis, chicos?- balbucea Niall, que parece estar a punto de derrumbarse en el suelo.- ¡Os invito a otro chupito, va!
-¿Pero no ves que estamos llorando? ¡Eres un insensible!- le grito sin dejar de llorar, y él hace una mueca.
-Ahí va… Pues entonces… ¿Queréis un cubata? ¡Yo qué sé, algo que os levante el ánimo!- se pasa las manos por el pelo como si no supiese que hacer.
Harry suelta una risita sin fuerza y le mira.
-Eso estaría bien, Horan.
-¡Genial, ahora vuelvo!
Nada más alejarse trastabillando, Sandra se sienta a nuestro lado y resopla.
-Mi tripa parece una lavadora, las crías deben estar mareadas de tanto meneo.- resopla.
-¿Has bebido? ¡Te saldrán las niñas retrasadas!- exclama Harry con horror, y yo le suelto una colleja.
-Qué salvaje eres, Styles.- le digo.
-No, si tiene razón.- repone Sandra.- Seguro que me salen atontadas perdidas porque de tanto viaje y tanto baile… Y encima Niall no para de intentar darme alcohol y yo lo rechazo pero tengo ganas aunque Zayn no me deja.
-¡Marchando dos mojitos ricos!- exclama Niall apareciendo a nuestra izquierda, y nos los alcanza a Harry y a mí.- ¡Ah, Sandra! ¿Quieres tú otro?
-Por enésima vez, Niall, no puedo tomar alcohol. ¿Alguna vez escuchas lo que te digo?
-¡Pero si un trago no te hará daño, mujer!
-¡A mí no, pero a las niñas sí! ¿Quieres que nazcan en coma etílico o qué?
No hay nada mejor que Niall borracho y sus discusiones con Sandra. Es algo por lo que merece la pena sonreír.
-Niall, vuelve a acercarte a mi prometida con un vaso de alcohol y te juro que te vuelvo a descolocar los dientes.- le amenaza Zayn sentándose al lado de Sandra. Ella sonríe como una idiota en cuanto escucha a Zayn decir “prometida”. Ver a una de mis mejores amigas de esa manera no tiene precio. ¿Hay algo mejor? Sí, que la razón de su felicidad sea uno de mis mejores amigos y las gemelas que esperan.
-¡Oye, todos la tomáis conmigo! ¡No he hecho nada malo!- resopla Niall con enfado.
-Pero si nosotros te queremos, Nialler.- le dice Harry.
-Sí, claro… Mañana cuando tengas una resaca que no puedas ni moverte de la cama, te acordarás de lo que me dijiste.
Se nos hace tarde. O temprano, según como se mire, así que nos disponemos a irnos de Fabric. Harry se sienta en el asiento del conductor ya que es el único que no está tan afectado como los demás. Sandra se sienta a su lado y los demás nos tiramos por los demás asientos.
Yo me siento entre Josh y Liam. El último de ellos también parece estar bastante achispado por el alcohol, porque no para de juguetear con mi pelo y tararear una canción que no reconozco.
-Deja de tocarme el pelo.- le ordeno pegándole en el pecho.
-Es que si no lo hago me desmayaré.- replica con dificultad, como si arrastrase las palabras.
Desde los asientos de detrás, se oye a Louis, Justin y Blanca cantando “We Can’t Stop” de Miley Cyrus.
De pronto se oye un goteo, como si estuviese lloviendo.
-Joder, Mandy, qué asco.- farfulla Niall con la cabeza apoyada en el respaldo de mi asiento.- Te has meado encima.
Todos nos echamos a reír con fuerza. Yo empiezo a llorar descontroladamente mientras me doblo hacia delante a causa de las carcajadas.
-No me he meado, Niall.- replica Amanda con pánico.- Acabo de romper aguas.
Las risas se ven interrumpidas instantáneamente y el silencio reina en el vehículo.
Joder.
No pasa ni un segundo hasta que mi prima se retuerce en su asiento y suelta un grito desgarrador que me hiela la sangre. Repentinamente es como si el alcohol hubiese abandonado mi cuerpo y estuviese alerta de nuevo.
-¡Joder! ¡Harry, vamos al hospital YA!- grita Josh con celeridad a la vez que le desabrocha el cinturón a Amanda y deja que su cabeza descanse en su regazo.
-¿Prima, estás bien?- le pregunto asustada.
-Sí, pero no estoy preparada.- solloza.- Aún no puedo…
Yo la cojo de la mano y le doy un fuerte apretón. Harry derrapa por las calles de Londres y se agradece que no le haya dado a la policía por poner controles en las calles.
Tras cinco minutos que se pasan eternos, Harry aparca delante de un hospital. Todos salimos de la furgoneta y Josh coge en volandas a Amanda con ayuda de Harry. Entramos en Urgencias y unos enfermeros tumban a mi prima sobre una camilla y la llevan hacia los quirófanos seguida de Josh. Yo me dejo caer sobre una de las sillas y respiro hondo.
-Ya lo que nos faltaba para arreglar la noche.- comenta Andrea. Louis y Zayn se han sentado en las sillas que hay enfrente y roncan suavemente. Qué poco han aguantado despiertos…
-Por Dios, que esté bien. Me he asustado tanto…- susurro, y apoyo la cabeza entre mis manos. Liam se agacha enfrente de mí y me acaricia la mejilla.
-Estarán bien, seguro. Nos tienen aquí, eso le dará fuerza a Amanda.- me anima.
Yo apoyo la cabeza sobre su hombro y vuelvo a respirar hondo. Me quedo dormida y no sé cuánto tiempo pasa hasta que se oye un golpe y yo me despierto sobresaltada.
Sandra acaba de tirar una bombona de oxígeno al suelo.
-Uy, perdón.- se disculpa, y suelta una risita.
-¡Cuidado, vamos a explotar!- grita Niall, y se tira al suelo. Yo me echo a reír.
-Niall, es oxígeno. No es gas. Deja de hacer el indio y duérmete.
No he terminado de decirlo cuando un doctor sale por la puerta del quirófano.
-¿Familia de Amanda Hernanz?- pregunta, y nos acercamos rápidamente.
-Yo soy su prima. ¿Cómo está? ¿El bebé está bien?
-Las dos están de maravilla. Amanda está cansada y Josh emocionado, pero muy felices. Podréis pasar a verla en media hora.
-Gracias.- le digo. La puerta vuelve a abrirse y por ella aparece un sonriente Josh. Voy corriendo hacia él y le abrazo.- ¡Josh! ¿Qué tal?
-Es tan… Emilie Jay… No sé como explicarlo.- musita con adoración.- La he cogido entre mis brazos y ha sido como si lo demás dejase de tener sentido. Es tan pequeña y tan preciosa… No puedo creer que sea mi hija.
-Estoy impaciente por vivir lo mismo que tú.- le dice Zayn con complicidad, y mira a Sandra, que se sonroja.
-Te vas a sentir el hombre más afortunado del mundo, Zayn. Lo digo en serio. No me gustó la idea de ser padre tan joven pero en cuanto tienes a tu hija delante dejas de pensar eso. Se convierte en lo más grande que hay en tu vida.
Las palabras de Josh me hacen reflexionar. ¿Viviré yo alguna ver eso con Liam? Espero que sí. ¿Tan pronto? No. O no lo sé. Es precipitado.
Una enfermera nos dice que podemos pasar a ver a Amanda pero que será mejor que entremos pocos ya que está agotada. Justin, Blanca, Louis, Andrea, Niall y Harry se van, por lo que nos quedamos Liam, Zayn, Sandra y yo. Entramos en la habitación seguidos de Josh.
Mi prima está en la cama y sostiene entre sus brazos a Emilie. Tiene los mismos ojos marrones azulados que mi prima pero la cara increíblemente calcada a su padre. Es preciosa.
Y es mi ahijada.
-Oh, Dios mío…- susurro, y me tapo la boca con la mano mientras vuelvo a llorar. Mi prima me mira y sonríe abiertamente.
-Es increíble, ¿verdad? Emilie Jay Devine… Esta preciosidad ha estado dentro de mí ocho meses. Y ahora la estoy abrazando. Estoy agotada pero soy tan feliz…
-Es increíble.- asiento, y la abrazo. Después vuelvo a mirar a Emilie.- Te quiero, Mandy. Y a Emilie. Para cualquier cosa siempre me tendréis a vuestro lado. Siempre.
Amanda vuelve a sonreír y llora conmigo. Mi prima, tan tímida y tan pequeña… Mi prima, una de las personas más importantes de mi vida, que nunca me ha dejado caer y que ha estado a mi lado en todo momento. La quiero muchísimo, y eso no va a cambiar nunca.


Holi. Espero que os haya gustado este capítulo. Sé que mi prima tenía muchas ganas de que lo subiera y por eso su opinión es la que más me interesa.
VOTAD EN "REACCIONES" DEBAJO DEL CAPÍTULO PARA SABER VUESTRA OPINIÓN.
El siguiente lo tendréis mañana aunque no creo que pueda subirlo entero.
CAPÍTULO DEDICADO A LAURA (AMANDA).
Mil gracias por todo, bbys. Os quiero.

Laura.

miércoles, 1 de enero de 2014

Capítulo 93, parte 1.

Es 20 de agosto. Para muchos es otra de esos días frescos en Londres en los que no te apetece moverte de casa. Para nosotros se nos presenta como un día muy largo y lleno de emociones.
Hoy se estrena This Is Us, la película de los chicos.
Liam y yo volvimos a Londres hace dos días. Nos los hemos pasado haciendo la mudanza a nuestro nuevo piso. Está un poco más alejado del centro, pero es dos veces más grande, de dos pisos y los vecinos son extremadamente amables. El que se ha mudado más cerca es Zayn, que solamente está a dos manzanas de aquí.
Cuando me despierto, estoy sola en la cama. La alarma sonó hace veinte minutos pero yo he mantenido la costumbre de ignorarla. Voy al baño a lavarme la cara y cuando estoy más espabilada, bajo las escaleras en dirección a la cocina.
Me encuentro a Liam hablando con alguien por teléfono. Le doy un beso en la mejilla antes de abrir la nevera y rebuscar hasta encontrar el zumo de naranja.
-Sí…- va diciendo Liam mientras se mueve de un lado para otro por la cocina.- Sí, en cuanto terminemos nos vamos… ¿Qué? Joder… Vale, ahora bajo. ¿Me puedes dar cinco minutos para cambiarme? Gracias. Que sí, pesado. Hasta ahora.- cuelga y se pasa las manos por el pelo.- Cielo, tengo que irme a la rueda de prensa y luego tengo como miles de entrevistas. ¿Nos vemos a la hora de comer en el hotel?
-Sin problema, ahí nos vemos.
-Hasta luego, pequeña.- se despide de mí y me da un beso en los labios antes de precipitarse por la puerta.
Horas después.
Una furgoneta nos pasa a recoger y Sandra, Amanda, Andrea y yo nos subimos a ella. Leyre no ha venido. Los chicos ya se han ido hace media hora y se les veía bastante nerviosos. Louis estaba eufórico ya que le han dejado llevar a Andrea al estreno para así poder confirmar su relación. Yo llevo un vestido diseñado por Sandra (http://www.polyvore.com/198_shine_ya_light/set?id=95154221), al igual que mi prima. En cambio, Andrea y Sandra los llevan de Ryan.
Sandra y yo nos ponemos en la última fila de asientos y mientras comenzamos a avanzar por las calles de Londres, ella empieza a pasarse las manos por el vientre como si gracias a un milagro divino le fuese a desaparecer.
-¿Quieres hacerme el favor de calmarte? Me estás alterando a mí también.- río.
-Es que noto como si la barriga se me hubiese multiplicado por dos, y nunca mejor dicho.- resopla, y después aprieta los labios.
-¿A qué te refieres?
-Verás, Laura…- de pronto se ve bastante asustada.- Ayer fui con Zayn al ginecólogo porque ya llevo más de tres meses embarazada y podíamos saber el sexo del bebé.
-¡Es verdad! ¿Entonces vamos a tener sobrino o sobrina?
-Sobrinas.- responde ella.
-¡Eso es estupend…!- entonces caigo en que lo ha dicho en plural.- Espera… ¿Has dicho “sobrinas”? ¿Con una “s” al final?
-Sí.- me coge de una mano y sus ojos se cristalizan.- Laura… Voy a tener gemelas.
-Oh, Dios mío…- susurro totalmente en shock.
-Si vieses la cara de Zayn cuando el doctor nos los dijo… Desde entonces está distante de nuevo, como si estuviese huyendo de mí… Al llegar del médico se encerró en su habitación de graffitis y no salió de ahí hasta casi medianoche.
-Sandra, no huye de ti.- replico, y ella me mira con pánico.- ¡Por favor, si hace dos semanas te pidió matrimonio! Sabes que cuando le dan una noticia fuerte se cierra mucho, pero es cuestión de horas para que lo asimile.
-Ya… Pero es que también quiero contárselo a mis padres y no sé… Se van a enfadar cuando les diga que estoy embarazada, pero cuando les diga que son gemelas ya me querrán crucificar.
-No, no lo harán porque son tus padres y te apoyarán pase lo que pase. Y si no lo hacen… Tienes 20 años. Eres adulta. Es tu responsabilidad y puedes hacer lo que tú quieras.
En ese momento doblamos la esquina de la calle en la que se celebra la premiere. Los gritos van aumentando a cada metro que avanzamos.
-Ahora tranquila. Disfrutemos de la película y de la fiesta de después.
-Amanda y yo no podemos beber.- refunfuña Sandra. Andrea y yo nos echamos a reír.
La furgoneta para delante del cine y nosotras salimos de ella.
Madre mía.
Los alrededores están a reventar de gente. No cabe ni un alfiler. Los tímpanos están a punto de reventarme a causa de los miles de gritos que se escuchan.
-Miradles.- nos ordena Amanda por encima del ruido. Señala hacia nuestra derecha con la mirada perdida. Nosotras nos giramos y casi nos da un ataque al corazón.
Los chicos están subidos a una especie de plataforma y están hablando con un presentador. Los cinco van vestidos de negro, pero cada uno tiene su propio estilo: Niall lo combina con una chaqueta blanca y negra; Zayn lleva una gabardina que le llega casi hasta las rodillas; Harry lleva su famosa camiseta de corazones blancos; Louis se ha peinado el pelo hacia arriba y le ha quedado un tupé; y Liam… Joder. Lleva una chaqueta de cuero, unos pantalones ajustados y botas. Está tan malditamente sexy…
¿Qué narices vería en mí? Soy una chica de lo más sencilla y mediocre. No tengo nada de especial.
Ellos terminan de hablar bajan por unas escaleras. Entonces es cuando se dan cuenta de que hemos llegado. Se acercan a nosotras con rapidez y yo casi me arranco los ojos de cuajo. No puedo estar mirando tanta asquerosa perfección a la vez.
-¿Laura?- balbucea Liam, y mis mejillas se incendian. Sus pupilas se dilatan y me mira de arriba abajo, sin dejarme ni un mísero centímetro de mi cuerpo.- Maldita sea, estás… Estás impresionante, amor.
El corazón se me sube a la garganta y me tiemblan las piernas. Dios, voy a desplomarme en el suelo…
-No me digas eso, Liam.- musito.- Tú también estás… Muy… Pues eso.
-Interesante elección de palabras, Lali.- dice Louis con burla, y yo le pongo mala cara.
-Chicos, ahora que estáis todos ir yendo hacia la entrada.- nos pide Paul.
Liam me coge de la mano y yo intento soltarme, pero él refuerza el agarre y me mira a los ojos.
-No. Quiero que nos vean juntos.- me corta con la voz llena de súplica.
Veo por el rabillo del ojo cómo Louis coge de la cintura a su Andrea y le da un beso en los labios antes de llevarla hacia donde están sus padres con sus hermanas.
-¡Laura!- me grita una voz muy familiar, y de repente estoy entre los brazos de Ruth Payne.- ¡Te he echado de menos, hermanita!
-Yo también te he echado de menos, Ruth.- farfullo, ya que me tiene encerrada en un abrazo que me dificulta bastante hablar con claridad.
-Ruth, suéltala. Vas a hacerle daño.- le regaña Geoff. Ruth le obedece y suelta una risita.- Me alegro de verte, pequeña.
-Igualmente, Geoff.- respondo antes de devolverle el abrazo.
También saludo a Nicola, que ha venido con su novio. Después me acerco a la parejita Malik, que están hablando con una reportera. Cuando acaban de hablar con ella, Sandra me mira con enfado.
-La muy… Me ha preguntado por el anillo. Es que me cago en su vida.
-Sandra, ya.- le pide Zayn.- Tarde o temprano se tendrán que enterar.
-Pues que por lo menos se esperen a que lleve puesto un chaleco antibalas porque… ¡Mira a toda esta gente, Zayn! Si se enteran de eso querrán matarme.
-Yo no les dejaría.- intervengo.
-Ni yo.- añade Zayn.
-¡Yo tampoco!- exclama Niall apareciendo por detrás de nosotros.
-Ay…- suspira Sandra, y una lágrima resbala por su mejilla.- Joder, malditas hormonas.
-Macho, tu novia es una malhablada. A ver si le echas un polvo y se relaja.- replica Niall con burla. Yo intento aguantar la risa pero fracaso estrepitosamente. Sandra sonríe a la vez que agarra a Zayn del brazo.
-No voy a pegarte una bofetada porque tengo a cientos de fans tuyas mirándonos pero no te libras de que en la fiesta te arree una buena.- le dice Sandra.
Niall resopla con indignación y me mira con miedo.
-La has oído, ¿verdad? ¡Quiere pegar a tu duendecillo irlandés!- exclama, y yo vuelvo a reírme.
Su discusión queda interrumpida porque van a hacerles unas cuantas entrevistas rápidas, y yo acompaño a Sandra a saludar a la familia de Zayn. Llegan Conor Maynard con Bea, Isabel con Andy, Simon Cowell, Olly Murs y Little Mix. Tras veinte minutos haciendo tiempo para entrar, nos dicen que ya podemos pasar a la sala. A mí se me encoge el estómago. Tengo muchas ganas de ver su película. Aunque yo les conozca en la intimidad, quiero ver cómo lo explican a sus fans.
Nos vamos a sentar a la primera fila y la sala se va llenando progresivamente. Es gigantesca. Dos minutos después, los chicos salen al escenario y dicen unas palabras.
-Si os gusta, contádselo a todo el mundo.- pide Harry.- Y si no os gusta… Mentidles.
Tras una ronda de aplausos, ellos bajan del escenario y se acercan a la primera fila. Liam se sienta a mi derecha. Cuando apagan las luces, yo suelto un respingo y mis manos se convierten en puños. Liam me pone una de sus manos en la rodilla.
-Tranquila.- susurra. Yo le miro alzando una ceja.
-¿Y me lo dices tú a mí?- inquiero con sarcasmo, ya que él está el triple de nervioso que yo.
-Touché.- responde, y se echa a reír.
A partir de ese momento no volvemos a hablar. La pantalla se enciende.
Señoras y señores, es un placer presentarles en primicia la película sobre One Direction: This Is Us. Disfruten.


Cuando acaban los créditos, la pantalla se funde en negro y en la sala reina el silencio durante dos segundos hasta que irrumpimos en fuertes aplausos. Yo me levanto y sigo aplaudiendo mientras las lágrimas siguen bajando por mis mejillas.
Ha sido increíble. En la película se les ve de una manera tan cercana que seguramente las fans sentirán como si les conociesen de toda la vida. Es muy realista, porque son ellos mismos. No actúan.
-¿Por qué me traéis aquí sabiendo que tengo las hormonas disparadas?- solloza mi prima entre los brazos de Josh.- Iros a la mierda…
-Pero si eras tú la que quería venir…- replica Louis poniendo los ojos en blanco.
-¡Da igual! Ahora… ¡FIESTA!- grita Niall.
Sí, por favor. Necesito una copa. O dos.
Salimos de la sala y nos metemos en las grandes furgonetas negras. Al poco tiempo, paramos en la puerta de Fabric. La verdad es que me trae malísimos recuerdos, ya que la última vez que estuve salí muy mal parada. Fue en el cumpleaños de Justin. Lo único que quiero es olvidar esa espantosa noche pero parece ser que esos recuerdos han echado raíces en mi mente.
-¡VAMOS ALLÁ!- chilla Niall. Se le ve con unas ganas tremendas de emborracharse. Y yo también, para qué mentir.
Salimos del vehículo y aunque hay mucha prensa y fans en la puerta, no nos paramos y entramos directamente en el local.


No sé qué hora es. He perdido la noción del tiempo y la capacidad de pensar con claridad. ¿Cuántas copas debo llevar ya? Llegué a cuatro y luego ya dejé de contar… Y a eso hay que sumarle los chupitos que me he tomado con Niall, Justin, Andrea, Louis… Hemos brindado por todo: por nosotros, por la película, por los Aussies, por el helado de frambuesa que tanto le gusta a Niall, por las Oreos, por Bruno Mars… ¡Incluso por el color del pelo de Lou Teasdale! Cualquier excusa era buena para beber. Yo estaba deseando tener una noche así, ya que hacía meses que no ocurría…
Ahora no estoy tan segura de que fuese buena idea.
Tengo la mente nublada y casi no me tengo en pie. Está sonando una canción de Robin Thicke, pero no sé cuál es. Estoy bailando con alguien, pero no sé si es Niall o Louis. Cuando la canción termina, me dirijo a uno de los sofás y me siento al lado de un chico que no distingo.
-Se te ve tocada, Lali.- me dice con voz profunda, y clava sus ojos verdes en los míos. Hostia, pero si es Harry.
-Tú no.- repongo con dificultad.- ¿No tienes ganas de beber?
-No tengo ganas de nada, para serte sincero.- responde, y suelta una carcajada amarga.
-¿Y eso por qué? No estoy en muy buenas condiciones de escuchar, pero si te sirve de algo cuéntamelo y quizá me entere.- le sugiero mientras me paso las manos por los ojos. Doy gracias al cielo por Lou y su gran idea de ponerme rímel impermeable.
Harry se vuelve a reír aunque no hay ni rastro de felicidad en su risa.
-Seguramente sí que sirva de algo…- acepta, y de pronto sus ojos se vuelven tristes. Estaré borracha, pero verle así hace que el alma se me caiga a los pies.- Leyre hoy no ha venido porque había quedado con unos amigos. Desde que volvimos de América pasa bastante tiempo con ellos.… Me siento desplazado.
-Oh, Harry…- susurro, totalmente destrozada por verle tan mal.- No sé qué decirte. Yo a Leyre la conozco desde siempre y la quiero muchísimo. Ella te adora y es normal que cambie de aires. Al final hasta nosotras acabamos sintiéndonos presionadas por vuestro ritmo de vida. No todo se limita a estar contigo y con nosotros.
-Pero es que la quiero tanto… No puedo estar lejos de ella. Estoy enamorado.- replica con voz rota, y veo varias lágrimas bajando por sus mejillas. ¿Harry llorando? Tiene que estar pasándolo realmente mal.- Y siempre va a tenerme a su lado pase lo que pase. Quiero llevármela de escapada romántica, ¿crees que aceptará?
-Te va a tener a ti, a mí y todos los que nos importa.- añado.- Y por supuesto que aceptará, Harry. No te preocupes por eso, seguro que le encanta la idea de irse lejos solamente contigo.
Me acerco a él en el sofá y le abrazo con fuerza. Él suspira tristemente sobre mi hombro y yo no puedo aguantar las lágrimas.


Aloha, bbys. Primer capítulo del año. Espero que lo hayáis empezado con buen pie y lo pasarais bien. Es un poquito más largo porque creo que ya era hora, además la segunda parte será corta. Pero no por eso quiere decir que será aburrida, porque pasará algo muy inesperado... Mañana resolveréis la gran duda.
VOTAD EN "REACCIONES" DEBAJO DEL CAPÍTULO PARA SABER SI OS HA GUSTADO.
Un beso gigante, y gracias.
CAPÍTULO DEDICADO A LEYRE.

Laura.
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