domingo, 24 de noviembre de 2013

Capítulo 88.

(Habla Laura)

Mientras escucho a Demi con los altavoces, hago repaso de los últimos 13 meses. Ha sido un año increíble. Si me lo hubiesen dicho en mayo de 2012 no me lo habría creído, y en junio, por una bendita casualidad, nos encontramos a nuestros ídolos a las afueras de Londres.
Pero, ¿y si…?
Mi macabro pensamiento queda apartado en cuanto Liam entra en el motor-home. Estampo una radiante sonrisa en mis labios, pero se desvanece en cuanto veo los nudillos de su mano derecha cubiertos de sangre.
-¿Qué has hecho?- chillo. Me levanto de un bote y corro hacia él.
-He golpeado una mesa de cristal porque me han cabreado.- responde con indiferencia.
-Joder, Liam… Ven aquí, anda.
Lo llevo hasta uno de los taburetes y hago que se siente. Cojo el pequeño botiquín que hay en el armario y empiezo a curarle. Echo un poco de alcohol en una gasa y se la paso por los nudillos. Él hace una mueca.
-A quién se le ocurre…- murmuro, y sacudo la cabeza. Liam se ríe con disimulo.
-¿Defender a su novia porque piensan que es una mala influencia aunque en realidad sea justo lo contrario? A mí.- contesta. Yo resoplo intentando parecer indignada, pero sueno totalmente halagada.
Nos quedamos en silencio mientras yo sigo limpiando su herida. De pronto noto su mano izquierda en mi cadera y acariciándome de arriba abajo continuamente. Le miro arqueando las cejas y veo cómo él me observa de reojo.
-No me toques o me desconcentro.- le regaño con diversión.
-Ah, ¿te desconcentro?- inquiere, y yo me ruborizo.
-Bastante, y además lo sabes.
-Es que eres una enfermera muy sexy.- murmura, y me atrae hacia él. Yo siento cómo la sangre empieza a ir con más rapidez por mis venas.
-¿Podrías hacerme el favor de estarte quieto y dejarme terminar?- susurro, aunque me falla la voz.
Liam suelta una risita y acerca sus labios a mi oído. Susurra un "te quiero" que provoca el aleteo de mil mariposas en mi estómago. Su aliento acaricia mi cuello y me pone la piel de gallina. Cuando acabo de curarle la herida, dejo el botiquín a un lado y entrelazo mis brazos en torno a su cuello. Le doy un beso y apoyo mi frente sobre la suya.
-Te quiero.- susurro, y casi noto cómo sonríe, ya que tengo los ojos cerrados. Los abro y efectivamente, tiene una gran sonrisa en los labios. Sonríe así por ti, canturrea mi conciencia pegando saltitos y dando palmadas.- ¿Vamos a ver a los chicos? Quiero estar un rato con ellos.- propongo.
-Un segundo.- me pide, y me besa con dulzura.- Vale, me cambio de ropa y nos vamos.
Se levanta y va a la habitación. Al minuto vuelve cambiado de ropa. Salimos del motor-home y nos encaminamos al estadio. Cuando estamos a medio camino, Liam me abraza y da una vuelta conmigo entre sus brazos.
-¿Qué haces?- grito cuando me baja.
-Enseñarle al mundo que soy feliz contigo y con nadie más que contigo.
Me lo quedo mirando en silencio, mientras noto el pinchazo de las lágrimas en mis ojos. Agacho la mirada y apoyo la cabeza en su pecho a la vez que él me rodea con sus brazos.
-Laura, quiero que sepas algo. La opinión de mis fans y de la gente que me rodea me importa más bien poco. Estoy saliendo contigo y no con ellos. Y si quieren separarme de ti, ya pueden ir preparando mi muerte porque no hay otra manera de conseguirlo. Es contigo con quien quiero hacerme viejo, formar una familia y vivir feliz para siempre.
Vuelvo a mirarle y le beso con toneladas de amor. Me olvido de los chicos y las fans que nos observan unos metros más allá, en las afueras del estadio. Solamente soy conciente de que Liam me quiere, y yo a él. Y nada ni nadie va a cambiar eso, por mucho que lo intenten.
-Nunca me habían dicho nada tan bonito en la vida, Liam. Te quiero.
Le cojo de la mano y entramos en el estadio. Vamos al backstage y nos los encontramos a todos tirados por las alfombras y los sofás.
-¡Hola, pareja!- nos saluda Zayn.
Estamos un buen rato en el backstage hablando todos con todos y haciendo el tonto hasta que llaman a Liam, Harry, Niall, Zayn y Louis para prepararse. El concierto pasa volando. Cuando salimos del estadio y nos dirigimos al motor-home, yo no suelto ni una sola palabra. Los pensamientos que estaba teniendo antes de que Liam llegase de su reunión con sus representantes me acosan demasiado y amenazan con no desaparecer.
-¿Te ocurre algo, amor?- me pregunta Liam mientras echamos nuestras cosas en la maleta. Hemos decidido volver al motor-home que compartíamos con Blanca y Justin.
-Sí… Es que esta tarde, he pensado algo…- me apoyo sobre un hombro y le miro a los ojos.- ¿Qué hubiese pasado si no hubieseis ido al camping el día que nos conocimos?
El pánico es latente en mi voz. La sola idea de que no hubiese conocido a los chicos me oprime los pulmones.
-Nos habríamos conocido tarde o temprano.- responde Liam con total seguridad.
-¿Estás seguro?
-Claro.- él me acaricia la mejilla y me besa en la frente.- Tu destino siempre se cruzará con el del amor de tu vida, sea en un momento o en otro.
Y ahí está de nuevo. Ahí están esas frases suyas que llegan en un momento inesperado y me hacen querer besarle hasta que me quede sin aire… Y eso es lo que hago.
-Te amo.- susurro en cuanto me separo de él. Liam apoya su frente en la mía.
-No más que yo a ti.- replica, y sus palabras me acarician el rostro.
Y así se organiza un patrón: mañanas de ensayos, tardes de descanso, concierto y puesta en marcha para el siguiente destino. Laupi se va repentinamente a España sin dar ninguna explicación, pero dice que no nos preocupemos y que volverá tan pronto como pueda. Veo a Louis un poco distanciado, como si estuviese en otro planeta.
Dos días después, me despierto muy sobresaltada y bastante desorientada. Mi frente está totalmente perlada en sudor. Empiezo a respirar entrecortadamente y Liam se despierta.
-¿Laura?- pregunta extrañado y con los ojos entrecerrados.- ¿Qué te pasa, amor?
-No lo sé.- respondo, y de pronto noto la bilis subiendo por mi garganta. Me levanto de un bote con una mano tapándome la boca y voy corriendo al baño del motor-home. Me agacho junto al inodoro y empiezo a vomitar violentamente.
Liam aparece por la puerta y abre los ojos de par en par. A la milésima de segundo lo tengo al lado, apartándome el pelo de la cara con una mano y acariciándome la espalda con la otra.
-Tranquila, cariño…- murmura una y otra vez. Cuando mi estómago se queda vacío, me dejo caer hacia atrás y me quedo sentada sobre el regazo de Liam.- ¿Ya se te ha pasado?
Yo asiento contra su cuello, ya que no tengo fuerzas ni para hablar. Él se levanta conmigo entre sus brazos y yo siento como si mis extremidades se hubiesen convertido en gelatina. Mientras vamos por el pasillo, Justin aparece sin camiseta y con el pelo revuelto.
-¿Qué ocurre, pareja?- pregunta con voz pastosa.
-Laura está indispuesta.- contesta Liam. Los ojos de Justin se abren con rapidez.
-Ahí va. ¿Ya estás mejor, Lali?
-Estoy cansada…- farfullo, y cierro los ojos.
-Bueno, entonces llévala a descansar. Hasta luego, chicos.
-Adiós, Biebs.
Cuando pasa por nuestro lado, me da un beso en la frente. Pocos segundos después, noto el colchón bajo mi cuerpo. Abro los ojos lo menos posible y veo a Liam echándose a mi lado. Me acurruco a su lado y sus brazos me rodean.
-¿Cómo te encuentras, amor?- murmura mientras me aparta el pelo de la cara.
-Mejor… Pero es como si me hubiese pasado un tráiler por encima.
-Normal… Bueno, venga, ahora tienes que dormir.
Estoy unos minutos sumida en un término medio entre estar dormida y desmayada, pero al final, con el golpeteo del corazón de Liam contra mi oído y sus manos paseándose por mi espalda, me quedo dormida.
Me despierto con un dolor de estómago impresionante. Estoy agotada y me cuesta una barbaridad moverme. Suelto un gemido entre dientes y abro los ojos. Encuentro a Liam agachado junto a la cama, vestido con una camisa de baloncesto y pantalones de chándal.
-¿Qué tal estás, amor?- me pregunta, y apoya su mano en mi mejilla.
-Me duele todo, Liam…- susurro. Él hace una mueca.
-¿Quieres que busque al doctor que viene con nosotros?- propone, y yo asiento sin fuerza.- Está bien. Yo tengo que irme a las pruebas de sonido, ¿quieres que venga alguien a estar contigo mientras tanto?
-Blanca.- contesto, y Liam asiente. Se levanta, me da un beso en la frente y se va. A los dos minutos, por la puerta entra Blanca acompañada de un hombre con camisa blanca, piratas claros y zapatos negros.
-Hola, Laura.- me saluda el hombre. Yo me quedo sentada en la cama y me recojo un desaliñado moño.- Soy Collin, el doctor de los chicos. Liam me ha contado que anoche estabas vomitando. ¿Sigues encontrándote mal?
-Estoy cansada y un poco indispuesta, pero menos que anoche.
-¿Comiste algo que pudiese sentarte mal?
-Qué va, estaba perfectamente cuando me fui a dormir.
-Mmm…- Collin se rasca su inicio de barba con su mano mientras medita.- Voy a ser muy directo porque lo último que hay que hacer es andarse con rodeos… ¿Has estado manteniendo relaciones sexuales últimamente?
La respiración se me corta y noto cómo el 99% de mi sangre se acumula en mis mejillas. Veo por el rabillo del ojo a Blanca, que aprieta los labios para contener la risa.
-Eh… No veo qué tiene que ver eso con que ayer estuviese enferma.- musito, y él achina los ojos con una petulante sonrisa en los labios.
-Créeme, Laura, no te lo preguntaría si no fuese necesario.- replica, y yo me río nerviosamente.
-Eso está claro… Pues…- respiro hondo un par de veces y cuadro los hombros, ignorando a Blanca y sus cejas alzadas lo máximo posible.- Sí. Alguna vez, sí.
-Bueno… ¿Y cuándo tuviste tu última regla?- continúa. Blanca se levanta sin mediar palabra y sale del motor-home mientras yo sigo avergonzada perdida.
-Pues… Hace unas dos semanas. No lo sé con exactitud.
-Vuelvo enseguida.- me dice, y sale del motor-home. A los cinco minutos vuelve y se sienta en la cama de Justin y Blanca.- Ten.
Me alcanza una especie de termómetro y yo lo recojo. De pronto, tengo un déjà-vu. Barcelona. Finales de mayo. Sandra sentada en la encimera de un baño de hotel. Un “termómetro” similar entre sus manos. O mejor dicho… Una prueba de embarazo.
-¿Por…? ¿Por qué me das esto?- susurro, aún en shock.
-Es para asegurarnos.- responde Collin.- Por favor, no te asustes, solamente te lo doy para quitarnos la incertidumbre de encima.
Me levanto con dificultad y me encierro en el baño. La sangre ha huido totalmente de mi cara cuando me miro al espejo.
No. Mierda. ¿Y si estoy embarazada? Sería el fin. Un marrón, y de los más gordos. ¿Y Liam? No quiero ni pensar lo que me diría… ¿Se sentiría Sandra igual que yo cuando se enteró? Quizás no tanto. O sí. No lo sé. En estos momentos no sé nada. Solamente rezo en mi fuero interno al karma o a quien sea que esté allá arriba. Le pido que no, por favor…
Tras dos minutos, salgo del baño. Sigo estando igual de inquieta, o incluso más. Me siento en frente de Collin y él coge el test con unos guantes.
-Perfecto… Vuelvo en nada. ¿Quieres que entre tu amiga mientras tanto?- me ofrece, y yo asiento en silencio. Él se va y por la puerta entra Blanca. Se sienta de inmediato a mi lado y me coge de la mano.
-¿Qué ocurre, Lali? ¿Qué te pasa?- me pregunta.
-Cree… Quizás… No lo sé…- titubeo.- Quizás… Esté embarazada.
Blanca se congela a mi lado y parpadea con rapidez.
-No me estás vacilando, ¿verdad?- murmura.
-¿Tú crees que estoy yo como para vacilar? Estoy destrozada, Blanca. Ahora entiendo cómo debieron de sentirse Amanda y Sandra… ¿Y si realmente lo estoy? ¿Y si Liam se enfada y me deja?- de pronto me echo a llorar sin consuelo alguno, y ella me abraza de manera instantánea.
-Dios, Laura… Lo primero, aún no es seguro que estés embarazada. Y segundo… ¿crees que Liam sería capaz de dejarte por eso? Eso demuestra muy poca confianza en él y en ti misma. Él seguiría a tu lado y te apoyaría, es lo más claro que tengo en estos momentos.- yo miro a mi amiga con pánico y ella sonríe de manera reconfortante.- Verás como no pasa nada. Y si pasa, nos tienes a todos a tu lado. Apoyo no te faltará, entérate.
-Ay, Blanca… Es que…
Collin vuelve a entrar en el motor-home y mi respiración se queda atascada. Blanca vuelve a cogerme de la mano y le da un suave apretón sin quitarle el ojo de encima al doctor.
-Laura, puedes estar tranquila. No estás embarazada.- dice nada más entrar.
Yo relajo los hombros. Aunque, en lo más hondo de mi mente, noto una ligerísima pero nítida punzada de decepción. ¿Por qué? La imagen de un niño igualito a Liam entre mis brazos es demasiado irreal y precipitada… Pero bastante tentadora. ¿Ocurrirá algún día?
-Por tu cara diría que lo prefieres así, ¿verdad?- inquiere Collin, sacándome la desconcertante imagen de mi cabeza.
-Sí, bastante.- respondo, aunque sueno medianamente convencida. Blanca frunce el ceño al verme tan desubicada, pero no dice nada.
-En fin… Lo que tienes es una simple gripe estomacal. Se te pasará en unas cuantas horas. Tú descansa y si te encuentras peor, no dudes en venir corriendo, ¿de acuerdo?
-De acuerdo. Gracias, Collin.
-No hay de qué. Adiós, chicas.- me estrecha la mano antes de salir. En cuanto oigo sus pasos alejarse, suelto todo el aire que contenía en mis pulmones. Blanca me abraza por los hombros y me acaricia el pelo.
-¿Ves como no lo estabas?- pregunta retóricamente.
-Pero… ¿y si lo hubiese estado?- replico, y ella pone los ojos en blanco.
-¡Y dale! No lo estás, así que deja de comerte el coco por eso.- se levanta sin soltarme la mano.- Me voy a comer por ahí con Justin, Harry y Leyre. Si necesitas cualquier cosa, me llamas corriendo, ¿sí?
-Vale. Gracias, tonta.
-No se merecen, imbécil.- responde ella, y yo le pongo los ojos en blanco. No aguantamos ni un segundo serias, porque nos da un ataque de risa. De esos en los que te acaba doliendo la tripa y tienes ganas de llorar y revolcarte por el suelo. Con Blanca siempre es así, cualquier tontería de las suyas y me olvido de que hace diez minutos estaba con ganas de darme cabezazos contra una pared.- ¡No me distraigas! Me voy ya, luego nos vemos.
-¡Que te vaya bien!- exclamo, y ella se va por la puerta.
Me vuelvo a tumbar en la cama mientras le doy vueltas a los últimos treinta minutos… ¿Qué habría pasado si estuviese embarazada? ¿Qué habría pasado si se enterasen mis padres? Toda mi vida se habría ido al traste de una manera repentina.
Deja de pensar en eso. La voz de mi conciencia me mira con el ceño fruncido. Su orden es clara y concisa. ¿Para qué perder el tiempo en algo que no ha ocurrido? Cojo mi teléfono con los auriculares, pongo el disco de la banda sonora de "Amanecer 1" y cierro los ojos, intentando recuperar el sueño perdido en la última noche.
Cuando vuelvo a despertarme, no estoy en la cama. Estoy en el sofá del motor-home, y unos brazos me acunan. Al sentir el aroma de Liam entrando por mis fosas nasales, todo mi cuerpo se relaja. Ladeo la cabeza y le doy un beso en el pecho.
-¿Cómo te encuentras?- me pregunta con voz ronca. Me estremezco al pensar en que quizás Collin o Blanca le hayan dicho algo.
-Bien. Gripe estomacal, nada más.- respondo evasiva.
-Te he traído al sofá para abrazarte, ¿no te importa, verdad?- yo sonrío y niego con la cabeza.- Te revolvías mucho en la cama. ¿Ocurre algo?
-No.- me falla la voz al final de la palabra, lo que me delata inmediatamente. Liam levanta mi barbilla con una de sus manos y me obliga a fijar mi mirada en la suya.
-¿Qué te pasa, amor? Cuéntame las cosas. Si puedo ayudarte, removeré cielo y tierra para hacerlo.- me pide en voz baja, y a mí se me ablanda el corazón. Es tan perfecto… No existe razón suficiente para merecerme un hombre como él.- Por favor.- insiste mientras juguetea con mi pulsera plateada, que él mismo me regaló el año pasado. El movimiento de su mano me deja ver el minúsculo tatuaje de una llave que se hizo conmigo.
-Collin me ha hecho hacerme una prueba de embarazo.- digo, y él deja de mover mi pulsera. Sus ojos se convierten en dos vacíos marrones y noto cómo su cuerpo se congela contra el mío.- ¡Liam, no estoy embarazada! Solamente me la he hecho porque… Para asegurarnos.
Y nuevamente vuelve a mí. Su pecho baja con lentitud, como si hubiese estado aguantando su respiración.
-Y entonces… ¿Por qué no parabas de moverte? Hay algo que te preocupa, te conozco mejor que nadie.
-Pues… Mira, Liam, es que…- respiro hondo. Noto su mirada en mi rostro, pero yo mantengo la mía fija en la pulsera que me regaló Blanca por mi cumpleaños.- Tenía miedo de lo que podrías pensar o decirme si hubiese llegado a estar embarazada.
Siento como si me hubiese quitado una tonelada de peso de encima. De pronto me entran unas ganas inmensas de llorar, pero aprieto los párpados con fuerza para impedirlo.
-Oh, cariño…- susurra Liam, y me aprieta con fuerza contra su pecho. Yo aprovecho la ocasión para esconder la cara en su pecho y aspirar su relajante colonia a través de su camiseta de los Lakers.- No tendrías que tener miedo de mí. Habría sido un shock para mí, pero… Mira a Josh y a Zayn, por ejemplo. Al principio fue como si el mundo se les cayese encima. Y ahora están que no les cabe la felicidad en el pecho.
-Liam…- murmuro, y él vuelve a mirarme. Yo bajo la mirada y suelto un suspiro.- ¿Tú quieres… querrás tener hijos conmigo?
-Pues claro que sí, amor.- responde mientras acaricia mi mejilla.- Pero dentro de un tiempo. Ahora estamos con el Tour y después viene otro. Mi vida cambió desde que entré en TXF, ya no puedo pretender ser un chico normal de 19 años.
-Lo sé.
-Aunque de solamente imaginarlo…- continúa con un tono de voz diferente, y yo le miro.- Una niña tan preciosa como su madre…
Suelto una risita incrédula. ¿Está hablando en serio?
-O con los ojos de su padre.- replico.
-O la nariz de su madre.- añade él, posando su dedo índice sobre ella.
-O con tu sonrisa.
-O con tus labios.- su sonrisa va agrandándose.
Yo poso mi mano derecha en su pecho, donde noto el fuerte golpeteo de su corazón.
-O con tu increíble corazón.- susurro. Él me silencia con un beso. Un beso que provoca que las mariposas de mi estómago se vuelvan locas. Mi conciencia me da golpecitos en la sien mientras repite "no va a dejarte por nada del mundo, y lo sabes". Sí, lo sé. Ahora me doy cuenta.
-Dios, amor… No te haces a la idea de lo que significas para mí.- murmura en cuanto me separo de él.
-Sí que me hago a la idea, porque tú surtes el mismo efecto en mí.
Vuelve a estrecharme entre sus brazos y nos quedamos en silencio. Disfrutando del calor que nos proporcionamos el uno al otro. Pero, sobre todo lo demás, disfrutando de la alegría que es saber que no me va a dejar nunca. Y yo a él tampoco. ¿Qué más podría pedir?


Hiiiii, pequeños. Espero que os haya gustado este capítulo. Quizá me ha quedado un poco "raro" (a mí por lo menos me lo parece), pero esta próxima semana la tengo petadísima de exámenes, no he estado muy centrada en la novela y lo he escrito bastante rápido. Además de eso, ayer me quedé despierta hasta la una de la madrugada por el 1DDay. No sé vosotras, pero yo me lo pasé como una enana. Fue genial adsfdsfcvsldffs.
Pues nada más que contaros. Os recuerdo por enésima vez que votéis en "reacciones" (debajo del capítulo) o dejad un comentario, porque tengo comentarios en escasos cinco capítulos y también me haría ilusión saber vuestra opinión en general. No os cuesta nada.
Os adelanto algo sobre el 89: va a cambiar la narración por la de otra pareja y va a pasar algo muy chachi. Estoy escribiéndolo ya y me está encantando cómo está quedando. Os dejo con la intriga hasta el próximo domingo JEJEJEJEJE.
Ilysssssm, bbys. Gracias ♡.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Capítulo 87.

La luz que se filtra por las cortinas me hace despertarme. Abro los ojos y me encuentro con la mirada de Liam, que está acariciando mi mejilla.
-No me dejes.- susurra tras varios segundos.
-No tengo intención de hacerlo.- replico, y él sonríe abiertamente.
-¿Qué te apetece hacer hoy?
-No lo sé, ¿a ti?
-Tengo dos opciones, a ver qué te parecen…- de pronto se mueve y se queda encima de mí, con los labios a centímetros de los míos.- La primera es quedarnos en la cama todo el día abrazados en la cama...- sus labios se pegan a mi oído y yo suelto un respingo.- Y la segunda es salir a comer por ahí para que pueda fardar de novia.
-Eh, ¿y yo no puedo fardar de novio o qué?- resoplo con diversión, y él se ríe.
-Por supuesto. Voy a hacer el desayuno.- me da un beso y se levanta de la cama. Se pone los pantalones y sale de la habitación. Yo me quedo tumbada en la cama durante vete tú a saber cuánto tiempo, pensando en las fans de Liam y su reacción de ayer, en Víctor y en el apoyo que siempre encuentro en mis amigos.
Decido levantarme y voy hacia la cocina. Liam está echando unos huevos revueltos en un plato azul. Me mira y sonríe con cariño. De pronto me siento extremadamente tímida y agacho la mirada. A los pocos segundos, una mano me levanta la barbilla y mis ojos se encuentran con los de Liam.
-¿Ocurre algo?- pregunta con curiosidad.
Yo niego con la cabeza y él sonríe de nuevo. Me siento en uno de los taburetes y empiezo a engullir la tortilla. Yo estoy perdida en mi mundo, tarareando "Show Me" de Bruno, cuando la mano de Liam se aferra a la mía y mis pensamientos quedan interrumpidos.
-¿Cómo estás?- murmura mientras pasa su pulgar por mis nudillos. Un escalofrío asciende por mi espalda.
-Comparada con los cuatro últimos días, estoy mejor que bien. ¿Y tú?
-Yo estoy… Inmejorable. Estos días han sido muy raros. Y muy vacíos.
-Por mi culpa.- añado, y bajo la cabeza.
-Oh, no, Laura… No.- repone. Se levanta de su silla, rodea la encimera y se pone frente a mí. Coloca sus manos a ambos lados de mi rostro y me mira con seriedad.- Tú no tienes la culpa de nada. La culpa es de ese cabrón que quería separarnos. Pero nosotros somos más fuertes que él y le hemos pasado por encima.
-Pero…
-Ni pero ni nada.- me corta.- Deja de pensar en eso.
Yo suelto un suspiro y lo dejo pasar. Él me besa con ternura, pero yo profundizo en beso enroscando mis brazos en su cuello y mis piernas en su cintura para atraerle más a mí. Me levanta de la silla y me hace sentarme sobre la encimera. Sus labios bajan hasta mi cuello y sus manos se meten por mi (su) camiseta. Yo gruño entre dientes, enredo mis manos en su pelo y le echo la cabeza hacia atrás. Recorro su mandíbula con mis dientes y oigo cómo él contiene la respiración. Vuelve a cogerme la cara y yo me hundo en sus ojos.
-Te quiero.- susurra Liam.
-¿Después… de todo por lo que hemos pasado?- inquiero con pánico.
-Sí. Porque lo hiciste para protegerme, y me he dado más cuenta de que tengo la novia más increíble del planeta.
Mi mirada se empaña por las lágrimas y le atraigo de nuevo hacia mí. Él me rodea con sus brazos mientras yo sollozo contra su pecho desnudo.
-¿Podrías hacerme un favor, cariño?- me pregunta.- Deja de llorar y sonríe. Quiero ver la preciosa sonrisa de la que me enamoré desde el primer día en que te vi.
Inevitablemente suelto una risita y vuelvo a mirarle. Su sonrisa, cargada de sinceridad, provoca que el corazón me rebote. Hace poco más de un año ni podía imaginarme que le conocería. ¿Ahora? Llevamos casi un año saliendo, y no me imagino una vida separada de él.
-¿Por qué eres tan malditamente adorable?- le acuso, y él se echa a reír.
Yo me bajo de la encimera y vuelvo a mi taburete. Terminamos de desayunar y nos pasamos media mañana en el sofá, haciéndonos cosquillas y besándonos.
-Venga, ve a cambiarte.- me pide en cuanto dejo de reírme.- Vamos a saludar a los chicos y después nos vamos a comer por ahí.
Yo me levanto de un bote y voy al dormitorio. Mientras saco mi ropa de la maleta (http://www.polyvore.com/196_aint_it_fun/set?id=95039838), veo cómo Liam se apoya en el marco de la puerta.
-Sal de la habitación, tengo que cambiarme.- digo, y él niega con la cabeza.
-Ah, no, no. Llevas mi camiseta, así que me quedo.
-Pero te la puedo devolver al salir.
-Pero prefiero quedarme.
-Pero yo no. ¿Qué eres, un viejo verde?
-¡Oye, que aún tengo 19 años!- exclama con indignación.- Tenemos la misma edad, así que…
-Ay, me desesperas…- suspiro, y él se ríe.- ¿Sales del cuarto o no?
-Vaaaaaaale, ya salgo…- acepta, y se gira.
-¡Gracias!
Me pongo la ropa y cuando termino, salgo y le lanzo su camiseta a la cara. Se la pone junto con su gorra (que estaba casi debajo del sofá) y me ofrece una mano. Yo la acepto y juntos salimos a la calle.
En ese preciso instante, de otro motor-home salen Louis acompañado de Niall, Justin y Harry, y de otro salen Leyre, Sonia, Zayn, Isa, Andy y Sandra. Cuando nos ven, todos se acercan. Zayn es el primero en abrazarme.
-Me alegro de verte, Lali.- murmura junto a mi oído.
-¡Dichosos los ojos, preciosa!- grita Louis, y casi me tira al suelo de un abrazo.- Ya se te empezaba a echar de menos.
-Mil gracias, chicos.
Después, yo me acerco a Niall y le abrazo con fuerza.
-Tú se lo dijiste, ¿verdad?- susurro, y él asiente.- Gracias por hacerlo, rubio. Sin ti, quizá seguiríamos igual que estos días.
-No hay de qué, duendecilla. Sabes que no me gusta veros a Li y a ti mal, ¿eh?
-Lo sé.
-¡OH DIOS MÍO, PAYNE!- grita Sandra, y yo me giro de inmediato.- ¡TIENES ARAÑAZOS EN LA ESPALDA!
-¡Y EL CUELLO LLENO DE MARCAS!- añade Louis con la boca abierta.
Yo miro a Liam: efectivamente, sus hombros presentan unas suaves líneas rojizas y su cuello está moteado de varios círculos rosados. La sangre se empieza a acumular en mis mejillas mientras la voz de mi conciencia pone cara de evidencia y grita: "tierra, ábrete y trágame hasta no dejar ni rastro de mi existencia". Liam parece estar en las mismas.
-Vale, entonces ya suponemos lo que hicisteis anoche…- insinúa Harry.
-¡Polvo de reconciliación, sí señor!- continúa Justin.
-¿Pero queréis dejarnos en paz o qué?- grita Liam, y después se tapa la cara con las manos.
-Oh, Payno, no te enfades…- canturrea Sandra, aleteando las pestañas.
-Ni caso.- me dice Niall, pasándome un brazo por los hombros.
-Sois todos unos cerdos.- mascullo en voz alta.
-Venga, vámonos.- me dice, Liam. Vuelve a cogerme de la mano y nos alejamos.
-¿Vais a rematar la faena?- pregunta Louis a voz en grito. Yo me giro y le enseño mi dedo corazón.
Liam y yo nos acercamos a una de las furgonetas y le decimos al conductor que nos lleve a algún restaurante cercano.
-Amor… ¿Podrías hacerme un favor?- me pregunta mientras avanzamos por la calle. Yo dejo de mirar por la ventanilla para clavar mis ojos en los suyos.
-Por supuesto.- acepto de inmediato. Él alarga su mano y coge la mía.
-¿Podríamos hacer como si estos últimos cuatro días no hubiesen existido? No hemos roto ni nada. Simplemente quiero borrarlos de mi memoria y no volver a saber de ellos nunca jamás.
Le veo tan agobiado que no aguanto más. Me desabrocho el cinturón y me encaramo a su regazo.
-Yo también quiero lo mismo, Liam. Olvidemos esta mierda de nuestro disco duro.
Sus brazos me rodean y yo apoyo la cabeza en su pecho. A los diez minutos, el guardaespaldas carraspea.
-Ya hemos llegado, señor Payne.
-Señor Payne…- repito, y suelto una risita. Él sale del coche y me tiende una mano.
-¿Por qué te hace tanta gracia?- inquiere.
-Porque estoy acostumbrada a que te llamen Liam. Para mí el señor Payne es tu padre.
-Entonces yo soy… ¿señorito Payne?
-¡No!- me carcajeo.- Eso suena a niñito rico y caprichoso con mayordomos a su alrededor.
Entramos en el restaurante y, aunque no tengamos reserva, nos llevan a un lugar apartado de las demás mesas. Comemos y al salir nos vemos atrapados entre una marea de fans. A pesar de que los guardaespaldas le recomiendan a Liam que no se pare a hacerse fotos o a firmar autógrafos, él les ignora y se para unos cinco minutos a atenderlas. Mientras tanto, yo me voy directa a la furgoneta y cuando Liam se sube, emprendemos la vuelta al estadio. Conforme nos acercamos, noto que Liam se pone más y más tenso. Yo le cojo de la mano y él me mira con nerviosismo.
-Ya verás cómo no pasa nada.- le digo, y él sonríe sin fuerza.
-Me da igual lo que me digan, sinceramente.- responde.
En ese momento, llegamos al estadio. Yo me bajo del coche y veo a lo lejos cómo Paul nos observa con los brazos cruzados. Me giro y me pongo de puntillas para llegar a la altura de Liam.
-Luego me cuentas.- susurro, y le doy un beso fugaz. Me alejo hacia el motor-home mientras él se encamina hacia Paul.

(Habla Liam)

Laura me besa antes de dirigirse al motor-home. Me pregunto vagamente si volveremos al que compartíamos con Blanca y Justin o nos quedaremos en el que estamos ahora.
Veo a Paul esperándome en la puerta trasera del estadio con los brazos cruzados y el ceño fruncido. Respiro hondo y me encamino hacia él. Juntos entramos en el estadio y subimos las escaleras hasta llegar a una especie de terrazas que hay arriba del todo. En una de las salas, alrededor de una gran mesa, se encuentran una decena de hombres trajeados. Algunos me suenan porque son de "Modest!", y a otros ni siquiera les conozco. Pero sus caras serias me asustan bastante.
-Ah, Liam, siéntate aquí, por favor.- me pide uno de los trajeados. Creo que se llama Ian, pero no me hagáis mucho caso.
Yo le obedezco y me hundo en la comodísima silla granate, en el cabecero de la mesa.
-Supongo que ya sabrás por qué te hemos citado aquí.- insinúa otro de los hombres trajeados.
-Tengo una cierta idea.- murmuro.
-Mira, Liam, no vamos a andarnos por las ramas.- dice con serenidad otro con aspecto y acento afro-americanos.- Han salido fotos tuyas pegando a un chico del equipo por Laura, y también hubo rumores de que te metiste en un lío en su universidad.
-Creemos,- continúa Ian- y no solamente nosotros, sino también la mayoría de las fans, que ella es una mala influencia.
-Te recomendamos que te alejes de ella.- finaliza otro, y todos se ponen a debatir.
La furia explota dentro de mis venas y me levanto de un bote. Estampo mis puños contra la mesa de cristal y hago una raja tanto en su superficie como en mi mano derecha. Miro a los once hombres (entre ellos Paul) de hito en hito, mientras ellos me observan boquiabiertos.
-No.- gruño echando llamas por los ojos.- Es mi vida personal y haré lo que me dé la gana con ella.
-Liam…- comienza Ian, pero yo levanto la mano y él se calla.
-Voy a demostraros por qué no es una mala influencia.- saco el móvil y envío un mensaje de Whatsapp a Harry, Louis, Justin, Niall y Sandra. A los cinco minutos, todos entran por la puerta.- Dicen que Laura es una mala influencia.- les explico.
-¡Ja!- rezonga Louis.- ¿Cómo podéis pensar eso?
-Estáis mal de la cabeza, en serio.- se carcajean Harry y Justin. Niall sacude la cabeza con indignación, pero no dice nada.
-Al contrario, Laura es lo mejor que le ha podido pasar a Liam. Os lo aseguro, somos amigas desde que tenemos tres años.- añade Sandra.
-Pero…- empieza a protestar el afro-americano.
-Se acabó.- le corto, y vuelvo a mirar a los diez hombres que me están aconsejando dejar marchar a la persona que más quiero en este mundo.- Podéis decirme a qué ciudades tengo que ir a actuar y podéis decirme la ropa que tengo que llevar en las entrevistas, pero ni muertos penséis que vais a hacerme dejar a Laura. ¿Me meto yo en vuestra vida amorosa? No. Pues vosotros no hagáis lo mismo conmigo, hacedme el favor.
Todos se quedan en silencio. Paul me mira con orgullo y sonríe abiertamente. Yo me encamino hacia la puerta y antes de salir, vuelvo la cabeza hacia ellos.
-Uno no escoge de quién se enamora. Yo me he enamorado de Laura, así que ir haciéndoos a la idea.- digo, y cierro de un portazo.
Cuando estoy ya en el pasillo, Niall, Zayn y Harry se ponen a aplaudirme y a silbar.
Justin me da unas palmaditas en la espalda.
-Así se habla, tío.- sonríe, y yo le devuelvo la sonrisa. Sandra se acerca y me abraza.
-Nadie puede entrometerse en vuestra relación.- murmura.
-Excepto nosotros, por supuesto.- repone Harry con burla, y yo le saco la lengua.
-Idiota.- río antes de revolver sus queridos rizos, y él me pone mala cara.


Aloha, bbys. Siento que este capítulo sea tan corto y tan caca (para mi gusto), pero es que llevo unos días con la inspiración por los suelos y no puedo hacer más. Me quedan dos semanas hasta arriba de exámenes y creo que el 88 no podré subirlo el domingo que viene, pero yo lo intentaré. Espero que lo entendáis.
Mientras tanto, votad en "reacciones" (debajo del capítulo) para saber qué os ha parecido. Supongo que todos tenemos malas rachas en esto de la inspiración, pero os prometo que para Navidades acabaré la novela por todo lo alto.
Muchísimas gracias por todo, pequeños. Ilysm ♡.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Capítulo 86.


(PONED ESTA CANCIÓN MIENTRAS LEÉIS: http://www.youtube.com/watch?v=fdYor70HGVc)

(Habla Laura)

En cuanto cierro la puerta del motor-home, es como si no hubiese salido con Ash y Niall. Vuelvo a entrar en mi pozo particular de depresión y tristeza. Me quito las zapatillas y me tiro en el sofá a la vez que me tapo las piernas con la vieja manta gris. Mi mirada se centra en la ventana que tengo delante y espero a que la tarde pase lo antes posible.
De pronto, la puerta de mi motor-home se abre. Estoy a punto de gritar que no se entra sin permiso en los sitios, pero mis ojos se encuentran con otros de un color marrón increíble. Tan inolvidable que me hundo en ellos y me cuesta salir a la superficie. Los ojos de Liam. Comienzo a respirar entrecortadamente y las manos me empiezan a sudar.
-¿Qué haces aquí?- tartamudeo.
Su mirada se demora en mis ojeras, y yo aprovecho esos segundos para admirarle a hurtadillas: tiene la piel más pálida y los ojos cansados. Pero aun así, conserva su perfección totalmente intacta.
-Sé lo que te están haciendo.- dice tras un largo minuto. Su voz envía escalofríos por todo mi cuerpo.
-No deberías estar aquí.- replico en voz baja.
Él me ignora y se acerca lentamente. Yo me levanto y voy andando hacia atrás hasta toparme con la pared.
-No deberías estar aquí.- repito intentando sonar segura, aunque la voz me falla al final.
Liam llega hasta mí y me deja aprisionada entre la pared y él. Noto su profunda respiración contra mi cara. Siento su mano en mi barbilla y la otra en mi mejilla, y las mariposas se agitan fuertemente en mi estómago.
-Me importa una sincera mierda que ahora me estén apuntando con un arma de larga distancia. No aguantaba ni un solo minuto más sin verte.
-No, Liam.- susurro al percatarme en cómo se acerca a mí.- No…
Él no se detiene y sigue acortando distancia. Mi instinto le grita que me bese de una maldita vez, pero mi lado racional piensa en Víctor y en lo que puede hacer si llega a enterarse de esto. Mi mirada se dirige a los labios de Liam y pierdo mi capacidad de pensar. Siento el martilleo de mi corazón en el interior de mis oídos. Y en ese preciso instante, sus labios rozan los míos. Al principio intento apartarme, pero tras varios segundos me rindo a él. Mis manos se separan de mis costados y las entierro en su cabello. Le he echado demasiado de menos. Han sido cuatro días fatídicos, y poder besarle tras tanto drama es una maravilla.
Ahora es él el que va andando hacia detrás y se sienta en el sofá conmigo en su regazo, sin despegar sus labios de los míos. Yo me separo de él y le miro en silencio durante unos segundos. Él parece escuchar mis pensamientos, porque me atrae hacia él y me abraza con fuerza. Yo no lo soporto más y empiezo a llorar desconsoladamente.
-Shhh… Tranquila, pequeña.- murmura a la vez que acaricia mi espalda con sus manos.- ¿Por qué no me lo contaste, Laura?
-Porque no quería correr el riesgo de que te hiciesen algo. No podría vivir sabiendo que te ha pasado algo por mi culpa.- la voz se me altera en diferentes puntos de la respuesta, así que vuelvo a abrazarle para que no me vea la cara.
-Pero, ¿quién es?- insiste, y yo me tenso.- Pequeña, dímelo. Tengo derecho.
Busco la mejor manera de decírselo, y opto por ir a lo directo.
-Víctor.- susurro. Noto cómo se queda totalmente quieto a mi lado. Como tengo la oreja pegada a pecho, oigo el gruñido que asciende por su garganta. Sus manos se enganchan en mis caderas hasta tal punto de casi hacerme daño. Levanto la mirada y veo cómo de sus ojos salen llamaradas, y los músculos de su mandíbula están completamente tensos.
Le pongo mis manos a ambos lados de su cara.
-Eh, Liam…- le llamo, pero él sigue con su mirada de rabia.- Reacciona.
-Voy a matarle.- resopla con los dientes apretados.- Le encontraré y le haré pagar por todo.
-Liam…- protesto.
-Vamos.- me interrumpe. Se levanta del sofá y me mira.- Vamos a contárselo todo a Paul y el equipo de seguridad nos ayudará.
Yo le miro con incertidumbre, aunque en cuanto me coge de la mano mis dudas desaparecen. Me doy cuenta de que quiero correr el riesgo, y de que sería capaz de interponerme entre Liam y cualquier cosa o persona que tenga la más mínima intención de dañarle. Para llegar hasta él, primero tendrán que pasar por encima de mi cadáver.
Salimos del motor-home y yo no paro de mirar hacia todas partes. Por suerte no tenemos que andar mucho, porque encontramos a Paul al lado de su motor-home hablando con Niall y Harry. Los tres nos miran y sonríen al vernos cogidos de la mano.
-Anda, pero si es la pareja del momento.- canturrea Harry, y le da unas palmaditas en la espalda a Liam.
Entretanto, Niall se acerca a mí y me abraza con fuerza.
-Me alegro mucho, enana.- susurra, y me besa en la mejilla.
-Gracias, rubio. Sin ti habría sido imposible.
-Paul, necesitamos tu ayuda.- interviene Liam con seriedad, y vuelve a enganchar su mano con la mía.
-¿Qué pasa?- pregunta el aludido con cautela.
-Quiero que el equipo rastree una dirección de e-mail y que investigue a un tal Víctor.- responde Liam.- Laura podrá darte más datos sobre él.
-¿Víctor?- repite Paul.- Creo que hay un Víctor en el Staff, aunque…
Todos nos quedamos congelados. La mirada de Paul se dirige a Liam y yo voy a hacer fuerza en nuestro agarre para que no haga lo que creo que va a hacer.
Demasiado tarde.
-¡Liam!- chillo, pero él sale corriendo hacia los motor-homes del equipo. Yo le sigo de inmediato, acompañada por Paul, Niall y Harry. De pronto oímos unos golpes y unos gritos.
-Creías que ibas a salirte con la tuya, ¿verdad? ¡Eres un hijo de la gran puta!
Llegamos hasta el lugar procedente del alboroto. Liam tiene agarrado por el cuello y presionado contra la pared del motor-home a Víctor. Es él, sin ninguna duda: está un poco más alto, con el pelo más largo y barba de dos días. Le caen numerosas gotas de sangre sobre su camisa negra. Los músculos de los brazos de Liam están muy tensos, como su mandíbula, y sus ojos están tan oscuros que parecen dos pozos de ira pura y dura.
Niall y Paul van corriendo hacia Víctor y Harry coge a Liam del brazo, pero el primero lo aparta de un empujón.
-¡Déjame! ¡Déjame, que voy a matarle!- vuelve a gritar Liam, que está fuera de sí.
Yo estoy paralizada en la acera, observándolo todo desde la distancia. Liam sigue despotricando e intentando zafarse de Harry para abrirle la cabeza a Víctor, que está retenido por Paul y Niall. Me acerco a Liam, y le cojo la cara con mis manos.
-Liam, mírame.- le ordeno.- Mírame, cariño.
Él baja su mirada de furia hacia mí y sus ojos van volviendo a su color de siempre, aunque sus músculos no se relajan ni un momento.
-Relájate.- le pido, pero él no se mueve.- Ven, vámonos. Harry, acompáñanos.
Le cojo de la mano y nos alejamos con Harry sin mirar atrás. Yo no le dirijo ni una sola mirada a Víctor. No se la merece, después de haberme hecho pasar los peores días de mi vida.
Vamos a unas de las escaleras que llevan a la pista del estadio. Ellos se sientan juntos y yo me arrodillo frente a Liam, en el escalón de abajo.
-Liam, quiero que cierres los ojos y respires hondo.- le ordeno, pero él sigue con la mirada perdida.- Liam, hazme caso, joder…
Los ojos se me llenan de lágrimas. Liam parpadea y centra sus ojos en mí, para seguidamente abrazarme con fuerza.
-Oh, no, cariño, no llores…- susurra junto a mi oído, y levanta mi barbilla para que le mire.- Lo siento muchísimo, es que… Solamente podía pensar en matarle.
-Lo siento yo por no contártelo. Lo he pasado tan malditamente mal…
-No estéis así, va.- interviene Harry.- Pensad que ya le han cogido y que todo puede volver a la normalidad.
Yo le miro y veo amabilidad en sus ojos verdes. Sonrío tímidamente y le abrazo con fuerza. Nos vemos interrumpidos por Paul, que aparece al pie de las escaleras. Jamás lo había visto tan serio, y el vello se me pone de punta.
-Chicos, las puertas se abrirán en 10 minutos. Venga, ir preparándoos. Liam, mañana te quiero después de comer en el backstage.
-Por supuesto, Paul.- acepta Liam, y traga saliva.
Los tres nos levantamos y nos disponemos a ir al backstage, pero la voz de Paul dirigiéndose a mí me detiene.
-Laura, ¿puedes venir un momento, por favor?- me pide.
Yo miro a Liam con cierto pánico en mis ojos. Él sonríe de manera tranquilizadora. Se acerca a mí y deposita un suave beso en mi frente.
-Ahora nos vemos.- susurra, y se aleja junto a Harry.
Yo me giro hacia Paul y él me mira inquisitivamente.
-Lo que ha pasado es gravísimo, Laura.- comienza.- Van a encerrar a Víctor en una comisaría de aquí y después creo que le echarán del país, pero no estoy seguro.
-Bien. ¿Crees que mi familia podría correr algún peligro?- se nota la inseguridad en mi voz. Sus ojos se vuelven más cálidos.
-No, aunque si quieres podríamos ponerles algún guardia en caso extremo.
-Por ahora no, lo último que quiero es asustarles.
-Como quieras. Aunque no es de eso de lo que quería hablar contigo.- su expresión vuelve a ponerse seria y yo me tenso.- Los mánagers de los chicos, es decir, ‘Modest!’ y demás, se quieren reunir conmigo y con él. Creen que eres una mala influencia para él.- un estremecimiento me sube por la espalda.- Si te soy sincero, no estoy de acuerdo con ellos para nada. Creo que eres justo lo contrario, pero ellos no lo ven así. Están cabreados, así que Liam y yo vamos a intentar hacerles cambiar de idea. Pensé que tendrías que saberlo.
-De acuerdo. Gracias, Paul.
-No hay de qué. Por cierto...- veo que su expresión vuelve a cambiar por una de... ¿disculpa?- Lo siento de veras, Laura. Debí de haberlo deducido, porque Liam me contó lo que pasó en la universidad con ese chico y me dijo su nombre... No caí en la cuenta...
-Paul, no ha sido tu culpa.- le corto con suavidad, y sonrío con sinceridad.- No tienes nada por lo que disculparte, en serio.
-Gracias, Laura. Venga, ve a descansar un rato.
Me giro y voy hacia mi motor-home, mientras las palabras de Paul resuenan en mi cabeza: ¿los representantes de los chicos están cabreados con Liam? ¿Creen que soy una mala influencia para él?
Y lo que es peor… ¿Y si realmente lo soy?
Sacudo la cabeza para enterrar ese asqueroso pensamiento. Entro en el motor-home, me deshago de mi ropa y me ducho con rapidez. Al salir, me envuelvo con una toalla y miro mi reflejo en el espejo; parezco una persona totalmente diferente a esta mañana: mis mejillas vuelven a tener color, mis ojos brillan (y no por las lágrimas) y mis labios se curvan en una tímida sonrisa.
Es el efecto que ejerce Liam Payne sobre ti, tonta, me replica la voz de mi conciencia, que también parece estar más animada.
¡Oh, cállate! Suelto una risita y me muevo por todo el motor-home mientras "Mirrors" de Justin Timberlake retumba en las paredes. Me pongo la misma ropa que esta mañana y me dirijo al estadio, donde ya se oyen los gritos de los fans. Me mezclo entre la gente y encuentro a todos en primera fila, menos a Sandra.
-¡LAURAAAAA!- grita Leyre, y me abraza con fuerza.- ¡Te hemos echado de menos!
-Y yo a vosotros.- respondo sonriente.
-¿Ya se ha arreglado todo?- continúa Sonia, y yo asiento.- ¿Qué pasó, Laura?
-Os lo cuento mañana.
La conversación finaliza, ya que al escenario saltan 5SOS. Cuando salen los chicos, los ojos se me llenan de lágrimas. Cada día están más guapos, más locos y tienes mejor voz. Son tan importantes para mí que no sabría qué hacer sin ellos.
Mientras están haciendo un cambio de ropa, una chica del Staff me encuentra y dice que Ashton me está buscando. Voy hacia el backstage y me lo encuentro sentado sobre una de las grandes cajas en las que se transporta el escenario.
-¿Qué pasa?- le pregunto extrañada.
-Por si no te acuerdas, habíamos quedado para cenar.- responde con burla.
-¡Hostia, es verdad!
-¡Me alegro de verte, cerebro de mosquito!- grita una voz a mis espaldas. Me giro y veo a Calum.
-Tú cállate, Hood, porque eres el menos indicado para hablar.- repongo entre risas junto a Ash, mientras Calum nos mira con seriedad.- Sabes que te queremos, Cal.
-No se nota.
Ashton y yo nos miramos, para un segundo después lanzarnos sobre Calum y llenarle la cara de estirones y besos.
-¿Y ahora se nota? ¿Eh?- inquiere Ashton.
-¡Sí, pero soltadme ya! ¡Pesados!
Le obedecemos y en ese momento, llegan Luke y Michael. Los cinco salimos del estadio y vamos a su motor-home mientras Calum nos cuenta un chiste sobre una araña y un zapato. Es malísimo, pero todos acabamos estallando en sonoras carcajadas. Luke llama y pide unas pizzas a la vez que Ashton graba un Keek y me hace saludar a sus fans. Diez minutos después, llegan las pizzas y nos sentamos en el suelo del salón con Nirvana en los altavoces de Luke.
-Entonces… ¿Lo has arreglado con Li?- me pregunta Mike antes de embutirse un trozo entero de pizza en la boca y que Luke le ponga los ojos en blanco.
-Supongo.- suspiro.
-¿Supones?- repite Luke.
Yo les cuento todo lo que ha ocurrido durante estos cuatro días. Cuando termino, ellos se quedan en silencio.
-Todo volverá a ser como antes, ya verás.- me anima Ashton, y yo le sonrío.
Cojo un trozo de pizza y empiezo a comer. El estómago me ruge y lo agradece, ya que llevaba varios días prácticamente vacío.
En un momento dado, mientras Mike y Calum hacen un serio, cojo mi móvil y entro en Twitter. No me conectaba desde el día en el que dejé a Liam. Miro en mi TL y me quedo de piedra.
Hay varios tweets con fotos en las que sale Liam golpeando a Víctor, a Niall y Paul llevándose a Víctor y a mí con Harry llevándonos a Liam. Están hechas de bastante lejos, pero se ve claramente que somos nosotros. Los comentarios son 90% negativos: todas las fans me están criticando, insultando y diciendo que Liam antes no era así, que se ha vuelto muy agresivo y que todo eso es por mi culpa. Aprieto los labios, y Ashton me mira.
-¿Qué ocurre, Lali?- me pregunta con alarma. Yo le paso mi móvil y los otros tres chicos se inclinan sobre la pantalla. A los pocos segundos, me lo devuelven.- Vaya…
-Tienen razón.- susurro, y las lágrimas vuelven a amenazar con salir disparadas de mis ojos.- Liam antes no era así… Le he cambiado para mal, es mi culpa.
-Eh, eh, eh, eso no lo digas ni en broma, ¿vale?- dice Calum, que se ha puesto muy serio. Me pasa un brazo por los hombros.
-Mira, nosotros solamente conocemos a Liam desde enero- continúa Ash.-, pero todo el tiempo que hemos pasado juntos nos ha servido para saber muchísimo de él. Sabemos que está hasta las trancas de ti, porque cada vez que habla de ti se le iluminan los ojos de una manera capaz de alumbrar a toda Londres.
-Él no ha cambiado. Lo hace para defenderte. Lo último que quiere es que tú sufras.- añade Luke.
-La única manera en la que yo puedo sufrir es viéndole mal a él.- balbuceo.
-Pues entonces pasa de las críticas. ¿Ellos qué cojones saben de vuestra relación?- exclama Michael.
Respiro hondo y sonrío. Los cuatro me envuelven en un abrazo cariñoso. En poquísimas semanas se han convertido en personas imprescindibles para mí.
Pasamos un buen rato escuchando música, y ellos cuatro no paran de intentar hacerme reír. Lo consiguen con creces. A eso de las 23:00, salgo del motor-home y me dirijo al mío. Pocos minutos después, Liam entra.
-¿Dónde estabas?- me pregunta.- Leyre me ha dicho que una chica del Staff se te llevó a principios del concierto y desapareciste. Estaba preocupado.
-Estaba cenando con Ashton, Luke, Mike y Calum.- respondo. Yo estoy apoyada en la encimera grisácea.
-He visto lo de Twitter.- murmura, y sus ojos se vuelven tristes.- No quiero que pienses que eres una mala influencia para mí, pequeña. Eres todo lo contrario. Eres lo mejor que me ha pasado en la vida.
-Oh, Liam…- susurro.- Es que… Todo esto ha sido tan duro…
Él se acerca a mí y me rodea con sus brazos. Yo apoyo la cabeza en su pecho y aspiro su olor.
-No pienses más en eso, pequeña. Ya ha pasado, y todo va a volver a la normalidad.
Levanto la mirada y me hundo en sus ojos marrones. No sé cuánto tiempo pasamos así, mirándonos en silencio y abrazados, pero de pronto yo me pongo de puntillas, rodeo su cuello con mis brazos y le beso con fuerza. Él responde de inmediato, cogiéndome por la cintura y haciendo que mis piernas se enreden en su cintura. La sangre empieza a bombear con más velocidad en mis venas. Avanzamos a tientas por el pasillo hasta llegar al dormitorio, donde Liam se deja caer en la cama, conmigo aún sobre él. Le empiezo a subir su camiseta de tirantes blanca, admirando sus curradísimos abdominales a mi paso.
-Maldita sea, Laura.- gruñe, y se la quita de un tirón. Yo suelto una risita.
-Impaciente.- le regaño con burla.
-Llevo cuatro días sin ti, no puedo aguantar ni un minuto más.- replica, y yo me estremezco.
-Yo tampoco.- susurro.- Te quiero, Liam. Por favor, que no se te quite de la cabeza.
-Tranquila, amor, eso no ocurrirá jamás.- responde él mientras besa mi cuello. Y dicho esto, me entrego a él.


Abro los ojos y miro por la ventana. Aún es de noche. Enciendo la luz del reloj y veo que son las 4 de la madrugada. Me giro y veo que Liam duerme con sus brazos rodeando con fuerza mi cintura, como para impedir que me escape, y su respiración acariciando mi espalda.
Cierro los párpados con fuerza. No quiero soñar con Liam. Ya es lo bastante duro estar sin él por el día, como para ahora soñar con él después de dejarle.
Entonces las imágenes del día de ayer y de anoche asaltan mi mente. No estoy soñando… ¡Es real, estoy con Liam! Aprieto los labios para no soltar un grito de júbilo.
Cojo a Liam por las muñecas y las aparto con delicadeza de mi alrededor. Me levanto sigilosamente, cojo su camiseta del suelo y me la pongo. Su olor me invade las fosas nasales y me relajo instantáneamente. Voy por el pasillo del motor-home y noto su movimiento, así que aún no hemos llegado a nuestro próximo destino. Abro la nevera y saco el zumo de naranja. Me echo en un vaso y me lo bebo tranquilamente mientras pienso en la pasada noche… Mis mejillas se ponen al rojo vivo y sacudo la cabeza antes de continuar bebiendo.
-¿Laura? ¡Laura!- exclama la voz de Liam. Yo dejo el vaso en la encimera y voy corriendo al dormitorio. Liam está sentado en la cama, con la frente perlada en sudor y la mirada perdida.
-Eh, cariño, estoy aquí.- respondo, y me siento en el borde del colchón. Sus ojos se fijan en mí y suspira.
-Oh, Laura…- susurra con alivio. Me coge entre sus brazos y me abraza con fuerza, como si fuese un sueño y él no creyera que estoy con él.- Pensé que no estabas.
Mi mente se transporta a enero, cuando mi abuelo murió a causa de una leucemia: me desperté una noche y Liam no estaba en la cama. Pensé que se había ido y resultó que se acostó en el suelo para no despertarme.
-Estoy aquí.- repito, y le acaricio las mejillas.- Estoy aquí, amor. No pienso irme a ninguna parte.
Él vuelve a suspirar y roza sus labios contra los míos. Hace que me tumbe y él se cierne sobre mí.
-No te vayas.- me suplica con los ojos brillantes, y a mí se me ablanda el corazón.
-No lo voy a hacer.- respondo. Liam vuelve a rodearme con sus brazos y apoya su cabeza en mi pecho antes de volver a quedarse dormido. Yo me quedo varios minutos en silencio, mirándole. A mi ángel, tan fuerte algunas veces y tan destrozado otras. Pero mi ángel, pase lo que pase.


Aloooooha, bbys. Aquí os dejo el 86, en el que se arregla todo después de estos dos últimos capítulos tan deprimentes y raros (para mi gusto). Espero que al final os haya gustado cómo ha quedado bc me ha costado bastante dejarlo "presentable". Ya sabéis, votad en "reacciones" (debajo del capítulo) para saber qué os ha parecido.
Pues nada más que deciros, esta semana no me enrollo tanto como otras JAJAJAJAJAJAJA. Como siempre, el siguiente lo subiré el domingo. Creo que para Navidades subiré cada día o cada dos días y así poder haber terminado la novela antes de Reyes. Pero idk si se alargará un pocito más o no. Espero que no, así podré empezar a subir la novela de Zayn ("Heartbreak Girl").
Mil gracias por todo, de verdad. Ilysm, pequeños. ♡

domingo, 3 de noviembre de 2013

Nota:

Holi de nuevo, preciosidades. Sé que antes os he prometido que intentaría subir otro capítulo, pero no me ha dado tiempo a acabarlo y quiero cambiar varias cosillas que no me han convencido. Os aseguro que el domingo próximo tendréis el 86.
Tengo que contaros un par de cosas... Os preguntaréis por qué os aviso de que no lo subo cuando perfectamente podríais haberos dado cuenta por vosotros mismos (o seguramente os dé igual, idk JAJAJAJAJAJAJA). Pues bien, hay algo a lo que llevo dándole vueltas unos cuantos días a algo respecto a la novela... He decidido que va a acabar pronto. Muy pronto. Antes de lo que yo pensaba. No sabría deciros una fecha exacta, pero creo que antes del capítulo 100 o así habré escrito "The End" en el archivo de Word. Os juro que me ha costado muchísimo tomar esa decisión, pero es lo que hay. Por favor, no os asustéis, porque tengo una buena noticia: haré una segunda parte. Eso también lo tengo decidido, así que no os preocupéis por si voy a dar marcha atrás o voy a abandonar la novela, porque yo no soy de esas. Si empiezo algo, lo acabaré por mucho que me cueste. Aún estoy pensando el título para la segunda parte, pero creo que se llamará "Too Young To Know About Forever", "Dreamcatcher: Next Chance" o "Dreamcatcher: A Path Ahead" (el último es mi favorito). Estoy barajando otras opciones, pero aquí entráis vosotros y me comentáis qué nombre os gustaría para la continuación, ya sea por WhatsApp (los que me tengáis) o Twitter. Voy a publicar una encuesta en el margen izquierdo (debajo de la encuesta sobre vuestras parejas favoritas) y ya podréis empezar a votar. Aun así, me iré apuntando los títulos en una hoja y el que más me convenza o el que más votos haya recibido... ¡Tendrá premio!
Será una continuación de esta misma novela, pero ya saldrá el momento de las bodas, los hijos y una vida por delante. Si eso lo pusiera en "Dreamcatcher" se me haría muy pesado y creo que a vosotros también, por eso he decidido dividirlo. La subiré en este mismo blog, sin cambio de dirección ni nada. Quizá la semana que viene o así suba un adelanto, pero aún no es seguro. Claramente, la empezaré cuando termine ésta. Pero entre el final de ésta y el principio de la otra pasarán un par de semanas (o un mes como mucho). Querré tomar un tiempo para preparar bien la continuación y escribir al máximo.
Antes de irme, quería daros las gracias. Porque ya son casi 15 meses los que llevo trabajando en esta historia. Siempre voy a guardarle un cariño infinitamente especial a "Dreamcatcher" porque es mi primera novela. Gracias a ella, he descubierto lo que quiero ser en la vida, mi don, mi afición: la escritura. Es increíble lo liberador que puede llegar a ser el plasmar tus ideas, tus inquietudes o tus vivencias en un papel o en un archivo de ordenador. Pero lo mejor de todo es poder mostrarlas al mundo y que las reciban con los brazos abiertos. Me dirijo a vosotros para agradeceros por vez número 4687294585739578 el haberme acompañado en cada capítulo, cada palabra, cada narración... En esta aventura a la que le queda poco para finalizar. Vosotros sois parte de la historia, y sin vosotros habría sido imposible sacarla adelante.
"Dreamcatcher" está acabando... Pero el camino no ha hecho más que empezar. ¿Me acompañáis en el tramo que queda?
Os quiero muchísimo a todos y cada uno de vosotros. No lo olvidéis nunca.

Lali.

Capítulo 85.


Salgo de la ducha y me seco con una toalla hasta que tengo el pelo medianamente seco. Me pongo la ropa limpia y me recojo mi pelo en una coleta alta. Rebusco en el neceser y me pongo un poco de corrector de ojeras, colorete y pintalabios rosa pálido. Abro la puerta del baño y voy a la habitación para dejar el "pijama" sobre la cama.
-Pareces otra.- comenta Ashton cuando salgo del dormitorio, y después dirige su mirada a mi camiseta.- Pero tu camiseta nos ofende.
Niall le abraza y finge un llanto mientras solloza "le hemos arruinado la vida". Yo me río con ganas después de días sin hacerlo, y ellos sonríen abiertamente.
-¡Venga, vámonos!- exclama Niall.
-Pero chicos… ¿no estará Liam afuera?- pregunto con pánico, y el corazón se me agrieta un poco más al pronunciar su nombre.
-No, tranquila.- responde Ashton.- Está con Harry y Justin jugando a los videojuegos.
Yo suspiro con alivio. No estoy preparada para volver a verle, además que sería demasiado arriesgado.
Mientras Ashton corre hacia un coche negro, Niall me pasa un brazo por los hombros y me besa en la mejilla. Ese tipo de cosas en un día normal me harían pegarle un achuchón, pero hoy simplemente mis labios se curvan en una sonrisa diminuta. Yo me deslizo en el asiento del copiloto y Niall se pone detrás. Ashton arranca el coche y sale del estadio a la vez que enciende la radio y suena "Beauty And A Beat" de Justin.
-¡OH DIOS MÍO, ES JUSTIN BIEBER!- grita Niall, y suelta un grito agudo.- ¡ME ENCANTA!
-Pero cállate, idiota.- me carcajeo.
Tras media hora en el coche, Ashton aparca delante de un restaurante llamado "Eat’n Park". Salimos del coche, entramos en el restaurante y una mujer bajita y regordeta nos lleva hasta una mesa al lado de la ventana. Yo me siento al lado de Ashton y Niall se pone enfrente de mí. Miro la carta y el estómago se me revuelve solamente de pensar en comida, aunque la penetrante mirada de mis dos acompañantes me obliga a pedir.
-Eh… Yo quiero unos huevos fritos con beicon y patatas fritas, por favor.- digo.
Ash se pide lo mismo que yo y Niall se pide el doble que nosotros. Cuando traen su plato, Ashton y yo le escrutamos con la mirada.
-¿Qué miráis?- inquiere.- Tengo hambre.
-Cómo no…- suspira Ashton, y recibe una patada por debajo de la mesa.- ¡Ah, gilipollas!
-¿No podéis estaros quietos ni para comer?- río, y ellos me sacan la lengua.
Nos quedamos varios minutos en silencio, cada uno concentrado en nuestro propio plato. Yo me como el huevo poco a poco, y tras un cuarto de hora solamente me he comido un cuarto del plato.
-Laura.- me llama Niall, y yo levanto la mirada.- La semana que viene empezaremos el rodaje de nuestra nuevo video-clip, ¿vendrás, verdad?
Yo me encojo de hombros.
-Deja de ser así, Laura.- me pide Ashton con tristeza.- No estés así de apagada, se me hace rarísimo.
-Es lo que tiene dejarlo con la persona a la que más quieres.- replico con sequedad, y suelto un suspiro exasperado.
-¿Pero por qué le dejaste?- continúa, y yo sacudo la cabeza.- Laura…
Vuelvo a negar con la cabeza y agacho la mirada. De pronto, Niall pega un puñetazo a la mesa y se levanta. Yo le miro con incredulidad y veo cómo se inclina hacia mí con las manos apoyadas en la mesa.
-Ya estoy harto, Laura.- gruñe.- Estoy harto de ver cómo te matas a ti misma. ¿Sabes cómo me siento al ver a mi mejor amigo y a mi mejor amiga consumiéndose día a día? No, no lo sabes. Pues yo siento que no puedo hacer nada por evitarlo, y eso me jode muchísimo. Tú amas a Liam de una manera que nunca he sido capaz de explicar. Erais, sois y seréis la pareja perfecta. Dime ahora mismo por qué cojones le dejaste, porque si no, no le veo una razón coherente y dejaré de hablarte.
Yo me quedo callada, impactada por el repentino arrebato de Niall. Él continúa mirándome con dureza, mientras que Ashton lo hace con expectación. Le doy un sorbo a mi Coca-Cola y empiezo a juguetear nerviosamente con la pulsera de cuero negra que me regaló Zayn la semana pasada. Organizo las palabras en mi mente y decido contárselo.
-Me están amenazando.- digo con claridad, aunque solamente pueden escucharme Niall y Ash.
Los ojos de Niall pasan del enfado a la incredulidad, y a mi lado, Ashton se queda boquiabierto.
-¿Perdón?- inquiere Niall.
-Me están amenazando.- repito con cansancio, y me meto un trozo de pan en la boca. Es curioso, pero no tengo ganas de vomitar.
-¿Cómo? ¿Quién?- continúa Ash.
-¿Por qué?- añade Niall, que ha vuelto a sentarse.
-Me obligó a romper con Liam para verle destrozado.- mis ojos se anegan con lágrimas.- Me ha enviado fotos de Liam y yo estos días, chicos. Nos ha estado siguiendo.
-¿Pero quién?- resopla Ashton, y yo aprieto los labios.- Laura, dínoslo.
Respiro hondo un par de veces y clavo la mirada en el exterior del restaurante.
-Víctor.
-¿Quién es ese?
-¡Ese cabrón…!- exclama Niall en voz baja.- Fue un chico que iba a la universidad de Laura y no paraba de meterse con Liam a través de ella porque Laura no quiso salir con él.
-¡Qué hijo de…!- Ashton se interrumpe a sí mismo y sacude la cabeza.
-Laura, cariño, debes decírselo a Liam.- sentencia Niall. Yo empiezo a negar frenéticamente con la cabeza.
-Víctor le haría daño, no puedo permitir eso.
-Le hace más daño el no estar contigo, créeme.- replica Ashton poniendo un mechón suelto de mi coleta detrás de mi oreja.- Parece otra persona.
-No es él mismo.- añade Niall.- Sin ti, es como si le faltase su propia vida.
-No… No puedo…- susurro al borde de un nuevo ataque de pánico.
-¿Quieres que se lo digamos nosotros?- propone Ashton, y yo le miro.- Nosotros le explicamos las razones por las que le dejaste.
-No sé.- respondo.
-Maldita sea, Laura, no vais a poder continuar así durante mucho más tiempo.- se queja Niall, y yo vuelvo a suspirar.- Aunque no os hayáis visto, está preocupado por ti.
-Decidle que… que estoy bien.
-Eso sería mentir.- espeta Ashton.
-Da igual. Y decidle que… decidle que le quiero, ¿vale?
-Oh, Laura…- susurra Niall. Se levanta y vuelve a abrazarme.- No quiero verte así de mal. Me mata.
Tras volver a su sitio, cada uno nos pedimos un helado. Niall insiste en invitarnos y volvemos al coche.
-Lali, esta noche Calum, Luke, Michael y yo vamos a encargar unas pizzas… ¿Por qué no te vienes y así pasamos un buen rato?- me sugiere Ashton al llegar a los motor-homes.
-Eh… Claro, me pasaré a las 21:30. Hasta entonces, chicos.
Ash me atrapa en un cariñoso abrazo y Niall me besa en la mejilla.
-¡Adiós, Laura! ¡Llámame si necesitas cualquier cosa!- responde Niall mientras yo me alejo y entro en mi cárcel particular.

(Habla Liam)

-¡Eh, eso no ha valido!- grita Harry levantando el volante de la Wii.
-¡Y una mierda! ¿Dónde pone que esté prohibido tirar caparazones rojos en la última vuelta? ¿Eh?- le replica Justin, que recibe un almohadazo por parte de Harry.
Los dos acaban riéndose como unos críos y continúan jugando al Mario Kart. Yo estoy sentado en el sofá, con los brazos apoyados en la mesa y la vista fija en la ventana. Llevo varios días ausente, sin ganas de nada: ni de cantar, ni de comer, ni de dormir. Los días justos desde que Laura me dejó así, de repente. Sin una razón creíble.
La tranquilidad del lugar se ve interrumpida por un coche negro que aparca afuera. De él salen Ashton y Niall. La puerta trasera se abre y sale ella. La chica de la que llevo enamorado meses. Parece otra: tiene el pelo desaliñado, las extremidades le cuelgan como si fuese una muñeca de trapo y está tan pálida que me quedo absorto mientras una especie de cuchillo inexistente se me hunde en el pecho. ¿Cómo es posible que aun teniendo ese aspecto enfermizo me parezca la chica más preciosa del mundo?
Veo cómo abraza con fuerza a Ashton y siento una ligera punzada de envidia. Niall le besa en la mejilla y se acerca a la puerta de este motor-home mientras ella se aleja arrastrando los pies hacia el suyo.
-Hola, gente.- nos saluda Niall cuando entra.
-¡Shhh!- resopla Harry sin apartar la mirada de la pantalla.
-¡Oh, perdón, perdón!- ríe Niall. Después me mira, sonríe y se sienta enfrente de mí.- ¿Qué tal, Li?
-Bueno, podría estar mejor.- respondo.- ¿Cómo está… ella?
Veo cómo mi amigo suspira y sus ojos se cargan de cautela.
-Está… bueno, está. Hoy era la primera vez que salía desde hace cuatro días, y eso que hemos sido Ash y yo los que la hemos obligado.
-¿Te ha dicho algo?
-Me ha pedido que te dijese que… que te quiere.
-¿Me quiere? ¿Entonces por qué me ha dejado? ¡Si me quisiera no lo habría hecho!- exclamo con enfado. Me duele hablar así de ella, pero es exactamente cómo me siento.
-Liam, si supieses por qué lo hizo no estarías siendo tan cruel.- dice Niall con calma.
-¡Ese es el puto problema, que no me dio ni una explicación ni media!- replico.
Niall se levanta y estampa sus puños contra la mesa. Me lanza una mirada tan gélida que me quedo congelado.
-¡La están amenazando, joder!- grita.
Harry y Justin dejan de atender a la televisión y miran boquiabiertos a Niall, como yo.
-¿Q-qué?- balbuceo.
-Alguien la amenazó con hacerte daño si no te dejaba. Lo hizo para protegerte, así que deja de ser así.
-Pero… ¿por qué?- pregunto horrorizado.
-No lo sé, eso no nos lo ha dicho. ¿Por qué no vas y le preguntas tú mismo?
Yo miro hacia su motor-home, después a Harry y Justin (que están asintiendo) y por último a Niall. Me levanto y salgo corriendo hasta llegar a la puerta de su motor-home. Respiro hondo y miro a mi alrededor, pero no aparece nadie. Entro en el motor-home y el alma se me cae al suelo.
Laura está sentada en el sofá con una manta tapándole el regazo. Tiene unas enormes ojeras bajo sus preciosos ojos, que están un poco saltones. La veo tan pequeña y frágil… Mi pequeña y frágil…
Sus pupilas se dilatan al verme y oigo cómo su respiración se corta. Parece asustada… ¿de mí, tal vez?


Aloooooha, pequeñines. Aquí os dejo el 85, espero que os guste. Creo que me ha quedado un pocito corto para lo tanto que he escrito hoy, así que soy buena persona y luego quizá suba el 86. Tenía pensado subir solamente uno, pero como he tenido tres días de fiesta, he adelantado bastante y me apetece. Repito: CREO. No sé si va a darme tiempo, pero por intentarlo no pierdo nada.
Me he cambiado el user de Tumblr a www.alwaysbesideliam.tumblr.com, por si queréis seguirme :) Y por cierto, también quiero cambiarme el user de Twitter a @payneftirwin pero ya está cogido. Lo grasióso (hahanope:-)) es que no lo utilizan desde julio, así que si tenéis Twitter, ayudadme reportándolo por spam. No os cuesta ni medio minuto.
Pues nada, me voy a escribir otro rato. Si a las 17:00 no muero de un colapso cerebral por culpa del vídeo de "SOML", a eso de las 19:00 o por ahí tendréis otro capítulo. Seguid votando en "reacciones" (debajo del capítulo). Thankkkkks, bbys ♡.

Lali.
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