domingo, 27 de octubre de 2013

Capítulo 84.

(PONED ESTA CANCIÓN MIENTRAS LEÉIS PARA METEROS MÁS EN LA HISTORIA: http://www.youtube.com/watch?v=xqip4WBOMeY. DISFRUTAD, Y ESPERO QUE NO LO PASÉIS DEMASIADO MAL.)

-Interpretaré tu silencio como que ya has caído en quien soy.- se carcajea Víctor.
-¿Qué quieres?- pregunto en un murmullo, temiendo que me falle la voz.
-Me has vuelto a ofender, Laura.- responde él con indignación.- ¿Crees que te llamo porque quiero algo?- se queda callado esperando mi respuesta, pero yo me mantengo impasible.- Pues efectivamente, te llamo porque quiero algo.- continúa al ver que no contesto.- Quiero que dejes al gilipollas de tu novio.
-No voy a hacer eso, Víctor.- replico.
-Oh, créeme, lo vas a hacer.- me espeta con dureza.- Lo vas a hacer o si no me veré en la obligación de hacerle… daño.
-¿Qué? Ni se te ocurra. ¿Y cómo se lo vas a hacer, si estás en España?
-Ay, estás muy equivocada, zorra caza-fortunas. Estoy muy cerca de vosotros. ¿Lo pasaste bien el otro día en aquella discoteca de Toronto? ¿Y cuando te fuiste con el rubio de ojos azules a un McDonald’s? El pobre Liam se quedó solito. ¿Y ayer, cuando os quedasteis en el motor-home de los teloneros?
Mi mente toma una velocidad propia de un coche de carreras. ¿Cómo sabe eso?
-¿Cómo sabes eso?- susurro, poniendo mis pensamientos en voz alta.
-Oh, soy más listo de lo que crees. Ya me has oído, deja a Payne.
-¿Qué es lo que quieres de mí, Víctor?- sollozo.- Hazme daño a mí, pero a él no.
-Qué bonito, por favor.- hace un sonido como si fuese a vomitar.- Quiero que sufras. Y que él también sufra. Matarle sería demasiado complicado teniendo en cuenta todos los gorilas que le están protegiendo las espaldas durante todo el día, así que me conformo con que tú le rompas el corazón. Dile que no aguantas más su ritmo de vida, y que quieres alejarte de él. Quiero que el niñato rico al que te estás tirando esté destrozado, como cuando me rompió la nariz, ¿entiendes? ¿Y qué mejor manera de hacerlo que separándole de su putita? O lo haces, o sufrirá las consecuencias.
-No, por favor…- suplico con la voz rota.
-Volveré a llamarte en una hora para saber si has cumplido con mis órdenes. Ni se te ocurra decirle nada de esto ni a él ni a cualquier otra persona, ¿de acuerdo? Y si veo a Payne contigo, te enterarás de lo que es sufrir.
Antes de que pueda decir nada más, cuelga. Yo dejo caer el móvil sobre las sábanas y me siento en el borde de la cama mientras entro en un estado de shock total.
Víctor acaba de amenazarme con hacerle daño a la persona más importante de mi vida. Un correo de Outlook me saca del embotamiento. Veo que me sale una dirección privada, y hay varios archivos adjuntos. Los abro y me vuelvo a quedar completamente de piedra.
Son fotos del día que llegamos a EEUU. Cuando Niall entró en el motor-home a cambiarse y me dejó a solas con Liam. Cuando hemos salido alguna vez. Fotos de Liam y yo besándonos, abrazados o cogidos de la mano. También hay fotos de Liam en los backstages o a la salida de los conciertos. Le tiene completamente controlado. 
Cierro el correo y me quedo en silencio. De repente siento unas ganas enormes de vomitar, y me apresuro a ir al baño. Me apoyo sobre el lavabo y cierro los ojos mientras unos fuertes sollozos se abren paso desde mi pecho. Las piernas me fallan y me dejo caer de rodillas sobre el frío suelo mientras las lágrimas me nublan la vista.
-No…- lloriqueo.
No puedo hacerlo. No puedo romper con Liam. Eso dividiría mi vida en mil pedazos. Y la suya también. Me falta muchísimo sentido común para dejarle.
O lo haces, o sufrirá las consecuencias. La amenaza de Víctor resuena en mi cabeza. No. Eso el lo que verdaderamente no puedo permitir. Liam me conoce mejor que nadie. Sabrá que ocurre algo y juntos saldremos de esto. Pero antes debo asegurarme de que Liam no corre peligro alguno.
Me levanto agarrándome al borde del lavabo y abro el grifo de agua fría. Mojo mis manos en ella y me las paso por la cara, intentando librarme del entumecimiento. La persona que me devuelve la mirada en el espejo está pálida, con los ojos abiertos de par en par y la boca convertida en una mueca de disgusto. Me pellizco las mejillas intentando darles color y estampo una (muy) falsa sonrisa en mis labios. Respiro hondo varias veces y salgo del baño. Justo a tiempo, porque la puerta del motor-home se abre y Liam entra por ella. Casi me derrumbo y se lo cuento todo al verle tan guapo, pero las duras palabras de Víctor resuenan en mi cabeza, impidiéndomelo.
-Hola, cielo.- me saluda con voz dulce, y una sacudida de dolor me recorre el cuerpo.- No quería despertarte para que descansaras.
-Vale.- no sé qué más responder.
Él se acerca a mí con una gran sonrisa. Me rodea el cuello con un brazo y posa sus labios sobre los míos. Intento corresponderle el beso, pero tengo demasiadas cosas en la cabeza. Le pongo una mano en el pecho y lo separo de mí. Él frunce el ceño.
-¿Te ocurre algo?- me pregunta, y levanta la mano para acariciarme la mejilla, pero yo me aparto.
Ha llegado el momento. Vamos, Laura, tú puedes., me anima mi conciencia.
-Sí… Liam, yo… Creo que… Creo que deberíamos dejarlo.
La temperatura del motor-home baja en picado. Liam se congela enfrente de mí y su rostro se queda vacío de expresión.
-Es una broma, ¿verdad?- inquiere en un murmullo de dolor.
-N-no es broma.- los ojos se me vuelven a inundar de lágrimas, por lo que decido acabar lo antes posible y cojo carrerilla.- No me veo capaz de seguir tu modo de vida, porque… Porque me agota. Estoy cansada, no puedo seguir así.
Tomo una respiración profunda, pero Liam sigue ausente. De repente parpadea y veo una lágrima bajando por su mejilla. Tengo la necesidad imperiosa de acercarme y quitársela, pero me mantengo clavada en el sitio, muriendo en silencio.
-Pero… ¿por qué?- balbucea él.- ¿Por qué, después de todo lo que hemos pasado?
Porque un tío me está amenazando con hacerte daño si no te dejo, le grito en mi fuero interno.
-Porque… todo es demasiado para mí: demasiado ajetreo. No puedo continuar así. Creo que lo mejor es dejarlo.
-¡Pues yo no lo creo!- grita Liam, y levanta las manos al cielo. Después se las pasa por el pelo y cierra los ojos. Cuando los vuelve a abrir, están llenos de súplica.- Laura, no me dejes. Por favor… pequeña.
Suelo un quejido entre dientes. No. Pequeña.
-Liam, por favor… No me lo hagas más difícil. Me voy al motor-home libre.- paso por su lado sin tocarle, cojo la maleta y vuelvo a echar toda mi ropa dentro. La cierro y me vuelvo para mirar a Liam, que sigue de piedra a tres pasos de mí.- Adiós, Liam.
Salgo del motor-home antes de que pueda decirme nada más. Noto cómo el dolor me desgarra el pecho y las lágrimas comienzan a descender libremente por mis mejillas. Busco a Paul por todas partes y lo encuentro hablando con Niall a la salida de su motor-home.
-¡Paul!- exclamo, y los dos me miran.- Paul, dame la llave del motor-home vacío.
-Claro, pero… ¿por qué?- pregunta mientras rebusca en el bolsillo de su chaqueta. Niall sigue observándome con sorpresa, pero no dice nada.
Yo sacudo la cabeza. Paul me pasa una llave enganchada a una etiqueta donde pone "motor-home adicional".
-¿Qué ha pasado, Laura?- interviene Niall. Sé que se preocupa por mí, pero no quiero contarle nada.
-No quiero hablar de ello, Niall. Otro día.- murmuro, y me giro. Cuando encuentro el motor-home, entro y dejo caer la maleta en el suelo. Todas las lágrimas y los sollozos contenidos en los últimos 20 minutos no aguantan más dentro y los saco al exterior. Me derrumbo sobre el suelo del motor-home, esperando despertarme y que todo esto sea un muy mal sueño.
No sé cuánto tiempo paso así, tirada en el suelo mientras lloro, pero me veo interrumpida por mi teléfono móvil. Lo descuelgo al ver ‘número privado’, pero no emito sonido alguno.
-Hola, Laura.- me saluda Víctor con alegría.- Ya he visto que has seguido mis órdenes. Buena chica.
-Eres un cabrón, Víctor.- gruño.- Eres un grandioso hijo de puta, y cuando te encuentre juro que no me haré responsable de mis actos.
-Oh, vaya, qué miedo.- suela una risa engreída.- Quizá tengas razón y sea un poco hijo de puta. Ah, y dile a Horan que deje de ser tan cotilla y que se meta en sus putos asuntos, ¿de acuerdo?
-¿Cómo…?
-Oh, es lo que tiene que hable como si estuviese gritándole a alguien, que le escucha todo el mundo. Me alegra ver que no has cometido ni un solo error.
-¿Y ahora qué?
-Ah, ahora espera. Quiero que el imbécil de tu novio esté unos días sin levantar cabeza. Quiero saborearlo. Voy a alargar esto lo máximo que pueda. Hasta entonces, pronto volverás a saber de mí.
Cuelga y me vuelve a dejar así, destrozada. Como una casa en ruinas. Irreparable. Cada vez que respiro, mi corazón sufre un fuerte pinchazo que me impide respirar. El mundo se me cae encima como miles y miles de sacos de cemento, y me aplasta sin piedad alguna. Recojo las piernas y las rodeo con mis brazos, apoyo mi mejilla en las rodillas y sigo llorando mientras mi único deseo se repite en mi cabeza como un mantra.
Que todo acabe cuanto antes.
¿Estaría equivocada o no?

-CUATRO DÍAS DESPUÉS.-

Están siendo los días más vacíos, horrorosos, oscuros y tristes de mi devastada existencia. No he salido del motor-home en ningún momento. Llevo cuatro días casi sin comer, durmiendo dos o tres horas diarias y sin mediar palabra. Han venido Blanca, Justin, Niall, Leyre, Ashton, Calum… a ver cómo estaba. Han venido todos menos Liam, porque el primero que vino fue Justin y le pedí que le dijese a Liam que no quería verle. Niall me ha dicho que está mal, fatal. No rinde tanto en los conciertos, fuerza demasiado la voz y en los M&G es imposible sacarle una sonrisa. El irlandés también me obliga a comer, aunque en cuanto desaparece por la puerta me entran náuseas y lo devuelvo todo en el váter. Me piden una y otra vez que les cuente por qué le dejé, pero yo no les digo nada. No debo decirles nada.
Tampoco he vuelto a recibir noticias de Víctor. El muy hijo de puta debe de estar disfrutando mientras ve cómo Liam y yo nos arruinamos, cada uno a nuestra manera.
Son las siete de la mañana y me levanto de la cama, aunque realmente no he dormido más de cuatro horas. Voy arrastrando los pies hacia la zona de cocina y abro la nevera. Me quedo quieta sin ver nada en realidad hasta que cojo el brick de zumo y me echo en un vaso. Cojo una manzana de la cestilla y voy a sentarme al sofá. Me tapo con una manta y me quedo observando el amarillento rayo de luz que se filtra por la ventana de manera ausente.
Cuando vuelvo a abrir los ojos, tengo la cabeza apoyada en el brazo del sofá. Miro el reloj y veo que solamente son las nueve de la mañana. Me levanto y dejo el vaso de zumo en el fregadero. Pierdo muchísimo tiempo recogiendo la ropa que hay tirada por el suelo y la meto en el armario. Voy al baño y me asusto de mi propio reflejo: creo que en cuatro días he podido llegar a perder hasta 2 kilos. Mis tatuajes resaltan con diferencia sobre mi pálida piel. La “L” que hay en mi tripa me quema como si fuese ácido, como si me la hubiesen grabado con fuego. Tengo los ojos rodeados por unas espesas ojeras, y las mejillas y los labios sin rastro de color. Soy como un fantasma sin vida, con el corazón destrozado.
¿Cuánto más va a durar esta tortura?
Unos golpecitos en la puerta del motor-home me distraen de mi análisis.
-Adelante.- digo lo más alto que puedo, ya que me he acostumbrado a hablar en murmullos.
La puerta del motor-home se abre y por ella aparece Niall acompañado de Ashton. Ellos dos, junto a Justin y Blanca, han sido los que más tiempo se pasan aquí. Los demás se dedican a intentar animar a Liam.
-¡Buenos días, Lali!- me saluda Ashton con una gran sonrisa. Maldita sea, es uno de tus mejores amigos... Me veo forzada a devolvérsela.- ¿Cómo has dormido hoy?
-Bien.- respondo, pero no se lo creen ni ellos.
-Hola, cielo.- añade Niall, y se acerca a mí. Me aprisiona en uno de esos abrazos terapéuticos que te hacen olvidar tus problemas. Aunque en cuanto se separa de mí, todo lo malo recogido estos días vuelve a cernerse sobre mí.- ¿Has comido algo?
Su voz tiene un deje acusatorio muy apropiado para la ocasión.
-Un poco.- respondo. Ashton sacude la cabeza.
-Tienes que comer más, Lali.- repone.- Has adelgazado muchísimo desde…
-Estamos preocupados por ti.- interviene Niall acariciándome la mejilla, y yo pego un respingo.
-No tenéis por qué.- susurro.
-¿Que no tenemos por qué, dices?- inquiere Niall, y suelta una carcajada seca.- Mira, hoy te vienes con Ashton y conmigo a comer por ahí quieras o no, como si tenemos que sacarte a rastras del motor-home.
-Niall…- empiezo a protestar.
-Laura, hazme caso. O en diez minutos sales cambiada y aseada de ese baño o te llevamos a comer tal y como estás ahora.- me corta mirándome con seriedad en sus ojos azules.
Yo resoplo y me giro. Rebusco en el armario hasta encontrar ropa limpia (http://www.polyvore.com/179_boybands_ruin_my_life/set?id=91873726). Me meto en el baño bajo la atenta mirada de Niall y Ashton, y cierro el pestillo. Lo hacen por tu bien, deberías estar agradecida, me acusa mi conciencia. Me deshago de mi zarrapastrosa camiseta del Starbucks y de mi pantalón corto de chándal. Entro en la ducha y dejo que el agua templada me aclare las ideas. La verdad, creo que me vendrá bien salir del motor-home tras varios días encerrada, comer algo nutricionalmente más completo que zumo, agua o fruta, y que dos de mis mejores amigos se dediquen a ayudarme a olvidar todo este maldito drama.


Hiiiii, preciosos. Espero que os haya gustado este capítulo tan deprimente, ya que me ha costado un triunfo escribirlo hasta que quedase tal y como pensaba. Os puedo jurar que he llorado mientras lo escribía. Si lo habéis leído mientras escuchabais la canción del principio, no quiero hacerme responsable de ataques de llorera bc a mí me ha pasado prácticamente lo mismo.
Lo dicho, ojalá os haya gustado porque a mí me parece bastante tristón... Pero como en todas las novelas, siempre tiene que haber algo de drama, ¿no? No todo van a ser mundos de luz y color con unicornios vomitando arcoiris, digo yo JAJAJAJAJAJAJA.
Pues bueno, nada más que decir. Ah, sí... Votad abajo, donde pone "reacciones". No hay nada que me gustaría más que saber qué os ha parecido este capítulo. A mí por lo menos me ha gustado mucho, pero es a vosotros a quienes tiene que pareceros bien. Muchísimas gracias por todo, pequeños. Ilysm. ♡

domingo, 20 de octubre de 2013

Capítulo 83.

-¡Uy, discul…!- levanto la mirada y me encuentro con los ojos oscuros de Calum Hood.- ¡CALUUUUUM!
Me lanzo a sus brazos y escucho su estruendosa risa junto a mi oído. No le veía desde febrero, ya que solamente vienen con 1D a su gira por UK y EEUU.
-¡HOLA, LALIIIII!- responde, y me besa en la mejilla.- ¡Guau, estás preciosa!
-¡Tú también estás genial! Os he echado de menos, ¿dónde están los demás?
-¡Nosotros también os hemos echado de menos! Están en nuestro camerino, ven.
Él empieza  andar por el pasillo y yo le sigo mientras me cuenta lo que han estado haciendo estos meses; me dice que lleva saliendo pocos días con una tal Lisi, una de las ayudantes de vestuario que contrató Sandra. Entramos en una sala que tiene un cartel de ‘5SOS’ pegado a la puerta y de pronto, tres personas se lanzan sobre mí y me caigo al suelo.
-¡LAAAAAURAAAAA!- grita la voz de Ashton Irwin, y me destroza los oídos por completo.
-¡NO GRITEEEEES!- respondo.- ¡Quitad de encima, que me matáis!
Ellos se levantan. Luke me ofrece una mano y me ayuda a levantarme para después abrazarme.
-¡Me alegro de verte, Lali!
-Igualmente, Luke. ¡Me encanta tu nuevo color de pelo, Mike!- añado al ver que éste se lo ha cambiado por un rubio platino muy claro.
Después, nosotros salimos a la pista y dejamos que los chicos se preparen. Tras motivarnos con 5SOS, 1D salen al escenario y a mí me cuelga la mandíbula hasta el suelo cuando veo a Liam: se ha puesto una camiseta ancha de tirantes, unos piratas negros, unas zapatillas blancas y una gorra verde. Está para comérselo.
-Laura, cógelas.- dice Sandra junto a mi oído, y yo la miro desconcertada.- Las bragas, se te han caído al suelo.
Yo me quedo boquiabierta y le pego una colleja mientras se ríe de manera escandalosa.
-¡Eres una cerda!- grito, pero ella sigue descojonándose en mi cara.- Como si a ti no te pasara con Zayn…
-Claro que me pasa, pero no me caen babas de la boca y tengo cara de estar corriéndome.
-Eres una guarra y una salvaje.- resoplo, y ella vuelve a reírse.
Conforme el concierto avanza, los párpados me pesan más y tengo que apoyarme en el costado de Justin. El desfase horario y la gran falta de sueño en el último mes me están jugando una muy mala pasada.
Los chicos terminan, aunque no me he enterado ni de la mitad del concierto. Justin me pasa un brazo por la cintura y soporta la mayoría de mi peso mientras vamos hacia el backstage. En cuanto veo a Liam salir de su camerino cambiado de ropa, sonrío e intento parecer lo más despierta posible. Me acerco a él y le beso en la mejilla.
-Ha estado genial.- le digo.
-Eso es porque estabais vosotros.- responde.- ¿Nos vamos a dormir?
-Sí, por favor.
Justin y Blanca se quedan un momento hablando con Isa y Andy, por lo que Liam me coge de la mano y vamos juntos hacia nuestro motor-home. Él entra primero y yo cierro la puerta a mis espaldas. En ese mismo instante, Liam se gira y recoge mi cara entre sus manos. Me besa de una manera muy apasionada, pero el cansancio me impide corresponderle. Sus manos bajan por mis costados y se enroscan en mi cintura a la vez que voy andando hacia atrás y me topo con el borde de la cama.
-Liam…- murmuro con contrariedad, aunque ojalá no tuviese que hacerlo.- Cariño, escucha…
-Dime.- me anima mirándome con ilusión, y yo me muerdo el labio.
- Tengo muchísimo sueño…
Él lo capta al vuelo y su expresión se vuelve avergonzada.
-Oh… Oh, vaya.- suelta una risita y se levanta.- Perdona, pequeña…
-No pasa nada… La que debería sentirlo soy yo.
-No, ¿eh? Te entiendo, ésto del cambio horario es una mierda.
-Te lo compensaré.
-No hace falta…- repone, aunque sus labios forman una pícara sonrisa.- ¿O sí?
Yo me levanto y le pego un manotazo en el hombro antes de acercarme a la cocina y rebuscar en el armario. Encuentro un paquete de galletitas saladas y empiezo a engullirlas de manera nerviosa.
-¿A dónde pensáis llevarnos cuando acabe la gira?- le pregunto mientras me apoyo en el armario.
-El día 11 de agosto son los TCA’s, y vosotras nos acompañaréis, por supuesto. El 20 es la premiere de nuestra peli en Londres, el 24 son los VMA’s, el 25 la premiere en Nueva York, luego volveremos unos días a Londres y después nos iremos el día 5 a…- aprieta los labios y sé que no va a decirme nada más. Suelto un gruñido de frustración y él se echa a reír.- No te enfades, va.
-No me enfado, es que simplemente creo que tengo el derecho de saber a dónde voy a irme de vacaciones. ¿Y si me negara a ir?
-¡No puedes negarte!- exclama Liam entre risas.- Bueno, rectifico: no quieres negarte. Tienes demasiada curiosidad.
-Tienes razón, pero…
-No te lo voy a decir, cariño.- me interrumpe, y sonríe con malicia.
-Te odio.
-Mentira.
Así no vamos a llegar a ninguna parte, así que vuelvo a guardar las galletas y me encamino hacia nuestra cama. Me quito los zapatos, la camiseta y los pantalones y los intercambio por una de las camisas de Liam. Mis pulmones se llenan de su increíble aroma en cuanto la tela me acaricia la piel. Me tiro a plomo sobre la cama y suspiro con pesadez.
-Qué cansada estoy, joder…- murmuro contra la almohada. Noto las manos de Liam acariciando mi espalda y me relajo al instante.
-Duerme, amor. Tenemos todo el verano por delante para estar juntos.- canturrea en voz baja. Y con esas dulces palabras y el "te quiero" que las continúa, me quedo profundamente dormida.


La luz del sol se filtra a través de las cortinas. Estoy en un sitio que no me suena de nada, y pasando un calor abrasador. Giro sobre mi misma y me encuentro con la mirada de Liam, que tiene los ojos rebosantes de alegría. Son un reflejo de los míos, sin duda.
-Buenos días, preciosa.- dice, y me atrae hacia él. Yo sonrío como una idiota y me estiro para besarle.
-Así da gusto despertarse.- respondo.- Lo echaba de menos.
-Pues imagínate yo… Y ahora estás aquí, conmigo.
Su voz desprende tanta emoción que yo sonrío con más ganas. La voz de Justin nos interrumpe.
-¡VAMOS, ARRIBA!- grita.- ¡DEJAD LO QUE ESTÉIS HACIENDO Y SALID DE LA CAMA!
-¿Aún no son las 10 de la mañana y ya estás con tus gilipolleces?- le pregunto asomándome por la cortina.
-Efectivamente. ¡Vamos, levanta!
Suelto un gruñido y me levanto. Justin va hacia la zona de cocina, saca un paquete de Oreos del armario y vuelve a acercarse a mí.
-¿Me perdonas, Lali?- me pregunta mientras aletea las pestañas, y yo me echo a reír.
-Claro que sí, Biebs. Ahora que veo las Oreos… ¿Qué tal les va a Fredo y a Luna?
-Ayer hablé con él y dicen que de maravilla. Vendrán al Tour cuando llegue a LÁ.
Desayunamos y los motor-homes se ponen en marcha. A las pocas horas, llegamos a Mansfield. Los días pasan y nos movemos por todos los Estados Unidos. Apartando los conciertos, los M&G y las entrevistas, yo paso el máximo tiempo posible con Liam y los chicos.


Me despierto bastante tarde, ya que ayer después del concierto, todos nos quedamos en el motor-home de 5SOS y hasta que no llegamos a nuestro próximo destino, no nos dejaron parar para ir a nuestros respectivos motor-homes. Veo una nota encima de la almohada de Liam, la cojo y la leo para mí misma:
Amor, estoy en  las pruebas de sonido. Tú sigue descansando y luego nos vamos a comer por ahí.
Te quiero.
Liam.
Yo sonrío como una idiota y guardo la nota en mi maleta. Se ve que Justin y Blanca han salido, por lo que decido darme una ducha y después desayuno. Mientras saco mi ropa al armario del motor-home con Bruno Mars en los altavoces del móvil, "Talking To The Moon" se ve interrumpida por el tono de llamada que tengo para los números que no tengo guardados. Cojo el móvil, miro la pantalla y veo ‘número privado’. Frunzo el ceño y decido contestar.
-¿Sí?- inquiero con cautela, pero no recibo respuesta.- ¿Sí? Voy a colgar.
-Más te vale que no lo hagas.- replica una voz profunda que me resulta lejanamente familiar.
-¿Quién es?
-Vaya, me ofende que no te acuerdes de mí, después de conseguir que me echaran de la universidad.
El corazón se me queda atascado en la garganta a la vez que noto cómo todo mi vello se pone de punta.
Víctor. Mierda, ¿qué es lo que quiere?


Aloooooha, pequeños. Espero que os haya gustado el capítulo, y os informo de que ya estoy trabajando en el siguiente. Siento dejaros con esa intriga pero ahora llegan un par de capítulos bastante "moviditos" y quiero dejaros con las ganas. No me matéis, porfi. Os prometo que el próximo sea un pocito largo, porque este tipo de capítulos siempre me cuestan bastante exprimirlos para que queden perfectos. Lo subiré el próximo domingo, como siempre. Mientras tanto, votad en "reacciones" (debajo del capítulo) para saber qué os ha parecido éste.
(No tiene nada que ver con la novela, but) esta próxima semana creo que voy a cambiarme de móvil y podré reinstalarme el Intagram, así que seguidme y os daré fback en cuanto pueda: www.instagram.com/doncasterdrug.
Pues nada más, solamente daros las gracias (por mil-enésima vez) por seguir a mi lado. No sé cuándo terminaré esta novela, pero ya tengo muy claro que la próxima que continuaré es la de "Heartbreak Girl" (de Zayn). ¡Hasta la semana que viene, bbys! ♡

Lali.

domingo, 13 de octubre de 2013

Capítulo 82.

Entramos en la terminal y recogemos las maletas. Hay un hombre muy conocido esperándonos donde los mostradores. Es Paul, y nos hace acompañarle hacia la furgoneta. A los 20 minutos, llegamos al ‘Wells Fargo Center’, el estadio donde van a actuar esta noche. La furgoneta aparca entre dos motor-homes, y ya se oyen los gritos de las fans que esperan en la entrada.
-Ahora están haciendo las pruebas de sonido.- nos informa Paul.- Venga, entremos.
Salimos de la furgoneta y vamos hacia la puerta trasera del estadio. Entramos cuando Niall está cantando su solo de ‘Kiss You’:
Oh, I just wanna show you off to all of my friends,
making them drool down their chinny-chin-chins.
Baby be mine tonight, mine tonight.
Baby be mine tonight, yeah.
Nosotros esperamos en silencio detrás del escenario a que acaben para que no nos vean.
And let me kiss you.
La canción termina y todos irrumpimos en aplausos. Ellos miran hacia donde nosotros estamos y salen corriendo. Liam me levanta entre sus brazos y empezamos a dar vueltas mientras yo me río con nerviosismo.
-Hola, cielo.- me saluda, y me vuelve a dejar en el suelo. Pone sus manos en mis mejillas y acerca sus labios a los míos. Justo cuando le voy a besar, él se aleja y sonríe con malicia. Yo abro los ojos de par en par.
-Me las pagarás.- gruño, y él suelta una risita.
Me giro y voy a saludar a los demás chicos. Tras revolverle el pelo a Harry y echarle la bronca porque sigue poniéndose moreno, Liam me agarra del brazo y me arrastra por el backstage. Entramos en uno de los camerinos y él baja la mirada hasta mí. Yo me quedo petrificada en el sitio, totalmente hipnotizada.
-Voy a advertirte de algo…- susurra, y veo cómo se oscurecen sus ojos.- Voy a besarte hasta que se nos acabe el aire.
Yo abro la boca para responderle, pero él me besa antes de que pueda decirle nada, llevándose consigo mismo toda mi coherencia y mi autocontrol. Yo subo las manos por sus brazos (que tienen más músculo que nunca) hasta llegar a su pelo, donde se enredan. Le beso con toda la pasión que soy capaz de reunir, y mi pulso empieza a coger una velocidad bastante insana.
-Laura… Tenía tantas ganas de que llegase el verano…
Yo sonrío y le abrazo con fuerza. Ahora sí que sí, vamos a estar juntos. Y nada lo va a cambiar.
-Pues imagínate yo… Llevo un mes fatídico.
-Es verdad… ¿Cómo te han ido los exámenes?
-Bastante bien, aunque lo he pasado mal.- él empieza a acariciarme por debajo de los ojos, justo donde tengo unas bolsas de ojeras impresionantes, y hace una mueca.- Eh, no te preocupes por mí. Estoy bien.
-Cariño, te has pasado hasta dos días enteros sin dormir y resistiendo a base de cafeína. Eso no es precisamente estar bien.
Yo suspiro.
-Que eso ya no me importa, Liam. Que ahora lo único que me importa es que estoy aquí contigo.
Al principio creo que él me lo va a discutir. Pone los ojos en blanco, pero al final acaba sonriendo abiertamente.
-Está bien… Venga, vámonos con los demás.
Me coge de la mano y salimos del backstage, hasta llegar a las escaleras del escenario. Harry y Leyre se están besando en una esquina, Sonia y Niall están abrazados en otra, y Louis está con Laupi, diciéndole algo al oído.
-¿Y vosotros dos qué habéis ido a hacer al camerino, cacho cerdos?- inquiere Sandra con malicia. Yo le pego un manotazo en el hombro.
-Cerda tú.
-Me quieres.
-No sé, no mucho… Por cierto, ¿qué tal está el pequeño Malik?- pregunto, y le pongo una mano en el vientre.
Veo cómo sus ojos se iluminan al instante, al igual que los de Zayn, que está sentado en el escalón de arriba mientras reposa sus manos en los hombros de ella. Son como la pareja más adorable y perfecta que he visto.
-Genial… Bueno, regular.- responde, y suelta una risita.- No hago más que vomitar, y tengo hambre a todas horas.
-Y claro, como se lo dice a Niall, el rubio se la lleva a restaurantes y se pegan unos atracones de miedo.- añade Zayn, que recibe un puñetazo en la rodilla de parte de Sandra.
-Eso es mentira.
-No es mentira, Sandra. Admítelo.- replica Niall, sentándose a su lado.
-¡Vete a la mierda, Horan!- chilla ella, y el aludido intenta abrazarla, pero ella lo empuja y se aparta.- No me toques.
-¡Oh!- solloza Niall, y finge un llanto. Yo me siento en el escalón de arriba junto a Zayn y le paso los brazos por el cuello al irlandés.
-No estés triste, rubio. Ya me voy yo contigo de atracones.
-¿En serio, Lali?- inquiere, y se gira hacia mí con los ojos brillantes. Yo me echo a reír y asiento. Él se levanta y me abraza con fuerza.- ¡Bien, pues vámonos!
-Pero… ¿hoy? ¿Ahora?
Él asiente con entusiasmo, me coge de la mano y me arrastra hacia la puerta del estadio.
-¡Paul, me voy a comer con Laura! ¡Luego nos vemos!- grita sin darme tiempo a decir nada, y me lleva al exterior del estadio.
-¡Pero Niall…!- comienza Paul, aunque él le ignora y sigue corriendo hacia el motor-home que supongo que comparte con los chicos.
-Dame un segundo y me cambio de ropa.- me dice, y se mete dentro del motor-home. Yo me apoyo en él y empiezo a tararear ‘Treasure’ de Bruno Mars, cuando veo a Liam salir del estadio y venir hacia mí con una gran sonrisa. Yo se la devuelvo y me acerco a él dando saltitos. Él me rodea la cintura con sus brazos y me atrae hacia él.
-Así que te vas a comer con Niall y me dejas abandonado, ¿eh? Muy bonito.- murmura con falsa indignación, y hace un puchero. Yo me echo a reír y le acaricio la mejilla.
-Otro día nos vamos tú y yo solos, ¿sí?- él asiente con ganas.- Por cierto, te quiero.
-¿Ah, sí? No lo sabía, oye.
-Qué gilipollas eres.- resoplo.
Me intento dar la vuelta, pero él aprieta su agarre en mi cintura. Me hace andar hacia detrás y de repente me encuentro atrapada entre la pared del motor-home y el cuerpo de Liam.
-Soy gilipollas, ¿no?- murmura con voz ronca… Con esa voz que hace ponerse en alerta a todas y cada una de las terminaciones nerviosas de mi cuerpo.- ¿Y un ‘gilipollas’ se atrevería a hacerte esto?
Lentamente (supongo que para hacerme rabiar), sus labios se acercan peligrosamente a los míos. Yo sonrío y disuelvo los últimos centímetros que los separaban. En este beso se prende una llama, la llama del amor tan infinitamente incondicional que siento por él. Hago un poco de fuerza y dejo que sea él el que está entre el motor-home y yo, sin dejar de besarnos.
Niall sale del motor-home mientras se recoloca el pelo y se nos queda mirando con la boca abierta.
-Ugh, qué asco. Iros a un hotel, por favor.- comenta con sorna, y yo le saco el dedo corazón.
-Por esa gracia, vas a ser tú el que pague la comida. Listo.
-No pensaba dejarte pagar de todas maneras.- repone él, y me saca la lengua.- Leeyum, ¿podrás sobrevivir un par de horas sin tu chica y tu mejor amigo?
-Oh, qué creído se lo tiene el Horan este…- suspira Liam, y recibe una colleja por parte del irlandés.- Claro que podré, pero tráemela sana y salva.
-Si eso me traerá con algún kilo de más, espero que no te importe.- replico.
-¿Cómo va a importarme eso? Tú estarás perfecta por muchos kilos que ganes.- responde Liam, y me besa con suavidad, provocando que una tímida sonrisa se dibuje en mis labios.
Niall hace un sonido como si fuese a vomitar, y yo resoplo.
-Eres un repelente, Niall.- murmuro.
-¡Pero me quieres, Lali! ¡Me adoras!- exclama empezando a dar saltos de un lado para otro. Yo intercambio una divertida sonrisa con Liam y suspiramos.- ¡No os miréis así! Venga, vámonos.
Liam vuelve a entrar en el estadio mientras que Niall y yo nos vamos a un coche que conduce un chico del Team. Al cuarto de hora más o menos, llegamos a un McDonald’s.
-Tú nunca vas a cambiar tus preferencias, ¿verdad?- inquiero con sarcasmo, y Niall niega con la cabeza.
Entramos y nos sentamos en una mesa lejana a las ventanas, solamente por si acaso. Una chica nos toma nota, enviándole varias miradas descaradas a Niall. Normal que lo haga: va vestido con una camiseta ancha de tirantes blanca que deja entrever sus musculosos brazos y pecho, unos piratas azules claros y sus sneakers blancas, acompañado de una gorra roja. En cuanto se va, mi amigo suspira con alivio.
-Menos mal… Me estaba empezando a agobiar.- dice, y yo me echo a reír.
-¿Qué esperabas que hiciese, si tiene delante al componente más adorable de One Direction?
-Ah, ¿soy el más adorable?- repite, y yo asiento.- ¿Y Liam cuál es, entonces?
Yo intento buscar un calificativo.
-El… más mejor.- respondo con las mejillas sonrojadas, y Niall se ríe.
-¿Y los demás?
-Pues… Harry es el más coqueto, Louis el más alocado y Zayn el más pijo.
-Has dado en el clavo.- admite Niall.
La chica de antes nos trae las dos hamburguesas, dos Coca-Colas gigantes y una caja con patatas fritas, que comenzamos a devorar en cuanto las deja sobre la mesa.
Niall no para de hacer gilipolleces y arrancarme carcajadas en toda la comida. Siempre ha sido así, mi pequeño rubiales irlandés: tiene que pasarle algo muy grave para que no esté ni riéndose ni haciendo reír a los demás. ¿Y su risa? Es de ese tipo de sonidos contagiosos y adictivos, que te pasarías todo el día escuchando.
-Nialler, ¿puedo preguntarte algo?- le pregunto tras darle un trago a mi Coca-Cola.
-Por supuesto, Lali. Dispara.
-Esto… ¿cómo está Liam?
-¿Qué clase de pregunta es esa?- me espeta con diversión, y yo vuelvo a sonrojarme.- No te lo tomes a mal, cariño, ¿pero no lo sabes?
-Es que… Bueno, no sé… Con el Tour, y todo el tiempo que pasamos separados… No sé.
-No tienes que preocuparte por eso.– me coge de la mano y me mira con gran intensidad en sus profundísimos ojos azules.- Creo que eres la persona que mejor conoce a Liam. Yo le conozco desde hace casi tres años, y se ha convertido en un hermano. Tú no has permitido que la fama y el ajetreo se lo hayan llevado. Tú lo mantienes con los pies pegados al suelo. Le veo mirarte y es como si llevase la palabra ‘AMOR’ pegada a la frente con un cartel de neón.- la sangre sigue ascendiendo a mis mejillas.- Cada vez que habla de ti se le iluminan los ojos de una manera especial. No para de decirnos lo feliz que es y lo increíble que eres, aunque eso ya lo sabemos. Y créeme cuando te digo que no le veo con otra mujer que no seas tú. Te adora.
Me quedo en silencio, mirando los ojos azules de Niall, que están cargados de sinceridad. Mi vista se empaña por las lágrimas y yo me apresuro a restregarme los ojos con el dorso de la mano.
-Me… Me lo tomaré como un ‘está bien’.- balbuceo, y Niall vuelve a reírse por enésima vez.
-No está bien, Laura. Está enamorado de ti. Está diez niveles por encima de ‘bien’.- me rectifica.
Yo suelto una risita.
-Ay, Niall… Es lo mismo que me ocurre a mí con él. Pero es tan difícil compaginarlo con su ritmo de vida… Tengo miedo de que no podamos soportarlo.- una fuerte presión me atenaza los pulmones.
-¿En serio crees que no podréis soportarlo?- inquiere él alzando las cejas, y yo me tomo un par de segundos para pensarlo. Después me encojo de hombros y él resopla.- ¡Laura! Yo te quiero mucho, pero hay veces en las que creo que te falta un cromosoma.
-¡Oye, vete a la mierda!- grito, y le lanzo una patata, que él atrapa con la boca y se la come.- Te odio.
-No, no es verdad.
-Tienes razón, eres demasiado cuqui.
-¡Ayyyyy, Lali!- canturrea. Se levanta y me envuelve en uno de sus típicos abrazos de oso.- ¡Habló aquí!
Terminamos las hamburguesas y cada uno nos pedimos un McFlurry. Hacía meses que no me tomaba uno. Niall y yo nos hacemos una foto y el la sube a su Twitter con el mensaje de:
@NiallOfficial: McFlurring con la españolita más chachi, @LauraSaturque xx.
-¿McFlurring? ¿Eso existe?- pregunto mientras salimos del McDonald’s y nos encaminamos al coche.
-No, pero yo lo invento porque tengo Swag.
Yo sacudo la cabeza y le miro con condescendencia. Él me saca la lengua y al final acabamos riéndonos como dos imbéciles.
Volvemos al estadio y Paul nos mira con mala cara. Técnicamente, nos hemos escapado para comer. Todos están sentados en las gradas del estadio, y yo voy directa al regazo de Liam.
-¿Qué tal tu atracón con el irlandés?- me pregunta al oído.
-Genial. Me ha dicho que me adoras.- respondo con timidez, y él pone los ojos en blanco.
-Como si no lo supieses…-murmura, y me besa en la mejilla.
-¡Atención, por favor!- nos pide Paul, y todos le miramos.- Como sabéis, a partir de ahora nos transportamos con motor-homes. Tenemos de sobra y vais a compartirlos de cuatro en cuatro más o menos.- saca una carpeta y empieza a ojearla.
-Y el ganador es…- murmura Louis, e imita el redoble de unos tambores. Yo suelto una risita.
-A ver, Harry y Leyre estarán con Niall y Sonia en el motor-home uno.- comienza Paul, y un chico con un chaleco verde le alcanza una llave a Niall.- Louis, Andy, Isa y Laupi en el dos; Justin, Blanca, Liam y Laura en el número tres y Zayn, Sandra, Amanda y Josh en el cuatro. ¿Todo claro? ¿Ningún problema?
-¡De acuerdo!- aceptamos.
Cogemos las llaves y unos chicos del Team nos ayudan a sacar las maletas de la furgoneta. Entramos en el motor-home 3 y yo lo examino con curiosidad: por fuera parece una furgoneta gigante, pero por dentro es como una casa: tiene una mini cocina, un salón con sofás y una tele de plasma, y dos camas gigantes separadas por unas cortinas grises.
-Guau… Esto es mejor que nuestro piso en Londres.- comenta Justin.
Entre que sacamos las cosas de las maletas y nos instalamos, se hace la hora del M&G. Mientras ellos atienden a sus emocionadas fans, yo me voy a dar una vuelta por el backstage. De pronto, me choco con alguien y casi me caigo al suelo.


Holiiiii, bbys. Aquí os dejo el 82, que es un pocito más largo y espero que compense las dos últimas semanas, ya que he estado un poco enferma y no tenía muchas ganas de escribir, pero bueno... ¡Ojalá que os guste mucho! Y ya sabéis (no me peguéis por repetíroslo), seguid votando debajo del capítulo, en "reacciones". Vuestra opinión cuenta mucho en el desarrollo de esta historia, de verdad. Y también espero que el mini-capítulo que he subido antes os haya gustado. Si veo que os causa buena impresión, quizá suba algunos de ese tipo con más frecuencia (y cuando tenga más tiempo, por supuesto). En mi opinión, los últimos capítulos han sido un poco aburridos, pero os adelanto que pronto pasará algo que le dará la "vidilla" a la novela, que creo que la necesita...
En fin, ya sabéis mi Twitter por si queréis que os avise y tal, ¿vale? Os quiero a millonadas, y gracias infinitas por leer.

Lali.

Capítulo "extra": Amanda.

El tiempo pasa con extremada lentitud. Como si a las agujas del reloj les diese pereza moverse con tal de fastidiarme. Con tal de alargar el tiempo que estoy sin Josh. Le hecho tantísimo de menos que duele, y el embarazo lo empeora. Al estar ya a más de la mitad de la gestación, me levanto el 90% de las noches y voy directa al baño para vomitar. Tengo hambre todo el día, y tan pronto estoy riéndome como estoy llorando. Mi prima Laura debería recibir un premio a la persona con más paciencia de este planeta; siempre se levanta en medio de la noche y está conmigo hasta que vuelvo a quedarme dormida, y es la que me acompaña a todas mis revisiones. Ha ido varios días a clase muerta de sueño por mi culpa. Yo le digo que no hace falta que vele tanto por mí y que puedo irme al piso de Josh, pero ni ella ni él me dejan. Su exagerada preocupación me halaga pero a la vez me cabrea, aunque puede que solamente sea por las hormonas.
Es muy duro tener que lidiar con el embarazo sin el apoyo de Josh. Necesito sus brazos reconfortantes, y escuchar sus ‘te quiero, cariño’ junto a mi oído. Pero él está a cientos de kilómetros de mí, cumpliendo su sueño al trabajar como baterista en la banda. Me alegro más que nadie por él, pero eso no quita que quiera verle ya.
-Nos queda un mes para vernos…- susurró al otro lado de la línea en una de nuestras innumerables llamadas telefónicas.
-Te necesito ahora, Josh. Todo es tan duro sin ti…- respondí con voz rota, y me limpié unas cuantas lágrimas. Malditas hormonas.
-No llores, Amanda. No lo hagas, porque me dan ganas de fugarme y coger el primer avión con destino Londres.- yo suspiré con pesadez.- ¿Ya sabes el sexo de nuestro pequeño?
-No, aún no.- contesté, aunque era mentira. Me lo dijeron la semana pasada, aunque preferí reservarme a decírselo cuando estuviésemos cara a cara.
-Vaya… Mierda, tengo que irme a las pruebas de sonido. Hablamos luego, ¿de acuerdo?
-Está bien. Te amo, Josh.
-Yo a ti más, princesa.- murmura, y cuelga.
Y ahora aquí estoy, pasando los controles de Heathrow para coger un avión que me lleve a Barcelona. Que me lleve hasta los brazos de Josh, de los que llevo separada casi tres meses. Me siento en uno de los mullidos sillones, cierro los ojos y hago un repaso del último año. Hace un año estaba en España, viviendo con mi hermano y mi padre. Siendo feliz mientras iba a clase y salía con mis amigos… Vine a Londres para visitar a mi prima y pasar unos días con ella. Lo que no me esperaba es lo de los chicos. Fue como si de pronto el mundo se detuviese y solamente existiésemos mi prima, Leyre, Niall, Liam, Harry, Louis, Zayn, Josh y yo. Josh. Desde el primer segundo supe que no podía sacármelo de la cabeza. Desde el primer segundo supe que estaba enamorada de él. Ha sido un año increíble, lleno de emociones y momentos inolvidables: cuando nos conocimos, cuando empecé a salir con Josh, cuando nos reencontramos en Nueva York… Cuando me dijeron que estaba embarazada. Eso fue un shock terrible para mí. Pensé que Josh se enfadaría conmigo, me dejaría y yo tendría que volver a España para sufrir la ira de mis padres. Pero pensé mal. Tuve y tengo el apoyo de todos y cada uno de ellos, y gracias a ello consigo salir adelante cada día.
El avión aterriza en el Prat de Barcelona. Las piernas me tiemblan como si de gelatina se tratase. Acaricio mi abultado vientre a causa de mi avanzado embarazo para intentar calmarme, aunque no lo consigo. Salimos a la terminal y mi prima coge mis maletas para que yo no haga esfuerzos. Vamos a la zona de mostradores y me encuentro con sus ojos. Con los ojos de Josh, que me observan como si fuese una alucinación. La vista se me empieza a empañar por las lágrimas y mis botas marrones me impulsan hacia delante. Josh viene corriendo hacia mí y me estrecha entre sus brazos mientras yo sollozo contra su camisa. 
-Amanda, cariño...- susurra una y otra vez. Me levanta la barbilla con una mano y me besa con delicadeza. 
-Josh...- gimoteo con una sonrisa de felicidad en los labios. Él sonríe y posa sus manos sobre mi vientre. 
-Hola a ti también, pequeño Devine.- murmura, y yo suelto una risita. 
-Querrás decir pequeña Devine.- replico. Josh levanta la mirada y sus ojos se abren de par en par.- Es una niña, Josh. Vamos a tener una hija.
Él se queda totalmente quieto delante de mí. De pronto veo cómo unas cuantas lágrimas bajan por sus rosadas mejillas, y sollozo de nuevo.
-No, Josh… No llores…- le pido. Él se empieza a reír con fuerza, me abraza y empieza a dar vueltas conmigo entre sus brazos.
-No puedo creerlo.- admite. Se detiene, vuelve a dejarme en el suelo y clava sus ojos en los míos.- Amanda, creí que no sería capaz… Que no llegaría a la altura o que ser padre me destrozaría, pero es todo lo contrario. Es lo mejor que me ha ocurrido en la vida, junto con el haberte conocido. Te quiero, Amanda.
Mis hormonas se han subido a una montaña rusa, porque me río como una imbécil y al segundo me echo a llorar con fuerza. Tras varios minutos abrazada en silencio con Josh, me separo de él para saludar a los demás. Liam me abraza con delicadeza y besa mi frente.
-¿Cómo estás, pequeña? Te hemos echado de menos.- dice.
-Estoy… Bueno, ahí ando. Tu novia me cuida muchísimo.
-¿Y a quién no? Tenemos mucha suerte.- replica. Me encanta cómo se le iluminan los ojos al hablar de mi prima.
-¡SEÑORA DEVINE!- grita la voz de Zayn, y al segundo me encuentro entre sus brazos y los de Louis.- ¡TE ECHAMOS DE MENOS!
-Has engordado.- añade Louis con burla, y yo le doy una colleja.
-Y tú te has vuelto más gilipollas.- repongo, y él me saca la lengua.
Cuando termino de saludar a los chicos, vuelvo a abrazar a Josh y juntos emprendemos la marcha hacia el exterior de la terminal mientras él me cuenta cómo le ha ido estos meses y las ‘travesuras’ que ha estado haciendo con Niall. Adoro verle tan feliz. Es lo único que me importa. ¿Y lo mejor de todo? Que está conmigo. No con otra, sino conmigo. Con la mediocre y sencilla Amanda, una chica que llegó a Londres con poquísimas expectativas y que acabó llevándose al hombre más increíble que existe. Se apoderó de mi mente, de mi corazón y de mi alma.
¿Y sabéis qué? Que eso no va a cambiar nunca.

Este capítulo no es el 82, es un "especial" que quise hacer sobre Amanda. Que además ayer fue su cumple y oye, que muchísimas felicidades, que te mereces el mundo y que me siento súper afortunada de tenerte como prima. ¡TE QUIERO A MILLONES, BBY!
Aunque no sea un capítulo normal, por favor votad en "reacciones" (debajo del capítulo) para saber qué os ha parecido y quizá haga más a menudo. El 82 lo subiré esta tarde, aunque no sé a qué hora. Tranquilidad, que os avisaré bc he encontrado la lista (aplausos). Pues eso, mil gracias por seguir a mi lado, os amodoro a lot. ♡

Lali.

domingo, 6 de octubre de 2013

Capítulo 81.

-24 de junio. Leyre, Laura y Andrea terminan la universidad.-

Ya está. Dejo caer el boli en la mesa y suelto un largo suspiro.
Este ha sido mi último examen de mi primer año como estudiante de periodismo. Ha sido un mes eterno, en el que he llegado al extremo de pasarme las noches enteras estudiando y presentarme a los exámenes sin dormir y con tres cafés en mi organismo. Cuando hablaba por Skype con Liam y se lo contaba, me regañaba. Me encanta que se preocupe tanto por mí. Ed Sheeran, Isabel, Blanca e incluso Justin me han ayudado a estudiar y me han apoyado incondicionalmente. Finalmente me ha ido genial, a pesar de las noches en vela y las tardes encerrada en casa, y siento una satisfacción desbordante.
Y lo mejor de todo: tengo todo un verano entero por delante para disfrutarlo con Liam, los chicos y mis amigas; un verano para viajar y pasar todo el día con ellos. No me pongo a bailar el Inbetweeners encima de la mesa porque mis compañeros pensarían que estoy loca.
Bajo las escaleras con el examen en la mano y lo dejo sobre la mesa del director Muller. Él levanta la mirada y sonríe con simpatía.
-¿Cómo le ha ido, señorita Saturque?- me pregunta con amabilidad.
-Estupendamente, señor Muller.- respondo con una gran sonrisa.
-Me alegro mucho. Ahora a disfrutar de las vacaciones.
-Gracias, igualmente.
Me giro y vuelvo a mi sitio. A un par de asientos más a mi izquierda, Leyre frunce el ceño mientras mira el papel. Nuestras miradas se cruzan y yo sonrío para darle ánimos. Ella me devuelve la sonrisa y parece como si se le encendiese la bombilla, porque se pone a escribir con rapidez.
-Os quedan 10 minutos, chicos.- anuncia el director.- Ir acabando.
-¡Listo!- susurra Leyre, que se levanta y baja dando saltitos. Entrega su examen y se sienta a mi lado.- ¿Cómo te ha salido?
-Genial, ¿y a ti?
-Muy bien. La última pregunta se me ha atascado, pero me ha salido al final.
-¡Shhh!- nos manda callar Allison, que está en la fila de atrás. Aún va por la mitad del examen. Leyre y yo nos miramos y ponemos los ojos en blanco.
-Es lo que tiene ser rubia de bote, se le ha metido el tinte en el cerebro.- dice Leyre, y yo suelto una risita.
Veo cómo Andrea lleva su examen hasta la mesa del director y vuelve a su sitio. Mira hacia nosotras y alza las cejas. Yo levanto el pulgar para indicarle que nos ha ido bien y ella asiente.
El timbre suena y todos aplaudimos y gritamos. Se acabaron los exámenes, se acabaron las clases… ¡Es verano!
Recojo mis cosas y salgo al pasillo. Leyre sale a los cinco segundos y nos abrazamos.
-¡Por fin es verano, tía!- chilla.- Ahora a pasarlo con los chicos.
Yo no aguanto más y suelto un grito de pura euforia. Leyre me coge de la mano y salimos corriendo hacia el aparcamiento, donde nos espera Justin al lado de su coche.
-¡Hola, chicas!- nos saluda con una gran sonrisa; los meses sabáticos le están sentando de maravilla.- ¿Cómo ha ido vuestro último día de clase?
-Muy bien… ¡Ya es verano, Biebs!- mi mejor amigo se echa a reír al escuchar mi entusiasmo.
-¡No fastidies! Venga, vámonos a comer al Nando’s para celebrar que sois libres. ¡Yo invito!
Vamos a los pisos y nos cambiamos de ropa. Cuando Justin nos está llevando en su Ferrari a Blanca, a Leyre y a mí (hemos quedado en la puerta con Ed, Andrea, Isa y Andy; Sonia sigue en el curro y Laupi está estudiando para su último examen, que es esta tarde), ‘It Will Rain’ empieza a sonar en mi móvil. Yo sonrío antes de contestar.
-¡Amor!- exclamo.
-¡Pequeña!- suspira la voz de mi novio al otro lado de la línea, y yo creo que casi me muero de amor aquí mismo.- ¿Ya has acabado la universidad?
-¡Sí, y me ha ido de maravilla! Ahora Leyre y yo nos vamos con Justin, Blanca, Andy, Ed, Isa y Andrea a Nando’s para celebrarlo.
-¡Díselo a Niall, queremos darle envidia!- grita Justin, y yo me echo a reír.
-Ahora se lo diré.- ríe Liam.- Me alegro mucho de que te haya ido bien, cariño. Mañana volvemos a vernos.
La felicidad me inunda por dentro. Sí, mañana vuelvo a verle. Y esta vez no habrá fuerza capaz de separarme de él hasta finales de septiembre.
-¡Por fin, joder!- grito, y después me tapo la boca con una mano.- Ups, perdón.
-¿Eso significa que tienes ganas de verme?
-Ganas no, lo siguiente.
-¿Y qué harás cuando me veas?
-Iré corriendo hacia ti, y te besaré hasta que nos falte el aire.- respondo.
-Mmm… Suena bien. Lo estoy deseando, pequeña.
-No más que yo.
-Creo que eso es imposible, tonta.
-Imbécil.
-Idiota.
-Que te calles.
-Ya me callarás mañana.- replica, y yo suelto una risita.- Cariño, me tengo que ir ya… Hablamos luego por Skype, ¿vale?
-Vale. Te amo.
-Yo a ti más.
Cuelgo y suelto un profundo suspiro. Blanca mira por el retrovisor y sonríe burlona.
-Laura y Liam, sentados bajo un árbol…- canturrea, y yo le suelto una colleja.
-Gilipollas.
-Eh, eh, eh, peleas dentro de mi coche no, eh.- nos advierte Justin.- Ya si eso, cuando salgamos.
-Qué masoca eres, Biebs.- comenta Leyre, y él se ríe.
Aparcamos delante del Nando’s y entramos. Yo le hago una foto a Justin mientras se come su taco y la subo a Twitter con el mensaje de:
@laurasaturque: Comiendo en Nando’s con @justinbieber. @NiallOfficial, ¿envidia? xx.
A los pocos minutos, recibo su respuesta.
@NiallOfficial: @laurasaturque @justinbieber  jooo, ¡yo también quiero! D: tengo ganas de veros ya, por cierto xxxxx.
-Oh, Lali, Niall Horan nos ama.- suspira Justin con emoción, y yo me echo a reír.- Somos importantes.
Terminamos de comer y volvemos a los pisos. Yo continúo haciendo las dos inmensas maletas, llenándolas con pantalones cortos, camisas anchas, Converse, y miles de bikinis. También meto mi cámara de fotos y toda la documentación. Ayudo a Amanda a hacer sus maletas, ya que este mes se ha quedado conmigo para que yo pueda cuidarla.
Tengo la música puesta en el ordenador, pero se interrumpe con el pitido de una llamada entrante al Skype. Es Blair, y me paso casi una hora hablando con ella. Después me llaman mi madre, mi primo Ricard y finalmente Liam, pero se tiene que ir a una pequeña entrevista y no estamos hablando mucho tiempo. Nos preparamos una tila para relajarnos, nos vamos a la cama e intentamos conciliar el sueño.

-25 de junio de 2013. Viaje a Philadelphia, EEUU.-

-… Y en pocas horas me voy a Estados Unidos con Liam y los chicos.- continúo diciéndole a mi padre por el teléfono. Lo tengo agarrado entre la oreja y el hombre, ya que las manos las tengo ocupadas mientras corto una zanahoria.
-Pues pásatelo muy bien, cariño. Cuando tu chico termine los conciertos tenéis que veniros unos días a España.
-Eso está hecho. Papá, tengo que colgar. Cuando llegue a América te mando un Whatsapp, ¿sí?
-De acuerdo. Te quiero, hija.
-Y yo a ti, papá.
Cuelgo y dejo el móvil sobre la encimera para seguir cocinando. Al terminar, de comer, unos golpes en la puerta nos espabilan.
-¡VENGA, LALI Y MANDY! ¡NOS VAMOS A ESTADOS UNIDOS!- grita la voz de Justin, y yo me levanto de un bote.
Voy a mi habitación y me visto con ésto: http://www.polyvore.com/121_batman/set?id=83168492 y sonrío al imaginar la cara de Liam cuando vea la camiseta. Arrastro las maletas hasta la puerta y la abro.
-¡Buenos días, Lali!- me saluda Justin, y me besa en la mejilla.- Trae, que te bajo las maletas.
-No hace falta, en serio.
-Me hace ilusión…
-¿Te hace ilusión llevar unas maletas?- inquiero con las cejas alzadas, y él asiente.- Vale… Está bien, bájalas. Gracias.
-¡Bien! ¡De nada!
Él coge mis maletas y yo llevo las de Amanda. Llamamos a dos taxis y en uno vamos Amanda, Justin, Blanca y yo y en otro van Leyre, Sonia y Laupi. Isa y Andy ya nos esperarán en la terminal. Llegamos, pasamos todos los aburridos controles y media hora después ya estamos en el avión de los chicos, porque en su gira por América ellos se trasladan en motor-homes. Llegaremos a las 12 del mediodía a Philadelphia, aunque nosotros les dijimos que llegaríamos justo antes del concierto. Pero es una sorpresa.
Me siento junto a Leyre y ella suelta un largo suspiro.
-¿Te pasa algo, Mochi?- le pregunto. La veo un poco cansada. Ella clava sus ojos verdes en los míos y sonríe.
-No… Simplemente es que tenía ganas de verano. Se ha hecho esperar demasiado tiempo.
-Y tanto… Ahora piensa en que tenemos tres meses enteros con los chicos.
-Ay… ¡Este verano va a ser genial! ¿A dónde te llevará Liam de vacaciones?
-Según él, ‘lejos’. ¿Y Harold a ti?
-Dice que quiere ir a Australia… ¡A Australia, tía! Y luego todos quieren ir de viaje a no-sé-dónde, no me quieren decir el lugar.
-A mí tampoco… A saber a dónde nos llevan…
-¡Yo lo sé!- exclama Andy.- Y Justin también.
-¿Una pista?- pregunta Sonia aleteando las pestañas.
-Vale, pero ni una palabra a los chicos.- acepta Andy.- Tiene playa…
-Hay mucha playa por el mundo, Andy.- replica Blanca.
-No puedo decir más.
Isa y Blanca le empiezan a presionar para que les diga el sitio, pero él no cede. Yo me pongo los auriculares con Ed Sheeran en ellos, y consigo quedarme dormida.
La voz de Leah diciendo que estamos a cinco minutos de aterrizar de despierta. Me abrocho el cinturón y respiro hondo varias veces. Cuando dice que ya podemos salir, me levanto de un bote y salgo del avión.


Hiiiii, bonitos. Lo sé, la semana pasada os dije que hoy subiría dos capítulos por mi felicidad, pero entre los deberes, estudiar y petar a Zayn para que me siga, no me ha dado tiempo a adelantar más y pasaba de dividir este capítulo en dos partes porque si no sé que os parecerían cortos. La semana que viene subiré el 82 y uno adicional narrado por Amanda. No será tan largo como un capítulo normal, pero espero que compense la espera.
Se lo quiero dedicar al abuelo de Liam, que ha muerto esta semana. Que odio ver mal a Liam y quiero que continúe siendo ese chico tan fuerte del que estoy enamorada, pase lo que pase.
PD: Estas últimas semanas no os he estado avisando por Twitter porque he perdido la lista con los users (aplausos a mi orden en la habitación). Voy a buscarla y si no la encuentro la semana que viene, avisaré a los que recuerde. Si me olvido de alguno, me lo decís y os vuelvo a escribir en otra lista.
En fin, sé que soy una pesada por recordároslo cada capítulo, pero votad en "reacciones" (debajo del capítulo) para saber lo que os ha parecido, porque al fin y al cabo eso es lo único que importa. Mil gracias a todos y cada uno de vosotros por vuestro apoyo. Os quiero a millones. ♡

Lali.
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