domingo, 29 de septiembre de 2013

Capítulo 80.


Nos levantamos temprano, ya que hoy cogemos un avión con destino Madrid. Recojo todo lo que estaba desparramado por la habitación y lo meto en mi maleta.
Dos horas después, ya estamos en el avión. Me paso el viaje picándome con Justin.
-¿Quieres dejar de reírte?- le pido con enfado. Se está descojonando de mí porque el capuchino que me estoy tomando me ha dejado un bigote sobre el labio superior.
-No puedo.- replica sin dejar de reírse. Yo le pego una colleja.
-Eres un hijo de puta, Bieber.
-Reconoce que me adoras.
-No sé yo, eh.
-Seguro, seguro… Oye, Lali.- yo le miro y él sonríe con timidez.- Te voy a decir una cosa, y no quiero que te rías de mí ni me llames cursi.
-Me reiré si quiero, como tú.- él pone los ojos en blanco.- Vaaaaale, no me reiré. Dispara.
-Mira… En estos meses te has convertido en alguien muy especial. Me has servido de apoyo en mis momentos de bajón, y siempre me has escuchado cuando necesitaba hablar con alguien. Eres mi mejor amiga, y aunque seas pocos meses más mayor que yo, te considero como mi hermana pequeña y quiero protegerte. Veo que eres muy feliz junto a Liam y eso me encanta. Liam es un buen amigo, y sé que está muy colado por ti. De verdad, me alegro mucho por vosotros.
Se queda callado y me mira con las cejas alzadas. Yo le devuelvo la mirada y noto cómo las lágrimas se agolpan en mis ojos.
-Ay, Biebs…- susurro, y suelto una risita histérica.- Eres el mejor amigo que una persona puede tener.- me acurruco a su lado y le abrazo con fuerza. Él me pasa un brazo por los hombros y me besa en la frente.
-No es nada, Lali. Soy tu… hermano, y quiero lo mejor para ti. Y lo mejor para ti es Liam.
-Tú querías hacerme llorar, ¿verdad?- le acuso, y él se echa a reír.- Eres un capullo.
-¡Encima! No sabes la vergüenza que me daba decirte esto, ¡y me lo pagas llamándome capullo! Muy bonito, oye.
-Eh, Justin. No te enfaaaaades, va. Que yo te quiero muchísimo.- canturreo, y le estiro de una mejilla. Él aprieta los labios.
-Déjame, me he enfadado.
-Mentira, eres incapaz de enfadarte conmigo.
-Tienes razón, eres demasiado buena.
-Oioioioioi, qué mono.
En ese momento aterrizamos en Barajas. Salimos de la Terminal y nos vamos en furgoneta hasta el hotel, que es el mismo en el que se alojó Justin aquí cuando vinimos en marzo.
Comemos y los chicos salen un rato a la puerta del hotel para firmar autógrafos. Luna y Fredo vienen a visitarnos, y ella me cuenta que Fredo le pidió salir anteayer y que ahora están saliendo. Cuando terminamos de cenar, Louis se estira en su silla.
-¿Y ahora qué hacemos?- pregunta.- A mí me apetece salir de fiesta.
-A mí también.- acepta Zayn.- ¿Alguien se apunta?
Liam, Leyre y yo levantamos la mano al instante. Subimos a las habitaciones y yo me pongo esto: http://www.polyvore.com/168_peace/set?id=90562828. Bajamos al hall y salimos por la puerta trasera, donde Paul nos espera con una furgoneta negra y dos agentes de seguridad más. Al cuarto de hora, aparca delante de una discoteca. Nosotros cinco entramos y nos llevan al segundo piso, que parece ser el reservado. Tenemos una vista perfecta del escenario en el que está pinchando un DJ y de toda la pista de baile.
-¡Qué ambientazo!- grita Louis por encima de la música. En sus manos trae cinco vasos de mojito. No sé cómo los ha conseguido traer sin que se le caigan al suelo.
-Si es que España es el mejo país del mundo.- replico yo.
-Eh, eh, eh.- resopla Zayn.- ¿Y Reino Unido, qué?
-Bueno… No está mal.
Se nos hacen cerca de las dos de la madrugada, y decidimos volver al hotel.
A la mañana siguiente, los chicos se van temprano a las pruebas de sonido. Yo me voy a ver a mi madre, que está en la cola del Vistalegre con mi primito Raúl. Algunas de las fans me reconocen y me piden fotos.
-¡Eres famosa, prima!- exclama mi primo con alegría.- ¡Tengo una prima famosa!
Yo me echo a reír y le cojo en brazos. Tras muchas insistencias, él se viene con mi madre a mi hotel para comer con los demás. Raúl se mete a los chicos en el bolsillo desde el minuto cero, y Justin no para de hacerle cosquillas junto a Liam y Louis.
A eso de las 18:00, nos encaminamos al Palacio Vistalegre. Las fans están entrando ya, por lo que no armamos mucho revuelo. Sale Camryn al escenario y seguidos van los chicos. Los demás vamos a la primera fila, para disfrutar de su segundo concierto en tierras españolas.
Cuando están cantando ‘Moments’, ocurre algo que ninguno esperábamos: la mayoría de las 15000 Directioners que hay en el Palacio levantan carteles blancos con la palabra ‘GRACIAS’ en español (http://www.youtube.com/watch?v=k0N4mtMR7gY). Veo cómo los chicos casi tienen que parar la canción porque se emocionan, pero son fuertes y se contienen. Al final, los cinco se acercan al borde del escenario y cogen un cartel para cada uno. Se sientan en las escaleras del escenario.
-Madre mía… Estoy a punto de llorar.- suspira Niall.
-Las gracias deberíamos dároslas nosotros a vosotros, la verdad.- continúa Liam.
-Sin todas y cada una de las personas que estáis aquí, no seríamos nadie.- añade Harry.
-Así que gracias.- Louis levanta su cartel y los demás le imitan.
-Amamos España, amamos Madrid y os amamos a vosotros. Gracias.- finaliza Niall, y todos gritan y aplauden como si no hubiese un mañana.
Ellos continúan el concierto y acaban. Nosotros entramos en el backstage y yo me encuentro a Zayn y Liam llorando en un sofá.
-Oh, madre mía…- susurro, y voy corriendo hacia ellos para abrazarles con fuerza.- Ey, chicos, no lloréis. Por favor…
-Es que… Joder, ha sido tan bonito…- suspira Zayn.- Ver a unas 10000 personas dándote las gracias a la vez es algo que no vives todos los días.
-No sé vosotros,- continúa Niall, que aparece por la esquina con una radiante sonrisa.- pero yo creo que este ha sido el mejor concierto que hemos hecho hasta ahora, incluyendo los de UAN Tour.
-Estoy completamente de acuerdo.- asiente Liam.
Al día siguiente, repetimos el proceso: por la mañana los chicos van a ensayar, Harry sale a la puerta del hotel junto a Andy y Liam y Niall se va con Sonia a dar un paseo, aunque algunas fans les localizan y tienen que volver al instante al hotel.
Termino de meter mi ropa en la maleta y suelto un suspiro de tristeza. Esta noche, en cuanto termine el concierto, iremos al aeropuerto. Los chicos cogerán un vuelo a Portugal y los demás pondremos rumbo a Londres. No les veremos hasta el día 26 de junio, cuando vayamos a Philadelphia para acompañarles hasta el final de la primera parte de su Tour, el 10 de agosto. Después tienen un mes y medio de descanso en el que estrenarán su película, y dicen que nos llevarán de viaje a un sitio secreto.
-Chicos, ir bajando ya las maletas a la furgo.- nos dice Paul asomándose por la puerta de nuestra habitación. Nosotros le obedecemos y seguidamente ponemos rumbo al Vistalegre.
Como ayer, las fans y ellos mismos lo disfrutan como unos críos. Me encanta ver a las Directioners del mismo país que yo disfrutando de estos cinco chicos que nos han cambiado la vida a todos nosotros.
-Queríamos daros las gracias, España.- dice Niall en cuanto terminan WMYB.- Estos días aquí han sido absolutamente maravillosos, y creo que, junto a ellos cuatro, han sido tres de los mejores conciertos que hemos hecho hasta ahora en el Tour.
-Sois unos fans increíbles, y nada de esto- Zayn extiende su brazo libre, abarcando el escenario y toda la gente.- habría sido posible.
-Prometemos volver lo más pronto que podamos.- añade Liam.- ¡Miles de gracias, España!
-¡Os queremos, mejores fans del mundo!- grita Harry en español, y los cinco se meten en el backstage. A los dos minutos, Paul nos dice que ya podemos entrar. Yo voy corriendo al camerino y abro la puerta sin llamar. Los chicos están sin camiseta y no paran de reírse por cualquier chorrada que seguramente habrá soltado Louis. Me quedo totalmente embobada, y ellos se dan cuenta de que estoy en la puerta, comiéndoles con la mirada.
-Oh, mierda. Perdón, no pretendía… Bueno… Lo siento- balbuceo, y vuelvo la puerta. Oigo cómo Zayn se echa a reír.
-Eres una mirona, Lali.- comenta. Yo vuelvo a abrir la puerta, me acerco a él y le pego una colleja.
-Y tú un gilipollas, Malik. Pero te quiero.
-Faltaría más.
-¿Y a mí no me quieres o qué?- inquiere Liam con indignación fingida, y hace un puchero.
-¡Alarma, Liam Payne se está poniendo ñoño!- grita Niall.
-Y cachondo.- añade Louis. Liam se acerca a él y le da una bofetada.- ¡Oye, Leeyum!
-Haya paz.- intervengo, y me acerco a Liam.- A ti no te quiero, Payne. A ti te amo.
Él sonríe y me estrecha entre sus brazos. Los otros cuatro se ponen a aplaudir y a soltar silbidos mezclados con ‘¡viva los novios!’ o ‘¡qué asco!’
-Sois unos subnormales, ¿lo sabíais?- resoplo, y me hago la ofendida.
-Pero somos tus subnormales, recuerda.- replica Niall, y me guiña un ojo. Yo pongo los ojos en blanco pero acabo sonriendo. No puedo estar enfadada con ellos, es imposible.
Cuando terminan de cambiarse (me hacen ponerme una venda en los ojos para no poder verles; sí, son así de normales), salimos del Vistalegre y vamos con las furgonetas hasta Barajas. Pasamos los controles, facturamos maletas y validamos billetes. Solamente quedan 15 minutos para que el vuelo hacia Londres despegue, por lo que me acerco a Harry y le revuelvo los rizos.
-Nos vemos dentro de un mes, petardo.- le digo, y él me abraza.- No tomes más el sol, que si no volveremos a vernos y parecerás un negrito del Congo.
Él estalla en sonoras carcajadas y me da un beso en la mejilla.
Louis se lanza sobre mí y me hace cosquillas en la barriga. Yo me giro y le abrazo con fuerza.
-Y tú, compórtate.- murmuro junto a su oído, y él suelta una risita.- ¿Qué tal con Laupi?
-Bien. Muy bien, la verdad.- responde con las mejillas sonrojadas. Repito: Louis Tomlinson sonrojado. Increíble.- La prensa y las fans empiezan a especular, pero me da igual. Cuando volvamos a vernos en junio confirmaré nuestra relación.
-Pero… ¿tenéis una relación?
-Mmm… Aún no, pero le pediré salir entonces.
Vuelvo a abrazarle y después me encamino a Zayn y Sandra. Le digo a ella que cualquier cosa que necesite, tiene mi móvil y mi Skype. Niall me besuquea toda la cara y dice que se acordará de mí cada vez que coma Oreos. Le doy un beso en la mejilla a Josh y le prometo cuidar de Amanda las 24 horas del día.
Unos brazos me rodean por detrás, y cuando reconozco el olor del perfume de Liam, sonrío como una idiota. Giro sobre mí misma y me hundo en sus increíbles ojos marrones.
-Aún no te has ido y ya te echo de menos.- susurra, y yo le acaricio la mejilla.
-Esta vez solamente es un mes.- le animo, y él se inclina bajo mi tacto.
-Pues sí, menos mal… Cuando terminemos el Tour, nos iremos lejos, ¿de acuerdo? Muy lejos. Tú y yo solos, sin nadie más.
-Me parece la mejor idea del mundo.- admito con una gran sonrisa. Él me acerca más a su cuerpo y roza sus labios con los míos. Es un beso suave, sin prisa, en el que simplemente le trasmito que le adoro hoy, mañana y siempre, por muchos días que pasemos separados.- Te amo, Liam. Disfruta del Tour.
-Yo te amo más, pequeña. Y tú estudia, saca unas notazas, deja flipados a tus compañeros, y ven conmigo.
-Eso haré, cielo. Te quiero.
-Te amo, Laura. Te quiero.- me vuelve a besar, aunque esta vez con más intensidad que antes.
La chirriante voz de la azafata nos pide que las personas que vayan en el vuelo Madrid-Londres tenemos que ir yendo hacia el avión. Beso de nuevo los labios de Liam y le susurro varios ‘te quiero’ antes de separarme definitivamente de él y encaminarme hacia la puerta de embarque. Toca esperar otro maldito mes hasta volver a vernos.
Me alejo y subimos al avión. Me siento al lado de mi prima Amanda, que se acaricia el vientre de manera ausente. Yo pongo una mano en él y ella me mira a través de sus gafas.
-¿Cómo estás?- le pregunto, y ella suspira.
-Bien… Bastante cansada, la verdad.
-¿Qué tal está Josh?
-Emocionadísimo. Si vieras su cara cuando le dije que era una niña…
-¿Ah, sí?
-Sí… Ahora solamente tenemos que esperar.- mi prima apoya sus manos sobre su tripa y sus ojos se ponen más brillantes de manera automática.
-Tengo ganas de ver ya a mi ahijada, seguro que es una belleza.
-Lo dirás por el padre, porque por mí…
-¡Ay, joder! Eres preciosa, y no me lleves la contraria o te pego.- le advierto, y ella se ríe.
-¿Vas a pegar a una embarazada? Qué mala persona…
Nos estamos picando un buen rato más hasta que ella se queda dormida con la cabeza apoyada en mi hombro. Yo miro por la ventanilla y respiro hondo.
Ojalá la espera no se haga demasiado larga.

Holiiiii, preciosidades. SOY FELIZ. AYER SALIERON LAS ENTRADAS DEL WWAT Y... ¿A QUE NO ADIVINÁIS QUIÉN VA A IR A VERLES A BARCELONA? YOOOOO. Estuve poco más de cuatro horas en cola virtual, casi me estaba rindiendo cuando de repente ZAS, entradas disponibles en grada numerada. Voy al sector 116 en las primeras filas, así que si estáis cerquita me lo decís :3 y a las que no vais, keep calm. Han ampliado su contrato, así que volverán. No sé cuándo, pero lo harán. Todas vamos a cumplir nuestro sueño, tarde o temprano.
Como estoy en una nube de felicidad (aparte de porque voy al WWAT con mi bby, Blanca, porque Tony Aguilar me ha respondido a un tweet), creo que esta tarde subiré otro capítulo. Y digo 'creo' porque no es seguro, ya que estoy con un catarro impresionante y la cabeza me va a explotar en cualquier momento. Yo lo intentaré, pero no os prometo nada.
En fin, ya sabéis, votad debajo del capítulo, en 'reacciones'. Mil gracias por todo, os quieeeeeeeeeeeeeeeeeeero xx.

Lali.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Capítulo 79.


(Habla Sandra)

Malo. Esto es muy malo.
Llevaba unos días en los que no me encontraba del todo bien, y me empecé a preocupar. Intentaba creer que era el estrés por llevar varias semanas de un lado para otro de Europa, pero cada vez que me he levantado de madrugada para vomitar o las veces que me daban mareos en el backstage de los conciertos y ocurrían con más frecuencia, las sospechas del ‘estrés’ iban flaqueando. Ayer Lou me acompañó en Milán para comprar unos calmantes a la farmacia, y de paso cogió un test de embarazo para asegurarnos.
Y antes, cuando he ido al baño y he visto que el resultado daba positivo, el mundo se ha desmoronado a mi alrededor.
Estoy embarazada. No, no y no. No puede ser. Como se lo cuente a Zayn me matará. Mi sueño de viajar por todo el mundo se va a la mierda. Tengo 20 años recién cumplidos. ¡Claro que me apetecía ser madre y formar una familia! Pero cuando tuviese entre 25 o 30 años, no ahora, que es cuando yo estaba en mi mejor momento tanto sentimental como profesional.
Me encuentro en un escenario junto a Zayn, y abajo están Laura, Leyre, Sonia, mis padres, mi hermana, los chicos, Justin, Blanca, Andy, Isa, Ed, Andrea… Veo en el reflejo de las cámaras cómo de repente, mi vientre empieza a hincharse, y comienzo a notar unas ligeras patadas en el abdomen. Miro a Zayn, que me observa con sorpresa, tristeza y rabia.
-Zayn, yo…- susurro, pero ningún sonido sale de mi boca. Él se gira y comienza a avanzar hacia la salida del estadio.- ¡Zayn!- grito, pero de nuevo, mis cuerdas vocales no producen sonido alguno.
Intento seguirle, pero mis pies tampoco se mueven. Las patadas en mi vientre aumentan y me dejo caer de rodillas sobre el frío escenario. Mis ojos vuelan hacia la pista, donde se encuentran mis seres queridos: ahora ya no hay nadie.
Estoy sola.
-¿Sandra? ¡Sandra!- me llama una voz a lo lejos. Yo abro los ojos de golpe y noto cómo el corazón se me queda atascado en la garganta. Estoy en la habitación del hotel ‘W’ que comparto con Zayn. Él está inclinado sobre mí, con las pupilas dilatadas y su boca formando una mueca de preocupación.- Nena, ¿qué te ocurre? Tranquila, estoy aquí.
-Oh, Zayn…- sollozo, y empiezo a llorar. Él me coloca sobre su regazo y empieza a acunarme con delicadeza. Veo por el rabillo del ojo el reloj de la mesilla: son las cuatro de la madrugada.
-Nena, tranquilízate… Por favor. Estoy aquí, no me voy a ninguna parte.
-Júramelo.
-Te lo juro las veces que haga falta, Sandra. Pero por favor, dime lo que te ocurre.- me pide, y yo escondo la cara en el hueco de su cuello.- Llevas diez días rarísima, te levantas de madrugada y estás muy pálida. Estoy preocupadísimo por ti.
-Es que…- me levanto de su regazo y me acerco a la cristalera. La abro y dejo que la brisa marina me despeje las ideas.- Zayn, antes de nada, prométeme que no te vas a enfadar.
-Prometo que no voy a enfadarme, pero dímelo ya o voy a explotar.- me giro y veo que se ha sentado al borde de la cama. Yo me agacho enfrente de él, le pongo una mano en la mejilla y cuadro los hombros.
-Zayn… Estoy embarazada.- ya está, se lo he dicho. Noto cómo la sangre desaparece de la mejilla que le estoy acariciando, y sus ojos se convierten en dos vacíos negros y sin fondo.- ¿Zayn?
Él sigue mirándome, pero sus labios no se mueven. Parece como si hubiese entrando en trance.
-Zayn, por favor… Lo siento mucho, de verdad…- me disculpo, y vuelvo a echarme a llorar. Me siento en el suelo y retrocedo hasta quedarme con la pared pegada a la espalda y la cabeza apoyada en mis rodillas.- Soy una imbécil… Perdóname, por favor…
-No, Sandra. No te eches la culpa. No, por favor. No estés mal. No, Sandra…- él se sienta a mi lado y me abraza con fuerza.
-¡Zayn, es una mierda!- exclamo con histeria.- ¡Un hijo ahora nos jode la vida! ¡Insúltame, échame la culpa, porque es mía y de nadie más! ¡Déjame!
-Eh, Sandra. Yo no te voy a dejar. Eres mi novia, ¿crees que te voy a insultar? Estoy tan en shock como tú. No tienes la culpa de nada, ha sido cosa de los dos.
-¿No estás enfadado?- inquiero con pánico.
-¡No! Bueno, un poco. Deberías habérmelo dicho antes. Pero no importa.- sus manos siguen acariciando mi espalda en un intento de calmarme.- Vamos a tener un hijo, sí. Yo habría esperado unos años, sí. Me he criado en una familia muy numerosa y sé convivir con bebés. Tendremos el apoyo de mi familia y espero que de la tuya también; de los chicos, Laura, Justin, Leyre, Blanca, Josh, Amanda, Sonia… No estamos solos.
Yo levanto la mirada, y mis ojos se encuentran con los suyos. Creo ver cómo una lágrima se desliza por su mejilla, y ahora sus labios forman una sonrisa. Está emocionado.
-Oh, Zayn…- vuelvo a llorar, pero esta vez de pura emoción.- Es tan duro… Y estoy tan cansada…
-Pues a la cama, venga.- se levanta y me coge de la mano. Me ayuda a entrar en la cama y rodea mi cintura con sus brazos. Yo apoyo la cabeza en su pecho y respiro hondo.
-Necesitaba decírtelo, Zayn… Pero tenía miedo de que te enfadaras.
-Has hecho bien, nena. Antes, cuando te has despertado… ¿qué te pasaba?
-He tenido una pesadilla.
-¿De qué iba?- yo me tenso.- Si no quieres, no me lo digas.
-Sí, quiero contarlo… Tú y yo estábamos encima de un escenario, y en la pista estaban los demás. De pronto se me empezó a hinchar el vientre, tú me miraste enfadado y te fuiste. Yo te llamaba a gritos pero no salía ningún sonido de mi boca. Te intentaba seguir pero mis pies no se movían. Me giré  hacia la pista pero todos habían desaparecido. Me encontraba completamente sola.
-Sandra…- suspira Zayn, y me acaricia la mejilla.- Eso no va a ocurrir jamás, ¿vale? Que ni se te pase por la cabeza.
-Gracias, Zayn. Te amo más de lo que imaginas.
-No más que yo a ti, nena. Descansa, ahora no tienes que velar sólo por tu propia salud.- su mano se posa sobre mi barriga y yo dejo de respirar. Le está hablando… a nuestro hijo.- También tienes que descansar por el pequeño Malik.
Suelto una risita y varias lágrimas caen de mis ojos. Creo que voy a deshidratarme de tanto llorar, en serio. Zayn me besa en la frente y yo me quedo dormida a los pocos minutos.

(Habla Laura)

Nos levantamos poco antes de las 10 y bajamos al restaurante. En la mesa se encuentran Niall, Sonia, Laupi, Louis (estos dos últimos no paran de cuchichear uno muy cerca del otro y de soltar risitas), Justin y Blanca.
-Hola, gente.- les saludo, y me siento al lado de Louis, que deja de hablar con Laupi y me da un beso en la mejilla.- ¿Qué tal?
-¡Genial! Tengo unas ganas locas de actuar en España.- responde Niall.
-Siempre le guardaremos un cariño especial.- añade Liam.
-Todo lo relacionado con España es guay.- dice Louis, y todos nos reímos.
-Y que lo digas.- asiente Justin mirando a Blanca, y ella sonríe.
-¡Oh, mis Blustin feels se han activado!- suspiro, y ellos me miran.
-¿Tus qué?- inquiere Blanca entre risas.
-Mis Blustin feels.
-Blustin suena raro, como a… marca de detergente.- interviene Justin poniendo una cara rara. Blanca y yo nos echamos a reír con ganas y él nos fulmina con la mirada.
En ese momento, los demás entran en el restaurante. Veo cómo Zayn y Sandra van abrazados y no paran de hacerse cariñitos. Ella se sienta a mi lado.
-Buenos días, Sandra.- le digo. Ella me mira y sonríe. Se la ve infinitamente más relajada y feliz que ayer.
-Buenos días, Lali.- responde con una alegría desbordante.
-Te veo muy feliz.
-Anoche se lo conté a Zayn.
-¿En serio? ¿Y qué te ha dicho?
-Que me apoya, y que ninguno me vais a dejar de lado.
-¡Pues claro que no! Nos tienes para lo que necesites.
-Lo sé. Eh, gente.- ella levanta la voz y todos la miran.- Zayn y yo tenemos algo que contaros.
-¡Os casáis!- grita Louis.- ¡Lo sabía, lo sabía!
-¡No vamos a casarnos, Louis!- replica Zayn, que después mira a Sandra.- Díselo, nena.
Ella respira hondo y se levanta.
-Estoy embarazada.- dice, y sonríe con timidez. Todos se quedan en absoluto silencio, asimilando la noticia.
Harry se levanta de un bote.
-¡OH, DIOS MÍO! ¡VAMOS A TENER UN BEBÉ MALIK!- chilla, y Zayn se apresura a taparle la boca con una mano.
-¡Cállate, idiota! ¿Quieres que se entere toda Barcelona o qué?
-Ups, perdón.
-¿Y qué vais a hacer?- interviene Sonia.
-Por ahora lo estamos asimilando, pero tengo claro que voy a tenerlo.- responde Sandra.
-El edificio de los pisos parecerá una guardería.- comenta Louis.
-Eres un bruto.- replica Niall poniéndole los ojos en blanco, y el aludido le saca la lengua. Cuando quieren son unos críos. No parece afectarles el que dentro de pocas horas vayan a actuar frente a miles de personas.


-Chicos, ir subiendo a cambiaros de ropa.- nos dice Paul. Todos estamos en la terraza del hotel mientras hablamos sobre cosas sin sentido.- Mis cinco estrellas, venid conmigo.
-¡Oh, Pauly!- suspira Niall, y le abraza mientras le besuquea toda la cara. Yo me río con ganas.
Subo a mi habitación y rebusco en la maleta. Al fondo del todo puse un conjunto que me compré la semana pasada en la 1DWorld y que estoy segura que le encantará a Liam: http://www.polyvore.com/120_liam/set?id=82627245. Salgo de la habitación y entro en el ascensor a la vez que Sandra, Sonia y Leyre. Cada una lleva el mismo conjunto que yo, pero con el nombre de su respectivo.
-Ya veréis qué caras ponen al vernos vestidas así.- comenta Sandra, y yo suelto una risita.
En efecto, cuando llegamos abajo y ellos nos ven, su cara es de cuadro. A Liam se le abren los ojos y la mandíbula le cuelga hasta el suelo. Yo me acerco a él y sonrío.
-¿Qué te pasa?- le pregunto con indiferencia, y aleteo las pestañas. Él parpadea y centra su mirada en mí.
-Me… Me encanta tu vestuario, en serio.- murmura, y yo me echo a reír. Le doy un beso en los labios y le cojo de la mano.
-¡DIOOOOOS, MIRAD A BIEBS!- grita Niall, y todos seguimos el curso de su mirada. Veo a Justin, que sale del ascensor junto a Blanca; él lleva una camiseta en la que pone ‘I’m a Directioner Boy!’. Yo aprieto los labios intentando aguantar la estruendosa risa que amenaza con salirme.
-Como se os ocurra reíros os dejaré de hablar para siempre, aviso.- nos advierte al llegar junto a nosotros.
-Oh, Biebs, ¿por quiénes nos has tomado? No vamos a reírnos de ti.- replico, y él pone los ojos en blanco.
-Venga, descojónate. Sé que lo estás deseando.
-Que no, de verdad.- respiro hondo y pongo cara seria.
Vamos en las furgonetas hasta el Palacio Olímpico de Badalona. Dejamos a los chicos que se preparen mientras los demás salimos a la primera fila, donde se encuentra mi padre junto a Silvia. El concierto empieza como la seda. Los chicos no paran de hacer el subnormal, de bailar (o intentarlo, mejor dicho) y de hablar en español. En una de las canciones se ponen las camisetas del Barça.
El concierto termina y claramente, se han metido a sus fans españolas en el bolsillo. Voy corriendo al backstage y en cuanto diviso a Liam, me lanzo a sus brazos y le empiezo a besar por toda la cara.
-Ha sido genial, cariño.- susurro junto a su oído, y él se ríe.
-Joder, me encanta España.- exclama Niall.- Las fans son tan entregadas… Ha sido uno de los mejores conciertos del Tour, ¿no creéis?
-Estoy de acuerdo.- asiente Zayn.


Holiiiii, bbys. Hoy estoy súperhipermegamacro-feliz. ¿Por qué? Por WWAT. POR FIN CONFIRMAN QUE VIENEN A ESPAÑA. ¿Y lo mejor? Que voy a ir a verles asfjhndnvnsfgkcsjs. La vida me da una segunda oportunidad para cumplir mi sueño, ay. Yo voy a ir al de Barcelona (como podréis observar en la cuenta atrás de la columna de la derecha), así que si alguna de vosotras también va a ese, decídmelo que os querré conocer :3 sé que es bastante precipitado, pero he pensado un proyecto para el de BCN que creo que dará muy buen resultado. Tenéis toda la info aquí: http://www.twitlonger.com/show/n_1ropo50.
Pues solamente era eso. Espero que el capítulo os haya gustado bc me ha costado bastante escribirlo, como ha sido la primera semana de clase no he estado mucho por aquí. El 80 lo tendréis el domingo que viene, por supuesto. Remember, seguid votando en 'reacciones', debajo del capítulo. Mil gracias a todos y cada uno de vosotros, os quiero a millones ♡.

Lali.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Vuelta a la rutina...

Holiiiii, shawties. Antes de nada, no. No voy a subir capítulo (sorryyyyy). Solamente quería pasarme un momento por aquí en mi último día de libertad. Quería daros las gracias una vez más por este verano tan increíble en que me he dado cuenta de que tengo los mejores lectores de este mundo. Y a mis Lalitioners (mi pequeño grupo de fans, asdfghjklñ), que las quiero mogollón y que sin ellas nada de ésto sería posible. Aquí las heroínas sois vosotras, ¿vale? Os quiero a millonadas a todos y cada uno de vosotros.
Pues nada, simplemente era eso. Espero que a todos os vaya muy bien en clase. Yo voy a empezar 4º de ESO y ya puedo ponerme las pilas si quiero ir al WWAT. La rutina de subir cada domingo sigue en pie, aunque habrá semanas en las que seguro que no tendré tiempo ni de encender el ordenador y no habrá capítulo. Os lo compensaré en Navidades, I promise.
Mil gracias por todo. Os quiero, babies.

Lali.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Capítulo 78.


Entramos en el buffet y vemos a Niall, Sonia, Harry, Leyre, Sandra, Blanca y Justin sentados en una mesa mientras desayunan.
-Buenos días, gente.- les saludo, y le revuelvo el pelo a Harry antes de sentarme a su lado.
-Hola, parejita.- contesta Niall con la boca llena (para variar).- Dios, me encanta la comida española. Es tan… tan… ¡española!
Todos nos echamos a reír. Niall siempre pensando en comida.
-¿Y qué planes tenéis para hoy?- nos pregunta Leyre.
-Nosotros vamos a ir a ver a mi padre.- respondo.
-Nosotros vamos a ir a ver a los míos.- añade Blanca cogiendo de la mano a Justin, que sonríe con nerviosismo.
-¿Y si por la tarde vamos todos a la playa?- propone Niall, y todos aceptamos.
-Por cierto… Sandra, Leyre, Laura, Sonia…- comienza Harry, y nosotras cuatro le miramos.- Cuando terminemos de comer, tenéis que iros con Lou.
-¿Por qué?- inquiere Sandra con curiosidad. Está un poco apagada, luego le preguntaré si le ocurre algo.
-Es una sorpresa.- responde Liam, y me guiña un ojo.
Nosotros dos salimos del restaurante y salimos por la puerta trasera del hotel hacia las ramblas (por mucha gafa de sol que lleve Liam, vamos acompañados de dos seguratas). En la plaza de Cataluña divisamos a mi padre bajo la sombra de un árbol.
-Bú.- grito junto a su oído, ya que le tenemos de espaldas. Él se gira y me abraza.
-¡Hola, cariño!- después se separa de mí y le da un fuerte apretón de manos a Liam.- ¡Liam! ¿Qué tal te va la vida, chaval?
-¡Muy bien, Carlos! ¿Y a usted?
-Genial, pero tutéame, que somos familia.
Nos vamos dando un paseo hasta el puerto y ahí él se queda con unos amigos mientras Liam y yo volvemos al hotel. Comemos todos juntos en un restaurante del puerto (Niall se pone las botas, cómo no), volvemos al hotel y Lou nos llama.
-Laura, Leyre, Sandra, Sonia, venid conmigo.- nos dice.- Harry, ¿puedes cuidar de Lux?
-¡Claro! ¿Quieres ir a la piscina, enana?- le pregunta Harry, y la niña aplaude y asiente con entusiasmo.
Nosotras cinco subimos a la habitación de Lou y encima de la gran cama hay cuatro bolsas de ropa, cada una con un nombre. Yo cojo la mía y la abro, dejando a la vista un conjunto: http://www.polyvore.com/160_perries_outfit/set?id=89865705.
-Ponéoslo y después os maquillaré.- nos ordena Lou, y sale de la habitación.
Nosotras nos cambiamos mientras barajamos las posibilidades de lo que pueden haber organizado: ¿una fiesta? ¿Un simple paseo por la ciudad?
Llamamos a Lou y ella vuelve a entrar. Una a una nos maquilla hasta que estamos listas. Nos dice que bajemos al salón reservado. La obedecemos y al abrir la puerta nos encontramos un salón enorme con varios sofás, sillones, peceras, flores y varias cámaras. Zayn, Louis, Harry, Niall, Blanca, Justin y Liam están hablando con un hombre mayor de pelo marrón claro y ojos azules.
-¡Ah, ya estáis listas!- exclama Louis al vernos entrar.- Os presentamos a Morgan Spurlock.
-Esto… Encantada.- responde Leyre un poco extrañada. En cambio, Sandra le saluda con efusividad.
-Oíd, perdonad la ignorancia pero…- murmuro mirando al hombre.- ¿Quién es?
Ellos se echan a reír.
-Es el director de nuestra película, ‘This Is Us’.- contesta Zayn.
-Os va a hacer unas entrevistas que saldrán en la peli. ¡Sorpresa!- canturrea Louis, y nosotras le miramos boquiabiertas.
-¿Entrevistas?- repite Leyre.- Ni de coña, ¡qué vergüenza!
-Chicas, solamente van a ser unas cuantas preguntillas de nada. No os preocupéis, si no os gusta cómo quedan las suprimiremos y listo.- se apresura a calmarnos Morgan.
-La primera es Sandra.- anuncia una chica con una libreta en la mano. La aludida pasa al set y se sienta en el sofá de color coral, que conjunta de maravilla con la falda de gasa que se ha puerto.
Le preguntan cómo era su vida antes de conocer a los chicos, cómo se sintió al verles por primera vez en persona y si se asimila bien lo de salir con un famoso. También le pregunta cosas sobre su tienda de ropa, sus aficiones y su familia.
30 minutos después, terminan y Sandra se vuelve a acercar a nosotros. Cambian los sofás y el decorado de detrás por unos tonos más azulados y blancos y dicen mi nombre.
-Lo vas a hacer genial, cariño.- me dice Liam, y me besa la frente.
-Laura, ten dos trucos.- añade Morgan.- Uno: sonríe con amabilidad. Tampoco estires los labios como si fueran a romperse, con una sonrisa natural basta. Y dos: responde con soltura, como si estuvieses hablando con un amigo.
-Gracias.- respondo. Respiro hondo un par de veces y me acerco al sofá para sentarme con una pierna recogida bajo mi trasero.
-Hola, Laura. Me llamo Bridget.- me saluda la chica que ha entrevistado a Sandra. Tiene acento americano; su pelo es de un bonito color granate recogido en un moño y los ojos los tiene verdes. Va vestida con un vestido negro y tacones plateados. Yo sonrío con timidez.
-Hola.- titubeo, y mis mejillas se ponen un poco coloradas.
-No estés nerviosa para nada, va a ser una charla entre amigas. Si hay algo que no quieras responder, me lo dices y ya está, ¿vale?
-De acuerdo.- acepto con más seguridad. Parece una chica muy simpática y me siento muy cómoda hablando con ella.
-Perfecto, entonces… ¿Cómo era tu vida antes de conocer a los chicos?
Tomo una respiración profunda y organizo los hechos en mi cabeza antes de ponerme a hablar.
-Era muy rutinaria.- comienzo, y siento las miradas de todos los presentes sobre mí. Intento ignorar las luces de las cámaras, indicando que en varios meses esta entrevista la verán por todo el mundo.- Yo vivía en Madrid con mi amiga Leyre, la novia de Harry. Mis padres estaban divorciados, así que crecí siendo bastante cuidadosa.
-¿Siempre has vivido en Madrid?
-Oh, no. Viví en un pueblecito de los Pirineos hasta los 16 años. Después me fui a Madrid y seguidamente terminé el instituto en Londres.
-Nos han contado que tú también sufriste acoso escolar. ¿Cómo lo llevaste?
Me tenso un poco, recordando esos días en los que pasaba por los pasillos del instituto y escuchaba las burlas y los insultos de medio alumnado hacia mí. Cojo un vaso con agua que hay en una mesita y le doy un sorbo antes de responder.
-Pues mal, para qué voy a mentir. Sentía como si no le gustase a nadie. Se metían conmigo y yo no sabía por qué, ya que yo jamás me metía con nadie ni hacía nada destacable.- veo por el rabillo del ojo cómo Leyre y Sandra asienten confirmando lo que digo y Liam hace una mueca de tristeza.- Creía que si, cambiando mi vestuario, de amigos e incluso de gustos musicales les ‘gustaría’ más, pero luego me preguntaba: ¿por qué he de hacerlo? ¿Por qué tengo que cambiar por unas personas que me hacen la vida imposible? Hablé con mis padres y con mis profesores, y con su apoyo y el de mis amigos el acoso fue remitiendo.
-¿En Madrid también sufriste acoso?
-No.
-Dinos, ¿ha habido alguien especial en tu vida antes de Liam?
-Sí. Hubo un chico con el que estuve casi un año saliendo, pero…- prefiero cambiar un poco el final de mi historia con Fran.- Cuando yo decidí venir a Londres lo dejamos, ya que la distancia no iba a hacernos ningún bien. Ahora somos muy buenos amigos, él está feliz con su pareja y yo con la mía.
-Me alegro mucho.- dice Bridget, y vuelve a sonreír. Yo le devuelvo la sonrisa con timidez.- Ahora háblanos de cómo conociste a los chicos, por favor. Eras fan de ellos antes de eso, ¿verdad?
-No era fan, era Directioner. Me consideraba, y me sigo considerando una de sus mayores fans. Desde que les vi por primera vez se convirtieron en algo muy especial. Me han ayudado muchísimo en mis malos momentos, incluso antes de verles en persona.
-¿Os conocisteis en algún concierto suyo?
-No, fue de una manera un poco peculiar…- vuelvo a sonreír al recordar aquel día en el camping. Miro a Leyre y veo que tiene la misma mirada y la misma sonrisa nostálgica que yo.- Leyre y yo nos fuimos a un camping a las afueras de Londres para descansar después de nuestro último año de instituto. Cuando estábamos en nuestra casa, llegó una furgoneta negra a la puerta de la casa de al lado, y nosotras fuimos a mirar quiénes eran. Sólo vimos entrar a Niall y como estaba de espaldas, no le reconocimos. Fuimos a cambiarnos para ir a presentarnos y cuando salíamos de nuestra casa, empezó a sonar WMYB. ¡Creímos que Niall era un Directioner Boy!- yo me echo a reír junto a Bridget y otras personas más.- En fin, que llegamos a su puerta, llamamos y… Nos abrió la puerta el mismísimo Zayn Malik.- mi mirada se dirige al aludido, que sonríe y me manda un beso con un soplo.
-¡Vaya, qué casualidad! ¿Y qué pensasteis en ese momento?
-Yo pensé: Laura, despierta.- volvemos a reírnos.- Y a Leyre le dio un ataque de nervios. Se puso blanca y a respirar rapidísimo.
-¡Tú también!- grita ella, y yo le saco la lengua.
-Os debisteis de sentir muy afortunadas, ¿no es así?- inquiere Bridget.
-No nos sentimos afortunadas, sentimos que habíamos llegado al paraíso. Era un sueño, y estaba ocurriendo de verdad.
-Liam era como tu ‘debilidad’, por llamarlo de alguna manera. ¿Cómo surgió lo vuestro?
Miro a Liam, que me observa con atención. Yo sonrío con cariño.
-Surgió con el tiempo.- empiezo, y me hundo en el recuerdo de todos nuestros momentos.- Desde el principio él se convirtió en mi mayor apoyo. Todos los chicos lo han sido, pero Liam de una manera especial. Ha estado conmigo en mis buenos y malos momentos, y siempre que le he necesitado, él ha estado a mi lado.- veo cómo él sonríe con emoción entre las imágenes que asaltan mi mente.- Nos hemos apoyado el uno al otro, ya que él también lo ha pasado mal. Ha sido mi salvación en incontables veces.
-Háblanos de él. ¿Cómo es en la cercanía?
Yo vuelvo a beber agua y me siento con las piernas cruzadas. Ya casi me he olvidado de la presencia de las cámaras.
-Liam es…- me tomo unos segundos para escoger el adjetivo adecuado.- Es la perfección hecha hombre.- todos se ríen al ver mi sonrisilla de estúpida enamorada.- Es la cura contra el cáncer, los tres deseos de Aladino y el gordo de la lotería a la vez. Es atento, divertido, cariñoso, detallista, tímido, y una de las personas más bondadosas que existen. Es tal y como los fans creen que es, si le conociesen en persona le adorarían mil veces más.
-Vaya…- suspira Bridget.- Se ve que le quieres mucho.
-No le quiero; le amo.- replico con las mejillas al rojo vivo.
-Oh, qué adorable.- canturrea ella, y yo vuelvo a reírme con nerviosismo.- En fin, ¿cómo se tomaron tus allegados tu relación sentimental con un famoso?
-¿La verdad? Mejor de lo que pensaba. Por supuesto que hubo inquietudes, pero yo les dejé claro que Liam jamás me haría daño.
-Las fans también os apoyan bastante.
-Lo sé, y se agradece. Quiero que sepan que las aprecio mucho, que las considero hermanas y que voy a cuidar a ‘’nuestro’’ Liam- recalco haciendo comillas con los dedos.-, a quererle y a defenderle siempre.
Observo a Liam, que se acerca a Bridget y le susurra algo al oído.
-Vamos a tomarnos un descanso de 3 minutos.- sugiere ella. Las luces de las cámaras se apagan y algunas personas salen de la sala. Liam se acerca al sofá donde yo sigo sentada, se agacha delante de mí, recoge mi rostro entre sus manos y me besa con delicadeza antes de que yo pueda decir cualquier cosa. El pulso se me empieza a acelerar y mis manos se anudan en torno a su cuello para atraerle más a mí.
-Te amo, pequeña. Me encanta tanto que hables de mí…- masculla, y me abraza con fuerza. Yo vuelvo a sonreír.
-Yo te amo más, pequeño.- respondo acariciándole la mejilla.
Él vuelve a besarme antes de volver con Zayn y compañía. Bridget entra en la sala, se sienta en el sillón que hay enfrente de mí y chasquea los dedos. Las cámaras vuelven a ponerse en marcha.
-Bueno, Laura… Ahora hablemos un poco más sobre ti. ¿Cómo te ha influido el salir con Liam? Me refiero, ¿has conocido a alguno de tus ídolos o has hecho algo que querías hacer?
-He viajado a Los Ángeles y a Nueva York cuando ni siquiera creí que llegaría a cruzar el charco.- contesto.- Y también he conocido a la mayoría de mis ídolos, por no decir todos: los actores de la Saga Crepúsculo, Ed Sheeran, Little Mix, McFLY, Cody Simpson, Cher Lloyd, Demi Lovato… ¡Ah! Y puedo presumir de que soy la mejor amiga de Justin Bieber.- sonrío y él, que se encuentra junto a Louis, se pone a saltar y a mandarme besos en soplos.
-¡Qué envidia!- exclama Bridget.- Y bueno, ¿desde hace cuánto que conoces a los chicos?
-Desde junio del año pasado.
-¿Y cómo crees que han evolucionado en este año?
-Creo que se han crecido.- respondo.- Que han llegado lejos, pero pueden llegar más lejos con el paso del tiempo. Les adoro más que a nada y el orgullo que siento no se puede medir con palabras. Son… ‘el grupo que perdió el Factor X pero que ganó el mundo’. Desde unas escaleras hasta la cima del mundo. Decían que lo suyo era una moda pasajera, pero se equivocaban. Esto es para siempre.
Bridget sonríe y se queda en silencio.
-Perfecto, ya hemos terminado.- anuncia, y las cámaras vuelven a apagarse. Yo me levanto del sofá.- Has estado genial, Laura. Muy natural. Quizá durante estos días te hagamos alguna preguntilla suelta, pero nada importante. Muchas gracias por tu tiempo.
-No hay de qué.- repongo, y me voy detrás del set mientras vuelven a cambiar el decorado por uno con tonos más verdes (me juego lo que sea que es para Leyre).
-¡Me ha encantado, petarda!- exclama Louis, y me abraza.- Estás hecha toda una estrella.
-Gracias, Louis.
Les hacen la entrevista a Leyre, y es muy similar a la mía. Con Sonia están menos rato, ya que Niall confirmó su relación con ella hace solamente dos semanas, y no tienen claro si quieren que su entrevista salga en la película. También le hacen varias preguntas a Andy.
Cuando terminan con él, todos volvemos a nuestras habitaciones para cambiarnos de ropa. Yo me pongo esto: http://www.polyvore.com/123_uk/set?id=83182015&lid=2573770 y volvemos a la recepción. Todos emprendemos la marcha hacia la playa, que está a dos minutos de la puerta del hotel. Vamos a una zona apartada en la que no hay nadie y extendemos las toallas y sombrillas por la arena. Mientras Liam, Louis, Niall, Justin, Harry, Andy, Leyre y Sonia se ponen a jugar un partido de vóley-playa, yo me siento en la toalla de Blanca junto a ella mientras ponemos a Ed Sheeran en su iPod.
-¿Qué te han dicho tus padres sobre Justin?- le pregunto, y ella sonríe.
-Bueno, él se ha comportado muy bien y claramente mis padres me han dicho que tiene su riesgo: que si él viaja mucho, su vida es muy diferente a la mía… Pero Justin se ha ofrecido a hablar con ellos y les ha persuadido de cualquier inseguridad que tuviesen sobre él y lo nuestro.
-Me alegro mucho, de verdad… Y oye, ¿sabes lo que le pasa a Sandra? La noto un poco pálida.
-Ni idea, pero yo también la noto ida. ¿Habrá discutido con Zayn?
-Mmm, no creo…
De pronto unos brazos me agarran por la cintura y alguien me levanta cual saco de patatas.
-¡BÁJAME DE AQUÍ!- grito, pero Niall no se detiene y me tira de lleno en el agua. Yo salgo a la superficie y le fulmino con la mirada.- ¡Eres un cabrón, Horan!
-Me adoras.- no termina la frase, cuando yo me lanzo sobre él y le hago una ahogadilla.- ¡Capulla!
-¡Te jodes!
Todos se meten en el agua menos Sandra, Zayn y Amanda. Pasamos la tarde haciendo el subnormal y cuando acabamos calados hasta los huesos, volvemos al hotel y nos cambiamos de ropa para salir a cenar al puerto. Volvemos al hotel a eso de las 22:30 y nos quedamos un rato en la terraza de las piscinas. Sandra se levanta y va al baño. Tras casi diez minutos, me llega un Whatsapp suyo al móvil.
Sandra: Ven al baño.
Yo frunzo el ceño. ¿Qué le pasa? Me levanto del taburete.
-Voy al baño.- digo, y le doy un último sorbo al granizado de limón antes de encaminarme al servicio de mujeres. Me encuentro a Sandra sentada sobre la encimera de los lavabos, con la cabeza apoyada en las rodillas.- ¿Sandra?
Ella levanta la mirada: está muy pálida, con las pupilas dilatadas y todo el rímel corrido por la cara a causa de las lágrimas que caen sin control de sus ojos.
-¡Sandra! ¿Qué te ocurre, cielo?- me acerco corriendo a ella y le pongo una mano en la mejilla. Ella me mira y levanta su mano, donde agarra con fuerza una especie de termómetro rosa. Yo lo examino con más atención y me quedo de piedra al reconocer lo que es: un test de embarazo. Pero lo que hace que la mandíbula me cuelgue hasta el suelo y los ojos se me abran desmesuradamente es el resultado.
Positivo.


Nos quedamos varios segundos en silencio, mientras yo asimilo la noticia.
-Sandra…- susurro.- No sé qué decirte…
-Estoy embarazada, Laura.- dice con voz monótona.- Puedes insultarme, echarme la bronca o llamarme de todas las malas maneras que se te ocurran.
-¿Qué? ¡No! ¿Crees que te voy a echar la bronca? ¿Por quién me has tomado? Solamente estoy… sorprendida.
-Joder…- solloza Sandra, y yo vuelvo a abrazarla.- Me siento fatal. Fue hace unas tres o cuatro semanas, seguro que fue entonces, cuando… Laura, esto me parte la vida en dos, a mí y a Zayn. Él está ahora con el Tour y yo con la tienda de ropa y el diseño de su vestuario. Un… un hijo ahora me destroza el mundo. Yo no puedo hacerme cargo de este marrón. No puedo…
-Shhh, Sandra, respira… ¿De cuánto dices que estás, de cuatro semanas aproximadamente?- ella asiente sin fuerza.- Aún te queda mucho tiempo para… pensar, reflexionar sobre esto y planteártelo seriamente. ¿Zayn lo sabe?
-No… No puede saberlo, le dejaría tocado.
-Sandra, es el padre, tiene derecho a saberlo. ¿Cuándo quieres que se entere, cuando se te haya hinchado la tripa como si fuese un balón de playa? Se enfadará, y lo sabes.- mi amiga hace una mueca.- Conozco a Zayn tanto o más que tú, y sé que es… un poquito difícil e imprevisible en cuanto a las noticias fuertes o a los sentimientos, pero él te adora por encima de cualquier cosa. Si hablas con él, te entenderá y te apoyará.
-Lo sé, pero… Joder, un niño…- Sandra vuelve a derrumbarse entre mis brazos y yo le acaricio la espalda mientras le pido que se calme una y otra vez.
Blanca entra por la puerta.
-Chicas, me envían los lerdos para ver qué os pasa…- se interrumpe en cuanto me ve abrazando a una demacrada Sandra, y se queda boquiabierta.- ¿¡QUÉ HA PASADO!?
Sandra me mira con duda y yo asiento. Ella respira hondo y mira a Blanca.
-Estoy embarazada.- responde en voz baja. Blanca deja de respirar y se pone igual de pálida que nosotras dos.
-Qué dices.
-Lo que oís. Por favor, no se lo digáis a nadie, aún.- nos suplica Sandra, y vuelve a llorar.- Sois las únicas que lo saben, y quiero ser yo la que se lo cuente a los demás. Por favor…
-Tranquila, no diremos nada.- contesta Blanca, y yo asiento. Entre las dos la abrazamos.
-Venga, vamos a arreglarte un poco.- sugiero tras unos segundos en silencio, y ayudo a Sandra a bajarse de la encimera.- Blanca, tú sal afuera y diles a esta gente que Sandra ha tenido un bajón de tensión, pero que es por el estrés.
-De acuerdo.- ella sale. Yo  apoyo a Sandra en la encimera y cojo mi bolso. Saco una toallita desmaquilladora y le limpio el rímel y el pintalabios. Me mojo las manos en el lavabo y se las paso por la cara.
-Cielo, no estés mal, por favor…- le pido, y ella suspira con pesadez.
-No sé qué voy a hacer con esto, Laura. De verdad, no puede ser posible.
-Pues lo es, así que ahora toca sufrir las consecuencias. Ven, voy a volver a maquillarte.- rebusco en mi bolso y saco el rímel, la sombra de ojos, colorete y un pintalabios. La maquillo de nuevo, intentando que parezca como si no hubiese pasado nada. Cuando termino, la cojo de la mano.- ¿Preparada?
-Dame dos segundos.- responde, y cierra los ojos. Toma varias respiraciones profundas y vuelve a abrir los ojos a la vez que graba una falsa pero creíble sonrisa en sus labios.- Preparada.
-Vamos.- nos encaminamos a la puerta y salimos. Volvemos con nuestro grupo y Zayn se acerca a nosotras.
-¿Qué ha pasado, nena?- pregunta con preocupación, y abraza a Sandra.
-Nada, ha sido una bajada de tensión.- le responde ella.- No es nada grave.
-¿Seguro? Si te ocurre cualquier cosa me lo dices al instante, ¿sí?
-Claro.
Tras otra media hora en la terraza (alguna fan ha conseguido entrar y les piden fotos a los chicos; dos de ellas también se hacen una foto con Justin), decidimos irnos a dormir. Liam se echa en la cama y se quita la camiseta de un tirón.
-Laura, ¿qué le pasa a Sandra?- me pregunta, y yo sacudo la cabeza.
-Nada.
-Os conozco desde hace meses y sé que algo pasa.- insiste.
-Liam, pasa algo pero Sandra nos ha pedido a Blanca y a mí que no digamos nada. Por favor, no insistas. En cuanto sea el momento, ella os lo dirá.- le corto, y le beso en los labios. Él frunce el ceño pero lo deja pasar.


Holililiiiii. Primero: siento haber tardado en subir, pero este capítulo es mil veces más largo de lo que pensaba hacerlo, y como que me costó un triunfo escribirlo hasta que quedó presentable. Segundo: es el último del verano porque el martes empiezo las clases (MATADME, POR FAVOR) y volveré a la rutina de un capítulo cada semana o cada dos semanas. Tercero: iba a cortarlo donde pone 'Positivo', pero soy buena gente y lo he hecho más largo. De nada, ¿eh?
Y cuarto: FECHAS DEL WWAT. No se sabe aún cuándo salen, pero dicen que esta semana fijo. NO SÉ VOSOTRAS, PERO YO CREO QUE VOY A MORIRME DE NERVIOS, GANAS Y DE TÓ'. Voy a ir SÍ o SÍ, es un hecho.
En fin, me voy ya. Ya sabéis, seguid votando en 'reacciones', debajo del capítulo. Aunque tenga clases, todas las tardes estaré aunque sea poco rato por Twitter. Gracias por este verano lleno de comentarios positivos y cientos de visitas más. Os quiero a millonadas ♡.

Lali.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Capítulo 77.


Aún está al fondo del pasillo, pero yo lo reconocería a kilómetros. Está más alto, más fuerte y más guapo, si es posible. Y lo tengo a 50 metros de distancia.
-Liam…- susurro. Aunque esté bastante lejos, parece escucharme y mira hacia delante, donde yo me encuentro, y se queda parado. Nuestras miradas se cruzan y el mundo se detiene a nuestro alrededor.
No aguanto más, así que salgo disparada hacia él a la vez que él suelta sus maletas y corre hacia mí. Cuando estamos lo  suficientemente cerca, yo le rodeo el cuello con mis temblorosos brazos y mi boca busca la suya, que la encuentra mientras sus brazos se enroscan en mi cintura. Pierdo la noción del tiempo y de la realidad en ese beso, solamente siendo consciente de que por fin vuelvo a besarle, después de tres meses eternos sin él. Aunque nos estemos besando, yo empiezo a llorar como una cría y a sollozar sobre su boca.
-Mi amor…- murmura él. Recoge mi rostro entre sus manos y me mira a través de esos mares castaños tan hechizantes.- Te amo tanto…
Las mariposas que llevaban días escondidas en mi estómago empiezan a agitarse con nerviosismo.
-Yo a ti más, cariño…- repongo, y una risita se desliza entre sus labios antes de volver a besarme. La alegría me llena al percatarme de que está aquí conmigo, no es ningún sueño.
Liam esconde su cara en mi pelo y me estrecha con fuerza entre sus brazos. Yo apoyo la cabeza en su pecho y aspiro su inconfundible olor a través de su camiseta gris. Me siento tan relajada y feliz en sus brazos que me quedaría así para siempre.
Tras varios segundos (o minutos, no lo sé) así, en nuestra burbuja de felicidad absoluta, él levanta mi barbilla con su mano y me acaricia la mejilla.
-Estás preciosa.- comenta, y recoge un mechón de mi pelo para examinar la punta.- Te queda genial el pelo así.
-Y tú estás… cambiado.- replico acariciando su nuca. Su voz tiene un ápice más de gravedad, es como más profunda. Está un centímetro más alto, sus músculos están más desarrollados y su pelo… Oh, dios, me encanta ese corte de pelo: lleva una cresta un poco rapada a los lados; incluso ha cambiado de vestuario: ha pasado de camisas a cuadros y vaqueros azules a chaquetas de cuero negras, capuchas, pitillos y camisas oscuras.
Es un Liam más… misterioso, maduro y sexy.
Y me encanta.
-¿Cambiado para bien o para mal?- inquiere con duda, y yo sonrío.
-Para bien, por supuesto. Siempre será para bien.- respondo, y él me devuelve la sonrisa antes de rozar su nariz con la mía y besarme con suavidad. Yo le paso los brazos por la cintura y acaricio su espalda.
Por fin estoy donde quería y con quien quería.
-Ve a saludar a los chicos, que también te han echado de menos.- murmura, y yo niego contra su camiseta.
-Yo quiero estar contigo.- contesto con tozudez, y él se ríe.
-Estás conmigo, amor.
Yo sonrío al escucharle. Sí, está conmigo aquí, y esta vez es real.
Me giro y veo a mi duendecillo irlandés hablando con Justin. Los ojos se me llenan de lágrimas, me acerco corriendo y le abrazo con fuerza.
-¡NIAAAAALL!- grito, y sus brazos me rodean.
-¡LALIIIII! ¡Te he echado de menos, duendecilla!- responde con una sonrisa radiante. Se ha quitado el aparato, y ahora tiene una sonrisa aún más increíble que antes.
Después me acerco a Louis, ya que Harry sigue besando a Leyre; Zayn me llena la cara de besos junto a Sandra. Josh está abrazando a Amanda, por lo que voy hacia Harry, le agarro de la camisa y pego mis labios a su oído.
-Hola, ¿eh?- digo. Él se gira y me levanta entre sus brazos.
-¡PETARDAAAAAAA!- grita, y me besa en las dos mejillas.- ¿Te has encogido o qué?
-¿Y no será que tú has crecido?- respondo con ironía. El chaval parece un modelo: está más alto, su piel está más morena y su camisa blanca con tres botones desabrochados deja ver los tatuajes de su pecho.- Estás… ¡guau, estás guapísimo, Harold!
-¡Gracias, Lali! Todos hemos cambiado un poco, la verdad.
-Ya te digo…
-¡Vámonos al hotel, me muero de sueño!- exclama Niall sin soltar a Sonia.
Yo vuelvo a acercarme a Liam y le paso un brazo por la cintura a la vez que él lo hace por mis hombros y me besa la frente. Emprendemos la marcha hacia la salida de la terminal, donde les esperan varias fans. Ellos se hacen fotos y después nos repartimos en tres furgonetas. A la que yo me subo también entran Liam, Harry, Leyre, Zayn, Sandra, Blanca, Justin y Louis. Liam me sienta sobre su regazo y empieza a besarme el cuello, lo que me provoca un escalofrío por todo el cuerpo.
-Por favor, esperaros a llegar al hotel, ¿no? Un poco de decencia.- comenta Louis con burla.
-¿Ya empiezas?- resoplo.
-Admite, que has echado de menos mis gilipolleces, Lali.
-No lo sabes tú bien, Boo Bear.
Llegamos al hotel ‘W’, en plena costa barcelonesa. Yo ya he estado en este hotel varias veces durante toda mi vida. Entramos en el hall y Paul nos da la distribución de las habitaciones. Por suerte a mí me pone con Liam en una de las suites. Mientras todos suben a sus habitaciones, yo me quedo en el hall con Liam para dejarle un mensaje de voz a mi padre diciéndole que ya hemos llegado y que mañana por la tarde nos pasaremos a verle.
Cogemos un ascensor y en cuanto las puertas se cierran yo apoyo la cabeza en el hombro de Liam.
-¿Estás cansada?- me pregunta a la vez que pasa su mano por mi espalda.
-No. Estoy muy feliz.- respondo, y me pongo delante de él. Enrollo mis brazos en su cuello y le beso con dulzura.
No sé si es cosa del deseo contenido durante estos meses, pero él me empuja contra la pared del ascensor y me quedo aprisionada entre ella y su cuerpo.
-Oh, cariño… Te he echado tantísimo de menos…- gruñe sobre mi boca. Yo noto cómo mi corazón mete la quinta marcha.
-Y yo a ti, Liam.
Llegamos a la planta correspondiente y abrimos la puerta de nuestra habitación. Yo me tiro de morros sobre la inmensa cama blanca de matrimonio y gruño.
-Estoy molida.- comento en un murmullo.
-¿Quieres que te dé un masaje?- sugiere Liam. Abro los ojos y veo cómo se quita su chaqueta de cuero.
-¿Tú sabes dar masajes?
-Sí. Estos eses ha venido un masajista tailandés con nosotros. Se llama Khalan y es increíble. No9s ha enseñado a dar masajes y tenemos las espaldas como nuevas.
-Vale. Venga, probemos.
-Perfecto, entonces quítate la camiseta.- yo le miro con las cejas alzadas y él se echa a reír.- No seas malpensada. Es para poder hacerte mejor el masaje.
Yo le obedezco y tiro mi camiseta al suelo. Él se sienta a horcajadas sobre mis riñones y empieza a masajear mi columna vertebral. Yo suelto un ronroneo de pura satisfacción.
-Oh, dios mío…- susurro.- Esto es la gloria.
-¿Te gusta?- yo suspiro un ‘ajá’.- Me alegro.
Estamos varios minutos callados, mientras él me recoloca las vértebras. Yo casi me quedo dormida por lo relajada que me siento, pero me espabilo en cuanto noto que él se levanta y se sienta a mi lado. Me giro y me quedo tumbada de espaldas.
-¿Qué tal?- me pregunta con timidez.
-Genial. Gracias, cariño.- me inclino hacia arriba y le beso en la mejilla, pero él ladea el rostro y pega sus labios a los míos. De pronto me encuentro debajo de él, con sus manos buscando el botón de mis shorts.
-Te necesito.- murmura con fiereza, y yo me estremezco.
-Yo a ti también te necesito.- contesto acariciando su mejilla, y le vuelvo a besar antes de quitarle la camiseta. El muy cabrón se ha trabajado los abdominales, tiene un cuerpo digno de un modelo de Hollister.
Estos tres meses han sido una tortura, un infierno. Pero ahora me doy cuenta, mientras hago el amor con Liam, de que la espera siempre valdrá la pena y que por muchos meses que pasemos separados, yo seguiré queriéndole como el primer día.
Llegamos a la vez y él se deja caer a mi lado. Yo cojo su camiseta y me la pongo antes de acurrucarme a su lado.
-Te quiero.- susurra él, y yo suspiro de felicidad.
-Yo a ti más, Liam.- le respondo. Sus brazos me rodean y a los pocos minutos me quedo dormida.


Me despierto aunque me quedo muy quieta. Noto unos brazos rodeando mi cintura y suelto un respingo, aunque luego caigo en la cuenta de que estoy con Liam y una sonrisa estúpida se dibuja en mis labios. Me giro y me quedo frente a él, admirando sus rasgos más propios de un ángel que de un humano. Soplo delante de su cara con delicadeza y él hace un mohín muy gracioso. Suelto una risita y vuelvo a soplarle en la cara. Él se empieza a despertar y yo cierro los ojos para hacer como si continuase durmiendo.
-No te hagas la dormida, sé que estás despierta.- murmura su voz. Yo no aguanto más y me echo a reír como si no hubiera un mañana.
Cuando se me pasa, me callo y vuelvo a quedarme colgada de esa sonrisa tan increíble formada en sus labios.
-Estás preciosa…- susurra acariciándome la mejilla. Yo sonrío con timidez.
-Eso ya me lo dijiste anoche.- contesto, y él pone los ojos en blanco.
-Bueno, rectifico: estás más preciosa que anoche.- repone y yo vuelvo a reírme, aunque me veo interrumpida por el crujido de mi estómago.
-Dios, qué hambre.- comento, y me quedo sentada sobre la cama. Mi mirada se dirige hacia la cristalera del balcón, que revela una vista impresionante del mar Mediterráneo.
-Dicen que el sexo abre el apetito.- replica Liam. Yo le fulmino con la mirada: está SIN CAMISETA, con los brazos cruzados detrás de la cabeza y una sonrisa que pide a gritos un beso. O millones, no lo sé.- ¿Te has dormido con los ojos abiertos o qué?
Le pego un manotazo en el hombro y cuando voy a apartar la mano, él estira de ella y hace que me caiga sobre él.
-Eres un…- sus labios pegándose a los míos me cortan y hacen que pierda la capacidad de pensar con claridad.- Deja de hacer eso.
-Si te encanta…- murmura junto a mi oído. Un hormigueo me recorre la espalda.- Voy a llamar al servicio de habitaciones para que nos suban el desayuno, ¿te parece bien?
-Eres un vago, pero sí, me parece estupendo.
Él se levanta y me percato de que sólo lleva los calzoncillos. Suelto un silbido muy poco femenino y él me mira con los ojos abiertos de par en par.
-¡Tía buena!- grito entre risas, y él se contagia de mis carcajadas.
-Qué tonta eres.
-Pero te encanto.
-Más que encantarme, pequeña.- coge el teléfono de la mesilla y habla con recepción mientras mira por la ventana. Yo cojo mi móvil y le saco una foto a escondidas, que subo a mi Instagram con el mensaje de:
@laurasaturque: Mirad qué vistas tan buenas tengo desde el hotel de BCN ;) xx.
Me empiezo a reír de nuevo y Liam se gira hacia mí.
-Bien, gracias.- cuelga y alza las cejas.- ¿Y tú de qué te ríes, si puede saberse?
-¿Yo? De nada.
-¿Ah, no? ¿Y ahora?- de pronto se abalanza sobre mí y comienza a hacerme cosquillas. Yo chillo y me retuerzo debajo de él, intentando zafarme.- ¡Baja la voz, que los chicos pensarán cosas raras!
-¡Pues suéltame!- Liam me obedece y yo hago fuerza para ser yo la que se queda sobre él.- Te quiero, imbécil.
-Yo a ti más, imbécila.
Justo cuando voy a besarle, llaman al timbre.
-¡El desayuno!- canturreo, y me levanto de un bote. Cuando estoy a un paso de la puerta, la mano de Liam se engancha a mi muñeca.
-Cariño, me encanta que lleves mis camisas, pero aparte de eso solamente llevas la ropa interior. Y no me haría mucha gracia que el botones te viera así.
Yo miro hacia abajo. En efecto, aparte de la ropa interior, sólo llevo la camisa de Liam. Suelto un grito y vuelvo corriendo a la cama para envolverme con la sábana. Liam se echa a reír y abre la puerta.
-Buenos días, señor.- le saluda el chico.- Aquí les traigo el desayuno.
-Yo lo entro a la habitación, es que mi novia está desnuda.- responde Liam con una sonrisa pícara, y yo le lanzo una almohada.
-¡NO ESTOY DESNUDA!- chillo entre risas. El pobre chico del servicio de habitaciones tiene cara de desear que se le trague la tierra.
Liam coge la bandeja y le dice un ‘gracias’ antes de cerrar la puerta. Yo le suelto un puñetazo en el estómago.
-Eres gilipollas, en serio. Pobre chico.- digo mientras vuelvo a sentarme en la cama.
-Calla y come.- me ordena sentándose enfrente de mí, con la bandeja entre nosotros. Veo que ha pedido un desayuno continental en toda regla: café, zumo, leche, un cruasán de chocolate, fruta, tostadas, galletas, huevos fritos…
-Si me callo no podré comer.- replico, y él resopla con cansancio.- Por cierto, este desayuno da para nosotros dos y medio hotel más, ¿eh?
-¡Exagerada! ¿No dices que tenías hambre?
-Mucha, pero… No creo que sea capaz de comerme todo eso.
-Entre los dos podremos, ya verás.
Cuando le doy un mordisco al cruasán y el chocolate se desparrama por mi boca, me doy cuenta de que sería capaz de comerme el desayuno y los platos también.
-Dios, esto está buenísimo.- mascullo con la boca llena de chocolate.
-Cielo.- me llama Liam. Yo levanto la mirada y un flash se dispara.- ¡JA!
-¡Eh, eso es intrusión!
-Pues como tú antes. Mira en Twitter.
Yo cojo mi móvil y miro en mi panel de notificaciones. Liam me ha mencionado en un tweet hace 20 segundos.
@Real_Liam_Payne: ¡A @laurasaturque le ha salido un bigote de chocolate! :O *enlace de Instagram*
-Qué tonto eres, joder.- digo entre risas, y él me saca la lengua.
Terminamos de desayunar, nos duchamos y me cambio de ropa (http://www.polyvore.com/133_peace_up/set?id=84119525). Entramos en el ascensor junto a una pareja de unos 40 años.
-… Y dicen que hay unos famosos en el hotel, pero no sé quiénes.- le está murmurando ella a él en inglés. Liam y yo nos miramos y soltamos una risita.
-Ni yo. Eh, chavales.- el hombre se gira hacia nosotros y sonríe amablemente.- ¿Vosotros sabéis quiénes son los famosos que se alojan en el hotel?
-Son un grupo de música compuesto por cinco chicos adolescentes. Cuatro son ingleses y uno es irlandés, su banda se llama ‘One Direction’.- le respondo. Liam vuelve a reírse disimuladamente.
-Ah… No sé quiénes son, ¿deberían sonarme?- continúa el hombre.
-Bastante, tienen mucha fama. Si quiere le paso una canción suya.
-¡Sí, por favor!
Saco el móvil y le envío ‘Kiss You’ vía Bluetooth. Liam sigue riéndose para sí mismo y la mujer examina desinteresadamente su manicura perfectamente realizada.
El hombre le da al play y la voz de Zayn resuena por las cuatro paredes.
-Vaya, están… Están muy bien.- dice.- Espero encontrármelos por aquí.
-Yo también.- respondo. En ese momento llegamos a la planta de la calle.- Bueno, suerte.
-¡Gracias, chica! ¡Disfrutad de vuestras vacaciones!
Ellos se van hacia la piscina mientras que Liam y yo nos encaminamos al restaurante. Sus carcajadas aumentan en cuanto la variopinta pareja que ha bajado con nosotros desaparece por la cristalera.
-Eres increíble.- murmura con admiración, y yo sonrío con orgullo.


Holiiiiiiiiii a todos. Lo prometido es deuda, así que aquí tenéis el 77. Espero que os haya gustado, porque me ha costado bastante escribirlo. Lo he cortado ahí porque si no se me hacía eterno y tengo que guardar sorpresas para el 78 (que será el último del verano y lo subiré el sábado o el domingo), ya que ese tendrá muchas sorpresitas y terminará con algo bastante inesperado... Ahí lo dejo JAJAJAJAJAJAJAJA. Bueno, ya sabéis, votad en 'reacciones' (debajo del capítulo) para darme vuestra opinión. Gracias infinitas por todo, aquí una pesada que os quiere ♡.

Lali.
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