domingo, 28 de julio de 2013

Capítulo 63.





La alarma del despertador suena demasiado pronto, a las 7:30. Suelto un gruñido y empiezo a mover la mano hasta que encuentro el despertador. Le pego un puñetazo y el irritante sonido cesa.
-Laura, arriba.- me dice la voz de Liam.
-No quiero.
-Venga, tienes que ir a clase.
-¿Quién eres, mi novio o mi padre?- mascullo contra la almohada, y escucho sus carcajadas.
Me levanto a los dos minutos y me arrastro hasta el baño. Tras una rápida ducha, voy hacia el armario y saco la ropa que voy a llevar (http://www.polyvore.com/80/set?id=78166661). Cojo la mochila (que llevaba en un rincón debajo de una silla desde el 1 de diciembre) y salgo al salón. Liam está poniendo un plato con tostadas y una cafetera en la encimera.
-No quiero ir a la universidad.
-Y yo no quiero tener que pasarme 5 horas en un avión, pero bueno.- replica Liam.
Desayunamos y él me da las llaves de su coche. Bajamos al portal y ahí ya están todos, incluidas Leyre y Sandra.
-Bueno, pues nos vemos el miércoles que viene.- se despide Louis, y me da un abrazo.- Pásalo bien en clase.
-Cuidadito, Boo Bear.- le advierto, aunque le doy un beso en la mejilla. Él suelta una risita.
Me despido de los demás y dejo a Liam para el final. Le rodeo el cuello con mis brazos y me pongo de puntillas.
-Portaros bien, y salvad la vida de cientos de niños.- digo, y rozo mi nariz con la suya.
-Eso haremos. Te quiero.
-Yo a ti más.- le beso y pierdo la noción del tiempo.
-¡Dejad de comeros los morros y tira para clase, Laura!- me grita Harry. Yo me giro hacia él y le saco el dedo corazón.
-Yo también te voy a echar de menos, chico enrulado.- respondo, y él me lanza un beso con un soplo.
Vuelvo a darle un beso en los labios a Liam antes de alejarnos y meternos en el garaje. Leyre se pone de copiloto y Sandra atrás. Dejamos a Sandra delante de su estudio y nosotras vamos a la facultad.
Va a ser extraño volver a la rutina después de este mes. Pero más vale ir acostumbrándose, porque los chicos se van dentro de un mes durante un largo tiempo.
Aparco el coche en el parking y salimos. La cara dormida de Leyre me hace reír.
-¿Cansada?- le pregunto y ella resopla.
-No, lo siguiente. ¿Por qué coño tenemos que seguir estudiando?
Entramos en la facultad y nos encontramos con Andrea. Vamos andando por el pasillo cuando nos cruzamos con Allison, una rubia de bote con más potingue en la cara que como dejara de comprar, las tiendas de maquillaje se irían a la bancarrota.
-Bonito coche, Laura. ¿Es tuyo?- me pregunta con su voz chillona.
-¿Y a ti qué más te da?- respondo mientras abro mi taquilla y cojo los libros.
-¿Ya han pasado vuestros novios por aquí para asegurarse de que os sacáis la carrera?- continúa, y las chicas que van con ella se ríen como una jauría de perras.
-¿¡Tú eres gilipollas o te entrenas para serlo!?- le grita Leyre dando unos pasos hacia delante. Yo la agarro del brazo.
-Leyre, ni caso.- le digo, y ella sacude la cabeza. Me giro y clavo mi mirada en los ojos azules de Allison.- Mira, nosotras no tenemos por qué aguantarte ni a ti ni a tus comentarios de mierda. Así que si no quieres problemas, mejor mantienes ese agujero lleno de colágeno al que llamas boca cerradito.
Todas se quedan calladas al escucharme. Hasta yo misma me sorprendo de mi propia reacción. Creo que el pasar tanto tiempo con Louis me ha enseñado a sacar las uñas de esta manera.
-¿Y en qué problemas me podrías meter tú, niña?- me desafía poniendo los brazos en jarras.
-Todo lo que dices de que Leyre y yo sacamos buenas notas por tener los novios que tenemos es una jodida trola, pero podría utilizar a sus representantes contra ti y te podrían echar de la universidad, a ti y a tus queridas amiguitas.- recalco señalándolas. Ella hace bien y aprieta los labios. Yo grabo una sonrisa de suficiencia en mis labios.
-Ten cuidado con lo que haces.- añade Andrea a mis espaldas. Allison parpadea un par de veces. Sacude su larga cabellera con egoísmo y se gira sobre sus tacones, para largarse por el pasillo.
-¿Laura, eres tú?- inquiere Leyre con ironía. Yo suelto una carcajada despreocupada.
-Sí.
-¿Iba en serio lo de utilizar a los representantes de los chicos?- me pregunta Andrea con incredulidad.
-No, pero era la única manera de que se callara la boca.- respondo.
-Eres mi ídola.- canturrea, y me abraza. Yo me vuelvo a reír con ganas.
-Venga, vamos a clase.
La semana se me hace eterna. Por las tardes ya he empezado a trabajar en un Starbucks cercano a mi casa. Pero eso no me quita lo que echo de menos a Liam y a los chicos.
Es sábado por la mañana y me levanto a las 10. Me pongo una de las sudaderas de Liam, unos pantalones de chándal y me recojo el pelo en un moño alto. Me siento en el sofá con el ordenador en el regazo y una taza de café en la mesa. Loki se acurruca a mi lado mientras yo preparo una noticia para mañana. El móvil me suena y sonrío al reconocer ‘It will rain’.
-Hola, cielo.- le saludo en cuanto contesto la llamada.
-Hola, cariño.- me responde Liam con voz triste.
-¿Qué te pasa? ¿Estás bien?- le pregunto alarmada.
-Sí, estoy bien. Es sólo que… Dios mío, Laura, todo es tan triste aquí…
Se me cae el mundo encima al escuchar el dolor en su voz.
-Ey, Liam… no estés triste, por favor.- le pido.- No hay nada que más me duela que escucharte así y no estar a tu lado.
Oigo cómo suspira pesadamente al otro lado de la línea.
-Esta mañana, Harry y yo hemos estado en un hospital infantil para ver los efectos de la malaria, y es impactante. No sabes lo que me mata ver a esos pobres niños de menos de diez años tirados en camas sin casi poder moverse… (aquí os dejo el vídeo. Advierto que es durísimo, yo no puedo parar de llorar cuando lo veo: http://www.youtube.com/watch?v=ahSIW5hOonk)



-Oh, Liam…- susurro al escuchar un sollozo por su parte. Las lágrimas se agolpan en mis ojos.
-Hemos hecho un anuncio para que la gente done dinero. Con un mensaje al 70005 donas 5 libras y salvas la vida de uno de esos niños…
-Tranquilo, cariño. Desde aquí vamos a votar durante todo el día. Me voy a gastar el dinero que haga falta.
-Tampoco te pases.- replica, y suelta una risita apagada.
-Va en serio. Leyre y yo hemos repartido anuncios y hemos colgado carteles por toda la facultad. La gente está volcada con la causa.
-Oh, Laura… Gracias.
-Y no estés mal, por favor.
-Eso es imposible, Laura. Si lo vieras… Me siento tan impotente…
-Eh, eh, eh. Eso nunca, ¿sí?- resoplo con las lágrimas ya corriendo por mis mejillas.
-No quiero que llores por mí, cielo. Lo siento.
-No tienes que sentir nada, Liam. Me alegro de que hayas llamado. Os echo muchísimo de menos.
-Y nosotros a vosotras. Cómo me gustaría que estuvieras aquí para poder abrazarte…
-A mí también…
-Oye, nos está llamando Paul. Muchos besos de parte de los chicos. Luego hablamos, ¿vale?
-Vale, cualquier cosa me mandas un Whatsapp sea la hora que sea. Te adoro.
-Te amo. Hasta luego, pequeña.- se despide, y cuelga. Yo suelto un largo suspiro y me quito las lágrimas con la manga de la sudadera.
Antes de que me dé tiempo a volver a centrarme en mi trabajo, la canción de ‘Little bird’ suena en mi teléfono, indicando que Ed Sheeran me está llamando.
-Hola, pelirrojo.- le saludo, y me aclaro un poco la voz.
-Hola, cielo. Llamaba para saber si esta tarde tienes un rato libre. Podríamos empezar las clases de guitarra.- me propone con voz suave.
Yo lo pienso durante unos segundos. La verdad es que me vendrá bien un poco de distracción.
-Está bien. ¿Te pasas tú por aquí o voy yo allí?
-Mejor pásate tú por mi casa a eso de las cinco. Ahora te mando la dirección por WA.
-Vale. ¡Hasta luego, Ed!
-¡Nos vemos, Lali!
Cuelgo y me levanto del sofá. Voy al baño y me lavo la cara. Sonia me manda un WA diciéndome si quiero ir con ella a comer por ahí, y yo acepto. Me cambio de ropa (http://www.polyvore.com/153/set?id=87727505) y salgo de casa. Me encuentro con Sonia en el portal y vamos en metro hasta ‘Fifteen’.
-Bueno, ¿y tú qué tal con el rubiales?- le pregunto mientras esperamos a que nos traigan el primer plato.
Ella se sonroja y suelta una risita.
-Es como si estuviese viviendo un sueño. Es tan cuidadoso conmigo…
-¿Y cómo se lo dijiste a Jonathan?- le pregunto. Ella se pone un poco tensa.- Si no quieres decírmelo, no pasa nada.
-No, no, quiero decirlo.- respira hondo.- Se puso como una fiera. Vio las fotos de la after-party del MSG y yo no lo sabía. Cuando volví a Madrid, me dijo de quedar. Yo acepté y fui al Retiro. Allí me abrazó y me dijo que me había echado mucho de menos. Yo le dije que también y él me dijo que mentía. Puso su móvil en mis narices y vi una foto de Niall y yo el día que fuimos al Empire State. Me dijo que me veía encantadísima con ese ‘niñato ricachón’, y yo me puse a gritarle que no lo conocía y que Niall no era así. Me llamó…- mi amiga vuelve a tomar una respiración profunda.- Me llamó de todo, Laura. Me llamó interesada, manipuladora, y cosas peores. Me dijo que Niall sólo me querría por el sexo y yo a él por su dinero. Yo le pegué una bofetada y le dije que no quería volver a saber nada de él. Y no he vuelto a saber de él.
Yo suspiro, conmocionada por la historia. Me levanto de la silla y la abrazo con fuerza.
-Oh, Sonia…- susurro.- Lo siento.
-No pasa nada. La verdad, necesitaba contárselo a alguien.
-¿No se lo has dicho a Niall?
-No, pero me ha preguntado un par de veces. Tengo miedo de que se enfade.
-Sonia, conozco a Niall desde hace más de seis meses. Es como mi hermano, y sé que él jamás se enfadaría, y mucho menos contigo. Te quiere, y te escuchará. Cuéntaselo, sabes que él te va a apoyar en todo.
-Lo haré en cuanto vuelvan de Ghana.
-Perfecto. Entonces, ¿vas a quedarte aquí en Londres o volverás a España?
-No puedo volver a España. No quiero. ¿Volver a separarme de vosotras y de Niall? Ni muerta. Aquí soy feliz y me olvido de mis problemas. Además, en un colegio cercano a nuestras casas hay un colegio que busca una profesora en prácticas, ¡y me han dicho que empiezo el lunes!
-¡Eso es fantástico!
Terminamos de comer y cada una nos vamos a nuestros respectivos pisos. Ed me envía la dirección de su casa por Whatsapp. Cojo el coche de Liam y llego al cuarto de hora. Llamo al timbre y la puerta se abre.
-¡Hola, Ed!- le saludo, y le abrazo con cariño.
-¿Qué tal, cielo? ¡Pasa, anda!
Yo entro a un amplio salón conectado a una luminosa cocina. Las pareces son claras y una de ellas es completamente de cristal. Hay unas escaleras de caracol y una gran pecera incrustada a la pared. De fondo está sonando ‘Safe & Sound’, de Taylor Swift.
-Bonita casa.- comento.
-Gracias. Siéntate en el sofá si quieres. ¿Te apetece tomar algo?
-Un té, gracias.
-Ya veo que te estás convirtiendo en toda una británica.- dice con una sonrisa, y yo me echo a reír.
-¿Eso es un piropo o un insulto, señorito Sheeran?- inquiero alzando las cejas. Ahora el que se ríe es él.
-¡Es un piropo, por supuesto!- exclama, y se mete en la cocina. A los dos minutos vuelve con dos tazas de té y se sienta a mi lado en el amplio sofá gris.
-¿Cómo les va a los chicos por Ghana?- me pregunta. Es un chico adorable y amable, con una mirada y una sonrisa muy simpáticas. Con él te sientes muy a gusto y puedes hablar de lo que sea. Creo que haría muy buena pareja con Andrea… ¿Quién sabe? Quizá algún día yo maquine algo.
-Bien, están recaudando mucho dinero. Esta mañana me ha llamado Liam, y estaba tan apagado…
-Oh, vaya… A mí me llamó Niall hace dos días. Está siendo duro para ellos.
-Ya… ¡Pero bueno, dejemos de pensar en negativo!- cojo la guitarra que me regaló Ed y la apoyo sobre mi regazo.- ¿Empezamos?
Nos pasamos las casi dos horas siguientes tocando la guitarra. Ed me felicita y dice que para ser el primer día, he ido bien (mentes enfermas, ni se os ocurra pensar mal) y que poquito a poco mejoraré. Me toca ‘Kiss me’ en directo, y yo me emociono como una cría pequeña. Quedamos para el lunes por la tarde y yo vuelvo a casa.
Cojo mi móvil y entro en mi conversación de WA con Liam.
Laura: ¿Cómo les va a mis súper-humanos preferidos por Ghana?
A los pocos minutos, el estado de Liam cambia a ‘escribiendo…’.
Liam: Hola, cielo. Por aquí… bueno, ya sabes. ¿Y por ahí qué tal, qué has hecho esta tarde?
Laura: He salido a comer con la chica del duendecillo y después he ido a casa de Ed para empezar con las clases de guitarra.
Liam: Suena bien. Cuando vuelva, tendrás que tocarme alguna canción.
Laura: Mmm… No sé yo si querré.
Liam: Encontraré la manera de convencerte.
Laura: Estoy deseando saber cuál es.
Liam: Es usted una pervertida, señorita Saturque. Me pregunto si cierto chico enrulado habrá tenido algo que ver en este cambio.
Yo suelto una risita y me tiro sobre el sofá.
Laura: ¿Y este cambio es bueno… o malo?
Liam: Bueno… O eso espero.
Laura: Es usted un pervertido, señorito Payne. Me pregunto si cierto chico enrulado habrá tenido algo que ver *carita burlona*.
Liam: Eres muy rencorosa.
Laura: Reconoce que me quieres.
Liam: No hace falta que lo reconozca para que tú lo sepas, cielo.
Laura: Ay, calla tonto. Me voy a hacer la cena. Mañana hablamos, ¿vale?
Liam: Vale. Te quiero, pequeña. <3
Laura: Yo a ti más, pequeño xx.
Bloqueo el móvil y suelto un suspiro. Ni un océano de por medio, ni miles de kilómetros ni las críticas van a cambiar lo que siento por él.



Holi, gente. Bueno, aquí os dejo el 63. Iba a subirlo ayer pero estuve todo el día mala y no tenía ganas de encender el ordenador. Tampoco es muy largo porque hoy sigo un poco pachucha y no me sentía con fuerzas de escribir más, espero que lo entendáis. Se lo dedico básicamente a ellos cinco, a los súper-humanos, que para que luego les critiquen y les digan que no piensan en los demás... En este capítulo he querido reflejar sus corazones, tan grandes que no les caben en el pecho.
PD: El nuevo icon de Louis en Twitter es demasiado violable, no me lo neguéis.
El 64 lo subiré el miércoles o el jueves como muy tarde. Por favor, seguid votando debajo del capítulo, donde pone 'reacciones'. Un beso muy muy muy grande para todos, se os quiere. 

Lali.

miércoles, 24 de julio de 2013

Capítulo 62.



-12 de enero de 2013. Cumpleaños de Zayn.-

Hoy es el cumple de Zayn. La verdad es que no hemos pensado en organizarle una gran fiesta, él nos dijo que simplemente se conformaba con estar con nosotros.
Nos levantamos y llegamos a la puerta de su piso. Yo llamo al timbre mientras que Harry se pone a pegar puñetazos a la puerta.
-¡Servicio de habitaciones!- grita Louis. Sonia se echa a reír y le da un manotazo en el hombro.
-¡Pero baja la voz, que estarán durmiendo!
-Por eso.- repone Louis.
-O quizá están haciendo otra cosa que no es dormir…- añade Harry.
-Macho, tú cada día tienes una mente más enferma.- le reprende Niall, y el aludido le saca la lengua.
La puerta se abre y Zayn se asoma con cara de dormido.
Todos entran en tromba y se abalanzan sobre él (que sigue llevando un bastón para apoyarse). Yo espero a que los demás entren para abrazarle con cuidado.
-¡Felicidades, Zaynie!- exclamo, y le doy un beso en la mejilla.
-¡Muchas gracias, Lali!- responde.
Entramos en su casa y le decimos que se cambie que nos vamos a comer a un restaurante indio. Nos vamos y cuando llegamos, nos sentamos en unos bonitos cojines alrededor de una mesa redonda.
-¿Qué cojones es ‘bonda’?- pregunta Harry poniendo una cara rara, y Blanca se echa a reír.
-Ya lo verás.
Nos traen un surtido de comida. Veo que Niall echa varias cucharadas de curry al arroz sin control alguno.
-Rubio, eso pica mucho, le advierto.
-Que no, que yo resisto a cualquier clase de com…- en cuanto se mete la primera cucharada en la boca, su cara se pone roja y empieza a sudar.- ¡Hostia puta!
Se levanta y va corriendo al baño mientras los demás nos reímos a carcajada limpia.
Cuando terminamos, quizá todos hemos bebido cerca de dos litros de agua. Ahora toca distraer a Zayn mientras le preparamos una mini-fiesta en su casa.
-Zayn, me he comprado el nuevo juego de Mario BROS, ¿os venís a echar unas partidas?- le pregunta Liam.
-¡Sí, será divertido!
Liam, Louis, Justin, Andy, Conor, Fredo, Ed y Harry se llevan a Zayn a casa del primero. Yo cojo a Loki para que no les moleste y nos vamos a la casa de Zayn.
El plan está en marcha.

(Habla Sandra)

Cojo los ingredientes para la tarta, que había escondido al fondo de un armario.
-¿Te ayudo?- me propone Niall con la ilusión brillando en sus ojos azules. Es adorable.
-Claro, me vendrá bien algo de ayuda.- acepto.
Esparzo las cosas por la encimera y miro el papel con la receta.
-A ver… Huevos, listo.- enumero.- Leche, azúcar, levadura… y cinco tabletas de chocolate.- veo que en la encimera sólo hay tres.- Un momento, me faltan dos… ¿Niall, has visto dos tabletas de choco…- me giro y veo al irlandés con una tableta en cada mano y comiéndoselas.- ¿¡Niall!?
Él levanta la cabeza y sonríe, mostrándome unos dientes teñidos de marrón.
-¡Joder, Niall!- resoplo.- Venga, vamos rápido al súper para comprar más.
-¿Pero no vale con eso?- me pregunta con la boca llena.
-¡No, estaba todo a medida!
Salimos de casa y nos acercamos a un pequeño supermercado cercano. Cogemos cuatro tabletas de chocolate, virutas de colores, pagamos y salimos.
-Niall, cuando lleguemos tú te encargas de batir los huevos…- me interrumpo en cuanto le veo abrir una de las tabletas.- ¡Niall!
-¿Qué? Necesitas dos y has cogido cuatro, no pasa nada.- replica.
-Joder, Niall, ¿no puedes estarte quieto?
Llegamos a casa y entramos en la cocina. Cuando terminamos la tarta, la dejamos en el horno mientras yo pego en la bandeja la foto que le hice a Zayn cuando lo maquillamos dormido. El timbre del horno suena y saco la tarta. En ese momento, Loki entra en la cocina y se pone a corretear a mi alrededor.
-¡Loki, ataca!- grita Niall intentando quitarme la tarta.
-¡Para, Niall! ¡Loki!- exclamo. Me resbalo con su pelota de goma y me caigo de espaldas en la cocina. Por suerte, consigo que la tarta no se caiga.
-¡Oh, mierda!- chilla Niall con horror; se acerca para ayudarme, pero en vez de eso coge la tarta.- Menos mal que no se ha destrozado.
-Gracias por tu preocupación, ¿eh?- ironizo. Veo cómo va a coger un trozo y me levanto de un bote.- Niall Horan Gallagher, ni se te ocurra.
-Sólo voy a coger un poco.
-Estate quieto.- voy hacia el cajón y saco un rodillo de madera. Él coge una sartén y me apunta con ella.
En ese momento, Zayn entra en la cocina. Se queda parado en la puerta al vernos con el complejo de ninjas.
-¿Se puede saber qué hacéis?- pregunta divertido.
-Eh… ¡Nada!- responde Niall, y aparta la sartén. Le da a la cajita de virutas y se esparcen por el suelo del salón.
-Aquí, que no sabemos qué hacer de cena…- añado.- ¿No estabais en casa de Liam jugando al Mario?
-Sí, pero yo ya he terminado.- contesta Zayn.- Menuda paliza me han metido Liam y Justin, los muy cabritos… En fin, voy a ducharme.
Zayn se va por el pasillo. En cuanto desaparece por la puerta de su cuarto, yo le doy una colleja a Niall.
-¡Oye!- se queja.
-Me cago en tu vida, rubio. ¿Ahora cómo decoramos la tarta?
-Bueno… Se recogen y se lavan, ¿no?
Pongo los ojos en blanco y le alcanzo una escoba. Entramos al salón y vemos a Loki comiéndose las virutas. Laura entra en compañía de Blanca y Andrea y lo coge entre sus brazos.
-¡No puede comer chocolate, se puede poner muy enfermo!- exclama.
-Mira, si nos ha quitado trabajo y todo.- repone Niall sonriendo.
-Dios, me desespero…- lloriqueo con cansancio.
Harry aparece en escena y sonríe burlonamente.
-Vaya vaya, cena con espectáculo.- comenta con diversión.
-Cállate, ricitos. Cállate si no quieres morir.- le advierto.
-Oye Harold, ¿tú puedes ayudarnos a decorar la tarta?- le pregunta Niall.- Como has trabajado en una pastelería…
-¡Claro!- acepta.
Los tres nos metemos en la cocina. Yo cojo una toalla y la estiro como si fuese un látigo.
-Niall, tú fuera.- digo, y él pone morritos.- Te quiero muchísimo, pero eres un incordio. F-U-E-R-A.
-Malvada.- murmura, y se va enfurruñado al sofá.
-A ver, Sandra, necesito manga pastelera, nata y azúcar glaseado.- dice Harry mientras se remanga su camiseta de cuadros y se echa el pelo hacia detrás.
Yo abro el armario y saco todo lo que me dice. Le dejo trabajar tranquilo mientras voy a recoger los regalos. Cuando vuelvo a casa me encuentro la tarta como si estuviera decorada por un rey de la repostería.
-¡Ay, Hazza, es genial!- canturreo, y le estiro de una mejilla.- ¡Muchas gracias!
-Si es que no sabrías vivir sin mí.- responde.- Niall ha intentado coger tres veces.
-Pero yo he hecho de guardaespaldas de Ricitos.- añade Laura.- He cogido la sartén y he montado guardia.
-Muy bien.- les felicito entre risas.
Todos nos reunimos en el salón, y le mando un WA a Louis (que es el único que queda en casa de Liam con Zayn) para que vayan subiendo. A los pocos segundos aparecen por la puerta y Zayn se queda parado al vernos.
-¿Qué…?
-¡¡¡SORPRESA!!!- gritamos al unísono.
Él sonríe como un niño emocionado y formamos un abrazo colectivo.
Yo voy a la cocina y vuelvo con la famosísima tarta de chocolate.
-Niall, haz los honores.- le digo, y él alarga la mano. Yo le doy un manotazo con toda la fuerza que soy capaz de reunir.- Que cojas un trozo, te he dicho.
-Eres muy mezquina.- murmura con tristeza.
-¡Venga, que la parto!- exclama Andy cogiendo un cuchillo.
-¡No, que la lías aquí a lo ‘Kill Bill’!- replica Harry, y el aludido le saca la lengua.
-Coge el cuchillo del jamón, mejor, que ese sí corta.- repone Louis.
-¡No, que luego el jamón sabrá a chocolate y sabrá mal!- exclama Niall.- O no… Igual está rico y todo.
-Niall, deja de pensar el comida.- se queja Blanca con burla.
-No puedo, me sale solo.
Coloco la tarta en la mesa y la repartimos. Conforme van desapareciendo los trozos, más se ve la foto.
-¿Y esto?- pregunta Justin entre risas.
-¡Qué guapo, Zayn!- añade Ed.
-Sandra, mal.- me dice Zayn con la cara roja.- Muy mal.
-Uy, Sandra… Te has quedado sin polvo esta noche.- se burla Harry. Yo me acerco y le doy una colleja.
-¡Regalos, regalos, regalos!- canturrea Leyre.
Laura y Liam le regalan una chupa de cuero y unas botas de motero; Blanca y Justin unas Supras y una sudadera; Harry y Leyre un bote gigante de gomina (todos nos reímos a carcajada limpia cuando se lo dan) y ropa a más no poder. Nos despedimos de todos y se van a sus casas, dejándonos a solas.
-Mi turno.- anuncio, y le alcanzo las dos cajas.- Y por favor, no te enfades por lo de la foto…
-Eso depende de lo que sean los regalos.- responde con burla.
-¿Ah, o sea que ahora te tengo que comprar con regalos?
-O con besos.- propone, y yo me sonrojo.
-Venga, ábrelos.
Zayn coge la primera caja y la abre. De ella saca una gorra de Obey azul y blanca.
-¡Es genial!- exclama con una sonrisa radiante, y me da un beso en la mejilla.- Muchísimas gracias, nena.
-No es nada. ¡Venga, ahora el otro!
Él me pone su gorra y se sienta en el sofá con la otra caja en su regazo. Rasga el papel plateado y de él saca un cuadro de tamaño medio en el que está el dibujo a lápiz de él dormido que le hice en Los Alpes, y debajo está su frase preferida:
Just close your eyes and enjoy the roller coaster that is life.
-Guau…- susurra. Veo cómo una lágrima recorre su mejilla y me siento a su lado.
-¡Eh, no llores!
-Es que… Este ha sido un cumpleaños genial. Sólo con los chicos, mis amigas… Y contigo.- murmura.- Ha sido mi primer cumpleaños contigo, y no quiero que sea el último. Pensar que hace un mes tuve un accidente que casi me costó la vida…- los dos hacemos una mueca al recordarlo.- Antes de entrar en el quirófano sólo podía pensar en ti, Sandra. Tú fuiste lo que me mantuvo con vida.
-Ay, Zayn… no me digas esas cosas.- susurro, y empiezo a llorar como una cría pequeña. Él me pasa un brazo por los hombros y yo apoyo la cabeza en su hombro.- Tú también eres muy importante para mí. A saber lo que habría hecho si no sobrevivías… Me habría muerto, no sé qué hacer sin ti…
-Bueno, no pensemos más en eso.- me corta, y levanta mi barbilla con su mano. Yo me hundo en sus oscuros ojos.- Te quiero, Sandra.
-Y yo a ti más, Zayn.
Le beso y dejo de pensar en que hace un mes casi le perdí. Sólo pienso en que le quise, le quiero y le querré. Pase lo que pase, durante el resto de mi vida.

(Habla Laura)

Me despierto por la risa de Liam, que se escucha en el salón. Me levanto, cojo a Loki y vamos por el pasillo. Nos lo encontramos sentado en el sofá con el teléfono pegado a la oreja.
-¡No me jodas!- exclama.- Menuda vergüenza, ¿no?- espera unos segundos.- ¡Claro, será divertido! Espera a que se despierte Lau… Ah, si ya se ha levantado.- rectifica al reparar en mí. Tapa el auricular del teléfono y se dirige a mí con una sonrisa:- Cielo, es Justin. Dice que si queremos ir tú y yo a comer con él y Blanca.
-¡Sí!- acepto entusiasmada.
-Perfecto.- vuelve a ponerse el auricular en la oreja.- Sí. De acuerdo, a las 12:30 el Tower Bridge. Hasta luego.- cuelga y me mira.- Ya era hora, pensaba que estabas en coma.
-Ja, ja, ja, qué gracioso.- replico con ironía, y él me saca la lengua.- ¿Ya has hecho la maleta?
-Casi, luego la terminaré.- responde. Mañana por la mañana se van 10 días a Ghana con la asociación de ‘Comic Relief’, para recaudar dinero.- ¿Nos vamos?
-¿Pero qué hora es?- pregunto sorprendida.
-Las doce del mediodía.
-¡Joder, pues vamos a cambiarnos!- veo cómo aprieta los labios para contener la risa y yo le doy un ligero puñetazo en el pecho.- ¡No te rías, capullo!
-¿Cómo me has llamado?- inquiere. Sus ojos se oscurecen y mi pulso se empieza a acelerar.
-Capullo, ¿algún problema?
-Sí, que has encendido la mecha.- antes de que termine la frase, yo salgo corriendo hacia nuestra habitación. Entro en el baño y cierro con pestillo.- ¡Abre la puerta!
-No quiero.
Me meto en la ducha y el sonido del agua ahoga los golpes queda Liam en la puerta. 10 minutos después salgo de la ducha, abro el pestillo y entro en la habitación. Liam ya se ha cambiado de ropa y está tumbado en la cama con los brazos cruzados detrás de la nuca.
-¿Sales, por favor? Voy a cambiarme.- le pido con un aleteo de pestañas.
-No pienso salir de aquí, tenlo presente.
-Liam…
-Que no.
-¡Agh!- resoplo con frustración. Cojo un conjunto de ropa http://www.polyvore.com/151/set?id=86820585 y me vuelvo a meter en el baño. Me cambio y vuelvo a salir.
-Eres mala.- me dice.
-Y tú eres un degenerado. Pero te sigo queriendo, ¿eh?
-Faltaría más.- se levanta, me rodea la cintura con sus brazos y me atrae hacia él.
Pongo mis manos sobre su pecho y le empujo hacia detrás.
-Vamos a llegar tarde.- repongo con una sonrisita de suficiencia.
-Rectifico. Eres extremadamente mala.- dice, y yo le saco la lengua.
Salimos de casa y vamos al metro. Llegamos al Tower Bridge y ahí nos espera Blanca y Justin. Si no conociese a Justin, sería imposible reconocerle bajo esa sudadera azul y esas gafas oscuras.
-Hola, señor misterioso.- le saludo con burla. Él levanta la mirada y me hace una pedorreta.
-Esto no es gracioso, Laura.- replica, aunque se está medio riendo.
-Sí que lo es, Biebs.
Nos vamos andando hasta ‘Hakkasan’, un restaurante muy conocido, y vamos al segundo piso. Resulta que Justin lo ha reservado para nosotros cuatro, por lo que estamos solos excepto por los camareros. Cuando terminamos de comer, los chicos se ponen a hablar sobre giras, Tours y pruebas de sonido. Yo me voy a otra mesa con Blanca.
-Me abandonas por Payne, cacho perra.- murmura con tristeza. Yo me echo a reír y le paso un brazo por los hombros.
-Perdona, pero eres tú la que se va a largar con Biebs de Tour y me deja tirada aquí, así que a callar.- replico.
-¿Y vosotras no vais a iros con ellos a su Tour?- me pregunta, y yo niego con la cabeza.- ¿No os dejan?
-Por dejarnos, sí que nos dejan, pero yo prefiero quedarme. No puedo dejar de lado mi carrera después de haberme esforzado tanto por conseguirla. Toda mi familia ha puesto muchísimas esperanzas en mí, incluido mi abuelo. Ahora que no está… no quiero fallarle.
-¿Cuántos meses es la gira?
-Desde el 23 de febrero hasta el 10 de agosto, y luego desde el 23 de septiembre al 3 de noviembre.
-Uf… Casi medio año…- resopla Blanca con horror, y yo hago una mueca.
-Lo sé… Pero en mayo iremos todas a verles a España y luego a partir del 23 de junio les acompañaremos en el Tour hasta agosto.
-Ah, eso está mejor… Es una prueba de fuego para vuestra relación.
-Lo sé, pero yo confío en él.- mi mirada viaja hacia la otra mesa, donde Liam y Justin se están riendo como dos críos. Sonrío estúpidamente.- Y le voy a esperar el tiempo que haga falta.
-Mi Lali se ha enamorado, ains.- suspira, y yo le doy un manotazo en el hombro.
-¿Tanto se me nota?- inquiero con las mejillas al rojo vivo.- ¿Y tú con Biebs, qué tal lo ves?
Blanca suelta una risita y se sonroja como yo.
-Lo veo bien, muy bien.- responde.- Me trata de una manera tan buena… Es adorable, cariñoso y muy detallista.
-Mi Blanqui se ha enamorado, ains.- comento con burla, y ella se vuelve a reír con nerviosismo.
-Cállate, idiota.- murmura.
-Me quieres.
-No.
-Sí.
-Que no.
-Que sí.
-¿De qué habláis?- pregunta la voz de Justin.
-De que Blanca está enamorada de mí pero sale contigo para disimularlo.- le respondo.
-Sí, claro… Nadie puede resistirse a mis encantos, shawty.- ronronea, y yo pongo los ojos en blanco.
-Pero serás creído…- murmuro con indignación fingida, y él me saca la lengua.
Salimos a la calle y vamos andando hasta nuestro piso. Nos tenemos que despedir definitivamente de Blanca y Justin, ya que esta tarde se van a Nueva Orleáns.
Abrazo con fuerza a mi amiga.
-Pásatelo genial, y disfrútalo mucho, ¿de acuerdo?- le digo junto a su oído.
-Vale. Te voy a echar mucho de menos, Lali.
-Y yo a ti, Blanqui.- me giro hacia Justin, que tiene una sonrisa burlona grabada en los labios. Me acerco y él me abraza.- Y tú, creído, cuídame a Blanca.
-Eso voy a hacer. Nos veremos en poco más de un mes, mejor amiga.
Ellos se van y Liam y yo entramos en nuestro piso. Mientras él termina de hacer su maleta yo preparo la cena.
-Mañana vuelves a la universidad, ¿no?- me pregunta en cuanto estamos sentados en los taburetes.
-Sí, qué asco.- me quejo, y él se echa a reír.- Pero bueno, me vendrá bien para distraerme cuando no estéis.
-Te voy a echar de menos, pequeña. Esta semana y cuando nos vayamos con el Tour.
Yo agacho la cabeza y respiro hondo. Intento evitarlo con toda mi fuerza, pero no lo consigo y empiezo a llorar desconsoladamente. Él se levanta, rodea la encimera y me abraza mientras mis lágrimas le empapan su camiseta gris.
-No, no, no. No llores. Laura, no llores. Por favor, cariño.- murmura. Me pone una mano en la barbilla pero yo sigo cabizbaja.- Laura, mírame.
Yo le obedezco. Le miro y él me acaricia la mejilla.
-Cariño, sé que va a ser muy duro, pero es lo que hay. Yo no puedo hacer nada.
-Eso ya lo sé, Liam… Lo que me asusta es…- sacudo la cabeza y aprieto los labios.
-Dime, Laura.- yo niego con la cabeza.- Laura… Dímelo.
-Me asusta… Que te canses de mí y me dejes.- respondo en voz baja, y vuelvo a llorar.
-Oh, dios mío…- susurra él, y sus brazos vuelven a rodearme.- Eso no va a pasar jamás, cariño. ¿Cómo has podido pensar eso? Nunca me voy a cansar de ti y nunca te voy a dejar, Laura. A ver cuándo te entra en esa cabeza tan dura.
-Viajas mucho y vas a pasar mucho tiempo fuera… Quizá conozcas a alguien mientras tanto, y… y…- me falla la voz y aprieto los párpados con fuerza.
-Te puedo asegurar que no voy a conocer a nadie que me haga sentir como tú, ¿vale?
Yo agarro su camiseta y lo acerco a mí. Le beso con una necesidad inmensa, y también con felicidad. Es mío, y yo soy suya.
-El verbo ‘querer’ se queda muy corto para expresar lo que siento por ti.- le digo en cuanto nos separamos. Él sonríe y me quita varias lágrimas con sus dedos.
-Como no dejes de llorar me voy a enfadar.- repone, y yo suelto una risita.- Venga, vamos a dormir que se ha hecho tarde.
-¿Te he dicho ya que te quiero?- inquiero.
-Mmm… Unas cuantas veces, sí.- responde con indiferencia.
Vamos a la habitación. Yo me pongo mi pijama y me tiro sobre las sábanas. Al momento, Liam sale del baño, se tumba a mi lado y me abraza con fuerza hasta que me quedo dormida.


Este capítulo es más largo porque quizá no pueda subir hasta el domingo-lunes, ya que son las fiestas de mi pueblo y a saber en qué condiciones estoy para escribir JAJAJAJAJAJA aunque yo intentaré subir uno entre semana, por muy cortito que sea.
Pues eso, el vídeo de BSE es como toda la perfección del universo concentrada en 6 minutos y medio, y ayer hicieron 3 años unidos. Me he estado ahogando en feels durante dos días seguidos, ha sido muy cansado JAJAJAJAJA.
Seguid votando debajo del capítulo, donde pone 'reacciones'. Un beso gigannnnnte a todos. 

Lali.
PD: HOY VUELVO A VER A BLANCA/FARRELL/ANGIE/HAZEL/DAPHNE/SHAWTY, INBETWEENERS DANCE GO!

martes, 23 de julio de 2013

Proud.




Me acuerdo del día en el que les vi por primera vez. Yo estaba hablando por el ordenador con mi prima Laura, y ella me pasó el link de una canción de 'cinco chicos súper monos'. ¿Quién me diría a mí que esos chicos acabarían convirtiéndose en mi forma de vida? Desde que les vi en esa playa, riendo y haciendo el imbécil, sentí cómo mi vida dio un vuelco de 180 grados. Desde el primer momento sentí un fuerte vínculo con ellos. Me decía que eran un grupo más, pero me equivocaba. No podía parar de pensar en ellos ni podía dejar de escuchar esa canción que nos dice que somos bonitas aunque no lo sepamos.
Como decía antes, mi vida cambió. Las paredes de mi cuarto se han ido cubriendo de fotos y pósters suyos, y mis cuadernos se han plagado con sus nombres o las letras de sus canciones. Su fama aumentaba y yo cada vez me enamoraba más de ellos. Y con la crecida de su fama, también empezaron a surgir las críticas. He perdido la cuenta de las veces que me han criticado, insultado o se han burlado de mí por ser Directioner, pero me da igual. Ellos me han ayudado a acostumbrarme, y con sus tontadas y su música consigo ignorar a esa gente con unas vidas tan vacías que se dedican a amargar las de los demás.
Ellos lo son todo. Son mi sonrisa y mis lágrimas. Me han enseñado que puedes amar a personas que están a cientos de kilómetros y que no saben de mi existencia. Yo no les pido nada a cambio. Solamente quiero que jamás me abandonen, como yo jamás les abandonaré a ellos. Cuando estoy feliz, ellos están ahí. Cuando estoy triste, también. Cuando me caigo, sus voces y su manera de ser me han levantado. Miro hacia atrás, y veo a cinco jóvenes sentados en unas escaleras haciendo el subnormal; miro hacia delante, y veo a los mismos chicos con dos discos publicados y otro a punto de salir. Con dos giras mundiales y un 'Stadium Tour' en camino, y veo a esos chicos que jamás creyeron en conseguirlo, pero que han ganado innumerables premios y han llenado el Madison Square Garden nada más que con esfuerzo. ¿Felicidad? Esa palabra se queda corta. ¿Orgullo? También. Es mil veces más que eso. Es sentir el saber que he estado a su lado en sus mejores momentos, y en sus bajones también. No se puede medir con palabras lo que siento por ellos.
Tampoco se puede medir el profundo agradecimiento que siento por ellos. Por estar ahí, por sacarme un millón de sonrisas y lágrimas. Por ser como son, con unos corazones tan grandes y bondadosos que no les caben en el pecho. Por esas actitudes divertidas, tímidas, estrafalarias y adorables que les hacen ser así de únicos.
Si pudiera pasar un minuto con ellos, simplemente 60 segundos, les abrazaría y les daría las gracias. Por todo. Al duendecillo de Niall (@NiallOfficial) por enseñarme a pasar de las críticas. Al precioso de Harry (@Harry_Styles) por enseñarme a cuidar y defender lo que me importa. Al increíble de Zayn (@zaynmalik), por enseñarme a estar a gusto conmigo misma. A el alocado de Louis (@Louis_Tomlinson)por enseñarme a disfrutar de la vida. Y al insuperable de Liam (@Real_Liam_Payne) por enseñarme a luchar y que con esfuerzo y ganas, puedo conseguir lo que me proponga. A mis lerdos, mis idiotas de las escaleras, mis súper-humanos, porque gracias a ellos he conocido a personas maravillosas, personas que considero mis hermanas, y entre todos hemos formado una familia que es para siempre. Por ser mi antídoto, mi antidepresivo y mi droga diarios, gracias. Jamás os olvidaré y la vida no me alcanzará para agradeceros todo lo que habéis hecho por mí. Juntos hemos vivido miles de momentos; unos buenos, que te gustarían enmarcar y recordar siempre; y otros no tan buenos, que te gustaría olvidar. Hoy hace tres años desde que vuestro sueño, NUESTRO sueño, comenzó. Hoy son tres años los que llevamos juntos, y los que nos quedan. Os tendré en mi mente, mi alma y mi corazón para siempre, pase lo que pase.
Miles de gracias por todo, otra vez.
Os quiero hoy, mañana y siempre.
Laura. Directioner, y eternamente agradecida. (@sheeranftpayne)

sábado, 20 de julio de 2013

Capítulo 61.



Me encuentro abrazada a mi padre en la terminal de Barajas cuando ya hemos facturado las maletas y esperamos que den la orden de embarcar.
-No permitas que este bajón afecte a tus notas, ¿sí?- me dice.- Céntrate en tus estudios, en tus amigos y en tu chico.
-Vale.- le abrazo.- Te quiero, papá.
-Y yo a ti, renacuaja. Y cuida de Liam. Este chico es de oro.
-Eso haré.
-¡Liam!- le llama papá, y mi novio nos mira.- Cuida de mi niña.
-Papá…- le riño. Ya me hizo lo mismo en Nueva York. Él y Liam se echan a reír.
-Siempre, Carlos.- responde Liam, y me da un beso en la frente. Yo me sonrojo.
Termino de despedirme de mi familia y nos dirigimos al avión de los chicos, que nos espera apartado de los demás aviones. Subimos las escaleras y Dylan saluda a Liam y Josh. Después me mira con cariño.
-Laura, ¿cómo estás?- me pregunta con amabilidad.
-Bien, gracias, Dylan.- respondo con una gran sonrisa. Es un hombre muy simpático.
Nos acomodamos en los mullidos asientos y en lo que parecen minutos acurrucada junto a Liam mientras escuchamos a Bruno Mars, el jet toca tierra londinense. Entramos en la terminal, cogemos las maletas y nos encaminamos a los mostradores, donde se encuentran Louis, Niall, Sonia, Andy, Isa, Blanca, Justin, Fredo, Ed y Andrea. Al vernos, Justin corre hacia mí y me levanta por los aires.
-Estamos contigo, ¿de acuerdo? Para lo que sea.- murmura junto a mi oído, y yo le devuelvo el abrazo con fuerza. Mi mejor amigo, él y los demás están a mi lado. No sabéis lo reconfortante que es.
-Gracias, Justin.- susurro con un nudo en la garganta.
Me acerco a los demás y entre todos formamos un abrazo colectivo. Salimos y nos repartimos en los coches. Llegamos a ‘Fifteen’, un restaurante muy conocido, y entramos. No hay gente excepto los camareros, que nos llevan hasta una enorme mesa para 14 personas y que encima hay cubiertos, copas y bandejas de comida.
-Pensamos en organizar una comida todos juntos para olvidarnos un poco de todo.- me explica Justin, y yo sonrío.
-Es una pena que no estén Sandra, Harry, Zayn y Leyre.- añade Sonia.
-Por cierto, ¿cómo le ha ido a Sandra en el desfile?- pregunto mientras me siento en una silla entre Niall y Blanca.
-Esta mañana he estado hablando con ella y dice que genial.- responde Sonia.- Dice que nos tiene que dar una buenísima noticia.
-¡Seguro que está embarazada!- grita Andy.- Me apuesto 100 libras.
-Déjate de apuestas, que Laura desplumó a Harry.- le advierte Niall.
-Gracias a ti.- añado, y le estiro de un moflete.
-Di que sí, que 300 libras nunca vienen mal.- dice Louis. Yo sonrío pero no digo nada. Desde anteayer tengo 15000 euros más en la cuenta, por lo que ahora no me puedo quejar.
-Ahora que lo dices… ¡Harry aún no me ha dado el dinero!- caigo en la cuenta.
-¡Es un moroso!- exclama Justin con horror fingido.- Cuado vuelva le amenazamos con quitarle los acondicionadores del pero si no te los quiere dar.
-Me parece genial.- acepto entre risas.
Nos pasamos el resto de la tarde allí, y  todos no paran de hacer el tonto para animarle. Claramente, lo consiguen; no sé qué haría sin ellos, la verdad.


-8 de enero de 2013. Estreno ‘Kiss You’.-

Me despierto y voy a desayunar. Mientras preparo un café, hablo con Harry por WA y me dicen que llegan a las 12 del mediodía. El olor a quemado me hace dejar el móvil y sacar las chamuscadas rebanadas de pan de la tostadora.
-¡Mierda!- murmuro con enfado, y las coloco en un plato.
Voy hasta el fondo del pasillo y abro la puerta. Cojo a Loki entre mis brazos y entro con él en mi dormitorio, donde Liam sigue durmiendo plácidamente.
-Mira a papá, últimamente está muy vago.- susurro, y suelto una risita. Liam abre los ojos y nos mira.
-¿Qué hacéis?
-Mirarte.
-No me digas.- resopla con burla, y yo le saco la lengua.
El sonido de la cafetera interrumpe nuestra ‘’pelea’’. Yo suelto a Loki y él cae sobre las sábanas. Voy a la cocina y echo el café en unas tazas mientras Liam se apoya en el marco de la puerta.
-Estás muy despistada últimamente.- comenta. Yo me giro para responderle con una de mis características ironías, pero veo que se ha quitado la camiseta y me quedo completamente colgada.- Tierra llamando a Laura, ¿me recibes?
Su tono es juguetón… y provocador. Yo sacudo la cabeza e intento centrarme en no derramar el café por la encimera.
-Eres tonto.- balbuceo. Al segundo está a mi lado y pega sus labios a mi oído.
-Sí, pero reconoce que este tonto te pone nerviosa.- susurra, y me muerde el lóbulo de la oreja, provocándome una descarga eléctrica por toda mi piel.
Suelto un jadeo entre dientes y enrosco mis brazos en su cuello mientras mi boca busca la suya, que la encuentra mientras mi pulso se acelera como si estuviese corriendo una maratón.
-Laura…- masculla él sobre mis labios, y yo me deshago.
-Cállate y bésame.- le corto para volver a besarle.
El solo de Zayn en WMYB sonando en mi móvil nos interrumpe.
-Mataré a Zayn.- murmura Liam.
Yo me separo a regañadientes de él y cojo mi móvil.
-Hola, Zaynie.- le saludo aún un poco desconcentrada.
-Uy, qué voz… ¿Interrumpo algo?- inquiere con burla. Ya empieza…
-Sí.- le respondo sin rodeos.- Yo creo que tenéis un radar o algo por el estilo.
-Quizá… Oye, ¿os pasaréis por el aeropuerto?
-Yo sí, los demás no lo sé porque se armaría bastante revuelo.
-Vale. Hoy cenamos en mi casa, que estrenan ‘Kiss You’ y lo vamos a ver todos juntos, ¿os parece?
-¡Perfecto! Ahora les aviso, ¡luego nos vemos!
-¡Hasta luego, Lali!
Cuelgo y me apoyo en la columna de la cocina. Liam está bebiendo café y me mira con curiosidad.
-¿Vas a ir a buscarles?
-Ajá.
-¿Y cuándo terminamos lo que habíamos empezado?
Todo mi cuerpo se estremece al escuchar su tono sensual.
-Pues…- musito.- No sé, ¿está noche?
-No puedo esperar.- ronronea dándole un último sorbo a su café y saliendo de la cocina, dejándome completamente con las ganas de ‘’comerle los morros’’, como diría Harry.
A eso de las 11 y cuarto ponemos marcha hacia el aeropuerto; al final hemos decidido ir solamente Liam, Louis y yo. A la media hora llegamos y esperamos hasta que las puertas se abren y aparecen Sandra, Harry Leyre y Zayn entre una marea de gente.
Salgo corriendo e instintivamente me abrazo con Leyre.
-Lo siento tanto…- murmura.
-Te he echado de menos, Mochi.- me giro hacia Harry y le revuelvo el pelo.- ¡Petardo!
-¡Petarda!- responde y me da un beso en la mejilla, y de repente se encuentra entre los brazos de Louis.- Oh, Loueh.
-Oh, Harreh. Te he echado de menos.- dice Louis con emoción. Yo me echo a reír con ganas. Larry Stylinson en estado puro.
-Ah, Harry…- comienzo, y él me mira.- Me debes 300 libras.
-¿Yo? ¿De qué?- se hace el inocente. Yo pongo los ojos en blanco.
-Mira, Harry Edward Styles, o en cuanto lleguemos a casa me das el dinero o soy capaz de coger una motosierra y alisarte el pelo con ella.- le advierto. Él levanta las manos y se echa a reír.
-Está bien, está bien… Guárdate los salvajismos para cuando estés en la cama con Liam.
Suelto un resoplido y le empiezo a perseguir por toda la terminal bajo la mirada de pasajeros y agentes de seguridad.
Saludamos a Zayn, que está feliz porque mañana ya le quitan la escayola, y Sandra se ve eufórica y radiante. Volvemos a los pisos y Harry me da las 300 libras que me debía.
-Aquí tienes…- murmura entre dientes mientras me alcanza los billetes.
Yo me pongo de puntillas y le doy un beso en la mejilla.
-Te invitaré a un café con esto, o a una sesión de peluquería.- le aliento, y él sonríe entusiasmado.
A eso de las siete de la tarde todos (los chicos, Leyre, yo, Amanda, Sandra, Blanca, Justin, Fredo, Conor, Bea, Isa, Mati, Andy, Ed y Andrea) nos encontramos en el salón de la casa de Zayn y Sandra. Ella entra en la cocina y al minuto vuelve con 19 copas de cristal y una botella de champán.
-¿Y qué vamos a celebrar?- pregunta Louis con curiosidad.
-¡Voy a abrir mi propia tienda de ropa!- chilla Sandra, y abre la botella con una floritura.
-¿¡Perdón!?- la voz le sale a Niall con pura sorpresa.
-En París mi desfile ha sido un completo éxito.- explica con orgullo.- Me propusieron abrir una tienda aquí en Londres, y según cómo fuera aquí, abrirían otra en París.
-¡Eso es fantástico!
-Pero además,- continúa- una pequeña galería de arte ha aceptado hacer una exposición con varios cuadros míos. Tras meses esperando, ¡me han hecho caso!
Todos cogemos una copa y las llenamos con champán. Las levantamos y Andy grita:
-¡Por Sandra y sus nuevos negocios!
Entrechocamos las copas y nos las bebemos. Cenamos y ponemos YouTube en la pantalla gigante de Zayn. A las ocho sale una nueva notificación: ‘’onedirectionvevo ha subido un nuevo vídeo’’.
Zayn selecciona el vídeo y lo pone a pantalla completa. Sale una cuenta atrás y de pronto sale Zayn montado en una moto. Todas chillamos.
-¡Ah, Zayn el motorista!- grita Niall.
-¡Oh, por dios, somos famosos!- añade Harry.
El vídeo es de lo mejor: salen en la moto, en una ‘cárcel’, vestidos de presos, marineros, hawaianos y esquiadores, y también salen en bañador sobre unas tablas de surf. En esa parte todas estamos a punto de hacer la croqueta por el suelo.
Cuando el vídeo termina, todos aplaudimos con entusiasmo.
-¡Ha sido fantástico!- exclama Leyre.
-¡Una pasada!- añade Blanca.
Lo recogemos todo y cada uno nos vamos a nuestra respectiva casa.
-No creas que me olvido de tu promesa.- me susurra Liam al oído cuando estamos en la habitación.
-¿Qué promesa?- le pregunto sorprendida.
-La de que ahora terminaríamos lo que empezamos esta mañana.- responde con esa voz.
-No sé de qué hablas.- decido hacerme la tonta. Él se echa a reír.
-¿En serio?- inquiere alzando las cejas.
-No. La verdad es que no.
Me acerco a él, le beso y me dejo llevar, porque yo nunca dejo una promesa a medias.


Es bastante cortito, pero es que si seguía escribiendo se me hacía eterno. Se lo quiero dedicar la personita al otro lado de la pantalla que está leyendo esto. Tú; sí, tú: gracias por seguir aquí, acompañándome en esta aventura. Sin ti esto no sería posible.
He decidido dejar de ponerle título a los capítulos porque hay algunos en los que no se me ocurre absolutamente nada y prefiero no poner nada antes que cualquier gilipollez JAJAJAJAJAJA. Bueno, que el lunes estrenan el vídeo de BSE y seguramente me dé un infarto. Así que si el martes (que cumplen 3 años juntos como banda, lloro) no he muerto, subiré el 62. Por favor votad debajo del capítulo lo que os ha parecido, en 'reacciones'. Miles de gracias, y un beso gigannnnnte a todos, os quiero. 

Lali.

lunes, 15 de julio de 2013

Capítulo 60: 'Siempre a tu lado' [parte 2].

Abro los ojos un poco. Rebusco entre las sábanas, pero no hay ni rastro de Liam.
-¿Liam?- le llamo con pánico.
-Estoy aquí, Laura. Estoy aquí.- dice mientras sale del baño. Se agacha al lado de la cama y me acaricia la mejilla. Yo suelto un suspiro de alivio.- ¿Cómo estás?
-Mejor.
-Me alegro mucho.
-Gracias a ti.- añado, y me estiro para poder besarle.
Me voy al baño y me doy una ducha. Hoy me siento más serena y tranquila que en estos dos últimos días, ya que el estar mal no va a proporcionarme nada más que dolor. Salgo del baño y me pongo esto: http://www.polyvore.com/110/set?id=81812056. Bajo al salón y me encuentro a toda mi familia desayunando.
[Nota: a partir de aquí lo que esté subrayado será porque está hablado en español.]
-Entonces, ¿ahí dentro llevas a un niño?- le está preguntando Raúl a Amanda mientras señala su vientre.
-Así es.
-Pero no cabe.
Todos nos reímos. La frescura que transmite mi primito es capaz de subirnos el ánimo a todos.
-Ya, pero primero tiene que crecer.- repone Amanda.
-¡Pues te vas a engordar!- exclama Raúl horrorizado.
Terminamos de desayunar. Unos se van a Madrid, otros se van a sus habitaciones y otros se quedan en el salón.
-Me voy a dar un paseo, luego vuelvo.- anuncio. Salgo al jardín y lo cruzo para adentrarme en la amplia pradera nevada. Aunque estemos en enero, no hace mucho viento ni frío, y el suelo no está helado.
Tras 15 minutos andando, llego al lugar que buscaba. Un pequeño altillo con un gran árbol coronándolo. Me siento apoyada en una de las gruesas raíces mientras miro al cielo.
Ay, abuelo… Cómo me gustaría que estuvieses conmigo, aquí. Llevas dos días lejos, aunque a mí me parecen meses. Te voy a echar de menos, mucho, muchísimo.
No sé cuánto tiempo paso así, si minutos u horas, pero el silencio se ve interrumpido por unos pasos y segundos después, Liam aparece.
-Te estaba buscando.- dice.
-Estaba… pensando. En todo lo que ha pasado.
-Lo siento, no quería molestarte. Si quieres me voy.- repone avergonzado.
-No. Ven aquí, siéntate conmigo.
Él se acerca y se sienta a mi lado.
-¿Sabes? Antes de mudarme a Londres, venía aquí con mi abuelo.- le explico, y él sonríe en silencio.- Era como nuestro lugar, nadie más venía aquí. Nos pasábamos tardes enteras hablando.
-Cuéntame cosas de él. ¿Cómo era?
Una sonrisa nostálgica aparece en mis labios.
-Era…- increíble.- comienzo con la vista fija en el cielo gris.- Sus ojos eran una pasada, de un azul profundo que hechizaba; me recuerdan a Niall.- los dos nos echamos a reír.- Era tímido, positivo y vitalista. Era un espíritu fuerte, ha luchado durante toda su vida. Me ha enseñado muchísimo.
-Creo que tenéis muchísimo en común.- comenta Liam, y me coge la mano.- Me hubiera gustado conocerle más.
-Os habríais llevado de maravilla.- añado, y me siento sobre su regazo.- Llámame loca, pero noto como si su presencia estuviera en este lugar…- miro hacia abajo y levanto con la mano la chapa del collar que me regaló y que en ningún momento me he quitado.- ‘’Siempre a tu lado’’…- recito en voz baja.- Lo sé.
-Y sabes que yo también estaré, ¿verdad?- inquiere Liam mientras me acaricia la mejilla.
-Sí. Y me siento muy afortunada.- ladeo la cara y le beso en el cuello.
Estamos un rato así, callados y abrazados, disfrutando del silencio. Hasta que un nuevo sentimiento de angustia me invade.
-El Tour empieza en un mes y medio…- insinúo, y el estómago se me cierra al instante.
-No hablemos de eso ahora.- me corta con dulzura.- Vamos a disfrutar de este mes al máximo, a pasar el mayor tiempo posible juntos y con los chicos.
-Vale.- acepto, ya que yo tampoco quiero hablar de esto.
-Pero por muchos kilómetros que nos separen, voy a estar contigo en todo momento, ¿sí?
Me muevo para quedarme sentada a horcajadas sobre él, y junto mi frente con la suya.
-Lo mismo digo.- murmuro, y le doy un beso. Algo entre nosotros se acciona, porque sus brazos se enroscan en mi cintura y sus labios se quedan pegados a los míos. Escucho mi propio pulso por detrás de las orejas mientras mis manos se enredan en su pelo.
De pronto, mi primo Raúl entra en el prado y se nos queda mirando.
-¿Qué hacéis?- nos pregunta en inglés (va a un colegio bilingüe, por lo que lo puede hablar a la perfección). Liam y yo nos separamos y nos sonrojamos.
-Nada.- respondo con voz chillona.
-Estabais haciendo cosas de novios.- repone.- Si hacéis eso, ¿tú tendrás a un niño dentro, como Amanda?
-¡No, por dios!- exclamo, y escondo la cara en el hombro de Liam.- Liam, sácame de aquí…- susurro, y él suelta una risita.
-Prima.- me llama Raúl, y yo le miro. Él se acerca y se sienta en mi regazo.- ¿Cómo ha entrado ese niño en la barriga de la prima Amanda?
Liam y yo nos miramos. A ver cómo salimos de ésta…
-Pues...- balbuceo.- Cuando dos personas se quieren…
Ojalá me trague la tierra en este mismo instante.
-Esto, Raúl, ¿a qué venías?- le pregunta Liam saliéndose por la tangente.
-¡Ahí va! Es que están terminado de hacer la comida y me han mandado a buscaros para decíroslo.
-Pues venga, en marcha.- digo, y me levanto. Mientras mi primito va dando saltos delante de nosotros, yo le paso a Liam un brazo por la cintura.- Gracias por sacarme de ese apuro. Lo estaba pasando muy mal.
-Ya lo he visto… Tenías una cara…
-¡Oye!- le doy un manotazo en el hombro.
-¡Liam, te echo una carrera! ¡No puedes pillarme!- grita Raúl.
-¿Que no? ¡Ya veremos!- responde mi novio, y empieza a perseguirle por la inmensidad del terreno. No pasa ni un minuto hasta que Liam lo alcanza, se resbalan con la nieve y caen al suelo. La risa burbujeante de Raúl empieza a escucharse. Me acerco a ellos.
-¿Os habéis hecho daño?
-¡No!- responden a la vez, y Liam dice:- ¡Ven!
De repente me agarra del brazo y me caigo a su lado. Entre los dos me hacen cosquillas y yo me retuerzo mientras me da un ataque de risa.
-¡Ay, soltadme, por favor!- chillo entrecortadamente.
Al final me sueltan y nos levantamos. Yo cojo a mi primo en brazos y a los 10 minutos llegamos a casa.
-¡Mirad qué bien les queda un niño a la parejita!- suspira mi tío Jimmy con burla.
-Cállate.- murmuro mientras Raúl dice ‘ya no soy un niño’.
-Cielo, aún no quiero ser abuelo.- contraataca mi padre.- Todavía soy joven.
-Sí, vamos, estás en la flor de la vida.- replico, y él me saca la lengua.
Los dos días siguientes pasan lentos, para mi gusto. Aparto la muerte de mi abuelo a un lado y disfruto de mi familia y de Liam. El día 6 celebramos los Reyes, que coinciden con el cumpleaños de mi tío Fer, y la casa termina llena de regalos. Mi madre se acerca a mí y me alcanza una cajita azul.
-Es de tu abuelo. Lo tenía para dártelo cuando vinieses, pero… No ha surgido la ocasión.- me dice. Yo sonrío, cojo la caja y la abro. Dentro hay un papel con muchos números. Lo examino con atención y veo que es un cheque de… ¿¡15000 euros!? Pegado a él, hay una nota escrita con la caligrafía de mi abuelo:
Para que puedas seguir cumpliendo tus sueños.
-Oh, madre mía…- susurro emocionada. Casi prefiero su nota antes que esa enorme cantidad de dinero.
-Y hay otro.- añade Ricard, y me pasa un álbum de fotos. Lo abro y veo fotos mías con mi abuelo cuando aún era un bebé; en mi bautizo, llevándome a la guardería, al colegio, en mi comunión… En el huero, en la playa o en Matabuena, su pueblo natal. Millones de momentos junto a él acuden a mi mente, y los ojos se me llenan de lágrimas.
-No me lo puedo creer.- musito.- Es… Precioso, gracias.
-Fue él el que lo montó para ti.- responde mi madre mientras me coloca un mechón de pelo detrás de la oreja.- ¿Qué vas a hacer con el dinero?
-Pagarme la matrícula de la universidad.- contesto, y tengo una idea.- Y también donaré algo a la asociación de leucémicos, esa de la que el abuelo era socio.
Mi madre sonríe con emoción y nos abrazamos mientras lloramos como dos crías pequeñas.
Por la tarde salgo con mi amiga Laura, y ella me dice que al mes que viene se mudará a Londres. Me hace muchísima ilusión, ya que la he echado de menos una barbaridad. Siempre ha sido como una hermana para mí, y me agrada que a partir de ahora podamos volver a pasar más tiempo juntas. Después salimos Fran, Daniela, Josh, Liam, Amanda y yo a dar un paseo y ponernos al día.
Volvemos a casa y mientras todos se van arriba, yo me quedo en el salón con mi padre y mi madre.
-Ten.- me dice mi padre, y me alcanza una taza de té. Se sienta en el otro sofá junto a mi madre.- Bueno, la verdad es que Liam ha tenido un muy buen gesto trayéndote con su avión.
-Es un muy buen chaval.- añade mi madre, y yo sonrío.
-Lo es.- admito.
-Vemos que lo vuestro va más en serio de lo que creíamos.- continúa mi padre.- ¿Tenéis…? Ya sabes… ¿Tenéis algún plan de futuro?
-¿A qué te refieres?- le pregunto desconcertada.
-A si… Bueno, si habéis pensado hacia dónde va vuestra relación.
Le doy vueltas durante un largo minuto.
-Mmm, no.- respondo.- Sé que lo nuestro va en serio, más de lo que hasta yo creía. Pero ahora él va a empezar un nuevo Tour y va a estar fuera cuatro meses, por lo que no nos hemos parado a pensar en cómo irá nuestra relación. Él está muy liado con viajes, conciertos y promociones, y yo con la universidad. No puedo descentrarme, así que cuando los dos dejemos de trabajar lo pensaremos con más calma.
-¿Habéis pensado en casaros?- me pregunta mi madre, y yo me quedo de piedra.
-¡No!- contesto sonrojada.- No, por dios. Mamá, que tenemos 19 años.
-Lo siento, lo siento.- se disculpa avergonzada.- Es que… Se os ve muy enamorados. No digo de casaros ahora, sino dentro de unos años. Laura, no te veo con otro chico que no sea él.
-Es que él es con el que quiero pasar el resto de mi vida.- murmuro con las mejillas coloradas de nuevo.- Pero por ahora quiero disfrutar de él tal y como estamos, porque así está bien.
-Me alegro de oír eso.- interviene mi padre.- Tomaros el tiempo que queráis, descubriros el uno al otro. El amor no es una cosa para tomarla a la ligera. Cariño, sé que lo has pasado mal a lo largo de tu vida, y él también. Veo cómo te mira y es imposible no notar lo colado que está por ti. Es un chico que te cuida y se ve dispuesto a protegerte. No le dejes marchar, vale demasiado. Como tú.
Mis ojos se llenan de lágrimas y una risita me sale de entre los labios.
-Oh, papis…- susurro emocionada. Me levanto del sofá y me acerco a ellos para abrazarles.- Gracias, de verdad. Vuestro apoyo es muy importante para mí. Estoy tan enamorada…
-No es difícil no estarlo, es un chico encantador y muy guapo.- repone mi madre con dulzura.
-Será todo lo famoso que quieras, pero es tan humilde como cualquier otro chaval de vuestra edad.- añade mi padre.
Yo sonrío y bostezo.
-Venga, ve a dormir ya.- me insta mi madre. Les vuelvo a dar un abrazo a cada uno antes de subir a mi dormitorio.
Liam está en la cama, con la espalda apoyada en el cabecero y su portátil en el regazo. Levanta la mirada al escucharme abrir la puerta.
-¿Qué hacías?- me pregunta dando unas palmadas a su lado para que me acerque. Le obedezco y me acurruco a su lado.
-Escuchar cómo mis padres se deshacen en elogios contigo.- respondo, y él se sonroja. Es adorable.- Los tienes enamorados, como a mí.
-Calla, anda.- murmura con timidez. Yo me echo a reír y me tiro encima de él.
-¡No tengas vergüenza, tonto!- exclamo, y le doy un beso en la mejilla. Él sonríe y señala sus labios. Yo suelto una risita y deposito un beso ahí.
-No tengo vergüenza, es sólo que… Bueno, me corta que tus padres te hablen de mí.
-¿Tú hablas con tus padres de mí?- inquiero.
-Sí, y también están enamorados de ti. Como yo.
Ahora la que se sonroja soy yo, lo que le hace reír despreocupado.
-Venga, vamos a dormir ya.- murmura, y me da un beso en la sien. Apaga el ordenador, me abraza y nos dormimos.



Solamente quiero agradeceros a todos el seguir aquí (sí, por enésima vez. Pero lo voy a seguir haciendo siempre), porque ya son más de 12000 visitas y cada vez me cuesta creerlo más, porque nunca llegué a pensar en que esta novela pudiese llegar a tener tantos lectores. Mil gracias, de verdad.
Este capítulo va dedicado de nuevo a los Gleeks y a las Beliebers, que hoy le hemos montado una buena a Justin JAJAJAJAJAJA. En fin, el siguiente no sé cuándo lo subiré, supongo que entre el jueves y el sábado. Un abrazo a tooooodos.

Lali x.
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