domingo, 30 de junio de 2013

Capítulo 57: Malas noticias [parte 1].

Me despiertan los besos de Liam, que me recorren el cuello. Me vuelvo y le miro con los ojos aún medio cerrados.
-¿Se puede saber qué haces?- murmuro.
-Besayunarte.- responde, y yo suelto una risita.- Espera aquí, voy a traer el desayuno a la cama.
-¿No me dejas que yo te besayune a ti?- le pregunto con falsa indignación.
-Mmm… No sé, convénceme.- contesta moviendo las cejas de manera sugerente.
Después de darle como una veintena de besos, se va a la cocina. Yo cojo mi móvil y entro en Twitter, ya que llevaba un par de días sin dar señales de vida. Muchas fans de los chicos me felicitan el 2013, y las fotos de la fiesta de nochevieja ya circulan por la red. Hay un tweet de una fan en mi TL que me llama especialmente la atención:
@________: @LauraSaturque y @Real_Liam_Payne en la fiesta de nochevieja. Son la pareja perfecta, y el que diga lo contrario está ciego.
Adjuntada hay una foto que nos hizo Sandra en Fabric. Sonrío y le doy RT y FAV a ese y a varios mensajes más, respondo menciones y sigo de vuelta a varias personas. Veo el último tweet de Harry, hace 5 segundos:
@Harry_Styles: Bonjour, Paris! Nos esperan 5 días maravillosos aquí xx.
Le doy a ‘responder’ y empiezo a teclear.
@LauraSaturque: @Harry_Styles se os va a echar de menos, petardo. Nos vemos el 8, love you x. 
Liam entra en la habitación con una bandeja en las manos, y yo dejo el móvil en la mesilla.
-¿Con quién hablabas?
-Le estaba mandando un tweet al ricitos, que acaban de llegar a París.
-Nosotros dentro de dos días nos vamos a Italia.- me recuerda con una gran sonrisa.
-¡Es verdad!- exclamo, y chasqueo la lengua.- Me había olvidado por completo.
-Bueno, ya haremos la maleta mañana. Para hoy tengo otros planes.- repone.
-¿Ah, sí? ¿Qué planes?
-Ahora iremos a dar un paseo por Londres.- comienza.- Después te llevaré a comer a uno de los mejores restaurantes de la ciudad, y finalmente nos pasaremos la tarde viendo tus películas favoritas abrazados en el sofá. ¿Qué te parecen mis planes?
-Me parecen perfectos.- respondo completamente emocionada.
Terminamos de desayunar, nos cambiamos de ropa y salimos a la calle. Ir paseando como una pareja normal y corriente, solo que ahora mismo quizá haya algún paparazzi pululando por aquí.
Nos hacemos muchísimas fotos, y hay un par de veces en las que nos cruzamos con alguna Directioner. Todas ellas me tratan con amabilidad, y yo lo agradezco de corazón. Comemos en ‘Petrus’, uno de los mejores restaurantes en los que jamás he estado, y volvemos a casa. Me pongo una camiseta ancha del Starbucks, un pantalón de chándal y me acurruco en el sofá con Loki en el regazo.
-Aquí tienes.- me dice Liam, y me pasa una taza de chocolate caliente.- ¿Qué peli quieres ver? Te dejo elegir.
-Pues… Para empezar, ‘Agua para elefantes’.
-¿Te enfadarás conmigo si te digo que no la he visto?
-Mmm… No, pero me indigno.
Liam le da al play y se sienta a mi lado. Me abraza por los hombros y nos pasamos una manta por encima mientras empezamos a ver esta maravillosa película en la que el protagonista (Robert Pattinson, por supuesto) se enamora de la mujer de su jefe, y viven un amor circense que emociona a cualquiera.
La peli termina y yo me seco las lágrimas que se han desbordado por mis ojos.
-No llores, anda.- me pide Liam, y suelta una risita antes de besarme la sien.
-Es que… Robert interpreta de una manera tan realista…- balbuceo.- Es el mejor actor que existe, tiene un talento infinito.
-Estoy completamente de acuerdo.- admite.- ¿Cuál quieres ver ahora?
-Elije tú, que si no me siento mal.
-‘Amanecer’, la segunda parte.- responde.- Quiero ver tus reacciones, y me trae muy buenos recuerdos cuando fuimos a ver la primera parte al cine con Harry y Leyre.
-A mí también. Venga, dale al play.
Liam busca entre los DVD de la estantería y coge la cajita en la que me la copió Taylor, ya que el DVD oficial no sale hasta marzo.
Y cómo no, también lloro. Aunque ya la he visto un par de veces, pero siempre me pasa con las películas que me gustan. Por muchas veces que las vez. Cuando al final de la peli salen todos los actores, es cuando lloro de la manera más embarazosa.
-Ya no hay más, se han acabado…- sollozo contra el pelaje de Loki, que me observa con curiosidad.
Liam, se echa a reír y me aumenta de fuerza su abrazo.
-Tranquila, cariño.- susurra junto a mi oído.- ¿Cenamos? Se ha hecho tarde.
Yo asiento y me levanto. Cenamos y nos vamos a dormir, sin tener ni idea de que mañana sería un día muy largo.


La voz de Liam me despierta.
-Venga, arriba.- murmura, y yo suelto un gruñido.- Vamos, dormilona, hay que hacer las maletas.
-No quiero.- contesto en otro gruñido.- Que la haga Loki.
Escucho sus carcajadas y decido abrir los ojos.
-¿También él tiene que elegir tu ropa interior? Porque prefiero hacerlo yo.
-Gilipollas.- resoplo, y le doy un manotazo en el pecho, aunque me estoy riendo.
Nos levantamos y vamos a desayunar. Mientras le doy un sorbo a mi café, me suena el móvil. Miro la pantalla y al ver una foto de mi madre, respondo al instante.
-¡Hola, mamá!- la saludo con alegría.
-Hola, cariño.- responde con voz apagada. Algo me dice que ocurre algo, y me temo lo peor.
-¿Mamá?- ¿Qué pasa?- le pregunto con alarma.
-Es tu abuelo, cariño.
Mi corazón da un vuelco y la sangre abandona mi cara.
-Q-q-q… ¿Qué? ¿Qué le ocurre al abuelo?
-Está muy débil, Laura. No le dan ni 48 horas de vida.
Las rodillas me fallan y me dejo caer en el suelo de la cocina. Todo se vuelve negro, y mi mente cae en la inconsciencia.



Lo primero es decir que lo siento porque sea tan tan tan corto, pero no me ha dado tiempo a adelantar más D: Eso significa que el siguiente (lo subiré el miércoles o el jueves, supongo) será muchísimo más largo, por lo que compensará.
Sigo recordándoos que he empezado una novela sobre Bieber, www.twitpic.com/photos/_lauraswagger. Pasaros y me decís qué os parece.
Un beso gigannnnnte, y gracias por seguir leyendo.<3

Lali x.

miércoles, 26 de junio de 2013

Capítulo 56: Golpe de suerte.

Lola, la camarera de la fiesta de ayer (con la que Louis estuvo tonteando tanto), está en su casa. Lleva una de las camisetas anchas que lleva Louis últimamente. Se para en seco al verme en la puerta.
-Ah, esto… Hola, Laura.- balbucea, y yo salgo de mi shock.
-Eh… ¿qué hay, Lola?- le respondo intentando sonar indiferente. Ella se sonroja.
-Bueno, yo… Me tengo que ir ya. Voy a… cambiarme.
-Tienes tu camiseta y tus pantalones encima de la silla.- le dice Louis sin girarse hacia ella. Lola se vuelve a sonrojar y se mete en la habitación. Yo miro a Louis con las cejas arqueadas y la boca abierta.
-Louis William Tomlinson, ya nos estás contando qué ha pasado.- dice Leyre a mis espaldas.
-¿Vosotras qué creéis que ha pasado?- pregunta él mientras se ruboriza y empieza a juguetear con un hilo de su pantalón.
-Pues que habéis echado un polvo, eso creo yo.- contesta Sandra sin rodeos. Sonia suelta una risita incrédula. Yo le susurro un ‘’acabarás acostumbrándote’’.
-Has acertado, pero podrías ser un pocito menos salvaje.- repone Louis.
-Madre. Mía. Louis.- exclamo pausadamente, y él sonríe con orgullo.- ¿Vais en serio?
-Qué va.
-Rompecorazones.- murmura Leyre, y Louis le saca la lengua.
-Ya que no me dejas a Harry, pues no me voy a quedar de brazos cruzados.
Leyre entrecierra los ojos pero acaba riéndose.
-Bueno, pues eso, que los chicos te esperan en casa del rubiales. Os dejamos rematar la faena.- se despide Sandra.
-Eres una bruta.- le regaño.
Bajamos por las escaleras y nos encontramos a Blanca, Mati, Isa, Bea, Andrea, Blair y Amanda.
-Llevamos 5 minutos llamando.- se queja Mati.
-Oh, discúlpeme usted, belleza nórdica.- suspiro con ironía, y ella se echa a reír (por si no lo he dicho antes, Mati es noruega).
-Está usted perdonada, belleza ibérica.- me responde.
Abro la puerta y entramos. Llenamos varios boles con aperitivos y nos tiramos en los sofás. Loki se acerca por el pasillo y Amanda lo coloca sobre su regazo.
-Bueno, ¿alguna echó el primer polvo del año ya?- pregunta Mati. Aquí ninguna se anda por las ramas.
-Empecemos por… ¡Sonia!- exclama Leyre, y todas miramos a la aludida.- ¿Qué hiciste ayer con el rubio?
-Nada más que dormir, estábamos cansados.- responde ella.
-¿Es necesario que tengamos que responder a eso?- inquiere Sandra entre risas.
-Pues sí.- responde Leyre.- ¿Y tú con Zayn?
La risa de Sandra se convierte en tos.
-¿Qué? Nada.
-Qué cara de mentirosa has puesto…
-¡Es que no te creas que me agrada hablar de si eché un polvo con mi novio o no! Sois mis amigas, os adoro, ¡pero no es de vuestra incumbencia! Eso es agresión de la intimidad. 
-Estoy de acuerdo.- intervengo.
-¿Y eso? ¿Tienes algo que ocultar?- continúa Mati alzando las cejas. Yo me sonrojo.
-No, pero si lo hicimos con nuestros novios no es asunto de nadie.
-Entonces Sandra y tú seguro.- repone Leyre. Sandra y yo resoplamos, pero ella nos ignora.- A ver, sigamos… ¿Bea?
-¿Yo?- chilla la aludida, y sus pálidas mejillas se ponen coloradas.- Soy la representante de Conor, no su novia.
-No tardarás en ser algo más que eso.- repone Sandra, y se gira hacia Isabel.- ¿Isa? Tú y Andy…
-Qué va.- responde ella.- Nos dimos los teléfonos y tal, pero no pasó a más. Como me voy a quedar aquí a estudiar química, hemos quedado para salir un día de estos.
-¡Genial!- exclamo.- ¿Mati?
-Dime.
-¡Ni dime ni digo! Tú y Hutch…
-Ah…- suspira, y se ruboriza.- Nos dimos los teléfonos, y tonteamos bastante…
-¿Tontear? ¡Les vi besarse!- grita Leyre, y yo la miro boquiabierta.
-¿¡Mati!?- le insta Blanca.
-Espero que no fuera una alucinación por el alcohol.- añade Leyre un poco dudosa.
-No fue una alucinación.- responde Mati, y suelta una risita.- Nos besamos, pero hasta ahí. Después Isa y yo nos fuimos al hotel, aunque mañana él y yo hemos quedado para comer.
-¡Suena bien!
-Y por último…- comienzo, y señalo a Blanca.- ¡Tú y Biebs!
Blanca se sonroja y baja la mirada.
-Pues nada, que hemos empezado a salir. El día 13 me voy con él a Nueva Orleáns con su Tour, y estoy pensando en organizarle una fiesta de cumpleaños aquí, ya que el 1 de marzo el Tour está aquí.
-Nosotras te ayudamos a organizarla, si quieres.- le propongo.
-¡Te toca, Leyre!- anuncia Sandra.- Si te creías que te ibas a librar, lo llevabas claro.
-¿nosotros? Qué va, no hicimos nada.- responde ella.- Los dos estábamos muy borrachos.
-Entonces hoy, si por un día…- le chincha Mati.
Nos pasamos el resto de la tarde cotorreando sobre la fiesta, los modelitos que llevaban algunas de las famosas o de lo que hemos hecho estas Navidades.
-¡Ah, se me olvidaba!- exclama Sandra mientras metemos las pizzas en el horno.- No os he contado el ataque de celos que le dio a Zayn el otro día y la putada que le hemos hecho esta mañana Niall y yo.
-Pues ya estás tardando en contarnos.- dice Blair, que ya es como una más del grupo.

(Habla Sandra)

[Recuerdo].
Llegamos a Londres después de pasar 4 días en Bradford. Me lo he pasado genial, ha sido como si ya fuera una más de la familia Malik, y Zayn me ha hecho un regalo inmejorable: el día 2 de enero nos vamos a París a una pequeña feria de moda, y Zayn ha conseguido que yo pueda exponer mis vestidos.
Aparco delante del estudio que alquiló Zayn y salgo del coche (Zayn se ha quedado descansando en casa). Ahí está Lou acompañada por un guapo chico moreno de ojos marrones.
-Sandra, te presento a Ryan. Me ha estado ayudando estos días.- dice Lou.- Ryan, te presento a Sandra, la diseñadora de estas maravillas.
Me sorprendo en cuanto Ryan me abraza con efusividad y me da dos besos en las mejillas.
-¡Sandra, es un honor conocerte!- suspira.- ¡Tus vestidos son auténticas obras de arte!
-Eh… me alegro de que te gusten.
-¿Por qué no nos vamos a tomar algo y nos conocemos mejor?- me propone. Yo miro de reojo a Lou, que tiene una expresión divertida en el rostro.
-Bueno… Tendría que avisar a Zayn…
-¡Oh, vamos!- protesta Ryan.- Sólo nos llevará diez minutos.
Yo acepto y salimos a una cafetería cercana.
-Así que tú eres la famosa novia de Zayn Malik, ¿eh?- me pregunta.
-Así es.
-Hacéis una pareja estupenda.
-Muchas gracias.- de repente, mi tono se vuelve inquisitivo.- ¿Y tú, tienes pareja?
-Por ahora, estoy buscando a mi chico ideal.
Mis ojos se abren de par en par.
-¿Eres gay?- le pregunto en voz baja, y él asiente.- ¡Genial! No te lo tomes a mal, pero siempre me había hecho ilusión tener un amigo gay.
-¿Y por qué iba a tomármelo a mal?
Estamos más rato hablando, y después vamos al estudio a recoger los vestidos, ya que los voy a guardar en mi casa. Cuando llegamos hay una nota pegada a la nevera:
Nena, me he ido a tomar algo con Josh. Vuelvo en un rato, te quiero :) x.
-Vaya, Zayn no está. ¿Quieres tomar algo?
-No, gracias. ¡Venga, manos a la obra!
Esparcimos todos los vestidos por los sillones y sofás y yo los miro con auténtica maravilla.
-Vaya…- suspiro con admiración.- Has hecho un trabajo estupendo, Ryan. Gracias.
-El mérito es tuyo, Sandra. ¡Dame un abrazo, anda!
Yo me echo a reír y le doy el abrazo. En ese momento Zayn entra en casa y se queda parado en la puerta.
-Eh… ¿Qué pasa aquí?- pregunta con sorpresa, y yo me separo de Ryan.
-¡Ah, Zayn!- exclamo.- Te presento a Ryan, el chico que ha hecho los vestidos. Ryan, te presento a Zayn.
-Zayn, tenía muchísimas ganas de conocerte.- dice Ryan ofreciéndole la mano.
-Encantado.- responde Zayn con frialdad devolviéndole el gesto. ¿Qué le pasa?
-Bueno, yo me voy yendo.- dice Ryan, y me da un papelito amarillo.- Te dejo aquí mi número. ¿Quedamos mañana?
-Claro, te mando un whatsapp.- acepto. Nos damos dos besos en las mejillas y le vuelve a estrechar la mano a Zayn antes de irse.
-¿Qué hacía ese abrazándote en mi casa?- me exige saber Zayn.
-Es gay.- respondo.
-No te he preguntado eso.- replica, aunque se le ve aliviado.
-Zayn Javadd Malik, no estarás celoso ¿verdad?
-¿Yo? Qué va.
-Mentiroso.
-¡Está bien, está bien! Pero es que claro, te encuentro abrazándote con él de esa manera, y…
-También abrazo a Niall así.- repongo ocultando la risa.
-Pero a ellos les conozco, a Ryan no.
-¡Agh!- resoplo, y me echo a reír.- Eres imposible.
-Sí, pero me quieres.
-Mmm… No sé yo, ¿eh?
-¿Lo dudas?- pregunta acercándose a mí.
-No hagas el gilipollas, a ver si te vas a hacer daño con la muleta.
-No las soporto ni una semana más, son un infierno.
El día 31 Ryan y yo tenemos los vestidos preparados. En primer lugar vamos al piso de Harry y Leyre. Es ella la que nos abre la puerta.
-¡Hola!- nos saluda, y nos deja pasar.- ¿Quién es?
-Soy Ryan, el ayudante de Sandra. ¡Encantado!
-Lo mismo digo. ¡Harry!
-¡Voy!- Harry aparece por el pasillo.
-Mira, te presento a Ryan, el ayudante de Sandra. Ryan, este es Harry.
-Hola.- le saluda Harry mientras se abrocha los botones de la camisa.
Me río escandalosamente en mi fuero interno al ver cómo los ojos de Ryan hacen chiribitas.
-Hola.- balbucea Ryan. Yo le doy un codazo.
-Despierta y enséñale a Leyre su vestido.- le murmuro. Él me obedece y yo entro en la cocina, donde Harry se está comiendo un trozo de chocolate.- Y tú, deja de ir provocando al personal.
-¿Yo?- inquiere sorprendido.- ¿Por qué?
-Ryan es gay. Y claro, entras en el salón con la camisa a medio abrochar…
-No jodas.- resopla con horror.
-Pues eso.
Vuelvo a salir de la cocina y ahí dejo a Harry, con cara de haber visto a un fantasma.
Al día siguiente (esta mañana) me despierto con un dolor de cabeza horrible. Zayn está a mi lado y sigue dormido. Ayer fue uno de los que peor acabó la noche, por lo que la resaca que tendrá será importante. Mientras le miro, se me ocurre una perversa idea. Pero necesito la ayuda de alguien.
Me levanto sigilosamente y voy a la cocina. Me tomo una tostada seguida de un vaso de agua acompañado con una pastilla anti-resaca. Le mando un WA a Niall explicándole mi plan y a los dos minutos me responde con que abra la puerta. Le obedezco y una sonrisa maliciosa aparece en sus labios.
-Vamos allá.- susurra, y yo suelto una risita.
Entro en el baño y cojo todo mi maquillaje: coloretes, rímel, pintalabios y sombras de ojos. Vuelvo a mi habitación y me agacho al lado de la cama, a la altura de la cara dormida de Zayn.
-¿Qué has pensado hacer?- me pregunta Niall en voz baja.
-En maquillarle como una puerta.- respondo.- Le hacemos una foto y la subimos a Twitter.
-¿No crees que se enfadará?
-No…- no sueno muy convencida.
-Está bien, déjame ayudarte.
Entre los dos, y con mucho cuidado, le ponemos a Zayn sombra de ojos azul sobre su párpado izquierdo y sombra verde sobre el derecho; pintalabios rojo brillante y colorete fucsia. Deberían darnos una medalla por aguantar sin reírnos delante de tal espectáculo.
Cojo mi cámara de fotos y encuadro bien la cara de Zayn. El flash se dispara y Zayn se despierta.
-¿Qué hacéis?- murmura, y se restriega los ojos. Se mira las manos y ve que las tiene manchadas de colores.- ¿Y esto qué es?
Se levanta de un bote y va al baño. Se oye cómo suelta un grito ahogado y entonces es cuando Niall  y yo explotamos en sonoras carcajadas. Nos tiramos en el suelo mientras las lágrimas corren por nuestras mejillas.
Zayn sale del baño y nos fulmina con la mirada.
-¿Se puede saber por qué cojones habéis hecho esto?- pregunta con furia, aunque no sé si es falsa o de verdad.
-Nada, sólo te hemos retocado un pocito.- respondo con indiferencia.
-Tenías una cara de resaca increíble, por lo que la hemos camuflado.- añade Niall.
-Sí, ¡camuflada bajo toneladas de maquillaje!- exclama Zayn.- ¡Maldita sea, esto es horrible!
Pero al final de la frase la voz le falla y se une a nuestras risas.
-Reconoce que ha sido una buena broma.- le espeta Niall tras varios minutos simplemente riéndonos.
-¡Vale, lo reconozco!- suspira Zayn.- Y ahora, si me disculpáis, voy a quitarme todo este pote de la cara.- se vuelve a meter en el baño mientras a Niall y a mí nos da otro ataque de risa.
Este hombre es muy temperamental… Pero es mi hombre temperamental, y eso nada ni nadie lo cambiará.

[Fin del recuerdo].
(Habla Laura)

-Así que Zayn se puso celoso y Harry se ha ganado un nuevo admirador…- resume Blanca intentando ocultar la risa.
-Sí.- responde Sandra con un tono divertido y cansado a la vez.
-Habría pagado lo que fuera por ver la cara de Harry cuando dijiste que Ryan era gay.- comento con diversión.
-Primero Louis, luego Ryan…- añade Leyre sacudiendo la cabeza.- Todos van tras Harold, ¿por qué?
-Pues porque es un sex-symbol en toda regla.- le responde Sonia con burla.
-Uy, eso lo se yo mejor que nadie.- repone con las mejillas encendidas.
Las pizzas ya están listas. Las sacamos del horno y las ponemos sobre la mesa del comedor. Ponemos la MTV a tope y de repente sale Justin y su ‘Boyfriend’. Yo me pongo a gritar.
-¡Oh dios mío, es Justin Bieber!- chillo, y Blanca se echa a reír.- ¡Justin, te queremos! ¡Tío bueno!
-¡Gracias!- responde una voz a mis espaldas. Nos giramos y vemos que los chicos están entrando por la puerta.
-De nada, hombre.- digo, y le guiño un ojo. Justin se echa a reír.
-¿Me puedo unir a vosotras?- nos pide Niall mientras se sienta en el regazo de Blanca.
-¡Idiota, que me aplastas!- se queja ella, aunque se está riendo.
-Venga, quedaros. Van a sobrar montones de comida.- les dice Leyre poniendo ojitos.
-Si insistís…- suspira Fredo, y se acerca corriendo a la mesa.
Ellos se unen a nosotras y disfrutamos de una cena entre amigos. ¿Se podría pensar que estamos con Zayn Malik, Liam Payne, Harry Styles, Niall Horan, Louis Tomlinson, Justin Bieber y Conor Maynard? No. Se podría decir que estamos con unos chicos normales y corrientes, que simplemente han tenido un golpe de suerte en sus vidas. Y nosotras también al haberles conocido.
-Bueno, nosotros nos tenemos que ir ya.- anuncia Justin levantándose del suelo y ofreciéndole la mano a Blanca.
-Nosotros también, que yo aún llevo un pocito de resaca y a las 8 toca levantarse.- añade Harry.
Todos se van. Yo me despido definitivamente de Harry, Sandra, Leyre y Zayn, ya que mañana temprano se van a París.
Se cierra la puerta y apoyo la cabeza en el hombro de Liam.
-¿Cómo habéis pasado la tarde?- me pregunta mientras me rodea con un brazo.
-De maravilla. He echado de menos tardes como esta.
-Me alegro de que lo hayas pasado bien. ¿Tienes sueño?
-Un pocito.
Nos vamos a la habitación y yo no me pongo ni el pijama; me tiro sobre la cama y me abandono en el sueño.
Este año ha empezado mejor que bien.
¿Quién me diría a mí que la alegría me duraría tan poco tiempo?


No sé yo si me ha quedado muy largo o muy corto, pero es lo máximo que he podido adelantar. Ahora que tengo más tiempo libre, sufro una crisis de inspiración importante porque no se me ocurre nada.
Bueno, dejo ese final en el aire, a ver qué es lo que pasa JEJEJEJEJEJE. El siguiente subiré el domingo, como siempre.
POR CIERTO: Estoy subiendo una fanfic (sí, otra más) a mi Twitpic. Pasaros y comentad lo que os parece :3 www.twitpic.com/photos/_lauraswagger
No se lo dedico a nadie en especial, simplemente a las mismas de siempre: Leyre, Laura, Sonia, Sandra, Bea, Mati, Isa, Blanca y Amanda, que son unas personas súperhipermegamacro-importantes para mí, y que saber lo que hacía sin ellas. OS QUIERO<3
En fin, me voy ya. Gracias por leer, un beso inmennnnnso.

Lali x.

domingo, 23 de junio de 2013

Capítulo 55: 'Te he echado de menos.'



(Habla Niall)

¿Mi estado actual? Felicidad desbordante. Voy por las calles de Londres cogido de la mano de la chica que me ha robado el corazón. Este año, Santa Claus se ha portado.
-¿Te apetece quedarte en mi casa?- le pregunto con ilusión.
-No sé.- responde ella con timidez.- ¿Tú qué quieres?
-Quiero que te quedes, quiero recuperar todos los besos perdidos estos días y quiero dormir abrazado a ti. ¿Te parece un buen plan?
Ella se queda boquiabierta y de sonroja. Es tan bonita…
-Y luego puedes ser mi compañera de resaca.- añado, y ella se echa a reír. Yo acompaño sus carcajadas, maravillado por ese sonido.
-Me parece bien.
Subimos a mi piso y abro la puerta. Sonia se queda parada en el umbral con expresión avergonzada. Yo me inclino hacia delante y le tiendo una mano.
-Adelante, señorita.- le digo con fingidísima ecuación. Ella suelta una risita y acepta mi mano.
-Gracias, señor.- responde.
Entramos y le enseño la casa. De vez en cuando le doy algún que otro beso, y sus mejillas se ponen coloradas. Tras varios minutos, Sonia bosteza con timidez.
-Lo siento.- se disculpa.- Es que estoy muy cansada por el viaje y la fiesta.
-Pues venga, a dormir.
La conduzco a mi habitación. Abro un cajón y saco una camiseta y un pantalón de chándal azul.
-Te… te dejo para que te cambies.- musito, y salgo de mi cuarto con las mejillas al rojo vivo.
A los dos minutos, la puerta se abre y esos ojos verdes tan hechizantes se posan en los míos.
-Ya estoy.
Entramos de nuevo, ella se mete en la cama y se pone un cojín sobre la cara.
-Cámbiate.- masculla contra la tela, y yo me echo a reír. Me pongo el pijama y me echo a su lado.
-Quítate el cojín de la cara, he estado mucho tiempo sin ver tu cara como para seguir teniéndola oculta.- murmuro, y ella me obedece.- ¿Puedo decirte algo?
-Claro.
-Te he echado de menos, Sonia. Muchísimo.
Casi noto cómo se ruboriza. Le paso un brazo por la cintura y la acerco a mí.
-Yo a ti también te he echado mucho de menos, Niall. Este mes ha sido eterno.
-¿Ya has aclarado las cosas con Jonathan?
Noto que se pone un poco tensa. Estoy a punto de preguntarle qué le ocurre pero vuelve a bostezar.
-Duérmete, anda.- le digo mientras escondo la cara en su pelo.
-Vale… Ah, y ¿Niall?- murmura ella medio dormida.
-¿Sí?
-Te quiero.
Antes de que yo pueda decirle nada más, se queda dormida. La alegría se apodera de mí al oír esas dos palabras salir de su boca dirigiéndose a mí.
-Yo a ti también, Sonia. Yo a ti también.- respondo en un murmullo, y cierro los ojos. Al final, el alcohol y todas las emociones del día me pasan factura, y me quedo dormido.

(Habla Laura)

Son las cinco y media de la madrugada. Pensaba que iba a acabar borracha y destrozada, pero sólo estoy un poco fatigada. Llegamos al piso y Liam abre la puerta. En cuanto entro, doy dos patadas al aire y me quito los zapatos. Tiro el bolso sobre el sofá y me quito los pendientes, la pulsera, el collar (aún sigo llevando el que me regaló mi abuelo, jamás me lo quito) y el anillo. Liam cierra la puerta, se acerca a mí, me coge la cara entre sus manos y me besa de una manera tan pasional que me deja sin aliento. Voy andando hacia detrás hasta que me topo con la fría encimera de la cocina. Él hace que dé un salto y enrede mis piernas en su cintura, así yo me quedo sentada sobre la encimera.
-¿Tienes intención de que lo hagamos aquí o vamos a la cama?- me pregunta al oído.
-Me gusta innovar.- le respondo sin pensar, con los latidos de mi corazón resonando en mis oídos.
El alcohol y el cansancio desaparecen de mi organismo, y sólo siento a Liam. A pesar del tiempo, cada vez que hacemos el amor me hace sentir de una manera especial. Me trata con cariño, con pasión y con cuidado, como si fuera de cristal.
-Vaya.- suspira Liam, y yo apoyo la cabeza en el hueco de su cuello.- Deberíamos hacerlo así más a menudo.
-Es cuestión de práctica.- replico acariciando su cuello con mis labios.- No me importaría seguir practicando, ¿sabes?
Él se echa a reír y me da un beso por debajo de la oreja.
-Es usted insaciable, señorita, pero van a ser las 6 de la mañana y luego estarás con resaca.
-No.- protesto con terquedad, apretando el agarre de mis piernas en su cintura.
-Venga.- me insta con diversión. Coloca sus manos en la parte baja de mi espalda y me lleva a la habitación conmigo aún con complejo de koala.- A la cama.
-Suena bien.
-No te emociones.
-No he tenido suficiente. Y sabes que tengo un gran poder de convicción, señorito Payne.
Me doy la satisfacción de ver cómo hace una mueca. Tengo razón, y él lo sabe.
Me acerco al cajón y cojo una camiseta de Liam. Me quito el vestido y me pongo la camiseta intentando llamar su atención pavoneándome por toda la habitación. Me tumbo a su lado y empiezo a besarle el cuello, ya que sé que eso le pierde.
-Laura… ¿Por qué me haces esto?- masculla cerrando los ojos. Está a punto de rendirse.
-¿Yo? ¿El qué?- pregunto con inocencia.- Sólo te estoy dando un besito de buenas noches.
-Sabes que me cuesta mucho negarme.
-Pues no te niegues, entonces.
-¿No estás cansada después de más de 5 horas bailando y bebiendo? Porque yo sí, y eso que tú has bebido lo mismo que yo pero multiplicado por tres.- inquiere con admiración.
-No.- respondo, aunque mientras lo digo suelto un bostezo.
-Venga, vamos a dormir... Otro día será.
-Que sepas que no me hace ninguna gracia.- susurro mientras me acurruco al otro lado de la cama. Escucho su risa y sus brazos me rodean.
-Pero me quieres.
-Eso siempre.
Ladeo la cara para darle un beso y apoyo la cabeza en su hombro. Me quedo dormida a los pocos minutos.

(Habla Blanca)

Hace demasiado calor para estar en un frío día de enero en Londres. Abro los ojos y veo que estoy aprisionada entre los brazos de Justin. Está tan guapo dormido que casi me caigo de la cama. Levanto una mano con cautela y empiezo a recorrer sus rasgos faciales: sus párpados cerrados, su nariz, sus labios, las puntas de su pelo revuelto… Él se remueve y me mira.
-¿Qué haces?- me pregunta mientras se restriega los ojos con las manos. Yo me sonrojo.
-Mirarte.- respondo avergonzada, y él sonríe.- Es que… eres tan guapo… Lo siento si te he despertado.
-No pasa nada. Eres mi novia, tienes todo el derecho a mirarme.
-Ah, ¿somos novios?- inquiero con emoción. ‘Novia’ de Justin Bieber.
Justin se encoge de hombros y sus mejillas se ponen ligeramente coloradas.
-Bueno, no sé…- musita él.- ¿Tú quieres?
-¡Pues claro! ¿Cómo no voy a querer?- exclamo con una gran sonrisa. La felicidad explota dentro de mí.
-Entonces sí, somos novios.- dice él devolviéndome la sonrisa, y me da un beso en la comisura de los labios.- ¿Te apetece salir a comer fuera?
Yo miro el reloj. Son las 13:30.
-Habrá prensa…- murmuro con pánico. Justin me pone una de sus manos en la mejilla y yo me inclino bajo su tacto.
-Me da igual.- responde, y pone los ojos en blanco.- Tarde o temprano se enterarán.
Nos levantamos y yo me cambio de ropa. Salimos de mi habitación y nos encontramos a Andrea leyendo una revista tirada en el sofá. Levanta la mirada al escucharnos, y sus cejas se arquean.
-Anda, Justin, si estás aquí…- dice con sorpresa. Yo me sonrojo.
-Salimos a comer fuera, luego volvemos.
-¡Vale, hasta luego!
Salimos a la calle y Justin me coge de la mano sin dilación alguna. Las mariposas se agitan en mi estómago. A los 10 minutos de salir, llegamos al hotel en el que se aloja Justin con Fredo, Scooter y Kenny. Subimos a su habitación, pero por el pasillo nos encontramos con Kenny.
-¡Justin, por fin!- suspira con alivio.- Ya me dijo Alfredo que pasarías la noche fuera, ¡pero por favor, avísanos por ti mismo y con tiempo! ¡No sabes el susto que nos has dado!
-Kenny, ya.- le interrumpe Justin entre risas.- ¿Te acuerdas de Blanca?
-Claro.- Kenny me ofrece la mano.- Me alegro de volver a verte, Blanca.
-Lo mismo digo, Kenny.
-¿Dónde está Scooter?- interviene Justin.
-Está en la habitación con Fredo.
Nos encaminamos hacia ella y abrimos la puerta. Scooter y Fredo están desayunando (o comiendo, según como se mire) en una mesa.
-¡Hombre, el desaparecido!- exclama Scooter.
-Hola, Scooter.- le saluda Justin ignorando el sarcasmo.- Mira, te presento a Blanca, mi novia.
Scooter abre los ojos de par en par y me mira con cariño.
-Así que tú eres la famosa Blanca, ¿eh? Encantado, soy Scooter. Hemos oído hablar mucho de ti.
-Un placer conocerte, yo también he oído hablar mucho de ti.- respondo.
-¿Ha pasado Justin la noche contigo?- me pregunta, y yo asiento.- Ajá…
Empieza a toser con disimulo, lo que provoca que Justin y yo nos ruboricemos.
-¿Y qué habéis hecho?- continúa Fredo con una sonrisa malévola. Le quiero muchísimo, pero ahora le daría un puñetazo en la boca y me quedaría tan a gusto.
-Dormir.- le contesta Justin intentando ocultar el bochorno. ‘Alfredo, joder, que hay adultos delante.’, le grito en mi fuero interno.
-¡Venga ya!- resopla Fredo.- Pero si tú eres el señor ‘Hormonas Disparadas’, ¡no me jodas que sólo habéis dormido!
-Vete a la mierda, Alfredo Flores.- grita Justin con cara de ‘ojalá se abra la tierra y me trague ahora mismo’.
-¿Cómo le has llamado?- le pregunto a Fredo sin poder ocultar mi ataque de risa.
-Señor ‘Hormonas Disparadas’. ¿Mola, eh?
Yo no aguanto más y estallo en sonoras carcajadas. Justin me fulmina con la mirada pero acaba riéndose también.
-Bueno, yo venía a cambiarme de ropa, vamos a salir a comer.
-Ay, que Bieber no puede salir a la calle con la misma ropa dos veces seguidas…- se burla Alfredo.
-Fredo…- le riño, aunque me sale una risita.- No seas malo.
Todos salimos y dejamos a Justin asearse tranquilo, mientras le pregunto a Scooter cómo supo de Justin. A los 10 minutos sale de la habitación duchado, con una sudadera gris, vaqueros azules y Supras grises. Casi lo prefiero así, informal, que con traje.
-¿Cuándo vuelves?- le pregunta Scooter.
-Quizá por la noche. Te llamaré, no te preocupes.
-De acuerdo.
Bajamos en el ascensor y caminamos mientras él me cuenta lo que ha hecho durante este mes. Paramos en el Tower Bridge y Justin nos hace una foto y la sube a su Instagram con el mensaje de:
Con mi shawty, @blancakeepcalm. Love you, babe x.
-¿Crees que le caeré bien a tus fans?- le pregunto con duda.
-Seguro que sí. Si son mis fans tendrás que aceptarte.
Entro en mi Twitter y veo cómo mis seguidores suben como la espuma. También me llegan miles de tweets diciéndome que quién soy, qué hago con Justin, que hacemos muy buena pareja, y que si le hago daño me meteré en serios problemas. Un poco de todo, vamos.
Llegamos a ‘Fifteen’, uno de los mejores restaurantes de la zona. La camarera nos toma nota sin dejar de lanzarle miraditas a Justin, pero él me está mirando a mí todo el rato. Ella se aleja con los hombros hundidos y nos deja solos.
-Entonces, ¿te vienes al Tour conmigo?- me pregunta en cuanto nos traen el primer plato.
-Por supuesto.- respondo.- ¿Sabes? Yo te fui a ver a Barcelona cuando estuviste con el ‘My World’ Tour.
-¿En serio?- inquiere con emoción, y yo asiento.- ¿Llegaste a pensar en que alguna vez me conocerías?
-Sí, en sueños.- nos echamos a reír.- Luego Laura me dijo que había cogido un M&G contigo en Barcelona el 16 de marzo, pero no me dijo nada de que te fuera a conocer antes.
-Pues yo tengo muchísimas ganas de volver a España. Cada vez que voy me lo paso genial, y siempre me queda un bonito recuerdo.
La camarera ‘Miraditas Furtivas’ vuelve con el segundo plato.
-Me hace mucha ilusión que vengas.- comenta Justin, y yo me ruborizo.- Vas a conocer a mis padres y a mis hermanos, y te lo vas a pasar de miedo.
-De eso no me cabe duda. Oye, ¿para tu cumple estarás aquí?
-Sí, voy a organizar una fiesta, pero aún no sé en qué local.
-Yo me ocupo de todo, tranquilo.- le digo, y él me manda un beso con un soplo.
-Eres un cielo.
Mis mejillas se ponen coloradas. El sonido de un Whatsapp en mi móvil nos interrumpe. Es Laura.
Mrs Biebs, a las 17 en mi casa vamos a hacer una tarde de chicas, ¿te apuntas, verdad? Vienen todas, y dice Liam que Justin y Fredo pueden ir a casa de Niall a jugar a la consola x.
-Justin, dice Laura que si queréis ir Fredo y tú a casa de Niall, que ha organizado una tarde de chicos.
-Dile que por supuestísimo.
Terminamos de comer y vamos hacia el metro, donde Justin se sube la capucha de la sudadera y baja la cabeza. Llegamos a la parada correspondiente y llegamos a los pisos y en la puerta ya está esperando Fredo. Ellos se van al piso de Niall mientras que yo me voy al de Laura.

(Habla Laura)

Me despierto a eso de las 14:00. Liam sigue dormido a mi lado, pero ignoro la idea de despertarle. Está tan guapo durmiendo…
Me levanto con cuidado de no despertarle, y voy hacia la cocina. No puedo evitar sonrojarme al recordar nuestro encuentro en la encimera. Cojo una cazuela y pongo a cocer pasta mientras leo el libro de ’50 sombras de Grey’. Me sumerjo tanto en la historia de Christian Grey y Anastasia Steele, que me sobresalto cuando Liam entra en la cocina.
-Buenas tardes, pequeña.- me saluda con una sonrisa.- Feliz año nuevo, otra vez.
-Feliz año nuevo.- respondo, y me pongo de puntillas para darle un beso.- He pensado en hacer una tarde de chicas aquí, ¿vosotros habéis pensado algo?
-Sí, ayer Niall dijo de ir por la tarde a jugar al FIFA a su casa.
-Genial.
Nos sentamos a comer mientras yo sigo leyendo.
-Me trae muy buenos recuerdos de anoche esta encimera.- comenta Liam con voz ronca. Madre mía y del amor hermoso…
Mis mejillas se ponen rojas.
-A mí también.- musito, y él se echa a reír.
Les envío un WA a cada una de las chicas (Leyre, Sandra, Blanca, Sonia, Amanda, Isa, Mati, Bea, Andrea, y también a Blair) diciendo que a las 17 en mi casa. Salgo al supermercado más cercano a comprar chucherías y patatas fritas para abastecer a todo Sabi (el pueblo en el que vivía antes de ir a Madrid), y vuelvo a casa. Liam se va a la de Niall y al instante aparecen por la puerta Leyre, Sandra y Sonia.
-Louis aún está metido en casa, seguramente dormido. ¿Vamos a despertarle?- propone Sandra.
Total, que las cuatro subimos a su puerta. Llamamos al timbre varias veces y al minuto nos abre la puerta con cara de recién levantado, resaca y… ¿felicidad?
-Louis, dicen los chicos que no les coges el móvil.- empiezo.- Van a pasar la tarde en casa de Niall jugando a los videojuegos, que si te apete…- de repente me quedo de piedra al ver a una chica salir del dormitorio de Louis.- Ahí va.


Holiiiii bonitos. Este es el primer capítulo del verano, POR FIN. Se me ha hecho eterna la espera, pero por fin ha llegado. Y lo mejor de todo... ¡No me ha quedado ninguna asignatura! Por lo que tendré más tiempo de escribir :3
Le dedico este capítulo a Blanca, que en estos precisos instantes está al otro lado del charco, en Toronto. Que te echo muchísimo de menos y tal, ¿vale? Te quiero, Farrell.<3
Por enésima vez, seguid votando en la encuesta de arriba y comentad en la entrada, y también visitad las novelas de Blanca ('And she will be loved' y 'Show me what you are all about') y de Carmen ('Just close your eyes' y 'Una más de cientos'), que tendréis entretenimiento para un buen rato.
El siguiente lo subo el martes o el miércoles como muy tarde. Un beso gigannnnnte a todos, y gracias por seguir leyendo.

Lali x.

domingo, 16 de junio de 2013

Capítulo 54: Nochevieja, parte 2.




Fuera de Fabric saltan los fuegos artificiales, y en los altavoces de la discoteca empieza a sonar ‘’Don’t you worry child’’ de Swedish House Mafia (http://www.youtube.com/watch?v=1y6smkh6c-0).
-Feliz año nuevo, pequeño.- le respondo tras unos segundos maravillosos besándole. Él sonríe y me besa en la frente.
-¡LAURAAAAAAAAAA!- grita una voz, y de repente estoy atrapada en un abrazo de oso de Niall.- Gracias por la sorpresa, jamás podré agradecértelo lo suficiente.
-No hay de qué, rubio. Feliz año nuevo.- miro por encima de su hombro y veo a Sonia sonriendo con timidez. Me separo de Niall y la abrazo.- ¿Qué tal, Boop?
-Mejor que nunca.- responde ella.
Los chicos de McFly suben al escenario y cantan ‘Party Girl’ (enlace de la canción aquí, por si la queréis escuchar mientras leéis. Es genial, os lo aseguro: http://www.youtube.com/watch?v=fep7BddYRgU) mientras todos bailamos como locos. Amanda y Josh se van ya a su casa, ya que ella está agotada y su embarazo es de riesgo. A los pocos minutos, Justin Bieber entra en la sala acompañado de Alfredo Flores y me mira alzando las cejas. Yo le señalo a Blanca y él asiente. Mientras ella está distraída, Justin se pone detrás y le tapa los ojos con sus manos. Yo me alejo bailando y ahí les dejo, a ver si al fin surge eso tan especial que hay entre ellos.


(Habla Blanca)

Disfruto de la fiesta con los demás. Bailo, me hago fotos con miles de famosos, canto… Echo muchísimo en falta a ese chico canadiense que se ha convertido en alguien muy especial para mí. Antes de conocerle lo admiraba (y lo sigo admirando); ahora que somos amigos, siento algo bastante intenso por él, pero no me atrevo a decírselo porque seguro que sólo me ve como a una amiga.
A ver, tonta, ¿cómo se va a fijar en ti? Es el famosísimo Justin Bieber, por favor., me dice la voz de mi conciencia. Yo pongo los ojos en blanco y decido ignorarla. Me centro en Little Mix, que empiezan a cantar ‘How ya doin’?’ (http://www.youtube.com/watch?v=hT_HWIIKbG8). De repente, unas manos me tapan los ojos y unos labios se pegan a mi oído.
-Feliz año nuevo, shawty.- me susurra esa voz. Dios, no puede ser. Me giro lentamente y me encuentro con esos ojos dorados que me enamoraron desde hace años. Mi corazón se para unas milésimas para después ir a 1000 por hora.
-¿Justin?—pregunto, aún en shock. Pues claro que es él, ¿no lo ves?, repone mi conciencia alzando las cejas. Hoy está demasiado habladora.
Él se echa a reír.
-No te veo muy entusiasmada por verme.- comenta con tristeza, aunque en sus ojos brilla la diversión.
-¡Pues claro que me alegro de verte!- grito saliendo de mi estado vegetal, y me lanzo instintivamente a sus brazos.- ¿Qué haces aquí?
-He pasado unos días con mi familia en Stratford y ahora he venido con Scooter, Kenny y Fredo a desconectar y a preparar las cosas del BT en Londres.
-¡Te he echado tanto de menos, Justin!- suspiro con alegría.
-Y yo a ti, Blanquis. No aguantaba un día más sin verte.
Mis mejillas se ponen coloradas, y Justin pone sus manos sobre ellas.
-No te sonrojes, sólo digo la verdad.- murmura.- Te echo muchísimo de menos, Blanca. Jamás me había pasado con nadie. No paro de pensar en ti, hasta mi madre me ha estado preguntando estos días si me pasaba algo… Es increíble, lo que me has cambiado el mundo en menos de un mes. Creo que…- veo cómo respira hondo un par de veces.- Creo que estoy enamorándome de ti.
Mi mandíbula cuelga hasta el suelo, y mi corazón hace acrobacias en mi pecho. ¿Acaba Justin Bieber de declarárseme?
-Ay, mierda…- me quejo, y él levanta una ceja.- Estoy súper borracha y me imagino cosas… Joder, he bebido demasiado.
Justin se echa a reír. En los altavoces empieza a sonar su canción ‘Common denominator’ (http://www.youtube.com/watch?v=lMhaKWwDFSA). Él enrosca sus brazos en mi cintura y yo pongo mis manos sobre sus hombros.
-Deberías confiar más en ti misma, Blanca.- me reprende sacudiendo la cabeza.- Todo lo que te acabo de decir es la pura y absoluta verdad. ¿No confías en mí?
-¡No, no es eso!- exclamo.- Es que… No confío en que lo que acabas de decir es verdad.
-Pues te lo voy a demostrar.- responde, y se va a acercando a mí.
-¿Cómo?- inquiero con voz ahogada. ‘’Bésame, joder…’’, grito en mi fuero interno.
Él parece escuchar mis pensamientos, porque roza levemente sus labios con los míos. Me mira expectante y me vuelve a acariciar la mejilla.
-¿Sigues creyendo que soy una alucinación?- me pregunta. Yo me tomo unos segundos para pensarlo.
-Sí.- respondo, y él resopla.
-Si quieres te lo sigo demostrando.- sugiere. Yo le agarro por la nuca y nos volvemos a besar.
Ya está. Sueño cumplido. Me estoy besando con Justin Drew Bieber, y mi suposición de que esto es el fruto del alcohol que he consumido se empieza a esfumar. Me pregunto si Laura se sintió así cuando se besó por primera vez con su ídolo Liam. Esto está pasando de verdad, y la alegría corre por mis venas. Me separo de Justin, nos sonreímos y apoyo la cabeza en su hombro mientras su canción toca a su fin.
Girl, without you I'm lost. 
Can't fix this compass at heart. 
Between me and love, 
you're the common denominator. 


(Habla Laura)

-¡Niall, hora de la apuesta!- exclama Harry.
-Dejadme, ahora no quiero. Luego.- repone el irlandés sin soltar a Sonia. Llevan abrazados desde su reencuentro, creo que Niall ha recibido el mejor regalo de Navidad posible, tiene la misma cara que mi primo Raúl cuando yo le compro una bolsa de sus adorados Doritos.
-¡Ay, que nuestro Niall se ha enamorado!- canturrea Leyre, un poco achispada por el alcohol.
-Lo mismo se podría decir de nuestro querido Biebs.- añade Zayn, señalando a nuestra izquierda. Blanca está en uno de los taburetes con un vaso de algo en la mano, y Justin está enfrente de ella. Son la viva imagen del amor: no paran de besarse y hacerse cariñitos.
-¡Iros a un hotel!- grita Harry. Blanca le hace un ‘bonito’ gesto levantando el dedo corazón y todos nos echamos a reír.- ¡Venga, Niall, ponte los tacones de Laura y haz la prueba antes de beber más!
-Espera Harold, antes quiero hacer algo.- replico, y miro a Leyre y a Sandra, que asientes y me siguen hasta el escenario. Me siento en una de las sillas y carraspeo.
-Hola a todos.- comienza Sandra.- No vamos a cantar, no queremos destrozar vuestros tímpanos. Sólo queríamos agradecerles a nuestros chicos el haber convertido este año en seguramente el mejor de nuestras vidas.
Les miramos y vemos que sus ojos están llenos de sorpresa y emoción.
-Niall, Zayn, Liam, Harry, Louis, gracias.- continúa Leyre.- Gracias por acompañarnos en nuestros buenos momentos, y también en los malos.
-Gracias por levantarnos cuando nos caemos,- prosigo yo.- por hacernos reír, por protegernos, y por hacer nuestra vida mejor y más llevadera. Hace un año os veíamos por la tele y nos emocionábamos, porque erais, sois y seréis nuestros ídolos. Jamás llegamos a pensar en que acabaríamos el 2012 con vosotros. Y por eso os damos las gracias. Por poner nuestro mundo patas arriba, y por enseñarnos a creer en nosotras mismas. Os queremos, muchísimo.
En ese momento, una lágrima se desborda por mi ojo. Todos los presentes en la sala aplauden y gritan. Nosotras bajamos del escenario. Liam corre hacia mí y me eleva entre sus brazos.
-¿Qué ha sido eso?- inquiere Zayn con la voz teñida de emoción.
-Un pequeño discurso para recordaros que os queremos.- respondo con fingida indiferencia.
-Ha sido increíble, gracias.- dice Liam, y me besa en la frente.
Me acerco a Justin y Blanca, que siguen en estado de pareja-comiéndose-los-morros-como-si-no-hubiera-un-mañana, y decido cortarles el rollo.
-Qué poca vergüenza tenéis, nos margináis a los demás.- resoplo. Ellos me miran y se echan a reír.- ¡Mala gente!
-No seas celosa.- repone Justin.
-Engreído de mierda.- respondo sin poder ocultar la risa.
Alfredo agarra del brazo a Blanca y se la lleva a la pista mientras empieza ‘Say somethin’ de Austin Mahone. Justin le pide al camarero dos mojitos y me pasa uno. ¿Dónde está Lola? Ah, sí, ya la veo. Sigue siendo sometida a los efectivos intentos de seducción del atractivo Louis Tomlinson.
-Ahora en serio,- comienzo tras darle un sorbo al mojito.- haces una pareja increíble con Blanca. Me alegro mucho por vosotros. Escucha, conozco a Blanca prácticamente desde que tengo uso de conciencia. Jamás la he visto mirar a un chico como te mira a ti.
-Muchas gracias, Laura.- contesta él con una tímida sonrisa, y su mirada se traslada hacia la pista de baile, donde Blanca baila con Fredo.- Estoy ilusionadísimo con ella. Esto no me pasó ni con Selena, ¿sabes? Blanca es… diferente. Ella es la verdadera.
-Uy, qué ojos y qué voz de idiota enamorado se te ha puesto…- canturreo, y le doy un codazo en el costado. Él se pone rojo como un tomate.
-Será porque lo estoy, imbécila.
-¡Oye!- chillo, y le doy un manotazo en el hombro. En ese momento la canción termina y Blanca vuelve con nosotros.- Bueno, yo me voy y así os dejo comeros los morros tranquilamente.
-¡Laura!- me riñe Blanca, aunque tiene una gran sonrisa en los labios. Yo la abrazo.
-Me alegro mucho.- le susurro lo suficientemente alto para que me oiga por encima de este alboroto.
-Gracias, Lali.- responde ella. Les doy un beso en la mejilla a cada uno antes de alejarme y sentarme al lado de un pelirrojo muy adorable.
-¡Ed, feliz año nuevo!- exclamo con una sonrisa.
-¡Igualmente, cielo! Me ha encantado el discurso, ha sido muy bonito.
-Gracias, me costó mucho escribirlo. Debería haberte pedido ayuda.
-¿A mí, por qué?
-Ed, eres capaz de escribir de una manera que me toca la fibra sensible siempre. Admiro tu manera de hablar sobre las cosas, lo haces mil veces más bonito. Dime tu secreto.
Él sonríe y da un trago a su CocaCola.
-La clave está en echarle sentimiento.- comienza, y yo me pierdo en sus palabras.- No puedes cantar algo si no lo sientes de verdad. Has de darlo todo en cada canción, en cada palabra y en cada nota. Yo me acompaño de mi guitarra, me ayuda a hacerlo lo mejor que sé. Cada cantante tiene su manera, pero esa es la mía. Sentirlo en lo más hondo del alma.
No me doy cuenta de que estoy llorando hasta que noto unas gotas cayéndome sobre el regazo.
-Oh, dios, Ed, eso ha sido…- balbuceo, y él suelta una carcajada.- Ha sido precioso, se me han puesto los pelos de punta.
-No es nada.
-¡A eso me refiero, Ed! Esa manera que tienes de hablar es… Madre, es admirable. Me inspiras muchísimo, en serio.
-Me alegro de servirte de ayuda. ¿Cuándo quieres que empecemos las clases de guitarra?
-No lo sé. El día 4 me voy con Liam a Italia, así que a la vuelta.
-Cuando quieras.
Le doy un fortísimo abrazo y vuelvo a la pista. Por el camino me choco con una mareada Leigh, de Little Mix.
-¡Uy, perdona, no veía por dónde iba…!- empieza a disculparse. Después alza la mirada.- ¡Anda, Laura!- grita, y me da un beso en la mejilla.- ¡No nos hemos visto antes, así que feliz 2013!
-Igualmente, chicas.- respondo sin ocultar la risa al reparar en que Perrie va agarrada a su mano, y las dos parecen llevar varias copas de más. Es una escena muy graciosa.
-Oye, ¿sabes dónde está el baño?- me pregunta Perrie.- No lo encontramos, y necesitamos ir con urgencia.
-Hemos bebido un poquito… bastante.- añade Leigh cruzando las piernas, y yo me echo a reír.
-Sí que lo sé, os acompaño.- les digo, y tengo que coger de la mano a Perrie para que puedan seguirme y mantenerse en pie.
Salimos de la pista y las llevo por el pasillo. En ese momento, Louis y Lola salen del baño bastante alborotados. Yo miro al chico alzando las cejas.
-Hola, chicas.- nos saluda Louis con indiferencia.- ¿Qué pasa?
-Leigh y Perrie, que están un pocito borrachas.- le respondo.
-¡Ay, Louis, feliz año nuevo!- chilla Leigh, y él se echa a reír.
-Igualmente, Leigh.- después se dirige a mí.- Anda, llévalas al baño antes de que se caigan al suelo.
Yo entro en el servicio de chicas y apoyo a Perrie en la encimera de los lavabos. Leigh mira el cerrojo de la puerta como si fuera un texto en chino.
-Yo no sé abrir esto.- balbucea, y se echa a llorar. Yo resoplo, aunque me lo estoy pasando de maravilla.
-Trae anda, entra y te esperamos aquí.- le digo mientras abro la puerta y ella entra arrastrando sus tacones rosas.
Me giro hacia Perrie y la sacudo del hombro, ya que se ha quedado medio dormida.
-Perrie… Perrie, despierta.- abro el grifo, me mojo la mano y se la paso por la cara, y ella abre los ojos.- ¿Ya estás mejor?
-Uf… Sí, muchas gracias por todo.
Leigh sale del váter y también se lava la cara. Salimos del baño y nos volvemos a mezclar con la gente.
-Laura, gracias por acompañarnos.- me dice Perrie.- ¡Te debemos un mojito!
-¡Lo estaré esperando!- respondo, y me alejo de ellas.
Empieza ‘She said’ de Plan B (http://www.youtube.com/watch?v=rQjh9H-ymK4), y encuentro a Liam con Taylor Lautner. Me acerco al primero y lo agarro de la americana. Bailo de la manera más sugerente que puedo, y sus brazos rodean mi cintura.
-¿Dónde te habías metido?- me pregunta al oído.
-Estaba con dos cuartos de Little Mix, acompañándolas al baño porque estaban borrachas.
-Te echaba de menos.- murmura.
-Pues aquí me tienes.- replico con mis labios recorriendo su mandíbula. Un gruñido se escapa entre sus dientes, provocando que el vello se me ponga de punta.
-Mierda, Laura… No me hagas esto.
-¿Por qué?
-Porque sabes cómo me afecta.
-Ése es el plan.- respondo, y le beso con fuerza. Ni la gente a nuestro alrededor ni el alcohol que corre por mis venas me impiden sentir ese cosquilleo cada vez que beso a Liam.
-Laura…- al principio creo que se va a separar, así que apuro los últimos segundos.- No puedo más.
De repente, Liam me empuja y me quedo pegada a la pared. Me veo sorprendida por su reacción, pero decido seguirle la corriente. ¿Quién es este chico y qué ha hecho con el moderado Liam? Quizá él también ha bebido bastante y por eso está así.
Pero como cabía de esperar, llega alguien a cortarnos el rollo.
-¡Pareja, que estáis en un lugar público!- grita Harry.
-Estás cogiendo la maldita costumbre de interrumpir a la gente, ¿no?- resoplo, y él me saca la lengua.
-Es mi pasatiempo favorito. ¡Venga, que Niall tiene que ponerse tus tacones!
Vamos hacia la barra y me quito los tacones. La verdad es que me alivia mucho deshacerme de esos zapatos infernales, pero me asusta la gran posibilidad que tengo de perder 300 libras. Niall me da sus sneakers blancas y yo me las pongo. Son 39721986534 veces más cómodas que esos infiernos de 12 centímetros. Cojo a Niall de la mano y lo ayudo a subirse a mis tacones. Al principio se tambalea un poco, pero después se estabiliza.
-Oh… Me siento tan… Divina.- suspira él, y yo me echo a reír.- ¿Puedo andar?
-Claro, pero ten cuidado.
Niall empieza a ir pasito a pasito por la pista de baile, esquivando a la gente que hay en ella. Lo sorprendente es que no se cae ni una sola vez, ni siguiera se tambalea. Yo pongo mi mano extendida delante de la cara de Harry.
-Trescientas libras, Harold. Afloja la pasta.-canturreo con burla, y me doy el gusto de ver cómo se pone rojo de rabia.
-Mañana te doy el dinero.- murmura con la cabeza agachada.- Te juro que no entiendo cómo lo ha conseguido.
-Bitch please, I’m fabulous!- responde el rubio pavoneándose delante de nosotros, pero después mira a Harry con tristeza.- Me duele, Harry. Me duele que hayas tenido tan poca fe en mí.
Yo le doy unas palmaditas en el hombro y él sorbe por la nariz, fingiendo estar llorando.
-Pero ahora has recibido tu merecido. ¡Te jodes, porque ahora tienes 300 libras menos!- continúa, y suelta una risa malévola. Harry pone los ojos en blanco pero acaba riéndose también.
-Venga Niall, ya has hecho la gracia. Quítate los tacones.- le dice Zayn, aunque tiene cara de estar pasándoselo de miedo.
-¡No quiero!- grita Niall poniendo voz de crío enfurruñado.- Laura, ¿me dejas un ratito más tus zapatos?
-¡Por supuestísimo!
Total, que la siguiente hora Niall se la pasa encima de mis tacones y yo me dedico a bailar con todos, a beber y a disfrutar de este comienzo de 2013 tan maravilloso. El llevar puestas las comodísimas sneakers de Niall me ayuda mucho a aguantar, y la verdad es que conjuntan con el fabuloso vestido diseñado por Sandra.
Son eso de las 5 de la mañana cuando yo estoy en uno de los sofás rojos entre Blair y Cher Lloyd, planeando una salida de compras al centro comercial. Llevo más de una hora y media sin beber alcohol, así que ni me mareo no digo incoherencias a causa del alcohol.
-¿No va siendo hora de irse a casa?- pregunta Sandra. Está sentada sobre el regazo de Harry con un vaso de ron-cola en la mano.
-¡No!- chilla Andy, que ha estado muy arrejuntadito a Isabel durante toda la noche.- ¡La noche es joven, bitches!
-Ya me gustaría a moverte la resaca de luego…- le chincha Liam.
-No seas mala gente, Payne.- le reprende Blanca desde los brazos de Justin, que la abraza como si fuera un sueño y se fuera a desvanecer en cualquier momento.
-Tú cállate, Blanca. Me has quitado a mi chico, esto no va a quedar así.- resopla Alfredo con una mezcla de tristeza y burla en la voz.
-No seas celoso, Freddy.- repone ella, y el aludido le hace una pedorreta.
De repente empieza a sonar ‘Out of town girl’ de Justin por toda la sala (http://www.youtube.com/watch?v=hVK5wwvz2rA). Blanca se levanta y nos coge del brazo a Niall y a mí y nos arrastra hasta la pista para bailar como si no existiera el día de mañana. Justin se tapa la cara con las manos cuando ve nuestra desastrosa imitación de sí mismo.
Tras pocas canciones más, decidimos volver ya a nuestras casas.


(Habla Blanca)

Andamos por las calles de Londres atestadas de gente celebrando el año nuevo. Estamos Liam, Laura, Sonia, Niall, Harry, Leyre, Zayn, Andy, Bea, Conor, Sandra, Isa, Mati, Fredo, Justin y yo. Todos se quedan en el bloque de pisos menos Isabel, Mati, Conor y Bea (que se van a su hotel) y Andy, que se va a su casa. Justin, Fredo y yo vamos por la calle que conduce a mi piso.
-Bueno, Biebs, te voy a hacer la pregunta del millón…- comienza Alfredo alzando las cejas.- ¿Te quedas con Blanca o te vienes al hotel?
El aludido me mira y sonríe.
-Mmm, no sé… Lo que ella decida.- responde con expectación.
-Quédate.- acepto a la milésima.
-Vale, le diré a Scooter que no pasas la noche en el hotel. Pasadlo bien.- nos dice con una clara insinuación, y se aleja andando.
Nosotros nos quedamos en silencio. Yo agacho la cabeza y muevo uno de mis pies con nerviosismo. De repente, una mano me levanta la barbilla y me encuentro con los ojos de Justin clavados en los míos.
-Estás muy callada.- comenta.
-Es que… Aún estoy asimilando todo esto.
-Ya… Oye, si quieres me voy al hotel. No quiero que te sientas presionada por…
-No.- le corto con decisión.- No te vayas, por favor.
-Vale.- responde, y me da un beso en la frente.
Lo cojo de la mano y subimos las escaleras. Entramos de puntillas, ya que Andrea se vino a casa hace una hora y ya está durmiendo. Abro la puerta de mi cuarto y me quito los tacones. Me giro hacia Justin y le veo observando nuestra foto en el Empire State.
-Me tienes que hacer una copia.- murmura.
-Esto, Justin… Gírate.
-¿Por?
-No querrás que duerma con el vestido puesto, ¿verdad? Es incómodo de cojones.- inquiero con ironía.
-Estás genial con lo que te pongas, shawty.- ronronea con tono sensual. Será posible… ¿Acaba de decir eso o me lo he imaginado?
-Pues estaré genial con el pijama, así que date la vuelta, por favor.- le pido.
-Vale, vale…- pone los ojos en blanco y se sienta en el borde de mi cama, de espaldas a mí.
Bajo la cremallera del vestido y oigo cómo coge aire de golpe. Me vuelvo y veo a Justin con la cabeza levemente girada.
-¡Justin!- chillo lo suficientemente alto para que sólo me oiga él. Le lanzo un cojín mientras me pongo roja como un tomate.- ¡Gírate, pervertido!
-Perdón.
Cojo una camisa negra y un pantalón gris y me meto entre las sábanas. Justin se gira y me mira con diversión.
-¿Has disfrutado del espectáculo?- le pregunto.
-Tus sarcasmos no tienen swag, Blanca.- contesta en el mismo tono, y sonríe. Yo le saco la lengua y me echo a reír.- Tienes una risa muy bonita.
Me sonrojo y le doy un manotazo en el hombro.
-Qué temperamental.
-Cállate y métete en la cama, Justin.- le ordeno.
-Y qué directa. No te andas por las ramas.
-¡Agh!- resoplo exasperada, y me tapo la cara con la colcha. Oigo cómo se desabrocha unos botones y le miro sin que se dé cuenta; primero se quita la chaqueta gris y luego la camiseta blanca. Por favor, que alguien me explique si estar así de tremendo es legal.
-¿Disfrutando del espectáculo?- me pregunta como yo antes a él en cuanto repara en cómo lo devoro con la mirada.
Parpadeo un par de veces para salir de mi estado vegetativo.
-Ja, ja, ja. Me parto contigo.- le replico en un intento fallido de sonar sarcástica.
Él me saca la lengua. Se tumba a mi lado y nos quedamos callados. De nuevo ese incómodo silencio en el que nadie sabe qué decir. ¿Y qué queréis que os diga? Tengo a Justin Bieber desnudo de cintura para arriba en mi cama. ¡Cualquiera se sentiría cohibida!
-¿Blanca?- me llama Justin, aunque no me molesto en abrir los ojos.
-¿Ajá?
-Buenas noches, shawty. Te quiero.
Una estúpida sonrisa se me dibuja en la cara. Y me quedo dormida con esas dos frases resonando en mi mente.



Lo primero es pediros disculpas por haber tardado tantísimo en subir, he estado con muchísimos exámenes y no he tenido tiempo de adelantar nada D: pero bueno, a partir de esta semana próxima volveré a la rutina del verano pasado y subiré cada 3 o 4 días más o menos. A principios de julio me iré a Barcelona y a principios de agosto a Tenerife, pero quizá me compre un portátil por mis excelentes (medianamente buenas) notas, por lo que seguramente subiré con muchísima regularidad.
Este capítulo se lo dedico a las guapísimas de Mati, Isabel y Sonia, que a partir de ahora van a salir muchísimo más en la novela. Os adoro millones, chicas. <3
Estoy tooooodos los días en Twitter por si queréis que os avise. Dejad vuestros comentarios, y miles de gracias por seguir leyendo. Un beso gigannnte.

Lali. x

sábado, 8 de junio de 2013

10000.






Sólo puedo agradeceros las 10000 visitas que ya tiene este blog. Espero que hayan sido 10000 sonrisas, pero también alguna que otra lágrima. Sin vosotros, esto no habría seguido adelante. Empecé a subir y veía que las visitas subían a un ritmo de tortuga, me decía que jamás llegaría ni siquiera a las 1000, y hubo varias veces en las que pensé en cerrar el blog porque nadie lo leía. Hasta que poco a poco, intentando mejorar mi manera de escribir y con esfuerzo, las visitas subían más rápido. El día que llegué a las 1000 casi me dio un ataque, la ilusión que sentí no era normal. Pero, ¿llegar a las 10000 en tan poco tiempo? Ni soñarlo. Con casi 500 visitas a la semana, por fin lo he conseguido. Pero el mérito no es mío, sino de mis amigas y de la gente que me lee, vosotros. Gracias a Matilde, Leyre, Bea, Blanca y muchas más por animarme a seguir y no dejar de escribir. Sin ellas, esto no habría llegado ni a los 20 capítulos y sería otra novela más en mi carpeta de 'Fanfics', con otros 358289583037 intentos. Y sin vosotros, mis queridos lectores. Gracias por, como dije hace tiempo, desperdiciar unos minutos de vuestro tiempo en leer estos trocitos de mi inmensa e inagotable imaginación. Gracias por esos '¡me encanta tu novela, no dejes de escribir!'. No lo haré, lo prometo. Seguiré escribiendo e intentando arrancaros alguna que otra sonrisa, porque aunque no lo creáis, eso me importa. No pretendo cambiar vuestras vidas, sólo prometo haceros olvidar vuestros problemas aunque sea unos minutos. Espero que esta aventura dure varios meses, y varios miles de visitas más.
10000 gracias por todo. Os quiero.

Laura.
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