domingo, 7 de abril de 2013

Capítulo 46: Accidente.


Mi corazón se detiene, y mis ojos empiezan a llenarse de lágrimas.
-¿Q-q-q-q-qué?- tartamudeo. La habitación empieza a dar vueltas sin control, y Blanca me tiene que sujetar para no caerme.- ¿Pero… Cómo está? ¿Es grave?
-No lo sabemos, no nos dicen nada…- responde Niall con voz monótona.- Estamos en el hospital, acaba de entrar en el quirófano. Venid pronto, por favor.
-En nada estamos allí.- le digo, y cuelgo. Mi móvil se resbala entre mis dedos y cae sobre un cojín.- No…
-¿Laura?- inquiere Leyre, y me empieza a sacudir del hombro.- ¿Qué ha pasado? ¡Laura!
-Es Z-z-z-z… Zayn.- murmuro. Todas contienen la respiración. Sandra se pone pálida y se queda de piedra.- Ha… Ha tenido un accidente con la moto…
-Dios mío…- susurra Blanca con los ojos cristalizados.
-No… No puede ser…- balbucea Sandra, y empieza a llorar descontroladamente y a jadear.- ¡No, no y no! ¡Es imposible!
Me pongo delante de ella y coloco mis manos a ambos lados de su cara.
-Sandra… ¡Sandra, escúchame!- grito. La histeria se ha apoderado completamente de mí. Sandra fija sus ojos oscuros en los míos mientras sigue respirando agitadamente.- Están en el hospital, acaban de meter a  Zayn en él quirófano.- mi amiga suelta un gemido entre dientes.- ¡Sandra! Venga, vámonos.
Agarro las llaves del coche de Liam y salimos por la puerta. Bajamos al garaje casi a la carrera. Me siento en el asiento del conductor, y Leyre se sienta a mi lado. Atrás se ponen Blanca y Amanda, con Sandra en medio. Blanca le pasa un brazo por los hombros a Sandra, mientras ésta solloza.
Entonces es cuando caigo en la cuenta de algo: en la moto iba Zayn… Con Liam. Mi pulso se dispara y lo escucho detrás de mis orejas, mientras presiono el acelerador del coche.
Llegamos al hospital y dejo el coche en el parking. Entramos corriendo en urgencias y ahí están todos, menos Zayn y Liam. Niall está sentado en una de las sillas y tiene la mirada perdida. Louis está apoyado en la pared con los ojos cerrados. Josh y Harry hablan con voz desganada. En cuanto nos oyen entrar se giran hacia nosotras. Yo me lanzo hacia delante y salto a los brazos de Louis.
-Louis…- lloriqueo. Él me acaricia el pelo.- Dime que están bien, por favor…
-Sí, sí, cariño…- me tranquiliza.- Ahora están curando un par de rasguños que se ha hecho Liam, y Zayn… Bueno, está en quirófano.
-¿Cómo está Zayn?- le pregunta Blanca.
-No nos lo dicen.- responde Harry con furia.- No paran de pasar médicos y enfermeros, les preguntamos, ¡pero no nos hacen ni puto caso, joder!
-Harry, tranquilo.- le pide Leyre en voz baja. Él la mira y la abraza.
-Esto no nos puede estar pasando…- murmura Sandra. Se ha sentado al lado de Niall, y éste la abraza por los hombros.
En ese momento, Liam sale de una pequeña salita. Parece ileso, menos por unos puntos sobre su ceja izquierda y una tirita bajo su labio. También tiene un parche pegado en el antebrazo derecho, para cerrar alguna herida. Salgo corriendo hacia él y me recoge entre sus brazos.
-Liam… Liam…- susurro mientras mis labios le besan la nariz, las mejillas, la frente y sus labios. Le cojo su cara entre mis manos.- ¿Estás bien? ¿Te duele mucho?
-Sí, cielo, estoy bien.- me responde. Un sollozo asciende por mi garganta y empiezo a llorar. Él me abraza y esconde el rostro en mi pelo.- Shhh, tranquila. Todo va a ir bien.
-Pero, ¿qué ha pasado?- inquiere Amanda desde los brazos de Josh.
-Es-estábamos llegando casi al campo de fútbol.- comienza Liam con dificultad.- Paramos en un semáforo porque se puso rojo. Cuando pasó al verde, Zayn arrancó la moto y se dispuso a continuar, pero un coche nos golpeó por la derecha.- yo trago saliva y unas cuantas lágrimas silenciosas descienden por mis mejillas.- Yo caí sobre la acera y sólo me di contra una piedra y me arañé el brazo, pero Zayn…- Liam sacude la cabeza y respira hondo.- Zayn se dio contra una farola y la moto le cayó sobre la pierna derecha. Empezó a gritar y a sangrar por la cabeza, diciendo que no se podía mover. Cuando llegó la ambulancia estaba inconsciente, y no respiraba…
-¡Ay!- se queja Sandra, y vuelve a llorar.- No le puede pasar nada, me quiero morir.- se levanta y empieza a aporrear la máquina de café con los puños.- ¡Que me digan algo, tengo a derecho a saber si está muerto o no! ¡Joder!
Harry la rodea con sus brazos mientras su ataque de histeria va en aumento. Poco a poco, se le va pasando y empieza a gimotear sonoramente.
Los minutos pasan y cada vez estamos más angustiados, porque varios enfermeros pasan por nuestro lado, les preguntamos qué ocurre pero ellos pasan de nosotros y se meten en el quirófano sin darnos ninguna explicación. Yo tengo la cabeza apoyada sobre el pecho de Liam mientras él acaricia mi espalda con lentitud. Con uno de mis brazos rodeo su cintura, y con mi mano libre me aferro a la de Sandra, que se ha tenido que volver a sentar. Somos la viva imagen de la desesperación.
Y… ¿y si Zayn se muere? Sé que no va a ocurrir, pero… Liam dice que cuando lo metieron en la ambulancia estaba en parada respiratoria. No puedo imaginarme mi vida sin Zayn. Sin sus salidas ni sus burlas hacia mí. Aparenta ser un chico malo y un coqueto, pero detrás de eso hay un chico con un corazón de oro, siempre dispuesto a protegerte y a hacerte reír. Me da otro ataque de llorera y Liam suspira con pesadez.
Las manecillas del reloj avanzan con extremada lentitud. Llevamos veinte minutos esperando algo, una noticia, sea buena o mala. Media hora. Cuarenta minutos. Cincuenta. Una hora.
De repente, un hombre vestido de blanco, con guantes y gorro, sale del quirófano y se arranca la mascarilla de un tirón.
-¿Familiares de Zayn Malik?- pregunta con voz sin emoción alguna. Todos levantamos la cabeza de inmediato y nos acercamos a él.
-Somos nosotros.- respondemos Sandra y yo al unísono.
-¿Qué le ha ocurrido?- pregunta Josh.
-¿Se va a poner bien?- continúa Blanca.
El cirujano levanta las manos y todos nos callamos para dejarle hablar.
-Tranquilos, el señor Malik se va a poner bien.- anuncia. El alivio sustituye a la tensión. Sandra vuelve a llorar, pero esta vez con una sonrisa en los labios.- Aunque he de decir que ha tenido suerte, llegan a llamar pocos minutos más tarde y…
-Vale, vale, no diga eso, por favor.- le corta Sandra.- ¿Qué daños tiene?
El doctor pone cara profesional y se dispone a explicarnos.
-Bien… Se dio un golpe en la cabeza contra una farola.- empieza.- Se debió de golpear con algún saliente, porque se le hizo una raja en el lateral de la cara. El golpe de la cabeza no ha tenido traumatismo de milagro, sólo ha sufrido una leve conmoción. En cuanto a la pierna… La pesada moto le cayó encima con todo su peso, y se ha roto la tibia. Puedo aseguraros que el señor Malik es un auténtico luchador.
-¿Dónde está? Quiero verle.- dice Sandra mirando de un lado para otro.
-Ahora lo están trasladando a una habitación, y está con la anestesia. Debido al golpe en su cabeza, estará muy mareado y confuso, por lo que sugiero que entren de uno en uno, o de dos en dos como mucho. Eso es todo.
-Muchísimas gracias, doctor.- le dice Louis, y creo que habla por todos nosotros.
-Es mi trabajo.- responde éste con una simpática sonrisa, y se vuelve a meter en el quirófano.
-Han sido las dos peores horas de mi vida.- comenta Leyre dejándose caer sobre una de las sillas, y apoyando su cabeza en el hombro de Liam.
-Menos mal que ya tenemos vacaciones, porque le llega a pasar esto mientras estamos de promociones y sería un lío de los gordos.- repone Niall.
-En fin… Gracias al cielo que todo está bien y sólo se ha quedado en un buen susto.- suspira Blanca.
Yo me acerco a Sandra y la abrazo. Ella me devuelve el gesto.
-Venga, ve con él.- le susurro al oído.
-¿Vienes conmigo?- me pregunta secándose unas cuantas lágrimas.
-Ha dicho el doctor que es mejor entrar de pocos en pocos.- respondo acariciándole la mejilla.- Ahora se estará despertando, es mejor que vayas tú sola.
-Yo me bajo al restaurante, a ver si se me pasa este mal trago.- murmura Niall.- ¿Alguien se viene?
Total, que al restaurante del hospital bajamos Niall, Blanca, Louis, Harry y yo, mientras que Liam, Leyre, Josh y Amanda se quedan arriba. Sandra se acerca a un mostrador para preguntarle a una rechoncha mujer en qué habitación se encuentra Zayn. La mujer mira la pantalla del ordenador y después le señala a mi amiga el fondo del pasillo. Sandra sale corriendo y desaparece en el interior de un ascensor.


(Habla Zayn)

Me encanta ir en la moto. Siento libertad, como si nada ni nadie pudiera detenerme… Excepto un semáforo en rojo. Miro a mi izquierda, que es donde ha parado el coche de Louis. Niall, que va en el asiento del copiloto me mira y cruza los ojos. Yo me echo a reír y le saco la lengua. Qué críos somos.
El semáforo cambia de nuevo al verde. Justo cuando me dispongo a arrancar mi preciosa moto para continuar el viaje hacia el parque, un coche se acerca a demasiada velocidad por mi derecha. No me da tiempo a apartarme, por lo que el vehículo se estampa contra nosotros y me lanza por los aires.
Todo ocurre muy rápido. Me deslizo sobre el frío asfalto y mi cabeza se da contra algo muy duro, de acero. Todo empieza a dar vueltas, y mi vista se nubla. La cabeza se me empieza a calentar, y me llevo una mano a la nuca. Después miro mi mano: está llena de sangre.
Pero esto no acaba ahí. Un peso aplastante cae sobre mi pierna derecha, haciéndome gritar de dolor. Veo a Liam sentado en la acera a unos cinco metros de mí. Le sangra el brazo y tiene una pequeña brecha en la ceja izquierda.
-¡Liam!- grito. Él se gira hacia mí y se le dilatan las pupilas.- ¡Liam, ayúdame! ¡No me puedo mover!
-¡Zayn!- responde él.- ¡Tíos, llamad a una ambulancia!
Se acerca corriendo hacia mí e intenta levantar la moto y retirarla de mi pierna, pero está demasiado débil y no lo consigue.
-¡Liam, me duele!- suelto un grito desgarrador, el dolor se apodera de mí.
-Zayn, aguanta, por favor.- me suplica.- ¡Niall, ayúdame, joder!
Mi vista se vuelve cada vez más borrosa, y las palabras de histeria que le chilla Liam a los chicos y a la gente que hay a mi alrededor cada vez se escuchan más lejanas, convirtiéndose en un zumbido. Oigo una sirena, pero los párpados se me cierran y me dejo ir.
El tiempo deja de tener sentido. Escucho pitidos, sirenas y gritos a mi alrededor, pero no puedo abrir los ojos. Mi cabeza late con fuerza, y mi pierna derecha lanza cuchilladas de dolor al resto de mi cuerpo. Me queman los pulmones, se me acaba el aire…
-¡Está bajándole el pulso!- grita una voz muy cerca de mí.- ¡Va a entrar en parada!
Dejo de oír. Sólo hay silencio. No siento nada, ni siquiera el dolor de la pierna. No sé cuánto tiempo pasa, pero de repente el dolor vuelve multiplicado por cincuenta y yo abro los ojos de sopetón. Estoy tumbado sobre una camilla, y unas luces cegadoras parpadean sobre mí. Suelto un grito ahogado y me empiezo a retorcer. Alguien me pone una mascarilla sobre la boca, pero yo intento forcejear para deshacerme de ella. Aunque cada vez empiezo a adormilarme más, mis párpados vuelven a cerrarse y la anestesia se me lleva a un lugar sin dolor.
En mi mente aparece Sandra. El día que la conocimos. Su desmayo. ‘Ya sé que nos conocer, pero… Soy Zayn.’; ‘No te vayas, te necesito.’; ‘Tranquila, estamos bien, no nos va a pasar nada.’; ‘Te quiero, nena.’. Miles de momentos pasan por mi cabeza, momentos felices. Momentos junto a Sandra, la persona más valiosa de mi vida. También recuerdo mi audición en TXF, cuando conocí a los chicos: ‘¡Hola, soy Louis!’, ‘¿Qué hay? Soy Niall Horan.’, ‘Hola, yo soy Liam.’, ‘Harry, encantado de conocerte.’. La grabación de WMYB en la playa. El viaje al pequeño camping. Laura y Leyre en nuestro portal, con una bandeja de algo que ahora no me acuerdo bien. Cientos de tardes junto a ellas, paseando por Londres, en nuestra casa viendo películas… Los VMA’s, cuando nos acompañaron. El rodaje de LWWY. Nuestra aparición en el programa de ‘El Hormiguero’.  Madison Square Garden. La afterparty. Nuestra vuelta aquí. Ir al taller con Sandra. El largo beso que nos hemos dado esta mañana. Un coche golpeándome por la derecha. Dolor, dolor y más dolor.
Mi cuerpo y mi mente se van librando de la anestesia poco a poco. El palpitante dolor de mi cabeza ha desaparecido, pero aún me siento confuso y mareado. Noto la pierna pesada, y me dan ligeros pinchazos. Escucho varios pitidos a mi alrededor, y una respiración cerca de mí. Una mano se aferra a la mía, y cuando reconozco el tacto sonrío débilmente. Abro los párpados y suelto un respingo.
Estoy en una habitación pintada de un ligero color azulado. Me encuentro tumbado en una camilla, con un camisón y unas sábanas blancas cubriendo mi cuerpo. Hay varios tubos clavados por mis brazos, y mi pierna derecha está escayolada y levantada ligeramente por una especie de grúa. Una extraña máquina a mi izquierda cuenta los latidos de mi corazón y su intensidad, al lado de un gotero con un denso líquido transparente.
Giro la cabeza lentamente hacia mi derecha, y mis ojos se encuentran con esos ojos oscuros que tantas sensaciones provocan en mi interior. Los ojos de Sandra.
-Hola, nena.- susurro. Ella sonríe sin fuerza, y de repente se echa a llorar desconsoladamente.- Eh, nena, no llores.
-Ay, Zayn…- murmura.- Lo he pasado tan mal pensado que te perdía…
Yo hago una mueca, aunque no ha sido buena idea. La cabeza me da un pinchazo y yo suelto un quejido entre dientes. La cabeza de Sandra se alza de inmediato.
-¿Zayn? ¿Qué te pasa? ¿Qué te duele?- me pregunta con alarma, moviéndose de un lado para otro.
-Nada, tranquila, estoy bien.- le respondo.- Sandra, ya estoy bien. Todo lo malo ha pasado. Ahora sólo quiero una cosa…- ella me mira con curiosidad.- Dame un beso, anda.
Sandra suelta una carcajada de alivio y se acerca a mí. Unimos nuestros labios en un beso que hace que en mi estómago se agiten millones de mariposas. El aparato que tengo a mi lado empieza a pitar sin control, indicando que mi pulso se está acelerando demasiado. Sandra suelta una risita sobre mis labios y se separa de mí. Los colores ascienden por mis mejillas sin poder evitarlo.
-Y bueno… ¿Qué es lo que me ha pasado?- le pregunto a mi novia. Ella aprieta la mandíbula.- Sólo recuerdo el golpe que me di en la cabeza y mi moto cayéndose sobre mi pierna… Después creo que perdí el conocimiento.
-Te golpeaste contra una farola.- me responde ella con voz apagada.- Casi tienes un traumatismo, pero no ocurrió de milagro. Te has arañado un lateral de la cara.- pone su mano sobre mi mejilla derecha.- Y te has roto la tibia.
-¿Me he roto una pierna?- chillo con incredulidad. Sandra asiente.- Vaya…
-Zayn…- murmura Sandra.- Cuando te metieron en la ambulancia, entraste en parada respiratoria.- me quedo de piedra al escuchar eso. Los ojos de Sandra se inundan de lágrimas.- Por un momento pensaron que te morías… Yo-yo-yo no sé qué habría hecho, no le veo sentido a mi vida sin ti…
Mis ojos también se cristalizan. Me rompe en mil pedazos verla así de destrozada. Alzo mi brazo derecho y acaricio su mejilla.
-Cariño, ya pasó…- murmuro. Ella sacude la cabeza y yo le pongo mi mano en la barbilla.- Mírame.- Sandra alza la mirada y clava sus ojos en los míos.- Prométeme que no vas a estar mal, eso me sienta peor que el dolor de mi pierna.
-De acuerdo, de acuerdo.- acepta ella.- Te quiero, Zayn.
-Yo también te quiero, nena.- respondo. Ella se inclina lo suficiente como para que yo pueda rozar mis labios con los suyos. Y, como si de un encantamiento se tratara, todo el dolor desaparece. Porque estando con Sandra, me olvido de todo lo demás.


(Habla Laura)

Cada uno cogemos una bandeja y la disponemos de un bocadillo, una fruta y una lata de refresco. Nos sentamos en una de las mesas y empezamos a comer.
-Puaj, siempre he odiado la comida de hospital. No sabe a nada.- comenta Niall. Yo suelto una risita.
-No es peor que la de los aviones.- añado yo.
Cuando terminamos, volvemos a subir al piso en el que han ingresado a Zayn. Me siento sobre el regazo de Liam y le doy un beso en la mejilla.
-¿Han dicho algo?- le pregunto.
-El doctor ha vuelto y nos ha dicho que se va a quedar hospitalizado por lo menos tres días.- responde. Yo asiento.- ¿Vas a verle?
-Sí.- asiento, y me levanto. Voy hacia el mostrador.- Hola, disculpe… ¿La habitación de Zayn Malik, por favor?
La mujer teclea y mira la pantalla del ordenador. Después se gira hacia mí y sonríe.
-Es la 287.- contesta. Se levanta y me señala un ascensor.- Sube al piso 2 y de ahí a tu derecha.
-Gracias.- le digo, y voy hacia el ascensor.
Salgo y voy mirando las puertas, hasta que doy con la correspondiente. Doy un par de golpecitos y la abro ligeramente.
-¿Puedo pasar?- pregunto con timidez.
-Claro, pasa.- me responde la voz de Sandra.
Cierro la puerta a mis espaldas y avanzo por el pequeño pasillo. Me encuentro con Sandra sentada en una silla y Zayn tumbado en la camilla. Está bastante pálido, para lo moreno que es, y varios cables se clavan en sus brazos. Sonríe con debilidad al verme ahí.
-Os dejaré solos.- dice Sandra.
Se levanta y cuando pasa por mi lado, le doy un beso en la mejilla. Cierra la puerta y me deja a solas con Zayn. Él me mira con las cejas alzadas, esperando a que yo diga algo.
-La has liado pero bien, chico malo de Bradford.- digo con burla. Zayn suelta una carcajada despreocupada.
-Lo sé, me gusta llamar la atención.- replica.
Me acerco a la camilla y me siento en la silla. Veo la fea cicatriz que le recorre todo el pómulo derecho, y hago una mueca.
-Ay, Zayn…- murmuro.- ¿Qué haría yo si te fueras?
-Probablemente nada, me quieres demasiado.- responde con voz engreída. Yo resoplo con diversión.
-Seguro… Pero eh,- él me mira con los ojos enturbiados a causa de la anestesia.- no nos vuelvas a hacer esto, Zayn. Por poco nos matas del susto.
Él sacude la cabeza lentamente.
-Es que… Todo ha pasado tan rápido…- susurra con la mirada perdida en el techo.- Sandra me ha dicho que entré en parada, y…
-¡Cállate!- le ordeno con furia. Me levanto y le abrazo con delicadeza, para no hacerle daño.- ¡No vuelvas a recordarlo!
-Tienes razón, tienes razón.- admite junto a mi oído.
-Mira, como vuelvas a pegarnos un susto como este, te corto las pelotas.- le amenazo. Él se echa a reír.- Sabes que te quiero, ¿verdad, Zayn?
-Lo sé, y yo a ti también te quiero, señorita Payne.- responde.
-¿Quieres que llame a los demás?- le pregunto después de un rato en silencio.
-Estaría bien, tengo ganas de escuchar las burradas que me van a soltar Louis y Nialler.- acepta, y nos echamos a reír.
Me levanto de la cama y salgo al pasillo. Sandra está apoyada en la pared. Todos han subido y están con ella.
-Entrad, quiere veros.- les digo.
El primero en entrar es Louis. Parece olvidarse que Zayn acaba de estar en quirófano, porque se lanza sobre él sin ningún cuidado.
-¡ZAAAAAYYYNNN!- le grita al oído.
-¡Quita de encima, me haces daño!- le pide el otro entre dientes.
-Uy, perdón.- se disculpa Louis y se aparta de inmediato.
-Zayn, tío, ¿cómo estás?- le pregunta Harry acercándose y estrechando su mano con la de Zayn.
-Bueno, después de haberme roto una pierna, haberme rajado media cara y haber resucitado… La verdad es que me encuentro de maravilla.- sus ojos se clavan en la venda que lleva Liam en el brazo, y se le dilatan las pupilas.- ¿Y tú, Liam? ¿Estás bien?
Liam agita la mano para restarle importancia.
-Sí, sí, sólo han sido dos rasguños. Nada comparado con lo tuyo.
-Ya… Oye, ¿cuánto tiempo voy a estar aquí?
-El que haga falta para curarte.- responde Sandra.
Mis ojos se encuentran con el reloj de la pared. Es muy tarde.
-¡Ahí va, qué tarde es!- exclamo.- ¿Nos vamos?
-Yo me quedo a dormir aquí.- dice Sandra.
-No, nena.- le niega Zayn.- No quiero que te fastidies la espalda durmiendo en una silla por quedarte aquí.
Sandra sonríe con tirantez y se sienta a los pies de la cama.
-Zayn, me voy a quedar quieras o no.- repone. Zayn le saca la lengua.
-Además, el sexo en un hospital es muy arriesgado.- comenta Harry.
-Tío, estás obsesionado con el sexo.- replica Niall con asco.
-¡Pervertido!- grita Zayn desde la cama.
-¡Tú cállate! No me hagas ir y romperte la otra pierna.- le advierte Harry.
Total, que al final Sandra se queda a pasar la noche junto a Zayn. En el coche de Liam nos vamos él, Leyre, Harry, Blanca y yo, y en el de Louis van los demás. Llevamos a Blanca hasta su piso.
-Esto, Blanca…- comienza Harry.- No digas nada de esto a Andrea ni a nadie. Tarde o temprano se enterarán los fans, pero preferimos guardarlo aún en secreto.
-Tranquilos, no diré nada.- dice ella.- ¡Hasta mañana!
Al rato ya estamos cada uno en nuestros pisos. Yo le quito la venda del brazo a Liam y la reemplazo por otra que hay en el botiquín del baño.
Termino de curarle y nos vamos directos a la cama, ya que ha sido un día eterno.
-Este ha sido el peor día de mi existencia.- comenta Liam mientras se pone la camiseta del pijama.
-Es increíble lo que te puede cambiar la vida en un segundo, ¿verdad? Hace doce horas estábamos comiendo con Zayn, tan tranquilos… Y ahora está en el hospital, con una pierna rota, y ha estado a punto de morir…
-Laura, deja de pensar en eso.- me pide Liam, y yo suelto un largo suspiro. Él se acerca a mí y me abraza.- Piensa en que él ahora está bien (dentro de lo que le ha ocurrido) y se recuperará.
Yo asiento y respiro hondo. Es verdad. Zayn se pondrá bien, y todo volverá a ser como antes.



Abro los ojos y me encuentro a Liam a punto de salir por la puerta principal.
-¿A dónde vas?- le pregunto mientras me restriego los ojos.
-Ah, te despertaste. Voy al hospital con Niall, Louis y Harry. Pensé en dejarte dormir un rato más.
-Mmm… No, voy a desayunar y después iré con las chicas al hospital.
-Bien. Ahora nos vemos.- me da un beso en la frente y sale por la puerta.
Yo me tomo un café con tostadas tranquilamente, sin prisa. Después voy a mi habitación y me cambio de ropa: http://www.polyvore.com/72/set?id=77836761. Salgo y me encuentro a Leyre saliendo por la puerta de su piso.
-¿Y Amanda?- le pregunto.
-No viene, se encuentra mal.- responde.
Bajamos al garaje y cojo el coche de Liam. Llegamos al hospital. Como el parking estaba lleno, hemos tenido que dejar el coche en la calle. Entramos por la zona de internos y avanzamos por innumerables pasillos. De repente, de una le las salas, empieza a sonar WMYB. Me paro en seco y me asomo por la puerta de cristal.
Hay nos niñitas (no tendrán más de 12 años) sentadas en el suelo. Van en camisón y no tienen pelo, lo que deja claro que tienen cáncer. Están inclinadas sobre un móvil, y cantan la canción en voz baja.
-Bonita canción.- comento con una gran sonrisa. Ellas alzan sus miradas y se les dilatan las pupilas.
-¡Ah, tú eres…!- empieza a gritar una. Después se tapa la boca con una mano.- ¡Laura, la novia de Liam!
-¡No me lo puedo creer!- continúa la otra, y empieza a llorar.
Yo suelto una risita. Me agacho a su lado y le acaricio una mejilla.
-No llores, cariño, no soy tan famosa.- le murmuro, y le doy un beso en la frente.
-Eres muy guapa.- comenta la otra niña, y se sonroja.- Me llamo Brenda, y esta es mi amiga Evelyn.
-Encantada, chicas. Soy Laura.
-¿Qué haces en el hospital, Laura?- me pregunta Evelyn mientras se seca las lágrimas.
Yo hago una mueca.
-Prometedme que no se lo vais a contar a nadie.- les pido.
-No se lo podemos contar a nadie, estamos internas aquí.- repone Brenda. Se nota la tristeza en su voz.
-Zayn se cayó el otro día.- les digo. Ellas se quedan boquiabiertas.- Tranquilas, sólo se tropezó con unas bolsas que había en el pasillo de su casa, está bien.
-Uf, qué susto.- suspira Evelyn con alivio. Después se le corta la respiración.- Eso significa… ¿Están los chicos aquí?
Yo me echo a reír al ver sus caras rebosantes de ilusión y asiento. Ellas sueltan un grito.
-¡Ay, están aquí, están aquí!- canturrea Evelyn. Se gira hacia mí y me coge de las manos.- Laura, por favor, ¿podrías traerlos para que les veamos?
-Haré lo que pueda.- acepto. Sé que si se lo propongo a los chicos, ellos aceptarán.
-¿Sabes? Yo iba a ir a un concierto suyo.- suspira Brenda.- Pero fue cuando me empezaron a hacer las pruebas, así que no pude ir. Mi sueño es ponerme bien, poder abrazarles y decirles que gracias a ellos, esto se me hace más fácil.
-Seguro que se cumple. Me tengo que ir, pequeñas, nos vemos pronto.
Me levanto y salgo por la puerta. Leyre me espera y juntas subimos al piso en el que se encuentra la habitación de Zayn. Nos encontramos a Liam hablando por teléfono.
-Está hablando con la familia de Zayn, les está contando lo que ha pasado.- nos explica Niall.
-¿Y Louis?- inquiere Leyre.
-Está hablando con Paul.- responde.
Entro en la habitación y me encuentro a Sandra intentando darle a Zayn una cucharada de leche con cereales.
-Pareces mi primito Raúl.- comento con diversión.
-Hola, Laura.- me saluda Zayn ignorando mi burla. Después pega un respingo y gira la cabeza.- ¡Ay, Sandra, que no quiero! ¡Me sabe mal!
-Va, Zayn, come algo.- le pide Sandra acercando la cuchara a sus labios.
-¡Que no quiero, me sabe fatal!- le insiste Zayn.
Mientras ellos siguen con su pelea, yo salgo de nuevo al pasillo. Liam ya está desocupado, así que me acerco a él y le abrazo. Él me devuelve el gesto de inmediato.
Un hombre vestido de blanco entra en la habitación de Zayn, y los demás le seguimos.
-Bueno, ¿cómo ha pasado la noche, señor Malik?- le pregunta con una amistosa sonrisa.
-Dentro de lo que cabe, bastante bien.- responde Zayn.- ¿Cuánto tiempo me tengo que quedar aquí?
-Por ahora, te quedarás hoy. Y mañana por la tarde quizá te demos el alta. Ahora tenemos que ir a hacer unas pruebas para el golpe de la cabeza y radiografías de la pierna.
-Ag.- resopla Zayn con cansancio. El doctor se echa a reír.
Unos enfermeros traen una silla de ruedas. Bajo nuestras miradas de burla, Zayn se sienta en ella y se lo llevan a hacerse las pruebas, no sin antes haberle dado un beso a Sandra.
Como van a tardar bastante en hacerle las pruebas, nos disponemos a ir a comer a un restaurante que hay enfrente del hospital. Cuando terminamos, les digo a los demás que vayan tirando al hospital, que yo ahora les alcanzaré. Voy a una pequeña tienda en la que he entrado varias veces con Danielle y compro los dos regalos. Vuelvo al hospital y me encuentro a todos en la entrada principal.
-Venid  conmigo.- les digo a todos, y me encamino hacia la zona de internos mientras les cuento a los demás la historia de las dos niñas. Llegamos a la puerta y les hago esperar afuera.
-¡Hola, chicas!- exclamo al entrar por la puerta. Ellas están sentadas en un sofá. Hojeando unas revistas.
-¡Hola, Laura!- me saludan al unísono.- ¿Cómo está Zayn?
-Bien, ahora le están haciendo unas pruebas de nada.- respondo.- Ahora tengo dos sorpresas para vosotras.
Me siento al lado de Brenda y hago que Evelyn se siente en mi regazo. Saco la bolsa con los regalos y se la entrego.
-¿Y esto?- inquiere Evelyn balanceando la red morada de la que cuelgan varias plumas.
-Es un atrapasueños, un dreamcatcher. Lo he comprado para deciros que nunca dejéis de luchar por vuestros sueños. Algunos serán difíciles de conseguir, pero se harán realidad si lo intentas.- los ojos de las chicas se llenan de lágrimas.- Un ejemplo soy yo. Yo antes era Directioner como vosotras, y nunca pensé que conseguiría conocerles, y mucho menos salir con Liam. Si os esforzáis, vuestros sueños se cumplen.
-¡Muchísimas gracias, Laura!- exclama Evelyn, y me abraza con fuerza.- Y… ¿para qué sirve?
-Sirven para apartar de ti las pesadillas y los malos pensamientos.
-Es precioso…- susurra Brenda.- Gracias de verdad, Laura.
-No hay de qué, princesas.- les respondo con una gran sonrisa.- Y ahora… Tengo otra sorpresa para vosotras.
-¿Y qué es?- pregunta Evelyn con curiosidad.
-He llamado a unos doctores muy divertidos que os van a alegrar el día.- estiro el cuello y grito:- ¡Doctores Sonrisas, venid aquí!
El primero en entrar es Niall. Sale corriendo y agarra a Brenda por los aires.
-¡Hola, me llamo Niall y he venido para haceros pasar un buen rato!- exclama. Brenda se ríe nerviosamente mientras que Evelyn sigue en shock, sentada sobre mi regazo.
Liam se acerca a nosotras y se agacha delante de nosotras. Pone su mano sobre la mejilla de la niña y sonríe con ternura.
-Hola, princesa.- la saluda. Evelyn empieza a llorar silenciosamente.- ¿Cómo te llamas?
-E-e-e-e… Me llamo Evelyn.- balbucea ella.- Y esa es m-m-mi amiga Brenda.
-Encantados de conoceros, chicas.- dice Louis con una sonrisa radiante.
Brenda y Evelyn no caben en sí de la alegría. No paran de abrazar a los chicos, de hablar con ellos y de preguntarles cosas. Les prometemos volver a visitarlas pronto, y nos vamos.
-No hay nada que más me llene que ver la sonrisa de nuestras fans cuando las haces felices.- comenta Niall.
Subimos a la habitación y nos pasamos la tarde junto a Zayn. Al día siguiente, por la tarde, él recibe el alta. Liam y yo vamos a buscarle en el coche. Zayn sale con unas muletas y un parche en la parte de atrás de su cabeza. Su piel ha recuperado ese característico tono moreno, incluso sus ojos están más brillantes de lo normal. Sandra está a su lado cargando con las bolsas de ropa.
-¿Cómo estás?- le pregunto a Zayn acercándome a él y dándole un abrazo.
-Genial, con ganas de llegar a casa.- responde él.
Llegamos al coche y le ayudo a entrar. Cuando llegamos a su piso, todos están dentro, incluida Blanca, con bandejas llenas de comida y gorros de fiesta. Louis abre dos pistolas de confeti en cuanto nos ve entrar.
-¡Bienvenido a casa, Zayn!- gritan todos al unísono. El aludido sonríe abiertamente.
Cenamos todos juntos. Zayn decide hacer una TC para tranquilizar a las fans, ya que ya han corrido los rumores por la red, y les dice que está bien y que no es nada grave. También les manda un saludo cariñoso a Evelyn y Brenda, asegurando que pronto las irá a ver. Los días pasan con tranquilidad; visitamos a Zayn, hacemos que pasee un poco por la calle, y salimos poco, ya que el frío invierno empieza a notarse.


Espero que con la intriga que os dejé el otro día os haya compensado, porque creo que me ha quedado bastante largo. Ojalá os haya gustado, ya que me ha costado muchííííííísimo hacerlo hasta que me ha convencido. Os puedo asegurar que he llorado mientras lo escribía, pero creo que al final me ha quedado bien.
Mañana empiezo otra vez el instituto *muriendo*, así que voy a volver a la rutina de subir uno cada domingo. Si queréis que os avise por twitter cada vez que suba, dejad un comentario. Infinitas gracias por leer, se os quiere.<3

Lali.

1 comentario:

  1. Lauraaa porque me haces estoo.... He estado llorando desde que he empezado a leer hasta que he acabado. Y aún sigo llorando cada vez que lo recuerdo. :( Espero que al siguiente no me hagas llorar.

    ResponderEliminar

Free Mustache Black - Pointer Cursors at www.totallyfreecursors.com