domingo, 28 de abril de 2013

Capítulo 49: Alpes [parte 2].


Me despierto y miro el reloj. Las 9 de la mañana. Me quedo sentada sobre la cama y examino la habitación. No hay nadie, excepto en la cama de Harry y Leyre. No hacen más que oírse risitas y la manta no para de moverse. Decido cortarles el rollo. Me levanto y empiezo a sacudir el colchón.
-¡Veeeeeengaaaaa, hora de levantarseeeeeeeee!- grito. Antes de que puedan levantarse para arrancarme la cabeza, salgo corriendo escaleras abajo. Me encuentro a Liam y Blanca poniendo comida dentro de unas mochilas.
-¡Buenos días, pequeña!- me saluda Liam con una gran sonrisa. Yo me acerco a él y le doy un beso en los labios.
-¿Qué hacéis?- les pregunto.
-Preparar comida. Hoy comeremos en la estación de esquí.- responde Blanca.
-¿Vamos a esquiar?- trago saliva, y Liam se echa a reír de mi expresión.- No me gusta esquiar, y se me da fatal…
-No eres la única a la que se le da como el culo.- añade Niall entrando en la cocina y cogiendo una magdalena de la encimera.
En ese momento, Leyre empieza a bajar las escaleras mientras se pone una camiseta.
-Laura, tú quieres morir, ¿verdad?- me pregunta.
-¿Yo? Qué va, ¿por qué lo dices?- inquiero con inocencia.
-No lo sé, dímelo tú.
-No amenaces a mi novia.- interviene Liam con burla.
-¿O si no, qué?- le desafía Leyre poniéndose de puntillas para llegar a la altura de mi novio.
-Os esconderé la caja de condones a Harry y a ti para que no podáis hacer nada.- responde él. Blanca y yo nos echamos a reír cuando vemos las mejillas de Leyre al rojo vivo.
-Iros a la mierda, parejita Payne.- murmura.
-Nos amas.- replico dándole un abrazo.
-Flipada.
-Idiota.
-Imbécil.
-Pues oc.
-Pues bien.
-Pues te quiero.
-Pues yo a ti más.
-Pues imposible.
-Pues no.
-Shut up!- grita Louis saliendo del baño.
-Oh, god.- suspiro, lo que hace que todos nos riamos al recordar el video-tour diary.
-Venga, ¡vámonos a esquiar!- canturrea Niall.
-Yo me quedo en casa.- anuncia Sandra.
-No, Sandra.- replica Zayn.- Te encanta el esquí, no voy a dejar que te quedes sin disfrutar por mi culpa.
-Ya iré mañana, además hoy estoy ocupada.
-¿Seguro?
-Seguro.
-Bueno, entonces luego nos vemos.- se despide Harry, y salimos por la puerta. Ahí ya está Jacques con la furgoneta. Tras 20 minutos de viajes, llegamos a la entrada de la estación de esquí de Courchevel. Pagamos y vamos a los vestuarios. Anteayer por la tarde todos nos fuimos a una tienda deportiva para comprar el equipamiento: monos, guantes, gafas, cascos, botas, bastones y esquís.
Cuando salimos a la pista, me doy cuenta de algo: el mono de Louis es negro y tiene zanahorias dibujadas en él. Le miro alzando las cejas.
-¿Te parezco sexy?- me pregunta con voz juguetona a la vez que hace una postura tanto provocadora como ridícula.
-Estás para meterte en una cazuela y hacer caldo de verduras.- responde Leyre con el mismo tono.
-Estás para darte de hostias, Louis.- añade Harry con burla.
-Me quieres comer.- replica Louis.
-Me he vuelto alérgico a las zanahorias.
Louis finge haberse ofendido y se aleja pisando fuerte. A los pocos metros, se deja caer sobre la nieve.
-Esto va a ser muuuy divertido.- suspira Liam con ironía mientras se pone los esquís y se baja las gafas.
-Ya te digo.- admito agarrando mis bastones con fuerza.
Cuando todos estamos listos, subimos a los telesillas, dispuestos a disfrutar de un maravilloso día de esquí.


(Habla Sandra)

-Sandra, ¿qué haces? Tienes una cara de concentración…- dice Zayn desde el otro sofá. Yo levanto la mirada y suavizo mi ceño fruncido.
-Es que Estoy creando una línea de vestidos de fiesta y me meto mucho en el papel.- respondo avergonzada.
-¿Puedo ver tus dibujos?- me pide él, y yo no me puedo negar. Me levanto y me siento a su lado. Le paso el cuaderno y él lo examina con curiosidad.- Guau… Son una pasada. ¿Ya sabes qué nombre va a tener la línea?
-Sí, se va a llamar ‘Dreamcatcher’. La idea me la dio Laura.
-Es genial, ¿y cuándo la piensas sacar?
Yo hago una mueca.
-Bueno, tengo bastante dinero por los cuadros que he vendido, sólo me falta un modisto.
-Yo te lo puedo conseguir.- me interrumpe, y yo le miro incrédula.- Nuestras estilistas pueden ayudarte.
-¿En serio harías eso por mí?
-Por ti lo que sea, nena.- coge su iPhone y busca entre sus contactos.- Voy a llamar a Lou para decírselo.
-He pensado en utilizar esos vestidos para la fiesta de Nochevieja, así que si puede hacerlos para antes del 31…
-Sin problema.- Zayn se levanta como puede y yo le ayudo a colocarse en las muletas y a subir por las escaleras. Se va a su habitación mientras habla por teléfono.
Mientras, yo preparo la comida. Tras una hora metida en la cocina, Zayn entra por la puerta con una gran sonrisa.
-Le he dado tu correo electrónico y le tienes que pasar tus diseños, así cuando volvamos a Londres tendrás a todos nuestros estilistas trabajando en un estudio que acabo de alquilar.
Yo suelto un grito de euforia y salto a sus brazos.
-¡Gracias, gracias, gracias! ¡No sé cómo agradecerte esto!
-Mmm… ¿qué tal con un beso?- sugiere alzando las cejas. Yo le devuelvo la sonrisa y le doy un beso en los labios, pero él suelta las muletas y enrosca sus brazos en mi cintura.
De repente, un fuerte chisporroteo me llega desde la vitro. Yo empujo levemente a Zayn y salgo corriendo.
-¡Mierda!- maldigo en español mientras saco la carne de la sartén y la echo en un plato.- Zayn, no me hagas eso mientras cocino, por dios.
-Un trozo de carne chamuscada me impide besar a mi novia, manda cojones.- replica él con burla. Yo me echo a reír y le saco la lengua.
Comemos y volvemos a los sofás. Zayn se echa una siesta mientras yo sigo dibujando. En un momento dado, levanto la mirada y me encuentro a Zayn dormido en el otro sofá. Su rostro refleja una paz y serenidad infinitas, teniendo en cuenta que hace diez días estaba al borde de la muerte. Es tan jodidamente adorable que mi corazón rebota al recordar que está enamorado de mí. Paso la hoja de mi cuaderno y empiezo a dibujarle mientras él sigue sumido en el sueño.
Cuando termino el dibujo decido que se lo regalaré para Navidad. La puerta principal se abre y el cuerpo de Niall cae a plomo sobre el parqué.
-Me muero…- murmura.- Me voy a morir, necesito comida…
-Estoy agotada…- continúa Leyre tirándose en un sillón.
-¿Qué tal vuestro día de esquí?- les pregunto.
-¡Genial, muy productivo!- responde Liam.
-Nos lo hemos pasado genial, pero no hemos parado.- añade Laura.
Mientras todos se van a duchar y cambiar, yo despierto a Zayn y me ayuda a preparar la cena. En menos de veinte minutos, se ventilan toda la comida.
-¿Y qué planes hay para los días que quedan?- pregunta Blanca mientras se termina su cuarto vaso de agua.
-Mañana haremos senderismo.- responde Harry.- Por la noche montamos un banquete y bajamos los colchones al salón para dormir todos juntos. El viernes volveremos a esquiar, y el fin de semana pues ni idea.
Terminamos de cenar y recoger los platos y subimos a las habitaciones. Me quedo un rato más dibujando, hasta que el sueño me vence y me quedo dormida.


(Habla Laura)

Se oyen unos gritos ensordecedores que me despiertan de inmediato. Miro a Liam, que sigue a mi lado: está tan confundido como yo.
-¡VENGA, ARRIBA, ARRIBA, ARRIBAAAAAAA!- grita la voz de Louis. Entra dando tumbos en la habitación y empieza a sacudir todos los colchones.- ¡VAMOS, DESPERTAD, ES HORA DE LEVANTARSE!
-Louis, tienes exactamente diez segundos para huir antes de que me levante, coja un cuchillo de la cocina y te arranque las pelotas de manera lenta y dolorosa.- le amenaza Harry mientras se frota los ojos con furia.
-No te atreves, me amas demasiado.
-¡Agh, no les soporto!- murmura Zayn.
Nos levantamos y nos vestimos con ropa resistente. Desayunamos y pasamos por el pueblo para coger comida. Nos pasamos las siguientes tres horas andando por la montaña. La cantidad de caídas entre Niall y Sandra es imposible de alcanzar. Paramos en una especie de merendero para comer y descansar. Niall entra en su twitter y envía un mensaje diciendo que se están tomando unas semanas de descanso, ya que no se conectan mucho y las fans se preocupan. Entre que bajamos, paramos cada poco y nos tomamos un café en Courchevel, llegamos a nuestra cabaña a eso de las siete y media. Preparamos un montón de comida, y Zayn prepara su especialidad: chocolate caliente. Bajamos los colchones al salón y nos envolvemos con mantas mientras encendemos la chimenea y cada uno cogemos una taza de chocolate.
-Echaba de menos esto.- suspira Zayn.- Momentos así, sólo con mis mejores amigos. Sin conciertos, ni fans, ni gritos…
-Oh, Zaynie…- canturrea Leyre, estirándole de un moflete.
-Oh, Mochi…- le responde él.
-Pues cuando estábamos grabando el vídeo de WMYB con la furgo, nos multaron por ir demasiado lento…- comenta Louis después de tomarnos unos minutos para beber chocolate.- No sabía que podían multarte por ir despacio.
-Si hubierais visto al policía…- continúa Niall entre risas.- Se inclinaba sobre la pistola como diciendo: ‘’eh, cuidadito, que voy armado’’.
-A mí estos dos imbéciles,- dice Harry, señalando a Zayn y Liam.- me quitaron la camiseta en medio de un concierto, con unas 20000 fans mirando.
-Ah, sí, me acuerdo…- asiento yo.- A Leyre le dio un ataque cuando vio ese vídeo en YouTube. No paraba de darle al replay.
-¡Mentira!- grita ella con las mejillas encendidas, lo que provoca que Harry y yo nos riamos.
-Leyre, se te ve el plumero.- replica Niall chupándose los dedos de puro gusto al terminar su tercera taza de chocolate.
-¿Y tú, no crees que ya has comido bastante chocolate?- le pregunta Blanca. Niall sonríe y niega con la cabeza.
-Una más, anda…- canturrea.
-Tío, yo te envidio. Comes como todos los demás juntos y no engordas ni un puto gramo. ¡Es más! Te vuelves más sexy.- comento con verdadera admiración y envidia.
-Es el metabolismo irlandés.- responde, y todos nos reímos. Él hace una mueca y se levanta de un bote.- ¡Hostia!- exclama, y sale corriendo hacia el baño.
-Ya le ha dado un apretón…- resopla Zayn.
-No me extraña, come como un jabalí.- añade Liam. Yo le doy un manotazo en el hombro.
-No seas malo.- le regaño. Él pone los ojos en blanco y me da un beso en el cuello, lo que hace que se me erice el vello.
-Liam, tú no me haces eso cuando dormimos en la misma habitación.- resopla Louis con horror fingido.
-Porque tú no eres mi novia, Louis.- replica Liam.
Diez minutos después, Niall sale del lavabo.
-Míralo, qué cara de satisfacción nos trae…- dice Harry.- ¿Te habrás quedado a gusto, no?
-Cállate, Styles.- le advierte sin borrar la sonrisa de sus labios.
-Me adoras, Horan.
-Uy, sí. Te empotro contra la pared.
-Madre mía, cómo está el patio…- murmura Andrea con burla. Louis se echa a reír y le pasa un brazo por los hombros.
-¡Mi turno!- anuncia Sandra levantándose y entrando en el baño.- ¡Joder, Niall!- grita, y se asoma por la puerta con la escobilla en la mano.- ¿Pero qué cirio has montado aquí? ¿Utilizas la escobilla para limpiar el váter o para bendecir el baño?
Todos estallamos en sonoras carcajadas. Una de las mayores virtudes de Sandra es que tiene un sentido del humor inquebrantable, y que es capaz de hacerte reír en cualquier momento, por muy mal que estés.
-Os odio.- murmura Niall cruzándose de brazos. Yo me levanto y voy hacia la cocina.- No hacéis más que reíros de mí, y no sabéis lo que me moles…- le alcanzo una magdalena y su expresión cambia de manera radical.- Os perdono.
Yo me echo a reír. Es adorable.
Louis sube al piso de arriba y baja con la guitarra de Niall. Entre todos, cantamos ‘Truly, madly, deeply’ y ‘Change my mind’, y por un momento parece que estemos en una hoguera en la playa. Tras contar varias anécdotas y cuentos de miedo más, nos vamos a dormir.


-23 de diciembre 2012-

-¿Lo tenemos todo?- pregunta Louis cuando ya están las maletas en la furgoneta. Todos asentimos.- ¡Perfecto, entonces vámonos!
Estos días han pasado lentos, para mi gusto. Hemos disfrutado de un tiempo entre amigos, apartados del mundo de fama en el que nos hemos metido. Echábamos de menos esto. Louis nos ha estado diciendo que para Nochevieja ha organizado una fiesta masiva, y que es de asistencia obligatoria.
*Tres horas después*
Llegamos a Londres. No tenemos ganas de cocinar, así que vamos a comer a Nando’s y por la tarde, le encargamos a Liam, Niall y Harry la misión de quedar con Louis y distraerle, ya que los demás tenemos que ir a la discoteca a terminar de preparar la fiesta de cumpleaños sorpresa que le estamos organizando. Zayn se encarga de llamar a la familia de Louis mientras que las chicas y yo vamos a coger los regalos y las cosas para decorar la sala.
De lo que ninguno de nosotros tenía idea, es que mañana la fiesta terminaría con una de las parejas rota…


Es corto como el otro, lo sé, pero es porque el siguiente me está costando escribirlo y no me ha dado tiempo a adelantar más, además mañana tengo un examen y tengo que leerme un libro. El capítulo del domingo que viene lo compensará, I promise.
Muchííííísimas gracias por seguir leyendo, os quiero.<3

Lali.

domingo, 21 de abril de 2013

Capítulo 48: Alpes [parte 1].


A la izquierda de la entrada, un poco más abajo he añadido una encuesta de qué os parece la novela, si no os importa votad, vuestra opinión es muy importante. Gracias, y disfrutad del capítulo.<3

(Narrador)
-18 de diciembre de 2012.-

-Te echo de menos…- murmura Blanca con la cabeza agachada.
-Y yo a ti, pequeña. Esto es muy aburrido sin ti.- responde él al otro lado de la pantalla. Ella levanta su mirada y se encuentra con esos ojos dorados que hacen que su pulso se dispare.
No ha habido ni un solo día desde que ella se fue de NYC en el que no haya hablado con Justin por Skype. Se echan mucho de menos, aunque no se atreven a decirse todo lo que tienen en mente.
-¿Cuándo volveré a verte?- le pregunta Blanca con desesperación en la voz. Él suelta un largo suspiro.
-Pues a finales de febrero, cuando vaya a Londres con el BT.- ella se queja entre dientes.- Y después puedes venirte conmigo hasta el final del Tour.
-¿En serio?- chilla la chica con emoción. Visitará Portugal, Alemania, Bélgica, volverá a España… Y todo eso en compañía de Justin. Nunca había podido esperar tanto.
El joven canadiense se echa a reír al ver a su amiga tan entusiasmada.
-¡Por supuesto! Nada me gustaría más.
De repente, a Blanca le llega un WA de Laura.
¿Bajáis? Os esperamos en el portal, no tardéis x.
-Oye… Me tengo que ir. Hablamos por WA, ¿sí?
-Sin problema. Llámame para decirme cómo habéis llegado.- le pide él. Los labios de Blanca se curvan hacia arriba instantáneamente.
-Claro. Esto… Te quiero.- añade ella con las mejillas al rojo vivo.
-Y yo a ti, pequeñaja.- responde Justin con una tierna sonrisa. Ella se la devuelve y se desconecta del Skype. Los dos suspiran a la vez, como dos idiotas enamorados. Blanca piensa que ojalá tuviera alguna oportunidad con él…
Sigue soñando, le susurra su subconsciente. Ella sacude la cabeza y se levanta.
-¡Blanca, nos vamos!- grita Andrea desde el salón.
Blanca recoge su portátil. Mira por última vez una foto de ella con Justin en el Empire State que hay pegada a la pared y sale de su habitación, rumbo a los Alpes.


(Habla Laura)

-¿Seguro que lo tienes todo?- le pregunto a Liam mientras cierro mi maleta.
-Seguuuuuro.- responde.- Me has preguntado lo mismo mil veces en los últimos 5 minutos.
Yo pongo los ojos en blanco.
-Cállate.- murmuro.
-Cállame.- replica él con una provocadora sonrisa.
-Pues no quiero.- sí que quiero, pero no voy a serle fácil. En ese momento llaman al timbre. Yo señalo la puerta.- Ve a abrir.- le ordeno. Él resopla y se encamina hacia la puerta. Cuando pasa a mi lado, le cojo de la camiseta y le planto un intenso beso en los labios.- Callado.
Una sonrisa inmensa aparece en su rostro. Se acerca dando saltitos a la puerta como un niño pequeño, y yo me echo a reír. Él abre la puerta y Sandra se asoma por ella.
-¡Venga, parejita!- exclama.- ¡Nos vamos a los Alpes!
Por mi cumpleaños, todos nos vamos 4 días a una cabaña en los Alpes, para desconectar del mundo. Vamos todos: Liam, Niall, Leyre, Zayn (que sigue en muletas, pero ha insistido en venir), Sandra, Harry, Louis y yo. También hemos invitado a Blanca y a Andrea. Josh y Amanda no vienen, ya que han decidido quedarse; aún están un poco en shock por lo del embarazo de Amanda. También se van a quedar cuidando a Loki.
Ayer fuimos a una tienda de mascotas y le compramos de todo: comederos, cama, juguetes y ropa. También fuimos a una tienda de deporte para coger todo lo necesario para este viaje a Francia.
Nos cambiamos de ropa (http://www.polyvore.com/83/set?id=78688974); cogemos el equipaje y bajamos al portal. Ahí ya nos espera Paul con la furgoneta.
-¿Hacemos una apuesta?- le propone Sandra a Zayn. Él la mira con curiosidad.- Me apuesto 100 libras a que no me caigo en todo el viaje.
Todo el vehículo se llena de nuestras carcajadas.
-Nena, eso es imposible.- repone Zayn.- Te vas a caer tantas veces que perderás la cuenta.
-¡Que no! Apuesta 100 libras.
-No quiero que pierdas dinero inútilmente.- insiste él con una sonrisa burlona.- Acepto la apuesta.
-Espero que cuando volváis, ninguno esté en las mismas condiciones que Zayn.- comenta Paul. Todas nuestras miradas se dirigen a Sandra, y ella se sonroja.
-Iros todos a la mierda.- murmura. Yo la abrazo.
-¡Sabes que te queremos, Sandra!- chilla Niall desde el asiento del copiloto. Sandra le lanza un beso.
Recogemos a Blanca y a Andrea, y llegamos al aeropuerto. Hacemos todo el aburrido proceso para poder embarcar, y a la media hora estamos en su avión con ruta Londres-Courchevel. El viaje es de tres horas y cuarto.
[…]




-¡Alpes, allá vamooooooos!- grita Harry en cuanto tocamos tierra francesa.
-¿Alguna vez has estado en Francia?- me pregunta Andrea mientras nos encaminamos a la entrada de la terminal.
-Sí, cuando tenía 13 años estuve en Toulouse de intercambio con una chica.
-Oh, c’est Paris, la cité de l’amour!- chilla Louis alzando los brazos al cielo. Harry se echa a reír y le da una colleja.
-¡No estamos en París, so imbécil! ¡Estamos en Courchevel!
Cogemos las maletas; Niall lleva el doble de equipaje sobre sus hombros, ya que Zayn aún lleva las manos ocupadas por las muletas. En el aparcamiento nos espera Jacques, un amigo de Paul al que le ha encargado ‘’cuidar’’ de nosotros durante estos días, y tres agentes de seguridad. Nos metemos en el vehículo gris y nos alejamos de la multitud mientras yo miro las vistas por la ventanilla. Los Alpes, preciosos en esta época, cubiertos de blanco, con cientos de personas bajando por sus pendientes (a esta distancia son como diminutos puntos en movimiento). Tras cerca de una hora en la furgoneta, llegamos a una cabaña de madera apartada del mundo en un pequeño prado nevado, pero cercana al pueblo y a la estación de esquí de Courchevel.
-¿Sabéis el vídeo que salía en ‘UAN Tour’? Lo grabamos aquí- comenta Liam abriendo el maletero.
Salimos del vehículo e instantáneamente un escalofrío me recorre todo el cuerpo.
-Qué. Puto. Frío.- murmura Leyre a mis espaldas. Liam me pasa un brazo por los hombros y me acaricia de arriba abajo, intentando que entre en calor.
-Aquí tenéis la llave. Cualquier cosa que necesitéis, llamad al teléfono que hay pegado a la nevera. Pasadlo bien.- nos dice Jacques. Después se mete en la furgoneta y se aleja. Los tres guardaespaldas se van a un coche negro que hay junto a la cabaña.
Nosotros entramos en la cabaña. Por fuera parece diminuta, pero por dentro es muy amplia: en el piso de abajo hay un salón con una gran tele de plasma, dos sofás, dos sillones y una chimenea; una cocina totalmente equipada, un baño y un comedor con una puerta de cristal que da al jardín trasero. En el piso de arriba hay otro baño, un pequeño trastero y dos habitaciones: en una estarán los cinco chicos y en otra nosotras cinco.
Deshacemos las maletas y decidimos ir al pueblo dando un paseo, ya que sólo está a kilómetro y medio. Salimos y empezamos a andar, cuando de repente oímos un golpe a nuestras espaldas. Nos giramos y vemos a Sandra tirada sobre la nieve y maldiciendo por lo bajo. Zayn empieza a reírse de manera escandalosa.
-¡Me debes cien libras, nena!- exclama señalando a Sandra con la muleta derecha. Ella se levanta, se limpia la nieve de sus pantalones y emprende la marcha. Su orgullo la pierde.
Llegamos al pueblo y comemos en un acogedor mesón. Al terminar, nos vamos al jardín trasero de nuestra cabaña a jugar con la nieve, como críos de seis años. Hacemos muñecos de nieve y guerras de bolas. En un momento dado, Blanca le tira una bola a Louis y le acierta en toda la cara. Louis la empieza a encorrer por todo el lugar. Se caen por una pequeña pendiente y empiezan a rodar y a rebozarse en la nieve. Cualquiera que nos viera…
Se nos hace bastante tarde, y volvemos al interior. Liam, Sandra y yo empezamos a hacer una bandeja con sándwiches y conforme los sacamos del horno, los colocamos en la bandeja. Sacamos la siguiente tanda del horno y la dejamos en la encimera, pero la bandeja ha desaparecido.
-A ver, ¿quién cojones ha cogido los sándwiches?- pregunta Sandra a voz en grito.
Divisamos a Zayn tumbado en el sofá, con los pies sobre la mesa y la bandeja en su regazo. Ya se ha zampado un tercio de todos, y le fulminamos con la mirada.
-Eh, esto…- empieza a excusarse. Coge la muleta y señala las escaleras.- ¡Ir a por Niall, estaba subiendo de manera sospechosa!
-¡Soy inocente!- exclama el ‘acusado’, pero las migas que salen disparadas de su boca le delatan.
-¿Vosotros sabéis lo que nos ha costado hacerlos?- pregunto con cansancio.
-Da igual, cielo.- repone Liam. Yo le miro sorprendida y él sonríe con malicia.- Ellos ya se han comido su parte, así que no van a poder comer postre.
-¡No, Liam!- grita Niall con desesperación. Se acerca corriendo a mi novio y se pone de rodillas a su lado.- ¡Liam, no me hagas esto! ¡Quítame cualquier cosa, pero el postre no!
-Se siente, haberlo pensado antes.
-Esto también va por ti, baby.- le dice Sandra a Zayn.
-Me da igual, así te como a ti a besos.- le responde él con una sugerente sonrisa. Ella se pone roja como un tomate.
-¡Y luego el guarro soy yo!- replica Harry bajando las escaleras con Andrea.
-Cállate, Styles.
-No me da la gana, Malik.
-Mira que Zayn es muy chungo, ¿eh?- le advierte Sandra.
-¡Es Sayan ‘er Shungo’!- añade Blanca en español, y yo me echo a reír.
-¿Qué me has llamado?- exige saber Zayn.
-Te ha llamado chungo en español.- responde Sandra.
-Ah... Ey, soy chungo.- dice él. La última palabra la pronuncia en español, lo que provoca las carcajadas de todas las chicas.
-Oye, a mí me llaman 'latigable', ¿sabéis lo que es?- inquiere Niall. Mi ataque de risa va en aumento.
-Significa que eres adorable, Niall.- le contesta Leyre guiñándome un ojo.
-Oh, entonces soy muy latigable. Todos somos muy latigables.- exclama.
-No puedo más...- jadeo entre carcajadas.
Nos sentamos en el comedor y empezamos a comer, mientras Niall y Zayn nos observan haciendo pucheros desde el sofá. De postre tenemos una tarta de chocolate, lo que termina de rematar a Niall. Pero al final les damos dos trozos pequeños.
Cuando acabamos de cenar y de recoger, todos nos vamos a tirar a los sofás. Encendemos la chimenea y empezamos a ver la tele.
-Vamos a divertirnos un poco…- comienza Louis levantándose del sillón y entrando en la cocina. A los pocos segundos vuelve con diez vasos de chupito y una botella de vodka.
-Louis…- se queja Liam. El aludido sonríe abiertamente sin hacerle caso.
-Venga, aburrido. Que un chupito no nos va a matar.- repongo cogiendo uno de los vasitos y pasándoselo.
-No te acerques al fuego, Louis, no vayas a explotar.- le advierte Blanca con burla. Louis le saca la lengua.
-Es vodka, no una bombona de butano.- replica él echando bebida en cada uno de los vasitos.- ¡Un brindis, por esta amistad que jamás va a acabar!
Todos nos reímos y hacemos chocar nuestros vasitos. Nos tomamos dos rondas más y después de un rato más viendo la tele, nos subimos a dormir.
Las chicas nos quedamos despiertas hablando. Mientras Blanca llama a sus padres, Sandra coge un bloc de dibujo y un lápiz, y Leyre lee una revista con Andrea, yo salgo de la habitación y entro en la de los chicos; ellos están hablando y se giran al escucharme entrar.
-¿Qué pasa, Laura?- me pregunta Harry.
-No puedo dormir…- respondo avergonzada.- No molesto, ¿verdad?
-¡En absoluto!- exclama Liam extendiendo una mano hacia mí y sonríe.- Ven aquí.
Yo le devuelvo la sonrisa y me acerco a él. Me siento en su regazo y él me da un beso en mi mandíbula.
-Prohibido hacer manitas, ¿eh?- nos advierte Zayn. Yo le saco la lengua.
-Tú calla y duerme.- le responde Liam. Se tumba y me hace ponerme junto a él. Coge la manta y nos cubre con ella. Me pasa un brazo por la cintura y me estrecha contra su costado, mientras yo le doy un beso en el hombro y él a mí en la frente. Podría estarme así mil años.
-Pues creo que aquí no hay condones…- contraataca Niall. Yo suelto un resoplido.
-¡Yo he traído!- añade Harry.
-Ignórales, lo hacen para picarnos.- susurra Liam junto a mi oído.
-No creas que no lo sé.- admito. Escondo la cara en su hombro ignorando las constantes pullas de Harry, Zayn, Niall y Louis.
-Tengo una idea.- murmura Liam unos segundos después, a volumen suficiente para que sólo pueda oírle yo.
-¿Qué idea?- sus manos se meten por dentro de mi camiseta y yo suelto un jadeo entre dientes.- ¡Liam!
-No les vamos a dar motivos para intimidarnos.- responde con voz juguetona.
Yo le voy a preguntar a qué se refiere, pero me interrumpe besándome con pasión. Con demasiada pasión. Pone sus manos en mis costados y hace que me quede sobre él, sin despegar sus labios de los míos.
-¡Agh, por favor!- grita Niall con repulsión.
-Iros a un hotel.- añade Louis, lo que motiva más a Liam. Me muerde el labio inferior, lo que hace que suspire sobre sus labios mientras mis manos se enredan en su cabello.
-¡Vale, vale, nos callamos, pero dejad de fornicar como animales!- acepta Harry. Liam se levanta de la cama y empieza a revolverle los rizos. Yo me dejo caer sobre la almohada mientras espero a que mi respiración se regularice. La puerta se abre y Leyre entra en la habitación.
-¿Qué hacen?- me pregunta cuando ve a Harry y Liam en plena pelea.
-Fornicar como animales.- respondo en voz alta, haciendo que ellos paren y me miren.- ¡Venga, dejad de hacer el tonto y a dormir!
Leyre se mete en la cama con Harry, y yo con Liam. Me quedo dormida a los pocos minutos.


Me ha quedado bastante corto, pero es porque el siguiente será un pocito más largo. Lo subiré el martes seguramente. Un beso gigannnte a todos, y mil gracias por leer.

Lali.

domingo, 14 de abril de 2013

Capítulo 47: Cumpleaños [+ minicapítulo: Embarazo].


-16 de diciembre de 2012.-

Abro los ojos con lentitud. Estoy sola en la habitación, y un sol blanco entra entre las cortinas azules. Me revuelvo entre las sábanas y miro hacia la puerta.
-¿Liam?- pregunto en voz alta. Se escuchan unos pasos por el pasillo. A los pocos segundos, Liam aparece en el cuarto con una magdalena de chocolate, sobre la cual hay una vela  en forma de ‘19’. Yo me echo a reír y Liam sonríe.- ¿Y esto?
Él deja la magdalena en la mesilla y después se lanza sobre mí.
-¡Felicidadeeeeeeeeeeeeeeees!- canturrea junto a mi oído, y me empieza a besar toda la cara.
-¡Gracias, cielo!- respondo como puedo, ya que me ha dado un ataque de risa.
Liam se levanta y estira de mi brazo. Me abraza y me levanta por los aires.
-¡Feliz cumpleaños, cariño!- insiste.
-¡Que sí, que muchas gracias!
-Es tu primer cumpleaños junto a mí y los chicos, va a ser inolvidable.
-No me cabe duda.- cojo la magdalena y vamos a la cocina. Liam saca un mechero del cajón y enciende la vela.
-Pide un deseo.- me insta. Parece un niño pequeño emocionado.
Yo cierro los ojos y respiro hondo. ¿Qué puedo pedir? Tengo todo lo que deseaba: conozco a 1D, a Justin Bieber, a Taylor Lautner, estoy con Liam Payne, mis amigas siguen a mi lado, mi familia también… Todo es perfecto. Entonces se me enciende la bombilla. Soplo la vela mientras el deseo pasa por mi mente.
Que esto no acabe nunca.
-¡Bien!- chilla Liam con entusiasmo.- Ahora acompáñame.
Me hace sentarme en el sofá. A los pocos minutos vuelve con una bandeja llena de comida: un desayuno inglés en toda regla.
-Madre mía…- suspiro con incredulidad.- Yo no puedo con esto.
-Tranquila, lo que sobre se lo dejamos a Niall.- repone Liam. Yo me echo a reír y empiezo a comer.
Cuando en mi estómago no cabe más, alguien llama a la puerta. Yo la abro y un chico de pelo rizado se abalanza sobre mi persona.
-¡Felicidades, petardaaaaaaaaaaa!- grita junto a mi oído.
-¡Gracias, Harold!- respondo, y le revuelvo los rizos. El siguiente en abrazarme es Louis.
-¡Feliz cumpleaños, pequeñaja!
-¡Gracias, viejales!
Todos me felicitan y entran en casa. Como Liam bien había predicho, Niall observa maravillado la bandeja de mi desayuno.
-¿Te lo vas a acabar?- me pregunta, aunque ya se está comiendo una tostada. Yo suelto una carcajada.
-No, todo tuyo.
Alguien llama al fijo. Es mi padre. Poco después llama mi madre, Matilde, mi primo Ricard y varios familiares más. Leyre, Sandra y Amanda me hacen meterme en mi cuarto y cambiarme de ropa. Rebusco en el armario y me pongo esto: http://www.polyvore.com/62/set?id=77387896. Salgo al pasillo y todos me están esperando.
-¡Nos vamos al parque de atracciones!- chilla Louis con alegría.
Nos repartimos en los coches. Louis para delante del piso de Blanca mientras que el coche de Liam sigue avanzando en dirección al parque. Media hora después, llegamos.
Blanca salta del coche y me abraza con fuerza.
-¡Muchísimas felicidades, señorita Payne!- exclama con efusividad.
-¡Muchísimas gracias, señorita Biebs!- respondo, y le doy un beso en la mejilla. Ella rebusca en el bolsillo de sus pantalones y saca una pulsera de cuerdas moradas y blancas, de la que cuelga un ‘[K∞A]’. No me preguntéis por qué, pero siempre ha sido nuestro símbolo.- ¡Hala, es preciosa!
-Me alegro de que te guste.- dice Blanca mientras la anuda en mi muñeca izquierda, junto a la pulsera que me regaló Liam antes de irse de promociones.
Nos pasamos toda la mañana yendo de una atracción a otra. Como Zayn sigue con la pierna escayolada y las muletas, se queda abajo mirando con burla a Niall, que no hace más que reírse histéricamente y balancearse de un lado a otro, como si estuviera borracho.
-Dios, yo no puedo más…- murmura mi prima Amanda. Su piel está ligeramente amarilla.
-¿Mandy, te encuentras bien?- le pregunto preocupada.
-No… Llevo varios días con un revoltijo en el estómago que no puedo con mi alma…- contesta. Yo hago una mueca de disgusto.
Cuando se nos hace la hora de comer, nos vamos a un centro comercial cercano. Al terminar, vamos a la bolera. Miro en mi Twitter y veo los miles de mensajes felicitándome. También han creado un hashtag llamado ‘#HappyBirthdayLauraPayne’, lo que me hace sonreír como una completa idiota. A eso de las 19 de la tarde, volvemos a los pisos. En cuanto Liam y yo entramos en el nuestro, hay una gran caja azul en medio del salón, cerrada por un voluminoso lazo violeta.
-¿Y eso?- inquiero. Los labios de Liam se pegan a mi oído.
-Tu regalo de cumpleaños.- susurra.
Yo me adelanto y me arrodillo al lado de la caja. Antes de que la haya tocado, se mueve ligeramente hacia la izquierda. Yo suelto un grito ahogado.
-¡Se ha movido!- escucho la risa de Liam detrás de mí.
-Ábrelo y descubrirás lo que es.
Respiro hondo varias veces. Desato el lazo lentamente y abro la caja. Mi corazón se detiene al ver lo que hay en el interior de la caja.
Un perrito pequeño, negro con el lomo blanco y las orejas tiesas gimotea débilmente. Lleva un pequeño lazo azul atado en torno a su cuello. Alza sus grandes y brillantes ojos negros y apoya sus patas delanteras en la pared de la caja.



Yo sigo de piedra observándole.
-Laura, di algo, por favor.- me suplica Liam. Se ha sentado a mi lado.
-Ah… Esto… ¿Es… es mi regalo?- le consigo preguntar entrecortadamente. Liam sonríe y asiente.- Oh, dios mío…
-¿No te gusta?- se nota la desilusión en la voz. Ni siquiera le dejo terminar, porque me lanzo sobre él y rodamos por el suelo.
-¡Es absoluta e increíblemente perfecto!- chillo emocionada. Me inclino y beso los labios de Liam.- Gracias, gracias, gracias, gracias…
-No hay de qué, pequeña. Feliz cumpleaños.- repone él.
Yo me levanto y vuelvo a acercarme a la caja.
-¿Tiene… tiene nombre?- le pregunto a Liam mientras acaricio la cabeza del cachorro.
-No. Es macho, pero te dejo que lo elijas.
-Ahora estoy flipando, no estoy concentrada para escoger un nombre.- replico a la vez que observo con maravilla el precioso perro que tengo ante mis ojos. Lo cojo con delicadeza y lo abrazo.- Es tan bonito… No tenías por qué hacerlo, Liam. Si tú no querías perro…
-No digas bobadas, no hay nada que más me apeteciera que tener un perro.- me corta él, y se sienta a mi lado. Empieza a acariciarlo.- Y aprovechando esta oportunidad, y que tú tenías también ganas, pues…
-¡Ya sé cómo llamarlo!- le interrumpo, y los dos me miran con curiosidad.- Loki.
Liam se echa a reír.
-Es… Muy original. Decidido, se llamará Loki.
Vuelvo a mirar a Loki. Está jugueteando con un mechón de mi pelo. Escondo mi cabeza entre sus orejas y suspiro.
-Te quiero, Loki.- murmuro, y le doy un beso en la nariz.
-Venga, vamos a dejarlo en su habitación.- me insta Liam. Nos levantamos y con una mano agarro la de Liam, mientras que con la otra sigo abrazando a Loki.
La habitación que usamos de pequeño trastero la ha remodelado. Como yo nunca entro en ella, Liam puede haber aprovechado cualquier rato en el que yo haya salido con Blanca para cambiarla. Ha quitado la mayoría de las cosas y lo poco que queda está arrinconado en una esquina. En lo que queda de espacio, hay una manta arrugada en el suelo junto a dos cuencos, uno de ellos tiene agua y el otro pienso.
-He llevado las demás cosas a un trastero que he alquilado junto a los garajes.- comenta Liam.- Mañana ya tendremos tiempo de comprarle una cama, juguetes y de todo, ¿sí?
Yo asiento en silencio.
-Y ahora… ¡Vámonos a cenar!- exclama él cerrando la puerta del cuarto de Loki a sus espaldas.
-¿Cómo, tú y yo solos?- pregunto con ilusión. Liam asiente.
Vamos a nuestra habitación y me cambio de ropa por esto: http://www.polyvore.com/63/set?id=77388262, añadiéndole un jersey de punto del mismo tono que la camiseta. Liam se pone una camiseta de manga corta blanca, unos vaqueros negros, sus Converse blancas y una chaqueta negra. Vamos en el coche hasta el restaurante en el que tuvimos nuestra primera cita y cenamos tranquilamente. Cuando salimos, Liam me da un apretón en la mano y me detiene.
-Póntela.- me ordena, y saca de su bolsillo una venda negra. Yo suspiro con pesadez, ya que sé que no hay manera de escaparme. Le obedezco y me la pongo. Me ayuda a entrar en el coche y arranca.
Unos veinte minutos después, el coche de Liam aparca. Pues sí que ha conducido rápido, si nuestro piso está a más de media hora…
La puerta se abre y la mano de Liam se aferra a la mía. Empezamos a andar por un camino de piedras, lo que me dice algo que ya he sospechado: no estamos en casa.
-¿Liam, dónde estamos?- le pregunto. Mi estómago se agita por los nervios.
-Ahora verás.- responde. Oigo cómo él le susurra algo a otra persona, y una puerta se abre con un ligero chirrido. Liam deshace el nudo de la venda y yo abro los ojos.
Las luces se encienden. Estamos en una pequeña sala de una discoteca. Hay varias mesas con aperitivos, una barra, un escenario pequeño con una pantalla y una pista de baile. Por ahora sólo están Leyre, Harry, Amanda, Josh, Blanca y Andrea.
-¡Sorpresa!- gritan al unísono. Yo me echo a reír y salgo corriendo hacia ellos, formando un abrazo colectivo.
-No pensarías que te ibas a librar de una fiesta sorpresa, ¿verdad?- inquiere Josh, dándome un beso en la mejilla.
-Algo sospechaba.- contesto.- ¿Dónde están los demás?
-Ahora irán llegando. ¡Venga, vamos a tomar una copa mientras esperamos!- exclama Andrea. Me agarra del brazo y nos pedimos cada una un chupito de vodka.
La puerta de la sala se abre y aparecen Niall y Louis, seguidos de Sandra y Zayn. Éste último está muy gracioso tan arreglado y con la muleta a la vez. Pocos minutos después aparece Ed Sheeran acompañado de Danielle, los chicos de McFly, Little Mix, y Cher Lloyd… ¿¡Cher Lloyd!?
-¿Liam?- le llamo. Él me mira con curiosidad.- ¿Qué hace Cher Lloyd aquí?
-Bueno… Pensamos en darte una sorpresa y hemos invitado a unos cuantos amigos famosos. No te importa, ¿verdad?
-¡Pues claro que no, si Cher me encanta!
Harry me la presenta, y resulta ser más adorable en persona. Alguien me tapa los ojos.
-¿Quién soy?- pregunta la voz de Andy. Yo me echo a reír.
-Mmm… ¿Batman?- sugiero. Escucho sus carcajadas y me giro. Él me abraza.
-¡Felicidades, preciosa!
-¡Muchas gracias, Andy!
-¡Hora de los regaloooooooooooos!- chilla Niall. Se acerca a mí y me coge de la mano.- Ven, siéntate aquí.
Louis coge una silla y la pone en medio de la pista. Me siento en ella y apagan las luces. Me quedo en shock cuando veo lo que aparece en la pantalla. Es un vídeo con felicitaciones.
Mi madre junto a Andrés y mi primo Raúl sentado en el regazo de mi madre.
-Hola, cariño.- me saluda mi madre.- Sólo queríamos felicitarte tu 19 cumpleaños, ya que es el primero que pasas sin nosotros.
-Esperamos que disfrutes de tu día junto a esas otras personas que también te quieren con locura.- continúa Andrés.
-¡Feliz cumpleaños, prima! ¡Te quiero!- se despide mi primo Raúl, y sacude la mano. La pantalla se funde en negro, para un segundo después aparecer mi padre, Lorena, Silvia y mi primo Ricard. Todos me desean un feliz cumpleaños. También salen Sonia, Bea, Laupi, Matilde, Fran, Daniela… Varios amigos y familiares más. Liam y los demás se han encargado de que participe toda mi agenda.
De repente, aparece Justin con Alfredo. Yo suelto una risita.
-¡Felicidades, mejor amiga!- grita Justin.- Siento no haber podido ir a tu fiesta de cumpleaños, pero te aseguro que cuando pueda iré a Londres para haceros una visita. ¡Un beso gigante!
¿Por qué será que no me sorprende ver a Taylor Lautner en pantalla? Él también me felicita con efusividad. Pero el que hace que mis ojos se inunden de lágrimas es cuando aparece mi abuelo muy bien vestido sentado en el sillón que hay en su habitación del hospital.
-¿Cómo estás, cielo?- me saluda. Veo que le cuesta bastante hablar, pero hay una sonrisa grabada en su cara.- Bueno, sólo quería desearte un feliz cumpleaños. Vaya, ya tienes 19. Pero ten algo claro, tú siempre vas a ser esa pequeña renacuaja a la que querré siempre. Felicidades, cariño, te quiero.
La pantalla se funde en negro definitivamente. Las luces se vuelven a encender, y Liam se agacha a mi lado.
-¿Qué te ha parecido?- me pregunta mientras me acaricia la mejilla y quita algunas de mis lágrimas.
-Es… Es… Ha sido… Ha sido precioso, Liam.- susurro. Al final de la frase me falla la voz y Liam me abraza instantáneamente mientras yo sollozo descontroladamente.
-¡Venga, tómate un mojito para que se te pase!- propone Louis. Yo me río débilmente y voy con él a la barra.
-Ahora tocan nuestros regalos individuales.- anuncia Leyre, y me pasa una caja.- Esto es de Harry, y va con un regalo mío.
Yo sonrío y abro la caja. Dentro de ella hay una camiseta de cuadros azul oscura. Es igual a la que llevó Harry en ‘El Hormiguero’. También va acompañada por unos zapatos preciosos.
-¡Guau!- suspiro.- ¡Son geniales, gracias!
Les doy un abrazo a cada uno. Después Niall se acerca con una caja. Dentro de ella hay unas sneakers blancas como las que él suele llevar. Zayn me regala una chaqueta de béisbol morada como de las que tiene miles en su armario, en cuyos hombros están las iniciales ‘LP’. Sandra me regala un dibujo en el que salimos Liam y yo. Sandra siempre ha dibujado de maravilla, por lo que le aseguro colgarlo en la pared de casa. Louis me regala unos cascos para el móvil y una carcasa en la que pone ‘Tommo 17’, como en la camiseta de su equipo de fútbol. Josh y Amanda me regalan otra camisa junto a una chaqueta de cuero perfecta.
-Gracias a todos de verdad, son unos regalos inmejorables.- les digo.
-Falta el mío.- dice Ed. Me giro y veo que viene con su guitarra. Estira los brazos para alcanzármela.- Toma, para ti.
Mis pupilas se dilatan. ¿Pretende Ed Sheeran que me quede con su guitarra? ¿Con ese instrumento con el que consigue hacerme sonreír y hacer felices a muchas personas?
-Oh, no, no, no, no…- empiezo a protestar, y él sacude la cabeza.- Ed, no puedo aceptarla, en serio.
-Sí, sí que puedes y lo vas a hacer.- replica él.- Te regalo mi guitarra y te enseñaré a tocarla. Tengo muchas y esta es de las mejores, así que no te preocupes por mí.
Sé que no va a haber manera de persuadirle, así que abrazo la guitarra con todas mis fuerzas.
-Yo, esto… Joder, muchísimas gracias, Ed.- murmuro, y le doy un cariñoso abrazo.
-¡Ey, queda otro regalo!- exclama Zayn, que me entrega un papel de regalo muy fino, en el que va envuelto un papel.- Este es de todos, lo vamos a disfrutar todos juntos.
Yo les miro con curiosidad antes de abrir el delgado regalo y observar las letras que hay en él.
-¿Y… esto?- inquiero.
-¡Nos vamos a los Alpes a esquiar!- chilla Leyre con una gran sonrisa. Yo levanto la mirada inmediatamente.
-¿Cómo?
-Nos vamos desde el día 18 hasta el 23. Cinco días perfectos en una cabaña en los Alpes franceses para disfrutar todos juntos de la nieve y del esquí.- responde Niall.- ¿No te gusta?
-¡Me parece el mejor plan que podríamos haber organizado, sin ninguna duda!- repongo. La verdad es que no me gusta el esquí, pero Liam me cuenta que no sólo haremos eso, sino que también haremos turismo por los alrededores. Y si es junto a todos, es mejor que nada.
El tiempo pasa con lentitud, para mi agrado. Disfruto de un cumpleaños maravilloso, con todos mis seres queridos y algún que otro ídolo. Los chicos cantan ‘Magic’ y alguna canción más. Cher Lloyd también canta ‘Want U Back’ e intercambiamos nuestros números de teléfono; pero la mejor de todas es la de Ed, que me hace sentar en una silla en el escenario y canta ‘The A Team’ con la guitarra. Resumiendo, el mejor cumpleaños de mi vida.
Y cuando la fiesta termina y cada uno nos vamos a nuestras respectivas casas, Liam y yo finalizamos la noche de la mejor manera posible.



Me despierto pero me quedo muy quieta. Los brazos de Liam me tienen completamente aprisionada, pero no es molesto para nada.
Este momento tan perfecto se ve interrumpido por el tono de llamada de mi móvil. Suspiro pesadamente y me giro hacia él. Me extraña ver una foto de Josh en la pantalla.
-¿Josh? ¿Pasa algo?- pregunto con cautela.
-Laura, me llevo a Amanda a urgencias.- responde.- Se encuentra fatal, creo que es por las copas que tomó ayer pero ya lleva varios días así, y me estoy preocupando. Estamos en el garaje, ¿te esperamos?
-Dame cinco minutos y estoy abajo.- repongo con rapidez.
-¿Ocurre algo?- me pregunta Liam.
-Es Amanda, se encuentra mal y Josh la va a llevar al hospital.- le contesto mientras me levanto y rebusco en el armario. Me visto y me inclino para besar los labios de Liam.- Vuelvo en nada.
-De acuerdo.- acepta él. Yo salgo por la puerta y bajo en el ascensor.
Me encuentro con Josh apoyado en su coche, y mi prima se encuentra en el asiento trasero, tumbada. Nos vamos y llegamos a las urgencias del hospital. Josh rellena un formulario y le hacen varias pruebas sencillas a Amanda. Ahora toca esperar.
Cuarenta minutos después, una mujer vestida con una bata blanca dice en voz alta el nombre de mi prima. Ella, Josh y yo entramos en su consulta.
-Bueno, Amanda…- comienza la doctora.- Ya tenemos los resultados de la prueba.
-¿Y bien…?- le urge Josh.
La doctora termina de hojear los papeles y clava sus ojos en los de Amanda.
-Enhorabuena, Amanda. Estás embarazada de dos semanas.


(Habla Amanda)

Una sacudida me recorre todo el cuerpo. Se me corta la respiración, y la vista se me nubla. Mi mano izquierda se posa involuntariamente sobre mi barriga.
¿Cómo ha podido ocurrir?
[Recuerdo]
Llevaba cuatro meses sin besar a Josh. Hoy por fin le he vuelto a besar, y he vuelto a sentir sus brazos cerrados a mi alrededor.
Estamos en Nueva York, acabamos de aterrizar y ya nos hemos reencontrado. Las lágrimas no paran de bajar por mis mejillas.
-Cariño, no llores.- me pide Josh, aunque él también está en las mismas.
-Cállate y bésame.- le corto, y me apoyo sobre la punta de mis pies para besarle.
Él suelta una risita sobre mis labios, lo que provoca que miles de escalofríos recorran mi espalda.
Después de varios minutos, tenemos que irnos al hotel en el que nos alojamos. Cuando llegamos, vamos directos al restaurante, ya que el viaje nos ha abierto el apetito. En un abrir de ojos, ya es de noche.
Josh y yo estamos tirados sobre la cama de nuestra habitación. Sus labios recorren mi cuello y yo suelto una risita. Me aparto de él y agacho la mirada mientras mis mejillas se encienden.
-Josh…- murmuro.- Nunca lo he hecho.
Sus manos se aferran a las mías y me besa la frente.
-Yo tampoco, cielo.- repone.- Pero tengo claro que es contigo con quien quiero que ocurra por primera vez.
Las ganas me pueden y levanto la cabeza. Mis labios se unen con los suyos, y de repente la ropa empieza a sobrar. Me esperaba que fuera doloroso o incluso molesto, pero no lo es para nada. Es una sensación increíble, la de poder entregarme a la persona que más amo en este mundo.
[Fin del recuerdo]
-Mierda…- murmuro.- No usamos protección…
Josh no responde, se ha quedado de piedra. Mi prima está detrás de mí, boquiabierta. No puedo asimilarlo, me parece algo irreal en todos los sentidos.
Estoy embarazada. Voy a ser madre.
Siempre he tenido muchas ganas de formar una familia… ¿Pero con 19 años? Ni soñarlo. Y ahora que va a ocurrir, se me hace imposible.
-Yo… Esto… No sé qué decir.- murmuro mientras mis ojos se llenan de lágrimas.
-Amanda, no te preocupes por nada. Eres muy joven, por lo que lo más probable es que sea un embarazo de alto riesgo.- dice la doctora.- Vas a tener que seguir una dieta muy estricta y no hacer muchos esfuerzos. Ven la semana que viene y haremos la primera ecografía y hablaremos más a fondo de esto. Ahora ve a tu casa, descansa y asimílalo.
Yo me levanto lentamente. Josh me imita de inmediato, pero no media palabra. Vamos al coche y hacemos todo el camino a casa en completo silencio.
-Bueno… Yo me voy con Liam. Luego me paso a verte.- me dice Laura, y me da un beso en la mejilla.
Josh y yo entramos en nuestro piso. Yo me voy a sentar al sofá, mientras que él se mete en la cocina.
-Josh.- le llamo en voz alta. Su cabeza se asoma por la esquina, vacío de expresión.- No te enfades conmigo, por favor…
Mi voz se rompe al final de la frase, y me echo a llorar sin consuelo. Él se acerca corriendo hacia mí y se pone agachado frente a mí. Me levanta la barbilla con su mano y me hace mirarle.
-Cariño, no estoy enfadado.- repone, y sonríe para tranquilizarme.- Es sólo que… Estoy un poco en shock.
-Sí, yo también.- admito secándome mis lágrimas con el dorso de la mano.
-Pero no te preocupes, ya verás como todo sale bien.- continúa Josh.- Sé que tendríamos que haber esperado, pero ha surgido, así que toca apechugar. La verdad es que… ¿no te emociona? ¡Vamos a ser padres!
Me tomo unos segundos para pensarlo. Sí, me hace ilusión, más de la que pensaba.
Me preparo una ensalada y me la como con lentitud. Por la tarde, llaman al timbre. Yo me levanto y me encuentro de frente con todos.
-¡Mírala, a la futura mamá!- exclama Niall, haciendo que yo me ría con debilidad.
-Qué tonto eres.- le digo.
-Ven aquí.- me pide Liam, abriendo los brazos. Yo sonrío y le devuelvo el abrazo con cariño.- Vamos a estar contigo en todo momento, cualquier cosa que necesites, aquí estaremos.
-Juntos criaremos a ese niño y te ayudaremos a cuidarlo.- continúa Leyre.
De repente, todo queda decidido. Voy a tener a ese bebé, porque sé que todos van a estar a mi lado.


No me ha dado tiempo a escribir más, pero creo que ya pasaban suficientes cosas. Se lo dedico a Blanca, Isabel y Sandra, mis Cupcakes Retrasadas, que esta tarde hemos hecho de todo menos el trabajo de Sociales JAJAJAJAJAJA.
Me he creado una cuenta sobre esta novela y sobre la de Bieber (www.believeiscan.blogspot.com.es), el user es @1DreamcatcherJB.
Ya no os molesto más, que tengo que estudiar Tecnología. El siguiente subiré el domingo, como siempre. Mil gracias por leer, se os quiere.<3

Lali.

domingo, 7 de abril de 2013

Capítulo 46: Accidente.


Mi corazón se detiene, y mis ojos empiezan a llenarse de lágrimas.
-¿Q-q-q-q-qué?- tartamudeo. La habitación empieza a dar vueltas sin control, y Blanca me tiene que sujetar para no caerme.- ¿Pero… Cómo está? ¿Es grave?
-No lo sabemos, no nos dicen nada…- responde Niall con voz monótona.- Estamos en el hospital, acaba de entrar en el quirófano. Venid pronto, por favor.
-En nada estamos allí.- le digo, y cuelgo. Mi móvil se resbala entre mis dedos y cae sobre un cojín.- No…
-¿Laura?- inquiere Leyre, y me empieza a sacudir del hombro.- ¿Qué ha pasado? ¡Laura!
-Es Z-z-z-z… Zayn.- murmuro. Todas contienen la respiración. Sandra se pone pálida y se queda de piedra.- Ha… Ha tenido un accidente con la moto…
-Dios mío…- susurra Blanca con los ojos cristalizados.
-No… No puede ser…- balbucea Sandra, y empieza a llorar descontroladamente y a jadear.- ¡No, no y no! ¡Es imposible!
Me pongo delante de ella y coloco mis manos a ambos lados de su cara.
-Sandra… ¡Sandra, escúchame!- grito. La histeria se ha apoderado completamente de mí. Sandra fija sus ojos oscuros en los míos mientras sigue respirando agitadamente.- Están en el hospital, acaban de meter a  Zayn en él quirófano.- mi amiga suelta un gemido entre dientes.- ¡Sandra! Venga, vámonos.
Agarro las llaves del coche de Liam y salimos por la puerta. Bajamos al garaje casi a la carrera. Me siento en el asiento del conductor, y Leyre se sienta a mi lado. Atrás se ponen Blanca y Amanda, con Sandra en medio. Blanca le pasa un brazo por los hombros a Sandra, mientras ésta solloza.
Entonces es cuando caigo en la cuenta de algo: en la moto iba Zayn… Con Liam. Mi pulso se dispara y lo escucho detrás de mis orejas, mientras presiono el acelerador del coche.
Llegamos al hospital y dejo el coche en el parking. Entramos corriendo en urgencias y ahí están todos, menos Zayn y Liam. Niall está sentado en una de las sillas y tiene la mirada perdida. Louis está apoyado en la pared con los ojos cerrados. Josh y Harry hablan con voz desganada. En cuanto nos oyen entrar se giran hacia nosotras. Yo me lanzo hacia delante y salto a los brazos de Louis.
-Louis…- lloriqueo. Él me acaricia el pelo.- Dime que están bien, por favor…
-Sí, sí, cariño…- me tranquiliza.- Ahora están curando un par de rasguños que se ha hecho Liam, y Zayn… Bueno, está en quirófano.
-¿Cómo está Zayn?- le pregunta Blanca.
-No nos lo dicen.- responde Harry con furia.- No paran de pasar médicos y enfermeros, les preguntamos, ¡pero no nos hacen ni puto caso, joder!
-Harry, tranquilo.- le pide Leyre en voz baja. Él la mira y la abraza.
-Esto no nos puede estar pasando…- murmura Sandra. Se ha sentado al lado de Niall, y éste la abraza por los hombros.
En ese momento, Liam sale de una pequeña salita. Parece ileso, menos por unos puntos sobre su ceja izquierda y una tirita bajo su labio. También tiene un parche pegado en el antebrazo derecho, para cerrar alguna herida. Salgo corriendo hacia él y me recoge entre sus brazos.
-Liam… Liam…- susurro mientras mis labios le besan la nariz, las mejillas, la frente y sus labios. Le cojo su cara entre mis manos.- ¿Estás bien? ¿Te duele mucho?
-Sí, cielo, estoy bien.- me responde. Un sollozo asciende por mi garganta y empiezo a llorar. Él me abraza y esconde el rostro en mi pelo.- Shhh, tranquila. Todo va a ir bien.
-Pero, ¿qué ha pasado?- inquiere Amanda desde los brazos de Josh.
-Es-estábamos llegando casi al campo de fútbol.- comienza Liam con dificultad.- Paramos en un semáforo porque se puso rojo. Cuando pasó al verde, Zayn arrancó la moto y se dispuso a continuar, pero un coche nos golpeó por la derecha.- yo trago saliva y unas cuantas lágrimas silenciosas descienden por mis mejillas.- Yo caí sobre la acera y sólo me di contra una piedra y me arañé el brazo, pero Zayn…- Liam sacude la cabeza y respira hondo.- Zayn se dio contra una farola y la moto le cayó sobre la pierna derecha. Empezó a gritar y a sangrar por la cabeza, diciendo que no se podía mover. Cuando llegó la ambulancia estaba inconsciente, y no respiraba…
-¡Ay!- se queja Sandra, y vuelve a llorar.- No le puede pasar nada, me quiero morir.- se levanta y empieza a aporrear la máquina de café con los puños.- ¡Que me digan algo, tengo a derecho a saber si está muerto o no! ¡Joder!
Harry la rodea con sus brazos mientras su ataque de histeria va en aumento. Poco a poco, se le va pasando y empieza a gimotear sonoramente.
Los minutos pasan y cada vez estamos más angustiados, porque varios enfermeros pasan por nuestro lado, les preguntamos qué ocurre pero ellos pasan de nosotros y se meten en el quirófano sin darnos ninguna explicación. Yo tengo la cabeza apoyada sobre el pecho de Liam mientras él acaricia mi espalda con lentitud. Con uno de mis brazos rodeo su cintura, y con mi mano libre me aferro a la de Sandra, que se ha tenido que volver a sentar. Somos la viva imagen de la desesperación.
Y… ¿y si Zayn se muere? Sé que no va a ocurrir, pero… Liam dice que cuando lo metieron en la ambulancia estaba en parada respiratoria. No puedo imaginarme mi vida sin Zayn. Sin sus salidas ni sus burlas hacia mí. Aparenta ser un chico malo y un coqueto, pero detrás de eso hay un chico con un corazón de oro, siempre dispuesto a protegerte y a hacerte reír. Me da otro ataque de llorera y Liam suspira con pesadez.
Las manecillas del reloj avanzan con extremada lentitud. Llevamos veinte minutos esperando algo, una noticia, sea buena o mala. Media hora. Cuarenta minutos. Cincuenta. Una hora.
De repente, un hombre vestido de blanco, con guantes y gorro, sale del quirófano y se arranca la mascarilla de un tirón.
-¿Familiares de Zayn Malik?- pregunta con voz sin emoción alguna. Todos levantamos la cabeza de inmediato y nos acercamos a él.
-Somos nosotros.- respondemos Sandra y yo al unísono.
-¿Qué le ha ocurrido?- pregunta Josh.
-¿Se va a poner bien?- continúa Blanca.
El cirujano levanta las manos y todos nos callamos para dejarle hablar.
-Tranquilos, el señor Malik se va a poner bien.- anuncia. El alivio sustituye a la tensión. Sandra vuelve a llorar, pero esta vez con una sonrisa en los labios.- Aunque he de decir que ha tenido suerte, llegan a llamar pocos minutos más tarde y…
-Vale, vale, no diga eso, por favor.- le corta Sandra.- ¿Qué daños tiene?
El doctor pone cara profesional y se dispone a explicarnos.
-Bien… Se dio un golpe en la cabeza contra una farola.- empieza.- Se debió de golpear con algún saliente, porque se le hizo una raja en el lateral de la cara. El golpe de la cabeza no ha tenido traumatismo de milagro, sólo ha sufrido una leve conmoción. En cuanto a la pierna… La pesada moto le cayó encima con todo su peso, y se ha roto la tibia. Puedo aseguraros que el señor Malik es un auténtico luchador.
-¿Dónde está? Quiero verle.- dice Sandra mirando de un lado para otro.
-Ahora lo están trasladando a una habitación, y está con la anestesia. Debido al golpe en su cabeza, estará muy mareado y confuso, por lo que sugiero que entren de uno en uno, o de dos en dos como mucho. Eso es todo.
-Muchísimas gracias, doctor.- le dice Louis, y creo que habla por todos nosotros.
-Es mi trabajo.- responde éste con una simpática sonrisa, y se vuelve a meter en el quirófano.
-Han sido las dos peores horas de mi vida.- comenta Leyre dejándose caer sobre una de las sillas, y apoyando su cabeza en el hombro de Liam.
-Menos mal que ya tenemos vacaciones, porque le llega a pasar esto mientras estamos de promociones y sería un lío de los gordos.- repone Niall.
-En fin… Gracias al cielo que todo está bien y sólo se ha quedado en un buen susto.- suspira Blanca.
Yo me acerco a Sandra y la abrazo. Ella me devuelve el gesto.
-Venga, ve con él.- le susurro al oído.
-¿Vienes conmigo?- me pregunta secándose unas cuantas lágrimas.
-Ha dicho el doctor que es mejor entrar de pocos en pocos.- respondo acariciándole la mejilla.- Ahora se estará despertando, es mejor que vayas tú sola.
-Yo me bajo al restaurante, a ver si se me pasa este mal trago.- murmura Niall.- ¿Alguien se viene?
Total, que al restaurante del hospital bajamos Niall, Blanca, Louis, Harry y yo, mientras que Liam, Leyre, Josh y Amanda se quedan arriba. Sandra se acerca a un mostrador para preguntarle a una rechoncha mujer en qué habitación se encuentra Zayn. La mujer mira la pantalla del ordenador y después le señala a mi amiga el fondo del pasillo. Sandra sale corriendo y desaparece en el interior de un ascensor.


(Habla Zayn)

Me encanta ir en la moto. Siento libertad, como si nada ni nadie pudiera detenerme… Excepto un semáforo en rojo. Miro a mi izquierda, que es donde ha parado el coche de Louis. Niall, que va en el asiento del copiloto me mira y cruza los ojos. Yo me echo a reír y le saco la lengua. Qué críos somos.
El semáforo cambia de nuevo al verde. Justo cuando me dispongo a arrancar mi preciosa moto para continuar el viaje hacia el parque, un coche se acerca a demasiada velocidad por mi derecha. No me da tiempo a apartarme, por lo que el vehículo se estampa contra nosotros y me lanza por los aires.
Todo ocurre muy rápido. Me deslizo sobre el frío asfalto y mi cabeza se da contra algo muy duro, de acero. Todo empieza a dar vueltas, y mi vista se nubla. La cabeza se me empieza a calentar, y me llevo una mano a la nuca. Después miro mi mano: está llena de sangre.
Pero esto no acaba ahí. Un peso aplastante cae sobre mi pierna derecha, haciéndome gritar de dolor. Veo a Liam sentado en la acera a unos cinco metros de mí. Le sangra el brazo y tiene una pequeña brecha en la ceja izquierda.
-¡Liam!- grito. Él se gira hacia mí y se le dilatan las pupilas.- ¡Liam, ayúdame! ¡No me puedo mover!
-¡Zayn!- responde él.- ¡Tíos, llamad a una ambulancia!
Se acerca corriendo hacia mí e intenta levantar la moto y retirarla de mi pierna, pero está demasiado débil y no lo consigue.
-¡Liam, me duele!- suelto un grito desgarrador, el dolor se apodera de mí.
-Zayn, aguanta, por favor.- me suplica.- ¡Niall, ayúdame, joder!
Mi vista se vuelve cada vez más borrosa, y las palabras de histeria que le chilla Liam a los chicos y a la gente que hay a mi alrededor cada vez se escuchan más lejanas, convirtiéndose en un zumbido. Oigo una sirena, pero los párpados se me cierran y me dejo ir.
El tiempo deja de tener sentido. Escucho pitidos, sirenas y gritos a mi alrededor, pero no puedo abrir los ojos. Mi cabeza late con fuerza, y mi pierna derecha lanza cuchilladas de dolor al resto de mi cuerpo. Me queman los pulmones, se me acaba el aire…
-¡Está bajándole el pulso!- grita una voz muy cerca de mí.- ¡Va a entrar en parada!
Dejo de oír. Sólo hay silencio. No siento nada, ni siquiera el dolor de la pierna. No sé cuánto tiempo pasa, pero de repente el dolor vuelve multiplicado por cincuenta y yo abro los ojos de sopetón. Estoy tumbado sobre una camilla, y unas luces cegadoras parpadean sobre mí. Suelto un grito ahogado y me empiezo a retorcer. Alguien me pone una mascarilla sobre la boca, pero yo intento forcejear para deshacerme de ella. Aunque cada vez empiezo a adormilarme más, mis párpados vuelven a cerrarse y la anestesia se me lleva a un lugar sin dolor.
En mi mente aparece Sandra. El día que la conocimos. Su desmayo. ‘Ya sé que nos conocer, pero… Soy Zayn.’; ‘No te vayas, te necesito.’; ‘Tranquila, estamos bien, no nos va a pasar nada.’; ‘Te quiero, nena.’. Miles de momentos pasan por mi cabeza, momentos felices. Momentos junto a Sandra, la persona más valiosa de mi vida. También recuerdo mi audición en TXF, cuando conocí a los chicos: ‘¡Hola, soy Louis!’, ‘¿Qué hay? Soy Niall Horan.’, ‘Hola, yo soy Liam.’, ‘Harry, encantado de conocerte.’. La grabación de WMYB en la playa. El viaje al pequeño camping. Laura y Leyre en nuestro portal, con una bandeja de algo que ahora no me acuerdo bien. Cientos de tardes junto a ellas, paseando por Londres, en nuestra casa viendo películas… Los VMA’s, cuando nos acompañaron. El rodaje de LWWY. Nuestra aparición en el programa de ‘El Hormiguero’.  Madison Square Garden. La afterparty. Nuestra vuelta aquí. Ir al taller con Sandra. El largo beso que nos hemos dado esta mañana. Un coche golpeándome por la derecha. Dolor, dolor y más dolor.
Mi cuerpo y mi mente se van librando de la anestesia poco a poco. El palpitante dolor de mi cabeza ha desaparecido, pero aún me siento confuso y mareado. Noto la pierna pesada, y me dan ligeros pinchazos. Escucho varios pitidos a mi alrededor, y una respiración cerca de mí. Una mano se aferra a la mía, y cuando reconozco el tacto sonrío débilmente. Abro los párpados y suelto un respingo.
Estoy en una habitación pintada de un ligero color azulado. Me encuentro tumbado en una camilla, con un camisón y unas sábanas blancas cubriendo mi cuerpo. Hay varios tubos clavados por mis brazos, y mi pierna derecha está escayolada y levantada ligeramente por una especie de grúa. Una extraña máquina a mi izquierda cuenta los latidos de mi corazón y su intensidad, al lado de un gotero con un denso líquido transparente.
Giro la cabeza lentamente hacia mi derecha, y mis ojos se encuentran con esos ojos oscuros que tantas sensaciones provocan en mi interior. Los ojos de Sandra.
-Hola, nena.- susurro. Ella sonríe sin fuerza, y de repente se echa a llorar desconsoladamente.- Eh, nena, no llores.
-Ay, Zayn…- murmura.- Lo he pasado tan mal pensado que te perdía…
Yo hago una mueca, aunque no ha sido buena idea. La cabeza me da un pinchazo y yo suelto un quejido entre dientes. La cabeza de Sandra se alza de inmediato.
-¿Zayn? ¿Qué te pasa? ¿Qué te duele?- me pregunta con alarma, moviéndose de un lado para otro.
-Nada, tranquila, estoy bien.- le respondo.- Sandra, ya estoy bien. Todo lo malo ha pasado. Ahora sólo quiero una cosa…- ella me mira con curiosidad.- Dame un beso, anda.
Sandra suelta una carcajada de alivio y se acerca a mí. Unimos nuestros labios en un beso que hace que en mi estómago se agiten millones de mariposas. El aparato que tengo a mi lado empieza a pitar sin control, indicando que mi pulso se está acelerando demasiado. Sandra suelta una risita sobre mis labios y se separa de mí. Los colores ascienden por mis mejillas sin poder evitarlo.
-Y bueno… ¿Qué es lo que me ha pasado?- le pregunto a mi novia. Ella aprieta la mandíbula.- Sólo recuerdo el golpe que me di en la cabeza y mi moto cayéndose sobre mi pierna… Después creo que perdí el conocimiento.
-Te golpeaste contra una farola.- me responde ella con voz apagada.- Casi tienes un traumatismo, pero no ocurrió de milagro. Te has arañado un lateral de la cara.- pone su mano sobre mi mejilla derecha.- Y te has roto la tibia.
-¿Me he roto una pierna?- chillo con incredulidad. Sandra asiente.- Vaya…
-Zayn…- murmura Sandra.- Cuando te metieron en la ambulancia, entraste en parada respiratoria.- me quedo de piedra al escuchar eso. Los ojos de Sandra se inundan de lágrimas.- Por un momento pensaron que te morías… Yo-yo-yo no sé qué habría hecho, no le veo sentido a mi vida sin ti…
Mis ojos también se cristalizan. Me rompe en mil pedazos verla así de destrozada. Alzo mi brazo derecho y acaricio su mejilla.
-Cariño, ya pasó…- murmuro. Ella sacude la cabeza y yo le pongo mi mano en la barbilla.- Mírame.- Sandra alza la mirada y clava sus ojos en los míos.- Prométeme que no vas a estar mal, eso me sienta peor que el dolor de mi pierna.
-De acuerdo, de acuerdo.- acepta ella.- Te quiero, Zayn.
-Yo también te quiero, nena.- respondo. Ella se inclina lo suficiente como para que yo pueda rozar mis labios con los suyos. Y, como si de un encantamiento se tratara, todo el dolor desaparece. Porque estando con Sandra, me olvido de todo lo demás.


(Habla Laura)

Cada uno cogemos una bandeja y la disponemos de un bocadillo, una fruta y una lata de refresco. Nos sentamos en una de las mesas y empezamos a comer.
-Puaj, siempre he odiado la comida de hospital. No sabe a nada.- comenta Niall. Yo suelto una risita.
-No es peor que la de los aviones.- añado yo.
Cuando terminamos, volvemos a subir al piso en el que han ingresado a Zayn. Me siento sobre el regazo de Liam y le doy un beso en la mejilla.
-¿Han dicho algo?- le pregunto.
-El doctor ha vuelto y nos ha dicho que se va a quedar hospitalizado por lo menos tres días.- responde. Yo asiento.- ¿Vas a verle?
-Sí.- asiento, y me levanto. Voy hacia el mostrador.- Hola, disculpe… ¿La habitación de Zayn Malik, por favor?
La mujer teclea y mira la pantalla del ordenador. Después se gira hacia mí y sonríe.
-Es la 287.- contesta. Se levanta y me señala un ascensor.- Sube al piso 2 y de ahí a tu derecha.
-Gracias.- le digo, y voy hacia el ascensor.
Salgo y voy mirando las puertas, hasta que doy con la correspondiente. Doy un par de golpecitos y la abro ligeramente.
-¿Puedo pasar?- pregunto con timidez.
-Claro, pasa.- me responde la voz de Sandra.
Cierro la puerta a mis espaldas y avanzo por el pequeño pasillo. Me encuentro con Sandra sentada en una silla y Zayn tumbado en la camilla. Está bastante pálido, para lo moreno que es, y varios cables se clavan en sus brazos. Sonríe con debilidad al verme ahí.
-Os dejaré solos.- dice Sandra.
Se levanta y cuando pasa por mi lado, le doy un beso en la mejilla. Cierra la puerta y me deja a solas con Zayn. Él me mira con las cejas alzadas, esperando a que yo diga algo.
-La has liado pero bien, chico malo de Bradford.- digo con burla. Zayn suelta una carcajada despreocupada.
-Lo sé, me gusta llamar la atención.- replica.
Me acerco a la camilla y me siento en la silla. Veo la fea cicatriz que le recorre todo el pómulo derecho, y hago una mueca.
-Ay, Zayn…- murmuro.- ¿Qué haría yo si te fueras?
-Probablemente nada, me quieres demasiado.- responde con voz engreída. Yo resoplo con diversión.
-Seguro… Pero eh,- él me mira con los ojos enturbiados a causa de la anestesia.- no nos vuelvas a hacer esto, Zayn. Por poco nos matas del susto.
Él sacude la cabeza lentamente.
-Es que… Todo ha pasado tan rápido…- susurra con la mirada perdida en el techo.- Sandra me ha dicho que entré en parada, y…
-¡Cállate!- le ordeno con furia. Me levanto y le abrazo con delicadeza, para no hacerle daño.- ¡No vuelvas a recordarlo!
-Tienes razón, tienes razón.- admite junto a mi oído.
-Mira, como vuelvas a pegarnos un susto como este, te corto las pelotas.- le amenazo. Él se echa a reír.- Sabes que te quiero, ¿verdad, Zayn?
-Lo sé, y yo a ti también te quiero, señorita Payne.- responde.
-¿Quieres que llame a los demás?- le pregunto después de un rato en silencio.
-Estaría bien, tengo ganas de escuchar las burradas que me van a soltar Louis y Nialler.- acepta, y nos echamos a reír.
Me levanto de la cama y salgo al pasillo. Sandra está apoyada en la pared. Todos han subido y están con ella.
-Entrad, quiere veros.- les digo.
El primero en entrar es Louis. Parece olvidarse que Zayn acaba de estar en quirófano, porque se lanza sobre él sin ningún cuidado.
-¡ZAAAAAYYYNNN!- le grita al oído.
-¡Quita de encima, me haces daño!- le pide el otro entre dientes.
-Uy, perdón.- se disculpa Louis y se aparta de inmediato.
-Zayn, tío, ¿cómo estás?- le pregunta Harry acercándose y estrechando su mano con la de Zayn.
-Bueno, después de haberme roto una pierna, haberme rajado media cara y haber resucitado… La verdad es que me encuentro de maravilla.- sus ojos se clavan en la venda que lleva Liam en el brazo, y se le dilatan las pupilas.- ¿Y tú, Liam? ¿Estás bien?
Liam agita la mano para restarle importancia.
-Sí, sí, sólo han sido dos rasguños. Nada comparado con lo tuyo.
-Ya… Oye, ¿cuánto tiempo voy a estar aquí?
-El que haga falta para curarte.- responde Sandra.
Mis ojos se encuentran con el reloj de la pared. Es muy tarde.
-¡Ahí va, qué tarde es!- exclamo.- ¿Nos vamos?
-Yo me quedo a dormir aquí.- dice Sandra.
-No, nena.- le niega Zayn.- No quiero que te fastidies la espalda durmiendo en una silla por quedarte aquí.
Sandra sonríe con tirantez y se sienta a los pies de la cama.
-Zayn, me voy a quedar quieras o no.- repone. Zayn le saca la lengua.
-Además, el sexo en un hospital es muy arriesgado.- comenta Harry.
-Tío, estás obsesionado con el sexo.- replica Niall con asco.
-¡Pervertido!- grita Zayn desde la cama.
-¡Tú cállate! No me hagas ir y romperte la otra pierna.- le advierte Harry.
Total, que al final Sandra se queda a pasar la noche junto a Zayn. En el coche de Liam nos vamos él, Leyre, Harry, Blanca y yo, y en el de Louis van los demás. Llevamos a Blanca hasta su piso.
-Esto, Blanca…- comienza Harry.- No digas nada de esto a Andrea ni a nadie. Tarde o temprano se enterarán los fans, pero preferimos guardarlo aún en secreto.
-Tranquilos, no diré nada.- dice ella.- ¡Hasta mañana!
Al rato ya estamos cada uno en nuestros pisos. Yo le quito la venda del brazo a Liam y la reemplazo por otra que hay en el botiquín del baño.
Termino de curarle y nos vamos directos a la cama, ya que ha sido un día eterno.
-Este ha sido el peor día de mi existencia.- comenta Liam mientras se pone la camiseta del pijama.
-Es increíble lo que te puede cambiar la vida en un segundo, ¿verdad? Hace doce horas estábamos comiendo con Zayn, tan tranquilos… Y ahora está en el hospital, con una pierna rota, y ha estado a punto de morir…
-Laura, deja de pensar en eso.- me pide Liam, y yo suelto un largo suspiro. Él se acerca a mí y me abraza.- Piensa en que él ahora está bien (dentro de lo que le ha ocurrido) y se recuperará.
Yo asiento y respiro hondo. Es verdad. Zayn se pondrá bien, y todo volverá a ser como antes.



Abro los ojos y me encuentro a Liam a punto de salir por la puerta principal.
-¿A dónde vas?- le pregunto mientras me restriego los ojos.
-Ah, te despertaste. Voy al hospital con Niall, Louis y Harry. Pensé en dejarte dormir un rato más.
-Mmm… No, voy a desayunar y después iré con las chicas al hospital.
-Bien. Ahora nos vemos.- me da un beso en la frente y sale por la puerta.
Yo me tomo un café con tostadas tranquilamente, sin prisa. Después voy a mi habitación y me cambio de ropa: http://www.polyvore.com/72/set?id=77836761. Salgo y me encuentro a Leyre saliendo por la puerta de su piso.
-¿Y Amanda?- le pregunto.
-No viene, se encuentra mal.- responde.
Bajamos al garaje y cojo el coche de Liam. Llegamos al hospital. Como el parking estaba lleno, hemos tenido que dejar el coche en la calle. Entramos por la zona de internos y avanzamos por innumerables pasillos. De repente, de una le las salas, empieza a sonar WMYB. Me paro en seco y me asomo por la puerta de cristal.
Hay nos niñitas (no tendrán más de 12 años) sentadas en el suelo. Van en camisón y no tienen pelo, lo que deja claro que tienen cáncer. Están inclinadas sobre un móvil, y cantan la canción en voz baja.
-Bonita canción.- comento con una gran sonrisa. Ellas alzan sus miradas y se les dilatan las pupilas.
-¡Ah, tú eres…!- empieza a gritar una. Después se tapa la boca con una mano.- ¡Laura, la novia de Liam!
-¡No me lo puedo creer!- continúa la otra, y empieza a llorar.
Yo suelto una risita. Me agacho a su lado y le acaricio una mejilla.
-No llores, cariño, no soy tan famosa.- le murmuro, y le doy un beso en la frente.
-Eres muy guapa.- comenta la otra niña, y se sonroja.- Me llamo Brenda, y esta es mi amiga Evelyn.
-Encantada, chicas. Soy Laura.
-¿Qué haces en el hospital, Laura?- me pregunta Evelyn mientras se seca las lágrimas.
Yo hago una mueca.
-Prometedme que no se lo vais a contar a nadie.- les pido.
-No se lo podemos contar a nadie, estamos internas aquí.- repone Brenda. Se nota la tristeza en su voz.
-Zayn se cayó el otro día.- les digo. Ellas se quedan boquiabiertas.- Tranquilas, sólo se tropezó con unas bolsas que había en el pasillo de su casa, está bien.
-Uf, qué susto.- suspira Evelyn con alivio. Después se le corta la respiración.- Eso significa… ¿Están los chicos aquí?
Yo me echo a reír al ver sus caras rebosantes de ilusión y asiento. Ellas sueltan un grito.
-¡Ay, están aquí, están aquí!- canturrea Evelyn. Se gira hacia mí y me coge de las manos.- Laura, por favor, ¿podrías traerlos para que les veamos?
-Haré lo que pueda.- acepto. Sé que si se lo propongo a los chicos, ellos aceptarán.
-¿Sabes? Yo iba a ir a un concierto suyo.- suspira Brenda.- Pero fue cuando me empezaron a hacer las pruebas, así que no pude ir. Mi sueño es ponerme bien, poder abrazarles y decirles que gracias a ellos, esto se me hace más fácil.
-Seguro que se cumple. Me tengo que ir, pequeñas, nos vemos pronto.
Me levanto y salgo por la puerta. Leyre me espera y juntas subimos al piso en el que se encuentra la habitación de Zayn. Nos encontramos a Liam hablando por teléfono.
-Está hablando con la familia de Zayn, les está contando lo que ha pasado.- nos explica Niall.
-¿Y Louis?- inquiere Leyre.
-Está hablando con Paul.- responde.
Entro en la habitación y me encuentro a Sandra intentando darle a Zayn una cucharada de leche con cereales.
-Pareces mi primito Raúl.- comento con diversión.
-Hola, Laura.- me saluda Zayn ignorando mi burla. Después pega un respingo y gira la cabeza.- ¡Ay, Sandra, que no quiero! ¡Me sabe mal!
-Va, Zayn, come algo.- le pide Sandra acercando la cuchara a sus labios.
-¡Que no quiero, me sabe fatal!- le insiste Zayn.
Mientras ellos siguen con su pelea, yo salgo de nuevo al pasillo. Liam ya está desocupado, así que me acerco a él y le abrazo. Él me devuelve el gesto de inmediato.
Un hombre vestido de blanco entra en la habitación de Zayn, y los demás le seguimos.
-Bueno, ¿cómo ha pasado la noche, señor Malik?- le pregunta con una amistosa sonrisa.
-Dentro de lo que cabe, bastante bien.- responde Zayn.- ¿Cuánto tiempo me tengo que quedar aquí?
-Por ahora, te quedarás hoy. Y mañana por la tarde quizá te demos el alta. Ahora tenemos que ir a hacer unas pruebas para el golpe de la cabeza y radiografías de la pierna.
-Ag.- resopla Zayn con cansancio. El doctor se echa a reír.
Unos enfermeros traen una silla de ruedas. Bajo nuestras miradas de burla, Zayn se sienta en ella y se lo llevan a hacerse las pruebas, no sin antes haberle dado un beso a Sandra.
Como van a tardar bastante en hacerle las pruebas, nos disponemos a ir a comer a un restaurante que hay enfrente del hospital. Cuando terminamos, les digo a los demás que vayan tirando al hospital, que yo ahora les alcanzaré. Voy a una pequeña tienda en la que he entrado varias veces con Danielle y compro los dos regalos. Vuelvo al hospital y me encuentro a todos en la entrada principal.
-Venid  conmigo.- les digo a todos, y me encamino hacia la zona de internos mientras les cuento a los demás la historia de las dos niñas. Llegamos a la puerta y les hago esperar afuera.
-¡Hola, chicas!- exclamo al entrar por la puerta. Ellas están sentadas en un sofá. Hojeando unas revistas.
-¡Hola, Laura!- me saludan al unísono.- ¿Cómo está Zayn?
-Bien, ahora le están haciendo unas pruebas de nada.- respondo.- Ahora tengo dos sorpresas para vosotras.
Me siento al lado de Brenda y hago que Evelyn se siente en mi regazo. Saco la bolsa con los regalos y se la entrego.
-¿Y esto?- inquiere Evelyn balanceando la red morada de la que cuelgan varias plumas.
-Es un atrapasueños, un dreamcatcher. Lo he comprado para deciros que nunca dejéis de luchar por vuestros sueños. Algunos serán difíciles de conseguir, pero se harán realidad si lo intentas.- los ojos de las chicas se llenan de lágrimas.- Un ejemplo soy yo. Yo antes era Directioner como vosotras, y nunca pensé que conseguiría conocerles, y mucho menos salir con Liam. Si os esforzáis, vuestros sueños se cumplen.
-¡Muchísimas gracias, Laura!- exclama Evelyn, y me abraza con fuerza.- Y… ¿para qué sirve?
-Sirven para apartar de ti las pesadillas y los malos pensamientos.
-Es precioso…- susurra Brenda.- Gracias de verdad, Laura.
-No hay de qué, princesas.- les respondo con una gran sonrisa.- Y ahora… Tengo otra sorpresa para vosotras.
-¿Y qué es?- pregunta Evelyn con curiosidad.
-He llamado a unos doctores muy divertidos que os van a alegrar el día.- estiro el cuello y grito:- ¡Doctores Sonrisas, venid aquí!
El primero en entrar es Niall. Sale corriendo y agarra a Brenda por los aires.
-¡Hola, me llamo Niall y he venido para haceros pasar un buen rato!- exclama. Brenda se ríe nerviosamente mientras que Evelyn sigue en shock, sentada sobre mi regazo.
Liam se acerca a nosotras y se agacha delante de nosotras. Pone su mano sobre la mejilla de la niña y sonríe con ternura.
-Hola, princesa.- la saluda. Evelyn empieza a llorar silenciosamente.- ¿Cómo te llamas?
-E-e-e-e… Me llamo Evelyn.- balbucea ella.- Y esa es m-m-mi amiga Brenda.
-Encantados de conoceros, chicas.- dice Louis con una sonrisa radiante.
Brenda y Evelyn no caben en sí de la alegría. No paran de abrazar a los chicos, de hablar con ellos y de preguntarles cosas. Les prometemos volver a visitarlas pronto, y nos vamos.
-No hay nada que más me llene que ver la sonrisa de nuestras fans cuando las haces felices.- comenta Niall.
Subimos a la habitación y nos pasamos la tarde junto a Zayn. Al día siguiente, por la tarde, él recibe el alta. Liam y yo vamos a buscarle en el coche. Zayn sale con unas muletas y un parche en la parte de atrás de su cabeza. Su piel ha recuperado ese característico tono moreno, incluso sus ojos están más brillantes de lo normal. Sandra está a su lado cargando con las bolsas de ropa.
-¿Cómo estás?- le pregunto a Zayn acercándome a él y dándole un abrazo.
-Genial, con ganas de llegar a casa.- responde él.
Llegamos al coche y le ayudo a entrar. Cuando llegamos a su piso, todos están dentro, incluida Blanca, con bandejas llenas de comida y gorros de fiesta. Louis abre dos pistolas de confeti en cuanto nos ve entrar.
-¡Bienvenido a casa, Zayn!- gritan todos al unísono. El aludido sonríe abiertamente.
Cenamos todos juntos. Zayn decide hacer una TC para tranquilizar a las fans, ya que ya han corrido los rumores por la red, y les dice que está bien y que no es nada grave. También les manda un saludo cariñoso a Evelyn y Brenda, asegurando que pronto las irá a ver. Los días pasan con tranquilidad; visitamos a Zayn, hacemos que pasee un poco por la calle, y salimos poco, ya que el frío invierno empieza a notarse.


Espero que con la intriga que os dejé el otro día os haya compensado, porque creo que me ha quedado bastante largo. Ojalá os haya gustado, ya que me ha costado muchííííííísimo hacerlo hasta que me ha convencido. Os puedo asegurar que he llorado mientras lo escribía, pero creo que al final me ha quedado bien.
Mañana empiezo otra vez el instituto *muriendo*, así que voy a volver a la rutina de subir uno cada domingo. Si queréis que os avise por twitter cada vez que suba, dejad un comentario. Infinitas gracias por leer, se os quiere.<3

Lali.
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